Sorry de nuevo pero las clases comenzaron y me encontré con una gran cantidad de cosas por hacer asi que lo siento mucho por la demora. Bueno basta de hablar y espero que este tercer capítulo sea de su agrado querida lectora. Y de nuevo gracias a todas las que me han dejado review en esta historia porque ya sé que la gran mayoría son las mismas que leyeron la historia que escribí anteriormente. Ahora sigan adelante y las dejo con la lectura. Aviso esta historia se divide en partes asi que paciencia mi gente.

Disclaimer: Las tortugas ni ninguno de los personajes me pertenecen. Solo algunos personajes que son de mi invención.

Chapter 3: Recuerdos dolorosos 1.

Leonardo miro el oscuro cielo mientras la lluvia lo empapaba completamente. Hacia tres años durante una fuerte lluvia su vida había cambiado drásticamente cuando su padre lo sentencio a ir a la jungla para su entrenamiento. Desde el dia en que su honor fue manchado pensaba en como las cosas llegaron a eso. Siempre que llovía esos recuerdos surgían en su memoria tan fuertemente que era como si hubiese ocurrido ayer. Ahora más que nunca ya que sin sus hermanos con él, era más sencillo para esos recuerdos solitarios y dolorosos aparecían en su memoria con más fuerza que nunca.

Tres años atrás.

Leonardo miro alrededor. Estaban completamente rodeados, no podía ver una vía de escape seguro desde donde estaban. Por primera vez era incapaz de sacar a sus hermanos de una situación peligrosa. Pudo percibir las miradas de sus hermanos, mirándolos de reojo vio sus rostros cubiertos de sudor y sangre. Habían estado peleando por horas con los cientos de Foot ninjas y ninjas de elite pero les era imposible vencer a todos con la condición que se encontraban a esa altura de la pelea. Llevaban más de cuatro horas entre peleando y huida pero esa huida que habían intentado había salido peor que cualquier cosa. Leo se llevo una mano a su plastrón al tiempo que observaba alrededor, sin saber como habían sido encerrados en un callejón sin siquiera un alcantarillado ni escaleras por donde escapar.

-Chicos no se separen y manténganse alerta, no peleen si se ven sobre pasados-Dijo Leo en voz baja y trabajosa al tiempo que sacaba sus katanas. Sus otros hermanos lo imitaron tambaleándose inestables en sus puestos, dada la pérdida de sangre que cada uno había sufrido hacia una o dos horas atrás. Con una sola mirada los cuatro comenzaron a pelear. Pero eran muchos y en pocos minutos estaban de rodillas con nuevas heridas en sus cuerpos.

Raph respirando agitado miro a la gran cantidad de ninjas que aun les quedaban por vencer-¿Qué hacemos Leo?-Pregunto secándose el sudor del rostro, sus brazos estaban llenos de mugre, sudor y sangre. Su brazo derecho colgaba inerte a su lado y los vendajes ya no lucían nada de la blancura que tenían cuando Donnie se los había pasado.

Su hermano mayor subió la vista hacia él-Los distraeré mientras ustedes tratan de escapar, no hay otra manera, luego llama por refuerzos-Contesto no muy convencido con el plan.

-Está bien-Susurro cuando Donnie y Mikey se ponían de pie con rostros pálidos y heridas aun sangrantes en sus cuerpos. Leo dio una señal y corrieron lo mejor que sus cuerpos les permitía donde estaba indicando. Leo ataco a unos ninjas de elite intentando atraer la atención, pero fue lanzado contra la pared golpeándose en la cabeza con fuerzas. Imágenes de cómo llegaron a esa situación aparecieron ante sus ojos.

"-Este patrullaje ha estado más aburrido-Comento Raph pateando una piedra en la azotea de un edificio.

-Desde hace casi un mes que no ha ocurrido nada con nadie, ni siquiera Shredder nos ha atacado-Secundo Mikey jugando con sus nunchakos. Leo suspiro, era la octava vez en la semana que regresaban de un patrullaje sin encontrarse con algún enemigo o delincuente. Y eso que era miércoles.

Leo iba a decir algo cuando una sensación extraña le hizo temblar un poco. Algo iba a ocurrir. Miro por todas las partes posibles, pero no veía nada. Pero de toda manera sabia que algo se acercaba, y era un peligro enorme-Chicos-Susurro mientras se ponía en posición de pelea. Sus hermanos frunciendo el ceño lo miraron-Algo se acerca-Murmuro solo para que ellos lo escucharan.

Sin preguntar nada los tres chicos sacaron sus armas y al poco rato una gran cantidad de foot ninjas los rodearon desde todas direcciones. Tapándole cualquier vía de escape que pudieran tener. Era el peor escenario que podía presentarse.

-Pero miren a quienes tenemos aquí, son las temibles tortuguitas-Dijo Karai apareciendo en medio de la gran cantidad de foot ninjas. Leo la miro serio-¿Te enojaste Leoncito?-Volvió a hablar con tono aun mas irónica.

-¿Qué quieres Karai? Dijiste que nos dejarías en paz por ayudarte con los desastres de hace unos meses atrás-Dijo Leo sacando sus katanas. Karai sonrió aun más.

-Bueno, me estaba aburriendo sin hacer nada asi que pedí autorización a mi maestro para sacar a su mejor tropa y sus ninjas de elite a un paseo…o mejor dicho a una cacería-Leonardo la quedo viendo sin creer lo que estaba oyendo. De nuevo lo había traicionado, aun cuando había decidido confiar una última vez en ella, Karai lo traicionaba y de la forma más inesperada y a la vez peligrosa-Ya es hora de que la cacería comience-Con eso la mujer hizo una seña y los ninjas se dispersaron a puntos estratégicos donde no les permitían escapar o alejarse demasiado de ellos.

Leonardo intentaba de hacer una estrategia para sacar a sus hermanos con bien de esta, pero las opciones iban disminuyendo con el paso de los segundos al ver que cada posible vía de escape que se le ocurría era cerrada por más de veinte foot ninjas-Usemos unas bombas de humo para distraerlos-Susurro solo para que sus hermanos lo escucharan. Estos asintieron. Sacando unas bombas de humos las lanzaron al suelo y aprovechando los segundos de distracción usaron las escaleras de la puerta hacia la azotea para escapar desde el interior del edificio.

Mientras avanzaban se dio cuenta que el mismo edificio estaba atestado de foot ninjas. Muchos estaban subiendo las escaleras y otros entraban por las ventanas quebradas de ese marchito lugar. Leo tomo aire al tiempo que su cerebro funcionaba a mil por horas para idear un plan que los sacara de este lio sin tener que arriesgar la vida. Sus hermanos lo miraron preocupados. Se podía sentir la tensión del ambiente sin poder hacer mucho para remediar esa situación.

-¿Qué hacemos?-Pregunto Mikey mientras se afirmaba el costado con un gesto de dolor. Sentía una fuerte punzada causada por correr demasiado. Mientras avanzaban intentando evitar a los foot ninjas, se encontraron con un pasillo con más de cuarenta de ellos. Leo apretó los puños, y sacando sus katanas se pusieron a pelear, Leo atacaba y cortaba todo aquel que se interpusiera en su camino y el de sus hermanos. En el transcurso de la pelea recibieron varios cortes de espadas en sus brazos y piernas. Asi como algunos shurikens en sus caparazones, los cuales evitaron golpes fatales.

-D-debemos salir…d-de aquí-Dijo Leo mientras intentaba controlar la hemorragia de su brazo derecho el cual sangraba profusamente.

-¿Por dónde?-Hablo Donnie revisando los perímetros. Sobre su frente tenía un feo corte que no dejaba de sangrar. Raph por su parte tenía una herida en su pierna que lo hacía avanzar más lento. Siguiendo por los pasillos. Escucharon un ruido proveniente del primer piso. El edificio comenzó a temblar y al poco rato unas grietas aparecieron en las paredes y techo. Los chicos se miraron asustados, los foot ninjas habían hecho explotar el primer piso. Leo miro alrededor y viendo una ventana salieron de allí de un salto al exterior. Aun asi los escombros y trozos de vidrios los lastimaron aun más de lo que ya estaban. Se quedaron varios minutos sobre el pavimento, solo se oía la respiración agitada de cada uno de ellos. Raphael fue el primero en ponerse de pie. Sus brazos y piernas sangraban tanto que varios hilillos de sangre corrían por sus miembros cayendo al pavimento haciendo pequeños charcos alrededor y bajo de él. El brazo derecho lo tenía en una posición extraña, al parecer se había quebrado el brazo, su plastrón tenía unas grietas profundas que ya sangraban copiosamente. Donnie se incorporo y tomando su bolso le paso vendas a Raph para que vendara sus heridas mientras él hacía lo mismo con las suyas que eran muy parecidas a las que tenía su hermano de rojo. Mikey se quejo y se sentó en el suelo sobándose la cabeza que sangraba profusamente, su costado tenía un trozo de cristal incrustado Donnie al verlo decidió que era mejor no sacarlo al menos hasta que estuvieran a salvo en la guarida. Leo tomo aire, sus tres hermanos lucían terribles, llenos de sangre, heridas y huesos quebrados. Se miro a sí mismo, aunque él también tenía heridas y sangraba de varias partes de su cuerpo, no creía lucir tan mal como sus hermanos.

-Vamos chicos, aprovechemos el caos para escapar-Dijo con la voz entrecortada. Por alguna razón cada vez que hablaba su pecho dolía con cada respiración que daba. Sus hermanos terminaron de vendar lo mejor que podían sus heridas y con paso extremadamente lento continuaron su huida."

Leo abrió los ojos, todo estaba borroso, no podía escuchar nada más que el terrible silencio que lo colocaba más nervioso. Intento incorporarse pero su cuerpo se negaba a obedecer. Pestañeando miro alrededor mas calmadamente. Estaban de regreso en la guarida. Frunció el ceño, no recordaba haber llegado allí. Recordando a sus hermanos, se sentó de golpe, lo cual supo en seguida no debió hacerlo. Los cortes que había recibido y que ahora se encontraban vendados se abrieron con el rápido movimiento. Pestañeando se seco las lagrimas que habían aparecidos al haberse movido tan apresuradamente. Acabando cerró los ojos unos instantes intentando aclararse la cabeza, aun se sentía bastante aturdido. Pero al hacerlo pudo percibir la presencia de su padre en la misma habitación. Abrió los ojos y miro en la dirección donde sabia encontraría a su padre.

Splinter lo miraba con una seriedad que lo incomodo. Raramente su padre lo miraba con esa intensidad y la gran mayoría era porque había hecho algo que lo decepciono-Leonardo-Comenzó Splinter apartando la mirada de su hijo mayor-Tu imprudente acción en lo acontecido con los foot ninjas me ha dejado profundamente preocupado, debías de haber tomado otra decisión y no haber llevado a tus hermanos a ese edificio donde casi pierden la vida, nunca antes tus tácticas de lucha y estrategias me habían causado una impresión tan lamentable. Realmente desconozco porque tomaste esa decisión pero tus hermanos ahora se encuentran muy graves con severas heridas en sus cuerpos y con una recuperación que será lenta y dolorosa, tu por otra parte saliste con heridas no tan graves pero tampoco leves, aun asi fuiste el que salió mejor de todo lo cual no debería haber sido, recuerda que primero son tus hermanos, tu grupo, los miembros que te siguen los que deberían salir bien, no el líder, el deber de un líder es de absorber todo los ataques que van dirigidos a quienes lidera, intentar evitar que salgan heridos aun a costa de su propia vida, por primera vez veo que aun te falta mucho por mejorar para ser el líder idóneo del grupo, te falta experiencia en un ambiente lleno de cosas impredecibles y acá jamás sucederá eso…-Splinter bajo la cabeza-Por todo lo que paso tendrás un castigo que te lo anunciare una vez que tus hermanos despierten, por ahora medita en lo que paso y las consecuencias de tus erróneas decisiones-Dio media vuelta y dio un paso hacia la puerta de la habitación que ahora Leo sabia era la de él.

-Maestro… ¿Cómo salimos de eso?-Pregunto sin saber muy bien si quería oír la respuesta o no.

-Casey, April y yo los sacamos de allí en el último instante, me avisaron de lo que podía suceder, al parecer Donatello le mando una señal que marcaba donde estaban, asi que ellos y también yo nos dirigimos hacia allí y los salvamos antes de que los mataran…tú estabas inconsciente cerca de una muralla, tus hermanos te intentaban de proteger y por hacer eso salieron mas heridos de lo que ya estaban…desde eso han pasado cerca de una semana…tú has sido el primero en despertar-Sin más salió de la habitación dejando a un Leonardo molesto consigo mismo.

Leonardo cerró los ojos solo en su habitación. Habían pasado dos días desde que recobrara el conocimiento y aun sus hermanos no despertaban su padre se veía nervioso paseándose de un lado a otro. Raph con Mikey eran los más heridos, cuando los vio casi se cayó de espalda con el aspecto de sus hermanos. Donnie por su parte aunque no lucia tan mal, estaba muy herido y algunas heridas en sus brazos eran bastante profundas. Leo se sentó en la cama, no sabía aun en que se había equivocado, después de tanto pensar no podía saber con exactitud qué fue lo que decepciono tanto a su maestro. Él no podía haber sabido que algo como ese ataque pasaría. Por eso mismo no entendía el comportamiento de su maestro hacia él. Casi no le dirigía la palabra y no lo miraba para nada.

-Todo es un caos-Murmuro esperando con ansias y nerviosismo que sus hermanos despertaran y que asi su padre le dijera el castigo que le daría por lo que él suponía no era su culpa pero que aceptaría de todas maneras ya que nunca se opondría a algo que su padre piense es bueno para que se convierta en el líder que él desea tener para su clan."

Leo suspiro la noche se estaba poniendo helada y la lluvia comenzaba a caer con más fuerzas que antes. Esos recuerdos eran tan dolorosos que sentía como si hubiera ocurrido ayer.

To be continued…

Aquí está el tercer capítulo de esta historia. Con un poco de lo que sucedió para que Splinter decidiera mandar a Leo lejos. No aparece el malo ya que estos capítulos son una explicación a como Leo llego a la jungla y cómo fue que conoció a este tipo. Por eso mismo pondré las cosas lentamente asi que paciencia. Gracias por leer y aliméntenme con sus reviews…por favor.