Capítulo 3

-At-Atsushi- gemía Todomatsu mientras cabalgaba al otro, su cuerpo se estremeció ante el último movimiento que le hizo venirse, manchando a ambos en el proceso. Con algo de dificultad se acostó en el colchón a un lado del castaño, quedó boca abajo y abrazó la almohada, tomó su celular y revisó sus redes sociales.

Escuchó el suspiro proveniente de Atsushi.

-A veces eres muy frío, Todomatsu.- negó con la cabeza, sonreía resignado, a pesar de decirle siempre lo mismo el menor no cambiaba, al contrario, lo ignoraba más después del sexo.

Sin darle importancia al asunto, se levantó de la cama y se dispuso a ir a darse un baño, Todomatsu al escuchar cómo era abierta y cerrada la puerta y oír el agua de la ducha caer se sintió aliviado.

Su cuerpo dejo de estar tenso pero algo lo seguía incomodando y no tenía idea de que rayos era.

Hace semanas que ahora Atsushi era quien calmaba su apetito sexual. Al principio el sexo era bueno pero con el tiempo algo cambio. No negaba que el otro era bueno en la cama pero sentía que algo hacía falta. No sentía esa enorme satisfacción al llegar al éxtasis, su cuerpo no temblaba de placer ni parecía disfrutar del todo lo que Atsushi provocaba en él, no importa cuánto tratara, cuantas posiciones u otros métodos usara, no podía recrear todas las exquisitas sensaciones que si era capaz de causarle Karamatsu.

Karamatsu…

Totty se puso rígido al instante.

El nombre del chico de ojos azules se había vuelto en una palabra prohibida, era, por así decirlo, como "el innombrable". Hundió su rostro en la almohada en un intento de callar sus pensamientos.

Pensar en Karamatsu era como un tabú para él. Pero ahora que lo pensaba hace meses que no sabía nada de él.

Desde aquel día el mayor desapareció sin dejar rastro, ni sus amigos más allegados tenían idea de que había pasado con él. Y no es que Todomatsu haya preguntado por Karamatsu sino que fue fácil darse cuenta de su ausencia tanto en la escuela como en la ciudad. Además, sus amigos decían en voz alta que ya habían intentado buscarlo en los sitios donde normalmente iba pero nada. Como si él se hubiera encargado de borrar cada rastro de su existencia para demostrar que nunca estuvo ahí.

Al chico de ojos rosas no le importó, o eso fue al principio pero con los días una, muy pequeña, parte de él comenzó a preocuparse, Karamatsu no era así, por más cosas malas le pasaran nunca se había demostrado deprimido ni huido de sus problemas pero esta ocasión fue distinta.

Todomatsu bufó, no tenía razones para seguir pensando en el asunto, después de todo Karamatsu desapareció por cuenta propia, fue decisión suya y no tenía por qué importarle.

Pero aunque se dijera eso a sí mismo, no podía evitar pensar en el de ojos azules de vez en cuando.

De pronto la sensación de vacío en su pecho se hizo presente, como todas las ocasiones anteriores donde el chico de cejas gruesas era el protagonista de los pensamientos del menor, y también el causante del extraño dolor de estómago que Totty sufría cada vez que eso ocurría.

Y de nueva cuenta estaba ahí, se había prometido a si mismo ya no volver a ese lugar por su propio bien pero ahí estaba.

Fallando en cada promesa que hacía ya fuera a su persona o a alguien más. Pero era hora de dejar de huir, era hora de cerrar ciertos asuntos de su pasado.

Hola a todos, sé que había dicho que subiría este capítulo hace días pero el mandado al que fui me dio el tiempo suficiente para escribir los siguientes dos capítulos y no pude desaprovechar la inspiración (?). Además de que anteayer y ayer también me mandaron a mandados :'v

Como modo de disculpa el siguiente capítulo es largo y espero subirlo mañana, más tardar el lunes.

Hasta pronto ;D