San Fransokyo era una ciudad modelo, una de las mejores en el continente, una líder en innovación tecnológica, hogar de las mejores instalaciones y conocimientos tecnológicos a nivel mundial, de hecho grandes científicos de todo el mundo venían aquí, y en consecuencia grandes mentes reconocidas mundialmente e inventos que habían cambiado para bien el rumbo de la humanidad, uno de los mayores ejemplos que había era el profesor Robert Callahan, inventor de las leyes de Callahan de la robótica, también era conocido informalmente como el padre de "la inteligencia artificial", por consecuencia, para un emprendedor internacional como él; como era de esperarse, debía de haber una universidad que estuviera a su altura, el ITSF (Instituto Tecnológico de San Fransokyo) era esa universidad, estaba dotada con el mejor equipo, las mejores instalaciones, los mejores conocimientos y los mejores profesores; la lista de aspirantes para pedir trabajo era larga, demasiada larga, podían tardar años y no conseguir el trabajo; la lista de alumnos que aspiraban era mucho más larga, se extendía hasta varios miles, solo para ser aceptado un puñado de hombres y mujeres que moldearían al mundo del mañana (según las placas que se encontraban en la entrada principal del campus, las puertas laterales y básicamente la entrada de cada edifico que había) de entre todos esos alumnos, había una persona cuya vida cambiaria para siempre, una mujer para ser exactos, alta, al menos para el promedio de una mujer, media 1.70, de cabello castaño, ojos azules semi-rasgados, utilizaba lentes más bien los necesitaba, pero raramente los utilizaba por vergüenza, tenía un cuerpo que no podía considerarse descuidado ni tampoco tonificado, sino más bien en forma, ya que iba a Pilates 2 veces a la semana, pero se concentraba mucho más en sus estudios actualmente llevaba 2 carreras al mismo tiempo: Ingeniería y física, siempre le había interesado los robots, pero para poder ganar un laboratorio privado propio y dedicarse a trabajar en lo que ella quisiera, pero para eso tenía que terminar esas 2 carreras, sin mencionar que tenía que tomar los 4 años de una lengua extranjera, ( Nunca había tenido la "chispa" para los idiomas pero era una materia obligatoria) además de que era una genio en las computadoras, a los 10 años, junto con su hermano, había hackeado por "accidente" la red de la policía local en su ciudad natal, al ser descubiertos estuvieron por ser encarcelados, pero por ser menores de edad (ella 10 y el 15) simplemente los dejaron ir con una advertencia. Pero sus padres, decidieron que lo mejor era que no estuvieran juntos, por lo que enviaron a su hermano a San Fransokyo por un tiempo, pero 6 meses después lo siguieron sus padres y ella, 6 meses después recibiría el golpe más duro de su vida, cuando sus padres y su hermano fallecieran en un accidente de trafico cuando iban a comprar la cena, ella recordó entonces la escena como si hubiera sido ayer, aunque hubieran pasado casi 7 años ya:
Era un domingo por la tarde, lluvioso, de esos días que no quieres salir y quedarte en casa bajo las cobijas y ver películas todo el día, eso había pensado la familia Stevenson, por lo que decidieron ver un maratón de películas viejas de Disney, mientras veían una película sobre una princesa nórdica y como detestaba a su madre por ser tan sobreprotectora, les dio hambre, por lo que decidieron pedir algo de comida china, pero al llamar al restaurante para pedir que se las llevaran a casa, les dijeron que estaban saturados de pedidos y no tenían suficientes repartidores, por lo que les dieron la opción de esperar una hora, o ir ellos mismos por la comida, después de un corto debate decidieron ir por ella, mientras sus padres y su hermano subían al auto ella decidió quedarse en casa, ya que al ser invierno, y además estar lloviendo, había una temperatura bastante fría en el exterior. De haber sabido que esa era la última vez que los vería, si lo hubiera sabido habría hecho todo por evitar que fueran, pero no lo sabía así que no pudo hacer nada.
Mientras se dirigían al restaurante, a poco menos de 15 minutos de su casa, la tormenta aumento drásticamente, regresaron al auto empapados, pero con la comida a salvo en los recipientes impermeables, mientras su padre conducía con sumo cuidado por la lluvia, que limitaba su visión a pocos metros delante de ellos, su madre miro por el espejo retrovisor a su hijo mayor y le dijo: -Recuerda que a tu hermana no le gusta el picante, asi que revisa bien que sea la orden correcta porque…-no termino la frase cuando su hijo mayor respondió: - Descuida mama, ya revise todas las ordenes y son lo que pedimos, además ya puse el nombre de mi hermana en el suyo, para que sea más fácil.-
Mientras decían esto, un auto que venía en sentido contrario, comenzó a derrapar incontrolablemente, haciendo que invadiera el carril opuesto, en un intento inútil de retomar el control del vehículo, Mientras todo eso ocurría a menos de 50 metros enfrente del vehículo de la familia Stevenson, el padre, cuando vio lo que se le venía enfrente, intento mover su vehículo, pero fue demasiado tarde, ya que ambos vehículos chocaron de frente, haciendo que los padres(que no llevaban cinturones de seguridad) golpearan sus cabezas contra el cristal, provocándoles una muerte algo lenta, mientras sangraban a causa de los cristales que se habían incrustado por su cabeza y pecho; y su hermano, que si lo llevaba, se le rompiera el cuello, haciendo que muriera en el acto. En total, ese fatídico día murieron 5 personas, los 3 integrantes de la familia, el conductor del vehículo contrario, y su acompañante, que ella alcanzo a llegar al hospital, pero murió a las pocas horas, durante una cirugía que intentaba que su corazón no se rindiera, irónicamente, murió de un ataque cardiaco.
Mientras esperaba acostada en el sillón a que llegaran sus padres con la comida, (-dios!, que hambre- dijo ella) miro hacia el reloj cucú antiguo que había junto a la puerta, se dio cuenta de que llevaban casi 2 horas de retraso, pues el reloj marcaba las 6:00 pm, cuando se disponía a llamar a su madre, un golpeteo en la puerta la sobresalto, pero luego pensó que habían olvidado las llaves de la casa, mientras abría la puerta y pensaba un comentario ingenioso para recibirlos, se dio cuenta que había 2 oficiales de policía parados, empapados por la lluvia, al mirarlos se le borro la sonrisa de su cara, y ellos se les ensombrecieron los ojos aún más (podría jurar que a uno de ellos se le escapo una lagrima, pero también pudo haber sido una gota de lluvia) el otro, con un nudo en la garganta y sin saber que palabras utilizar hablo torpemente: -Se- Señorita Stevenson?- ella lo miro con una ceja arqueada, el oficial prosiguió: -Hubo un accidente de tránsito y… mejor sería que nos acompañara- Al notar la obvia incomodidad de ambos, tomo su chaqueta, un gorro impermeable y cerró la puerta detrás de ella, después los tres corrieron al coche patrulla, los oficiales sentándose delante y ella en la parte trasera. Mientras conducían con cierta precaución; pues aunque la tormenta había disminuido considerablemente, aún era algo difícil conducir con normalidad. Mientras recorrían las calles que le eran sumamente familiares a ella, no puedo empezar a sentirse preocupada, y a cada segundo que pasaba, pensamientos aterradores le asaltaban, uno peor que el ultimo, (:- A donde me llevan?, ¿Por qué me llevan?, ¿Dónde están mama y papa?, ¿Y Roger?, espero que ese tonto no haya metido en problemas a mama y a papa, porque si no…- no pudo terminar la frase, cuando la patrulla se detuvo en una calle, al mirar a su alrededor vio la escena: varios coches policía habían cerrado la calle, un par de ambulancias estacionadas mientras una salía disparada hacia donde solo suponía que estaba el hospital, mientras digería la escena vio el porqué de la misma, Dos automóviles, una camioneta "pick up" color gris, y una camioneta familiar color verde obscuro, se encontraban unidas por donde debían de estar el motor de ambas, al bajar del coche, reconoció a la perfección la camioneta familiar, un oscuro pensamiento se instaló en la parte más profunda de su cabeza: -no, no, NO, NO!- decía mientras avanzaba hacia ambos vehículos, primero caminado y después corriendo, mientras un oficial trataba de detenerla, ella solo lo empujó hacia un lado, haciendo que trastabillara y cayera al suelo a causa del agua, cuando estuvo a menos de un metro del auto de SU familia (ya no tenía duda de que era el auto familiar) pudo contemplar la horrible escena: sus padres tenían sus respectivas cabezas estampadas contra el cristal delantero, sangrando lenta, pero inexorablemente por varias partes de la cabeza, su madre, tenía un corte bastante horrible por todo el lado derecho del cuello, al no poder contemplar durante más tiempo la escena, giro su mirar al asiento trasero, lamentado aún más de hacerlo: su hermano mayor, tenía el cuello en un ángulo antinatural, además de que tenía varios cortes en el brazo, pues parecía que había atravesado la ventana. Al mirar la macabra escena donde su familia era la protagonista, no aguanto más y se puso a llorar a cantaros, rivalizando con la lluvia que la empapaba, por instinto se arrodillo y puso su cabeza en el frio y mojado pavimento, mientras las lágrimas corrían por todo su cara y soltaba pequeños sollozos de "no", no pudo evitar notar algo, entre varios contenedores blancos destrozados y con la comida derramada por todo el piso, se acercó a un contenedor intacto y lo tomo en sus manos, mientras limpiaba su nariz moqueante y le daba vueltas, cayó en cuenta de que era: era la comida china que habían ido por ella, lo volvió a girar y vio algo escrito con tinta azul y la inconfundible escritura de su hermano mayor, al mirar el escrito volvió a romper en llanto:
Anna
-Esa era SU comida, por la que sus padres habían salido de su casa, por la que SU hermano había salido del refugio de cobijas y cojines que con esmero habían construido, esa era la razón de la porque habían salido, la razón por que habían tenido ese accidente, la razón por la que habían muerto, por su culpa habían muerto.- Todos esos pensamientos le corrían por la cabeza mientras los mismos oficiales que la habían recogido la tomaban en brazos y la conducían de vuelta a el coche patrulla para conducirla con una trabajadora social.
-Perfecto, 7 años desde entonces, y vuelve a llover- dijo una joven de 17 años, con un pelo castaño y ojos azules: -vaya que cliché- dijo por lo bajo mientras tapaba su cabeza con la sombrilla, a la vez que cubría la cubeta con flores que llevaba, mientras apretaba el paso miro el letrero de hierro forjado que suspendía sobre su cabeza: Cementerio de San Fransokyo, titubeo por un momento, pero decidió que era mejor entrar, ya había pasado demasiado tiempo y tenía que dominar a sus demonios mientras tomaba aire y valor, miro a un joven de unos 14 años adelantársele y entrar al cementerio; tenía un cabello negro alborotado, una camisa roja y un pantalón corto color café, unos tenis converse y se cubría con un suéter color azul marino, le colgaba de un hombro una mochila negra entre abierta y pudo distinguir que una especie de robot estrella de mar color negro salía de la misma. –Oh, lo siento- dijo el joven disculpándose sin mirarla. –Descuida- contesto Anna, mirando cómo se internaba en el cementerio y se movía ágilmente por las tumbas, -como alguien que ha hecho ese camino un millón de veces, todo lo contrario a mí- se dijo a si misma mientras comenzaba a caminar lentamente, cuidando de no perturbar el descanso eterno de los muertos, después de varios minutos de vagar perdida por fin dio con las 2 tumbas que solo había visto una vez en la vida:
Robert y Annabel Stevenson.
Padres, hermanos, amigos, amantes.
"Yo soy el camino de la verdad y la vida."
Miro a la tumba de un lado, tratando de evitar que una lagrima escurriera por su mejilla:
Roger Stevenson.
Hermano mayor, hijo amoroso.
"Se el cambio que quieres ver en el mundo."
Cuando miro el par de tumbas, se hecho en tierra, sin importarle la lluvia, el lodo ni nada, habían pasado 7 años, pero era la primera vez que venía aquí de forma voluntaria, 7 años de que había perdido su presente y su futuro, lo único del pasado que le quedaba eran los recuerdos juntos, (tantos como una niña de 10 años puede recordar) al recordar el por qué estaban ahí las 3 personas más importantes de su vida, y más concretamente gracias a quien estaban ahí, hecho a llorar aún más cuando después de llorar por lo que le parecieron horas, creyendo que ya había agotado todas las lágrimas, miro su reloj y vio que solo habían pasado 20 minutos, mientras se encontraba absorta en sus pensamientos escucho una voz masculina, algo infantil que provenía desde su lado izquierdo, cuando la escucho por segunda vez puso más atención a lo que le decía:
-¿Estas bien?- al mirar de quien provenía la voz, se dio cuenta de que era el mismo adolecente que había tropezado con ella en la entrada del cementerio, cuando recordó que tenía que decir algo, apenas pudo articular:
-Sí, sí,- tomo un minuto para tomar aire y escucharse un poco más segura –Yo, lo siento, es que…- pero el joven la corto algo apresurado – ¿es tu primera vez verdad?- le sorprendió como lo había descubierto -¿Cómo lo supiste?- cuando el joven miro la cara de sorprendida de ella no pudo contener una sonrisa maliciosa, después de un minuto le contesto, esta vez con una sonrisa melancólica: -Por qué yo me veía exactamente igual que tú la primera vez que vine- mientras miraba hacia un lado, como mirando algo perdido en el espacio, Anna se dio cuenta de a lo que se refería, pero no podía, más bien no quería creerlo, reuniendo el coraje hizo la pregunta que ambos temían: -¿Cómo que la primera vez?, ¿A qué te refieres con eso?.
El joven, solo movió la cabeza, señalando una tumba a unos 20 metros de donde estaban parados: -Mis padres, en un accidente de auto, tenía 3 años cuando paso- Anna, al saberlo, no pudo evitar sentir pena por el, quería abrazarlo, pero sabía que eso estaría mal, así que se limitó a responder de una manera parecida a el: -Mis padres, y mi hermano, un accidente de auto durante una tormenta, hace 7 años- el joven, a diferencia de ella, no sintió pena, sino más bien empatía, después de un silencio incomodo el miro su reloj, buscando una excusa para irse: -Bueno me tengo que ir, si alguna vez necesitas alguien con quien hablar, vengo aquí una vez a la semana, créeme, yo sé cómo te sientes- Anna, ante tal gesto desinteresado de generosidad, no pudo evitar sonrojarse: -Gracias, tal vez lo haga- sin más que decir, el joven se retiró, mientras que ella se quedó unos minutos más, pensando.
Varias horas después.
Anna caminaba tranquilamente por las calles de los barrios bajos de la ciudad,( claro, tan tranquilamente como se puede andar en un callejón donde en la siguiente vuelta puedes encontrar un arma apuntándote a la cara) de hecho odiaba ese vecindario, pero al ser una huérfana, sin ningún familiar con quien quedarse, el gobierno le daba apoyo económico, y eso era lo mejor que podía pagar con lo que le sobraba después de pagar las cuotas en el ITSF, los libros, comida, artículos domésticos, etc. De hecho, estaba buscando un lugar nuevo donde vivir, pero mientras tenía que conformarse con lo que tenía, cuando se encontraba a un par de calles de su casa, miro en uno de los callejones y escucho un alboroto, -otra pelea de robots- pensó por lo bajo, ella era de las pocas personas en el barrio que no se dedicaba a ningún tipo de actividad ilegal, y por lo mismo siempre se trataba de mantener alejada de esas cosas, cuando estaba por tomar otra calle para llegar a su destino, escucho un alboroto distinto de donde hacían la pelea, escucho con atención y se acercó lentamente, cuando estaba cerca como para escuchar, todos se callaron, y 4 hombres se levantaron, mientras los demás se alejaban, luego uno de los hombres, el jefe, supuso, dijo: Nadie me estafa a mí- se notaba bastante enojado, pero continuo –denle una lección muchachos- señalando a los tres hombres restantes, cuando cayó en cuenta de lo que pasaba, sintió lastima por el pobre tonto que había tratado de engañar a la mafia, cuando se estaba alejando, miro al que había cometido el mayor error de su vida; cuando miro que era el muchacho que había encontrado en el cementerio, -creí que eras más listo amigo- dijo para si misma, -tendre que salvar su triste trasero- mientras se acercaba a una caja de fusibles, la abrió y bajo un interruptor y todas las luces se apagaron.
Cuando las luces se apagaron, se acercó al joven, le tomo el brazo, jalándolo del circulo que se había formado entre la pared y los hombres, con él en el centro, cuando lo saco le dijo al oído – no digas nada y sígueme si quieres sobrevivir esta noche- el joven, en parte sorprendido de que alguien estuviera de su parte, y en parte de que fuera la misma chica que había encontrado en el cementerio, solo pudo asentir y caminar frente a ella, cuando se encendieron las luces, ellos se encontraban fuera de la arena ilegal de robots, caminando un par de calles entre los contenedores de basura y demás, cuando Anna verifico que estaban fuera de peligro, volteo al pelinegro que estaba frente a ella, tratando de recuperar el aire, ella le dijo: -tienes que salir de aquí, la mafia prácticamente domina este lugar, así que ayudare a salir de este agujero- cuando comenzaron a caminar a la calle que llevaba fuera del barrio, sintió que alguien jalaba su chaqueta, al mirar al joven el señalaba hacia un punto mientras hablaba en susurros: - Hay un par de hombres allá, y otros por allá- dijo mientras señalaba a la otra punta de la calle, tenían cerradas las dos únicas salidas, después de meditarlo por un momento le dijo: -De acuerdo, no hay forma de salir de aquí esta noche, asi que te quedaras en mi casa esta noche- antes de que pudiera responder algo, le volvió a tomar el brazo y lo jalo por un par de calles más, hasta que llego a un edifico de 4 pisos, era obvio que era de lo "mejor" que había por esos lados, aunque estuviera seriamente deteriorado. Después de subir al tercer piso, llegaron a una puerta con el numero 33 grabado en ella, al entrar al apartamento, el joven se sorprendió; para ser un apartamento pequeño, ella lo mantenía bastante limpio, se veía bastante más grande, además, cuando avanzo hacia la sala/comedor/cocina, no pudo evitar mirar sobre la mesa varios libros: Ingeniería, Física, Matemáticas, Robótica, wow, pensó para sí mismo, así que era una nerd estudiosa cuando salió del trance, noto que ella le hablaba y agitaba su mano frente a él, parpadeo un par de veces y contesto: -¿disculpa, que decías?- ella rio alegremente, a pesar de que hacia un par de horas había estado llorando amargamente, -dije que tendrás que dormir en el sillón, no sé si tengas problemas con eso- miro hacia la pila de libros que él había estado mirando, - Ah, disculpa, la escuela y esas cosas- dijo distraídamente mientras trataba de recoger los libros de la mesa, El joven miro al logo de la escuela "ITSF", wow así que iba a la mejor escuela de la ciudad, -muy bien, creo que es hora de dormir-, ambos miraron al reloj de pared, 1:17 de la mañana, -De acuerdo dijo el joven, mientras se quitaba los zapatos húmedos y los ponía en la entrada, cuando se había recostado en el sillón recordó de pronto, se levanto y se dirijo a su nueva anfitriona, -creo que no nos presentamos formalmente- ella arqueo una ceja y lo recordó de pronto, lo que hizo que soltara una segunda carcajada en la noche –Tienes razón, disculpa es que soy muy distraída, soy Annabel Stevenson- le decía con una sonrisa cálida mientras le tendía la mano, con la plena confianza de que estaría seguro y dormiría tranquilamente esa noche, con la misma seguridad le extendió la mano mientras la estrechaba:
-Hiro Hamada-.
N/A: muchas gracias por sus comentarios, y a los que la agregaron a sus favoritos y la siguen, había pensado en dejarla por lo poco que le había interesado a la gente, pero luego vi sus comentarios y decidi continuarla, y el resultado es este nuevo capítulo(debería de estar haciendo una tarea pero lel), espero que les guste, y ya saben se aceptan criticas, opiniones, etc.( la verdad no tengo idea de como demonios hacer el siguiente capitulo, asi que se aceptan ideas/sugerencias) otro anuncio, comenzare a hacer de uno a dos capítulos por semana, pero tengan por seguro que no pasara ni una sola semana sin subir al menos un capitulo, gracias a todos .
