Hola de nuevo! Estoy de vuelta con un nuevo capi, me he esforzado por hacerlos cada vez más extensos, esta vez un par de páginas más XD

Como siempre mil gracias a quienes se pasan a leer

Deikara: wooo! Realmente me sorprende ver a un chico por aquí y me alegra muchísimo que te guste la historia nwn muchísimas gracias por tomarte el tiempo de comentarme, espero que te guste el capi y más aun que puedas seguir acompañándome nwn

Sin más, nos vemos al final owo


Capítulo 3

Un quejido se ahogó en su garganta quedando amortiguado por la almohada bajo su rostro, algunas lágrimas se agolparon en sus parpados cerrados negándose a humedecer la tela, suspiró sintiendo esas manos sobre su espalda baja y sus piernas extendidas masajeándole constantemente pero dolía, por más que intentara negarlo dolía.

-Y-ya!, de-detente por favor!-suplicó boca abajo en aquella cama de hospital lanzando su mano hacia atrás para detener las de su esposo*, su respiración se agitó y giró el rostro descubriéndolo para jalar un poco de aire.

Itachi se inclinó besando su frente mientras alejaba algunos cabellos dejando ver su agotada expresión, Deidara hipaba negándose a rodar su cuerpo, hacía unos días que Tsunade había detectado un problema, o indicios de alguno, las molestias en su cadera no disminuían y le había recomendado algunos masajes para relajar los músculos y así poder realizar más estudios, lo que el artista no contaba era con el intenso dolor que esas "caricias" le provocaban.

-Tranquilo, ¿quieres que tomemos un descanso?-preguntó suavemente inclinado hacia el menor que negaba frenéticamente completamente indispuesto a continuar- Tsunade dijo que debíamos hacerlo por lo menos durante diez minutos y no llevamos ni cinco Dei

-N-no me importa lo que diga esa mujer- soltó con coraje- no puedo…

Era molesto, le enfurecía el no poder hacer nada para cambiar su situación pero el dolor era tan intenso que todo se le olvidaba y solo desceba que la tortura terminara, hacía dos días atrás que Shisui había sido dado de alta, la idea de pasar las tardes con su hijo se habían esfumado cuando la doctora lo revisó aquella tarde, el pequeño estaba al cuidado de Mikoto y Fugaku que más que gustosos cubrían sus necesidades y le brindaban el amor y las atenciones que debido a la situación sus padres no podían y eso solo lo enojaba más.

Les estaba agradecido, sí, pero era él, él debía cuidarlo, era su trabajo, su derecho y su obligación, la incertidumbre de no saber cuándo podría volver a tenerlo con él lo enfermaba y las mañanas cuando lo visitaba por un par de horas le parecían lo más maravilloso del mundo, el tiempo se detenía y solo estaba él y su pequeño hijo entre sus brazos.

Itachi se vio forzado ante su renuencia y le ayudó a volver a una posición más cómoda, ya lo intentaría más tarde, sabía que el rubio sufría pero era lo mejor para que se recuperara pronto, quería apoyarlo aun cuando él estaba igual de agotado, Madara le había ayudado bastante al darle tiempo para volver a trabajo, debía aprovecharlo.

-¿Quieres algo de comer?- el rubio negó, su rostro permanecía gacho perdido entre las sabanas y se respiración se notaba agitada por el reciente esfuerzo, soltó un suspiro agotado- Deidara, estas bajando mucho de peso, casi no comes…y no tires la comida- le reprendió al ver sus intenciones de golpear la charola

-No tengo hambre- soltó quedamente

El moreno estaba por replicar cuando la puerta de la habitación se abrió, Tsunade levanto la vista de algunos documentos y caminó a paso seguro hasta estar junto a la cama del enfermo.

-¿Y bien?, ¿hicieron lo que les dije?

Deidara asintió despreocupadamente y el Uchiha se vio negado a contradecirlo esperando que el poco tiempo hubiese servido de algo.

-Si eso es cierto creo que podremos continuar con los siguientes análisis

-¿Qué tipo de análisis Tsunade-sama?

La rubia observó al moreno con algo de preocupación, suspiró y encaró al menor que continuaba ignorando lo que sucedía a su alrededor, estaba molesto pero demasiado cansado como para discutir así que la "ley del hielo" sería su acción.

-Bueno…pruebas de sangre para empezar, las ultimas mostraron una leve alteración y quiero corroborar que todo está en orden- se sentó en el colchón en un intento de llamar la atención de su paciente- tomaremos algunas radiografías de tu cadera, esperemos que la inflamación haya disminuido y con algunos ultrasonidos podremos ver cuál es el problema ¿vale?, no es normal que tengas dolor y que casi no puedas mover las piernas, aun con la anestesia.

Deidara asintió y la doctora suspiró, estaba preocupada, las condiciones en las que el parto se había dado habían dejado marcas y posibles secuelas, pensó que con medicamento y reposo todo mejoraría cuando la cirugía forzada había resultado exitosa, personalmente se había encargado de su caso día con día, pero llevaba ya más de una semana en el hospital y contrario a mejorar las cosas parecían ponerse peor, el rubio se veía decaído física y psicológicamente, esperaría los resultados y si las cosas no cambiaban se vería forzada a acciones mas drásticas.

En un gesto un tanto maternal tomó su mentón levantándolo para encontrarse con sus apagadas pupilas azules, acarició un poco su desordenado cabello y sonrió.

-Trato de hacer todo lo posible rubito, pero necesito que pongas de tu parte…

Los mayores debían admitir que no esperaban lo siguiente.

-"Necesito", "quiero", "tienes que…" ¿y qué hay de lo que yo quiero?, de lo que yo necesito!- gritó frustrado alejándose bruscamente del tacto de la mujer- quiero a mi hijo!, quiero ir a casa!

Itachi se acercó con intención de consolarlo pero el otro se resistió mirándolo con furia contenida, estaba frustrado y aunque el moreno se pasaba día y noche con él necesitaba más, necesitaba llenar ese vacío que crecía con fuerza en su interior.

Tsunade aspiró profundamente, no era conocida por su paciencia y aunque entendía la reacción del menor no podía ceder a lo que para ella representaban simples caprichos, como doctora su prioridad era la salud de su paciente y si para sanarlo debía atarlo a los barrotes de la cama no dudaría en hacerlo aun cuando cargase con su futuro odio.

-Hagamos un trato Deidara-le llamó obteniendo su atención pero la mueca de fastidió no desapareció- haremos los estudios para ver lo que sucede, si es posible, aun cuando lo más recomendable sea que te quedes aquí…- suspiró lamentándose por lo que estaba por decir-…te daré de alta y te recuperarás en casa- al rubio le brillaron los ojos pero la mujer detuvo su festejo- solo lo harás con ayuda, si necesitas enfermera la aceptaras sin chistar y tendrás que soportar una visita diaria de mi parte, ¿te quedó claro?

El artista asintió sintiéndose un poco mejor, ya tenía la posibilidad, una vez en la seguridad de su casa no le sería difícil evitar aquellas "trabas" que la doctora había mencionado.

No se movía, no podía dejar de observar con tal detenimiento el pequeño y delicado cuerpo sobre la esponjosa franela tirada en medio de su sala, hacía poco más de una hora que Itachi le había dejado a Shisui a su cuidado, Sasuke había salido temprano a la oficina y aunque Mikoto le había llamado para ofrecerle a acompañarlo él se había negado educadamente alegando que ambos estarían bien.

Su departamento era pequeño, tan solo lo necesario para la pareja joven que lo habitaba, pensó que con Shisui unos años más crecidito no representaría problema encontrarlo cuando hiciera travesuras pero justo ahora no podía despegarse de su lado.

La estancia era el lugar más iluminado, un gran ventanal de piso a techo les daba una gran vista de la ciudad (una de las principales razones por las que lo compraron meses atrás), la orientación permitía que la luz del sol entrara perfectamente iluminando por completo la sala, el clima se había dignado a mejorar durante esa semana por lo que podía darse el lujo de acomodar al pequeño para que tomase el sol, aquella "costumbre" siempre la había escuchado de su madre y su abuela y aunque no la comprendía del todo no podía negar que la imagen de un bebé bajo los cálidos rayos del astro rey era la más bella de todas las que jamás había visto en su vida.

Los sillones habían sido movidos de su sitio junto con la mesa de centro y una enorme colcha pachoncita estaba extendida sobre la alfombra, Shisui estaba justo al centro vestido con un sencillo mameluco blanco que le quedaba un poco grande haciéndolo ver aún más adorable, tenía pocos días de nacido pero era extremadamente despierto, Naruto esperaba velar su sueño durante toda la tarde pero el pequeño se removía, gorgoteaba y abría y cerraba los ojos como queriendo acostumbrar su vista lo más pronto posible al mundo que lo esperaba.

El rubio sonrió sujetando una de sus pequeñas manitas ignorando el dolor de espalda que tenía como premio por llevar tanto tiempo recostado tan solo mirando a su sobrino.

Sobrino…

Aquel sencillo apelativo rebotó en su cabeza, si bien era cierto que la relación que Naruto tenía con Sasuke y su familia era fuerte y con grandes lazos de por medio, no había ninguna razón "real" para llamar al pequeño de ese modo, no eran nada, no eran familia, sus abuelos habían sido amigos, después sus padres y ahora él y el moreno pero solo eso, bufó ante la repentina confusión girando para quedar sobre su espalda, su vista se perdió en el techo mientras sentía a Shisui halar débilmente de su cabello.

Lo quería mucho, tanto que le sorprendía, ¿Cómo era posible que una personita completamente ajena a él hubiese entrado tan pronto en su corazón?, se deshacía de amor por el niño a su lado y si eso sentía él no podía ni imaginar lo que debían sentir sus padres, y sus abuelos, incluso Sasuke.

Y de nuevo la "familia" entro en sus pensamientos, sin si quiera notarlo una sonrisa algo melancólica surcó sus labios, hacía ya más de diez años que había perdido a sus padres en aquel terrible accidente, odiaba pensar en ello, su relación era tan estrecha que aunque pasasen los años la herida seguía fresca pero llevadera.

Siempre había admirado el amor y la devoción mutua entre sus progenitores y se juró a si mismo vivir de esa manera, completa y absolutamente feliz, cuando Sasuke llegó a su vida no dudó ni por un segundo que el sería esa persona especial, aquel con el que se unía por aquel místico y legendario hilo rojo del destino y hasta la fecha así había sido.

No eran una pareja normal (eso debía de admitirlo) pero se querían, se comprendían, se toleraba y apoyaban en las buenas y en las malas y eso era suficiente, o eso pensó, de un momento a otro sintió la enferma necesidad de escuchar su voz y verlo pero sabía que estaba ocupado, durante las siguientes semanas tendría mucho trabajo y él debía apoyarlo, después de todo y aunque él tenía un salario de cierto modo fijo gracias a su restaurante, el que el moreno se esforzara tanto significaba un beneficio para ambos, y no es que fuesen ostentosos pero la cómoda vida que llevaba solo podían atribuirla al dedicado trabajo de ambos.

Un pequeño y estomacal sonido lo sacó abruptamente de sus pensamientos, se irguió rápidamente encontrando una mueca de disgusto en el rostro de su acompañante, soltó una ligera carcajada y lo tomó en brazos disculpándose por haberse olvidado de la hora de la comida.

Shisui pareció comprenderlo y aunque torpe manoteo su rostro como dando por resuelta la disculpa.

-Definitivamente eres un Uchiha, mira que avispado eres! Solo faltó que me dijeras dobe

A paso lento se encamino a la cocina riendo con el niño en brazos…una familia, eso era lo que él quería, lo que siempre había deseado incluso antes de la prematura ausencia de sus padres y por un momento, por una pequeña fracción de segundo se vio a si mismo con un pequeño propio, levanto al bebé cuidadosamente conectando sus azulinas miradas, ¿se parecería a Shisui?, después de todo el y Sasuke eran como una copia pequeña de Itachi y Deidara, definitivamente de tener un hijo haría muy buena mancuerna con el pequeño que ahora sostenía entre sus manos.

Volvió a acomodarlo sobre su pecho y se plantó frente a la barra de la cocineta removiendo entre la enorme pañalera hasta dar con el frasquito de formula**, ágilmente y con una sola mano se ocupó de preparar la comida de niño que inquiero removía su cabecita y sus diminutos brazos sobre su cuerpo.

Realmente le sorprendía, no es que hubiese tratado con muchos bebés en el pasado pero sabía que estos no se movían mucho en las primeras semanas, Shisui no pasaba de los diez días y ya parecía notar lo que pasaba a su alrededor, los genes Uchiha debían de ser una extraña mutación dada por los transgénicos, sí, eso debía ser.

Cuando por fin el biberón estuvo listo se volvió a la estancia tomando ahora asiento en uno de los amplios sillones, recostó al moreno en su brazo dándole apoyo y llevó la boquilla de la mamila a sus labios que se prendaron con voracidad al plástico, sonrió enternecido, aun cuando había estado poco tiempo con sus padres el pequeño parecía adaptarse rápidamente y sintió pena por ello, ningún niño debía prescindir de sus progenitores, seguro ellos lo extrañaban.

El barullo de la gente resonaba en el amplio comedor, personas de bata blanca reían y comentaban sus casos compartiendo los escasos minutos de descanso que se les permitían para descansar, algunos pacientes y familiares convivían en la sala, aquella reconfortante y cálida cafetería que servía como punto de reunión y descanso dentro del reconocido hospital, la directora de dicha institución no hacía diferencia y para aligerar un poco su trabajo se encontraba ahí, justo en medio de tan variado grupo de personas.

Tsunade revisaba una y otra vez los resultados y radiografías esparcidas en su mesa acompañando una solitaria taza de café a medio llenar, la imágenes eran claras, su paciente prioritario descansaba ya en su habitación y aunque ya llevaba algunas horas viendo las salientes de los análisis y las pruebas no dejaba de darle vueltas a la única solución (a sus ojos) palpable.

Suspiró con cansancio dejándose caer contra el respaldo de la silla, ya se veía recibiendo nuevamente gritos y reclamos del convaleciente rubio y preguntas angustiosas de parte del primogénito de los Uchiha, era su trabajo y lo sabía pero la paciencia, nuevamente su poca paciencia.

Un conocido tono en su teléfono la hizo saltar, se golpeó la frente gimiendo infantilmente, realmente no estaba de humor, al tercer tono suspiró clicando el botón verde para dar paso a la llamada.

-¿Qué es lo que quieres mocoso?

-Baa-chan! ¿Qué clase de saludo es ese?

-El de una persona ocupada niño, ¿Qué es lo que quieres?- reiteró con falsa molestia, el otro lado de la línea permaneció en silencio unos segundos, un hondo suspiro se escuchó-Tengo entendido que hoy estas al cuidado del crio Uchiha, no te atrevas a decirme que le hiciste algo mocoso que te mato- amenazó un tanto preocupada por la torpeza de su nieto.

-¿Qué? No!, claro que no!, le he cuidado bien, de veras!-se apresuró a aclarar completamente alarmado- Baa-chan en que mal concepto me tienes- bufó- no es eso, Shisui es un angelito, no me ha dado ni un solo problema incluso su popis no huele nada

-Baka, eso es porque es un lactante, no tiene nada solido en su pancita, idiota!, pero bueno no creo que me hables para contarme de los desechos del niño…-silencio-Naruto?

Aquel silencio comenzaba a preocuparla, no necesitaba ver el rostro del rubio para saber que algo andaba mal o se traía algo entre manos.

-Baa-chan, cuéntame de Dei…es decir…¿cómo supiste que estaba esperando?

-Bueno niño, cuando dos personas se quieren mucho y deciden hacer cosas de adultos…

-No me refiero a eso! Pervertida!

Tsunade soltó una profunda carcajada, aquella llamada aunque extraña le resultaba bastante entretenida, sabía lo fácil que era hacer molestar a su nieto y escuchar sus gritos no hacían más que relajarla (contradictorio).

-¿Por qué quieres saberlo?

-Bueno… sé que no es algo común, incluso cuando pasa hasta se hacen notas en la tv y eso…supongo que es curiosidad

-En eso tienes razón, me alegra que las influencias del Uchiha evitaran a los reporteros en mi hospital, malditos buitres- Naruto sonrió esperando que continuara-…pues, en realidad no es muy complicado, su caso fue sencillo, cuando vino ya tenía poco más de un mes de gestación así que todo salió con estudios sencillos…

-¿Estudios sencillos?,¿de sangre y esas cosas?

-Algo así…

-Entonces eso quiere decir que hay otros estudios definidos para saberlo ¿no?

-Algunos… realmente la gente no los toma mucho en cuenta, los casos son tan aislados que casi siempre se detectan como con Deidara, los análisis son tediosos y con medicamentes algo fuertes así que la gente los descarta…

-¿Y tú puedes hacerlos?, es decir…¿podrías ver si el teme o yo podemos…? Ya sabes

Tsunade soltó una ligera exclamación de sorpresa, el rubio era atolondrado y algo obsesivo pero jamás pensó que algo así cruzara por su cabeza, era doctora, científica y sabía que las probabilidades bailaban una en un millón, lo amaba y no quería ver la desilusión en aquellos ojos.

-Naruto no creo que…

-Está bien Baa-chan- le interrumpió sonriente- no es lo que piensas…yo solo…es curiosidad, vamos ni que me estuviera casando con el teme- rió- es solo que…pensé que si en algún momento…bueno quiero saber si esa puerta está abierta…solo eso…

La mujer suspiró, sabía que no era buena idea pero ¿Cómo negárselo?, tenía suficientes problemas en el hospital como para encima echarse un "capricho" de su nieto, por un momento la curiosidad la picó y pensó en la posibilidad, era cierto que era muy pero muy pequeña pero ¿y si alguno de los dos podía?, se golpeó mentalmente, Naruto había sufrido mucho desde la muerte de sus padres, había tenido problemas en la escuela y con las personas que se acercaban a él, la necesidad de una familia siempre había menguado su personalidad y sabía que aunque tratara ella no podía cubrirla, por más que ella y Jiraiya se esforzaran ese huequito siempre estaría en el corazón del menor, debía ser sincera y si la puerta estaba cerrada se lo diría eliminando cualquier falsa esperanza que lo pudiera dañar a futuro.

-¿El Uchiha sabe de esto? ¿él está de acuerdo?

-Claro! Am… él está feliz por Itachi y siempre le gustó la idea de preservar el apellido jeje

El Uzumaki contestó nervioso por con un extraño deje de credibilidad, lo cierto es que la idea apenas le había surgido minutos atrás mientras alimentaba a Shisui, un tema de ese tipo jamás había sido línea de alguna conversación con el moreno sin embargo si le había escuchado comentar de una familia en un futuro, le haría un favor, solo le haría saber si cabía esa posibilidad, seguro lo tomaba bien(¿).

Tsunade le dio instrucciones algo desconfiada, sería sencillo, últimamente Sasuke lucía cansado y podía hacer pasar el medicamento por vitaminas, las tomaría y lo llevaría a la clínica con pretexto de una revisión de rutina, pan comido, si los resultados salían positivos en alguno de los dos tendría una gran sorpresa que darle y el engaño quedaría perdonado, de salir negativos no le diría y el soportaría la tristeza de aquella desilusión, nadie saldría herido.

Golpeó la fina madera del escritorio en un ritmo constante, el ambiente se sentía relajado a pesar de la gran carga de trabajo, Sasuke se encontraba-como desde hacía unas cuantas horas- trabajando en su oficina, tecleaba en su laptop y revisaba algunos documentos que al paso de los minutos dejaban el montón de "pendientes" para caer en el de "resueltos", siempre había sido alguien muy organizado y podía jactarse de ser alguien que cumplía a tiempo con cada responsabilidad.

La música resonaba como fondo a un volumen ligero relajando sus actividades, un sándwich a medio morder reposaba en la esquina de la mesa junto a una botella de agua mineral, estaba realmente cómodo, se sentía como cuando estaba en la universidad, el en su mesa de trabajo escribiendo, tecleando, escuchando música sin tomarse el tiempo de salir a comer, todo alimento cabía entre su desordenado mundo de papeles a firmar, le era fácil adaptarse al trabajo y raras veces le resultaba tedioso, la lista de reproducción cambió de canción y sonrió al reconocerla.

It might not be the right time
I might not be the right one
But there's something about us I want to say
Cause there's something between us anyway

I might not be the right one
It might not be the right time
But there's something about us I've got to do
Some kind of secret I will share with you

I need you more than anything in my life
I want you more than anything in my life
I'll miss you more than anyone in my life
I love you more than anyone in my life***

-Por dios dobe, no puedo creer que llores por una canción-soltó a burla viendo al rubio que sollozaba boca arriba sobre el sillón frente a él.

-Lo que pasa es que eres un completo insensible , teme-baka!, es tan bello lo que dice!

Sasuke sonrió negando levemente, se puso de pie y se inclinó quedando cara a cara con el menor que con un puchero le reprochaba su falta de tacto, esa semana había sido complicada para Naruto, el aniversario de la muerte de sus padres siempre lo dejaba algo sentimental por unos días, tiempo que se dedicaba a acompañarlo para aligerar su dolor, limpió las pequeñas gotitas salinas al borde de sus ojos y apartó el flequillo que con rebeldía cubría parte de su rostro.

-Eres un dobe-se inclinó juntando sus labios tan solo en un rose, aquellos insolutos entre ellos representaban completamente lo contrario y aunque oculto mostraba el cariño muto que se tenían.

-Teme… ¿sabes?, si alguien llegara y me dedicara esa canción me iba sin dudarlo

-¿Me cambiarías solo por una canción?-preguntó con sorna

-Sin dudarlo!...aunque podrías adelantarte y regalarme una serenata

Sasuke sonrió ante el recuerdo olvidándose por un momento del trabajo, la cara del Uzumaki cuando se decidió a cumplir su capricho justo en su cumpleaños de ese mismo año jamás se borraría de su memoria, si lo pensaba bien aún le dolía el golpe en su espalda cuando el rubio se le lanzó encima desde el balcón de su habitación, en ese entonces en casa de sus abuelos.

Lo cierto era que nunca le había prestado mucha atención a las letras de las canciones, la música por si sola lo entretenía, pero al leer y comprender lo que aquella vez conmovió a su novio le había creado la costumbre de despertar un poco su curiosidad "lyrica"****

El rubio era lo que más necesitaba en la vida, lo que más quería, extrañaba y amaba, estúpido, fuera sentimentalismos pero era real, no lo decía, pocas veces lo expresaba en palabras pero sabía que el rubio estaba cien por ciento enterado de ello, hacía tiempo que las letras no eran necesarias en su lenguaje, una simple mirada y listo.

La puerta se abrió de golpe volando algunos documentos, rodó los ojos mirando molesto a su visitante que con una sonrisa de oreja a oreja falsamente esperaba la aprobación para entrar.

-Deja de perder el tiempo y dime a que has venido- reclamó un tanto molesto al ser sacado de sus pensamientos tan abruptamente, se inclinó recogiendo los papeles de suelo acomodándolos con ligeros golpes sobre la mesa.

-Que malo eres Sasukin, solo he venido a ver cómo te ha sentado la vuelta a la oficina

Madara se sentó en el cómodo sillón de cuero frente a su sobrino pasando su vista por el lugar, le había extrañado que siendo la hora de la comida el menor no hubiese dejado esas cuatro paredes ni para tomar un poco de aire.

-¿Cómo va a ser?, si necesitas algo urgente solo dilo y le daré prioridad, solo llegaste y botaste los pendientes sin ningún cuidado, no puedo creer que seas el jefe…

-No hay prisa, no hay prisa- comentó despreocupado soltando una ligera carcajada- ¿y cómo está Naruto-kun?

-Como siempre- volvió a teclear en el ordenador- hoy cuida de Shisui- una sonrisa casi imperceptible surcó sus labios, el mayor le imitó-…solo espero que no haga alguna estupidez

-Jeje que poca confianza le tienes

-No es falta de confianza, es sentido común, es mi sobrino después de todo, debo velar por su bienestar

Madara suspiró con orgullo, parecía que sin notarlo siquiera el menor dejaba salir un poco ese sentimiento de protección que todo Uchiha tenía para con sus seres queridos, ese sentido de propiedad y pertenecía que les hacía luchar con uñas y dientes.

Gracias a la relativamente poca diferencia de edad Madara había tenido la fortuna de vivir de cerca las tristezas y alegrías de sus sobrinos como propias, la irreconocible timidez y torpeza de Itachi cuando entendió que gustaba de Deidara, el coraje que tomo cuando se decidió a declararse y la inmensa felicidad al ser correspondido, las constantes e infantiles peleas entre Naruto y Sasuke que camuflaban a la perfección su negada atracción, su graciosa declaración de "lucha" eterna como falso reto para permanecer juntos y la inminente aceptación que con el tiempo fraguó los ilusorios conflictos.

Hacía poco que un gran paso había sido dado y ahora tanto Itachi como Deidara formaban una familia, la propia naturaleza del hecho les haría madurar y crecer como personas- ahora como padres- si bien no había prisa alguna ni nada escrito, la idea de que Sasuke siguiese los pasos de su hermano le picaba con curiosidad, algunos meses atrás y forzadamente el tema había salido a colación y no le pareció mala idea retomarlo.

-¿Aun conservas los palillos?

Sasuke separó su vista de la pantalla y le miro ligeramente sorprendido, sacudió la cabeza evitando que el rubor llegase a sus mejillas como consecuencia de los repentinos nervios que le invadieron.

-Aún los tengo…

-...pero no te has decidido a separarlos-completó sonriente

-Tiempo al tiempo…no he encontrado un buen momento

Madara rió y se puso de pie palmeando el hombro del menor.

-Quizás… pero la vida es corta Sasuke- se encaminó hacía la entrada- de estar en tu lugar aprovecharía cada segundo…muéstrame que aprendiste algo de Izuna

Sasuke sintió su corazón palpitar, Madara le veía sonriente, esa eterna mueca en su rostro pero el tinte había cambiado por completo al mencionar ese nombre, el nombre de su hermano.

La puerta se cerró dejándolo solo de nueva cuenta, Izuna, su tío Izuna, hermano menor de Madara y su padre, Sasuke cursaba la preparatoria cuando el murió víctima del cáncer, siempre había sido amable y juguetón, el que lo llevaba al parque cuando niño junto con Itachi, el que cada navidad le regalaba un montón de juguetes y videojuegos, el que le ayudaba a fugarse para ver a Naruto durante las tediosas reuniones familiares.

Era joven, una fuerte pérdida para los Uchiha, sin embargo cada día que pasó en enfermedad Izuna jamás había flaqueado, siempre animado, siempre sonriente y siempre asegurando que cada día de su vida lo vivía al máximo, el día que partió ningún pendiente había quedado abierto.

Un profundo suspiro salió desde su pecho, se dejó caer sobre el respaldo de la silla con la mirada fija en el techo, hacía mucho que no pensaba en Izuna porque cada que lo hacía dolía, ese había sido el único acercamiento directo que había tenido con la muerte y le disgustaba por completo, pensar en que algún día sus padres, su hermano, Incluso Madara dejaría de existir le revolvía el estómago, preferiría mil veces adelantarse y evitar aquel sufrimiento, y eso solo hablando de la familia, si expandía sus horizontes, veía a Jiraija, a Tsunade, veía a Deidara, Sasori y toda la bola de amigos que parecían venir en paquete, veía a Naruto, cerró los ojos gruñendo al aire, quizás Madara tenía razón, quizás no tenía que encontrar un "buen momento", el tiempo era ya.

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*bueno realmente es solo una observación, no recuerdo haber mencionado este detalle en el fic anterior pero si, Ita y Dei son pareja oficial ok? XD saltémonos los detalles jeje

**formula, la verdad no me gusta dar muchas explicaciones en cuanto al mpreg, en este caso lo planteo como algo "natural" pero escaso, como un extraño caso clínico, en esta situación vemos que aunque con capacidad de procrear omito el hecho de la alimentación de un recién nacido así que se ven forzados a recurrir a la formula,(leche especial para babys, ok?), no hondare mucho en el tema asi que solo dejémoslo como parte de la trama.

***Something bout us de Daft Punk, si son ñoña, lo se Xd pero adoro esa canción y lo que comenta Naru yo lo aplicaría sin dudarlo XD

****Lyrica,, solo referencia al término "lyrics", nada importante.

Listo! En este capi se ve un poco mas de lo que ocurre entre Sasu y Naru, si prestan atención verán la problemática que se viene, con Ita y Dei también viene cosas complicadas mas conociendo el explosivo carácter del artista u.u

La mención de Izuna!, bueno es un personaje que adoro y aunque kisas irrelevante su mención me encanto TTwTT debo admitir que no la tenia prevista pero algo bueno saldrá de ahí XD

Ya saben! Gracias por leer, nos vemos en la próxima, sugerencia blablablá XD

No olviden comentar!

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