Abro mis ojos lentamente y chocan con la luz del sol, poco a poco me ubico y lo que encuentro me deja desconcertada.

Tengo mi pijama puesta y estoy cubierta por mi cobija, en definitiva, estoy en mi habitación, volteo lentamente y mis ojos se clavan en el techo.

-Todo fue un sueño- digo en vos alta sin poder creer lo que había pasado, todo me pareció real.

-¿Otra pesadilla?- preguntó una voz que me obligo a mirar a la puerta.

Allí estaba él, con su sonrisa de medio lado, su cabello revuelto y sus ojos carmesí observándome expectante.

-Soñé con aquella vez en que nos encontramos y nunca más volvimos a separarnos- dije sonriendo sentándome en la cama.

-¿Donde derretimos el hielo con el calor de nuestros cuerpos?- mencionó Sasuke sentándose en frente de mí.

-Sí- respondí.

Sin pensarlo me inclino a su rostro, lo beso suavemente como aquella ocasión en que nos besamos por primera vez.

Amo a este hombre, ni un solo instante me arrepiento de haberlo encontrado en medio de aquella tormenta de nieve, y mucho menos ahora que llevábamos dos años de casados, viviendo en la aldea que nos vio crecer y en compañía de todos nuestros amigos.

-Noah esta dormido aun, yo debo ir a trabajar, descansa un poco más, es temprano- mencionó mi esposo refiriéndose a nuestro pequeño de un año y a su empleo como AMBU.

Nuevamente me apodero de sus labios por un momento, me despido y le digo lo mucho que lo amo, recibiendo de su parte las mismas palabras para finalmente verlo partir.

Me recuesto nuevamente y cierro mis ojos, me agrada soñar y despertar para ver que estoy viviendo mi propio sueño hecho realidad.

Hola, bueno pues escribí esta idea rápidamente, no me gusta mucho escribir en primera persona pero ojala les guste y dejen muchos comentarios. Gracias por leer. Besos.