Capítulo 3
Fase uno: Deshacerse de la competencia.
Gabriel observó con el ceño ligeramente fruncido, como su amor no correspondido entra a la enfermería y segundos después cierra la puerta. Después de su conversación la semana pasada, en donde se enteró de su querido amigo planea perder su virginidad trasera antes del término de año, ha debido hacer frente a varias complicaciones, los interés casual que despierta el rubio en los hombres a su alrededor, no suelen ser un problema, ya que no es algo reciproco pero tal parece que ha decidido que el hombre especial con quien tendrá sexo gay por primera vez sea Lucifer Pelligrino, el enfermo del instituto (y alias mental "Maldito bastardo con suerte").
-¿Qué haces?- preguntó una voz a su oído, provocando que diera un brinco por la sorpresa.
-Maldición, Castiel, ¿Puedes aparecerte una vez en tu vida como una persona normal?- gruñó cruzándose de brazos- No sé porque demonios te encantan estás apariciones sorpresa.
-Lo siento, no quería asustarte, ¿Qué haces aquí? ¿Te sientes mal?- los orbes azules lo escudriñaron durante varios segundos- ¿Esperas a Dean? Han pasado bastante tiempo juntos últimamente, más de lo usual.
-Somos amigos, eso es lo que hacen los amigos- explicó disimulando su nerviosismo, ese chico siempre pareciera que viera más allá de lo evidente y no quiere delatarse- Y sí, lo estoy esperando, se supone que iremos a comer pero el muy idiota me ha dejado plantado por ese viejo.
-¿Viejo? ¿Te refieres al enfermero?- el mayor solo se limitó a dar un asentimiento- Mmm, suenas algo molesto.
-Da igual, Cas, yo me entiendo, como sea, ¿Ocurre algo? Pensé que te habías marchado con Balthy- dijo girándose hacia el moreno, reparando en que sostiene un bolso extra en su mano derecha- Oh, ¿Estás con Sammy?
-Sí, el profesor Miguel quería hablar con él, así que lo estoy esperando pero creo que tardarán un poco más y decidí dar una vuelta, Sam me llamará cuando terminen- señaló volviendo a fijar su vista en la enfermería- Entonces, volviendo al tema de tu enfado.
-¡No estoy enfadado! Eres irritante, Cas, como se nota que eres hermano de Balthy, los dos me vuelven loco- replicó haciendo morritos antes de sacar unas pastillas de su bolsillo y le ofreció algunas a su amigo, quien tomó dos- ¿Y tienes planes con tu cachorrito?- preguntó cambiando el tema, tal vez así puede distraerse de sus pensamientos homicidas contra ese viejo pervertido.
-Iremos a dar una vuelta y después cenaremos con sus padres.
-Oh, has congeniado muy bien con tus suegros, Cas, buen chico- lo felicitó dándole una traviesa palmadita en el hombro y el menor ladeó la cabeza, como cada vez que no entiende algo- Oye, ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Ya la hiciste- indicó el moreno con curiosidad y Gabriel arqueó una ceja- Dime.
Desde el castaño trazó su perfecto plan de conquista en cuatro simples fases, se había dado cuenta que después de deshacerse de la competencia, no tenía muy claro cómo dar el siguiente paso: Confesar sus sentimientos. Jamás ha sido bueno lidiando con esas cosas y es algo entendible, considerando el pésimo ejemplo que tiene con sus padres, por eso le parece una buena idea tener una opinión conocedora en la materia y que mejor que aprender de una pareja que ya lleva un año de relación estable y todo indica que lo seguirán siendo por muchos años más.
-¿Cómo… cómo le confesaste tus sentimientos a Sammy? ¿O fue al revés? Da igual, ¿Cómo se dijeron el uno al otro que están enamorados?- un pequeño brillo de sorpresa se asomó en los orbes azules de su amigo pero fue ocultada por su inexpresividad usual.
-Bueno, creo que ambos nos dimos cuenta del momento exacto en que nos sentimos atraídos por el otro, tal vez fue algo a primera vista, no lo sé pero con el correr de las semanas, cada vez fuimos más conscientes de nuestro tiempo juntos, de los roces cuales cuando estudiábamos o veíamos una película, la forma en que nos mirábamos más de la cuenta- se llevó una mano a la barbilla pensativo- A diferencia de Balthy, yo no soy extrovertido con mis sentimientos, sabía que me pasaban ciertas cosas raras agradables con Sam pero no tenía idea de que eran o si estaban bien hasta que una noche Balthy fue a mi cuarto, se sentó a mi lado y me preguntó que esperaba para darle la gran noticia que estoy saliendo con Sam-el castaño se rio con tal solo imaginar la escena, su amigo siempre es muy directo, lo cual es bueno y en otras ocasiones algo muy molesto- Estuvimos hablando casi por tres horas hasta que entendí que todo eso agradable en mi pecho es amor, así que al día siguiente, esperé a Sam después de las actividades del club de ciencias y lo invité a comer a nuestro restaurant favorito.
-Espera, eso significa que tú diste el primer paso ¿Verdad? Vaya, siempre creí que eras un puritano, Cas y muy recatado- afirmó haciendo sonrojar al aludido.
-Sí, aunque te cueste creerlo, yo fui quien dio el primer paso y fue divertida la reacción de Sam, tenía mucho en mi cabeza y supongo que el poco tacto es algo de familia- Gabriel asintió dándole la razón en eso- Así que simplemente le dije "Estoy enamorado de ti"- dijo el moreno con una sonrisa cálida adornando sus labios, seguramente al recordar ese día- Sam abrió la boca tan grande que el pedazo de hamburguesa que masticaba cayó sobre su plato.
-Iuuggghhh, olvídate de invitarlo a cenar cuando le pidas matrimonio- canturreó entre risas que el menor correspondió.
-No negaré que fue algo asqueroso, a nadie le gusta ver la comida ensalivada en boca ajena pero él me miró y esbozó una sonrisa tan grande, tan radiante, que ni siquiera me importó que me besara dejando restos de hamburguesa en mi boca.
-Que romántico- dijo Gabriel con una sonrisa que no demuestra burla, sino anhelo, debido a que a él tampoco le molestaría recibir un beso lleno de tarta de manzana por parte del rubio.
-Fue un primer beso perfecto, incluso valió la pena que me avergonzara cuando algunas chicas se rieron con ternura…
El mayor no podía negar que sintió una ligera puntada de celos después de escuchar esa historia. Él había salido con un par de chicas los dos primeros años de instituto, aunque no fue porque le gustaran, por más lindas que fuera, sino para intentar esfumar esos raros sentimientos que despierta Dean en él pero finalmente no dio resultados, sin importar cuando labios femeninos besó, ni cuantas faldas levantó para una follada rápida en los baños, jamás pudo cambiar su sentir y terminó dándose por vencido, aceptando que no había una sola persona (al menos en esa ciudad) que pudiera cautivar su corazón, ni hacerlo latir tan fuerte como conseguía el rubio con su mera presencia. Un ruido lo sacó de sus pensamientos y se giró hacia la enfermería, de donde salió su amor no correspondido con una amplia sonrisa, despidiéndose con la mano del viejo pervertido antes de ir hacia ellos.
-Hola, chicos, siento haberte hecho esperar, Gabe, pensé que te habías marchado con Sammy, Cas- éste le explicó lo mismo que al castaño- Oh, seguro que están felicitándolo de nuevo, mi enano es un grandísimo nerd, mucho más que tú, Cas- bromeó rodeándole los hombros con un brazo- Te haremos compañía hasta que tu chico se desocupe, así no te sentirás solito.
-Gracias, Dean, por cierto, ¿Qué hacías en la enfermería? ¿Te sientes mal?- preguntó con curiosidad mientras caminan hacia la salida del edificio principal, sentándose en una de las bancas de la entrada.
-No, solo quería charlar un poco con Lucifer, lo que les diré es un secreto pero estoy casi seguro que le gusto, intentó besarme- les susurró con una amplia sonrisa que provocó un revoltijo en el estómago del mayor.
-¡¿Lo besaste?!- preguntó sin ocultar su malestar.
-¡Ssssshhhhh! Guarda silencio- ordenó el rubio sonrojándose al mismo tiempo que le cubre la boca con una mano- Casi… o sea… fui con la excusa de que me torcí el tobillo practicando… él me revisó y su mano subió por mi pantorrilla despacio… se acercó a mí lentamente… y… me levanté casi de un salto… me coloqué muy nervioso y le dije que me estaban esperando… él dijo que regresara cuando quisiera continuar con esa revisión- pronunció lo último colocándose aún más rojo.
-Y eso ilustra perfectamente mi punto de que es un viejo caliente, tiene el doble de tu edad, Dean, ¿De verdad quieres estar con él? ¿Te lo imaginas?- se estremeció haciendo un mueca de desagrado- No, no, debes buscar a alguien de tu edad.
-Lucifer es atractivo, ¿Verdad, Cas?- el aludido lo pensó un poco antes de asentir encogiéndose de hombros- ¡Ja! Tengo razón, ¿Por qué lo detestas, Gabe? Cada vez que lo nombro, lo molestas.
-Solo quiero cuidarte, Dean, eres mi amigo- mintió descaradamente.
-Mmm, gracias por la preocupación pero estaré bien- afirmó retándolo con la mirada- Como sea, ¿Qué les parece salir este fin de semana? Ahora que Cas y Sammy son más grandes, podrán acompañarnos al club, Balthy les conseguirá identificaciones falsas.
-Eso no suena bien, mentir no es lo mío- respondió el moreno negando despacio.
-Vamos, Cas, no seas puritano- pidió el rubio haciendo morritos y lo abrazó por el cuello- Di que sí, será divertido, está bien que de vez en cuando, los nerds se aloquen un poco, además, a Sammy le gusta bailar, ¿No quieres hacerlo feliz? ¿Verdad que sí?- preguntó con una sonrisa maliciosa y el menor terminó cediendo- ¡Sí! Mi poder de persuasión sigue intacto.
Gabriel se alegró bastante de que olvidaran el tema de Lucifer y platicaran sobre su salida el viernes por la noche, acordando que harían una especie de pijama solo para hombres en casa de los Novak, ya que sus padres se ausentarían de la ciudad desde el jueves y no regresarían hasta el domingo, así que pasarían esos días juntos. Cerca de veinte minutos después, Sam se les unió luego de llamar a su pareja y se entusiasmó bastante con la idea de ir de fiesta.
-Será divertido- festejó el más alto abrazando por la cintura al moreno, quien le dedicó una sonrisa- Siempre he querido ir al club, Balthy nos cuenta maravillas de ese lugar.
-Por supuesto, Sammy- lo apoyó el rubio dándole codazos cómplices- Bien, dejaremos a los tortolitos en su cita romántica, me muero de hambre, Gabe, ¿Vamos?- preguntó colocándose de pie con su bolso.
-Claro, glotón, iremos a comer antes de que me comas a mí- bromeó guiñándole un ojo con cierta coquetería.
-Por cierto, enano, la fórmula que me enseñaste ayer, me sirvió un montón en el test de hoy- dijo El Winchester mayor adelantándose al caminar con su hermano hacia el paradero que queda a una cuadra del instituto.
-Yo también casi olvido algo, Gabe- éste se giró hacia el moreno con curiosidad- ¿Cuándo le dirás que estás enamorado de él?- preguntó haciendo un gesto con la cabeza para señalar al rubio, quien se reía estruendosamente por algo que le decía el castaño.
-¿Qué…? Yo… no, no… te equivocas, no tienes idea de que estés hablando… ¿De dónde sacas esas ideas? Tendrás que comprarte unos lentes, Cas, porque no estás…- guardó silencio durante varios segundos- ¿Tan evidente soy? Dios… ¿Sammy también lo sabe?
-Sí, no sé si eres muy evidente, solo sé que Dean no se dará cuenta si no se lo dices, es bastante distraído con estás cosas- explicó el menor dándole una palmadita en el brazo- Si puedo ayudarte de alguna forma, no dudes en pedírmelo.
-Gracias, Cas, eres un buen amigo, algo inocentón y puritano pero así me gustas- afirmó abrazándolo por el cuello.
-Estoy seguro que recibirás tu beso con sabor a tarta de manzana y será lo más increíble.
-Jajajaja, mientras no tenga que ver un pedazo cayendo de su boca, me doy por servido, será mucho más divertido verlo tragar algo- comentó moviendo las cejas con picardía y el moreno se colocó muy rojo al entender a qué se refería- Jajajaja, Cas, eres demasiado inocentón.
Cuando llegaron hasta el paradero, se despidieron de la parejita antes de dirigirse hacia el centro de la ciudad, a su pastelería favorita. Compartir una tarde entera con el rubio fue fantástico pero durante el camino de regreso, ya que lo acompañó hasta su casa para asegurarse que llegue bien (tal como hace desde que se volvieron amigo), el tema del viejo pervertido volvió a ser el principal foco de la conversación e hizo su mejor esfuerzo por no demostrar su desagrado.
-Estoy seguro que él será el indicado, Gabe, es muy atractivo y sé que encontraremos cosas en común- hizo una pausa con un gesto pensativo en el rostro- Es muy pronto para que lo invite a salir ¿Verdad?
-Demasiado, Dean, apuesto a que ni siquiera sabes su nombre completo.
-Mmm… no, ni idea- afirmó asintiendo despacio, entendiendo el punto de su amigo- Creo que me enfocaré en saber más de él y luego lo invitaré a comer.
-Sí, esa es una buena idea- se forzó a decir, seguía sin agradarle la situación pero al menos, eso evitaría que el rubio diera el siguiente paso con el viejo pervertido- Bien, ya llegamos al castillo Winchester, princesa.
-Idiota- replicó sacándole la lengua- ¿Quieres cenar con nosotros? Mamá preparó pescado.
-Otro día, gatito, tengo que terminar la guía de química- respondió con una sonrisa y se sobresaltó cuando tomaron su mano- Dean…
-Quédate, es mucho mejor comer junto a otros que solo en tu habitación- el mayor desvió la vista al oír esas palabras- Mi familia es algo ruidosa pero mis padres te quieren mucho, quédate ¿Sí? Podemos resolver la guía de química juntos, por favor, por favor.
-Mmm, está bien, Dean, gracias.
Siempre basta solo una mirada de esos hermosos orbes esmeraldas para convencerlo, aún cuando finge molestia, le gusta bastante que el rubio se preocupe tanto por él. Quedarse en Lawrence, es la mejor decisión que su padre ha podido tomar. Después de una animada cena, John va a dejarlo a su casa, al igual que a Castiel. Esa noche, se queda largos minutos pensando en cumplir la primera fase de su plan de conquista y deshacerse de su principal rival: Lucifer Pelligrino. Le tomó casi una hora de divagaciones que una buena idea llegara a su cabeza y se apresuró en buscar algo en su teléfono hasta que lo encontró.
-Oh sí, es hora de colocar en marchar mi contraataque, ese sujeto no se quedará con mi chico, no en mi guardia- esbozó una amplia antes de acomodarse a dormir. Mañana temprano daría inicio a su plan.
Gabriel se levantó muy temprano al día siguiente, desayunó rápidamente y se marchó media hora antes al instituto, reuniéndose en la entrada con Balthazar, quien apenas mantenía los ojos abiertos mientras de vez en cuando bosteza. Usualmente llega con el tiempo justo en el auto de su padre, así que debió ser un gran esfuerzo despertarse temprano, luego lo invitaría a comer como agradecimiento. Algunos profesores ya estaban llegando, al igual que alumnos madrugadores, así que llevó a su amigo en dirección a las pistas y se sentaron en las gradas.
-¿Qué es eso… tan urgente, Gabe…?- preguntó antes de bostezar otra vez- Mmm, me quedaré dormido de pie… debí tomar un café… o algo así… algo…- susurró apoyando un codo en su pierna y luego la cabeza en su mano, cerrando los ojos.
-¡Balthy!- gritó sacudiéndolo por el brazo- ¡Despierta!- el mayor abrió los ojos sobresaltado y volvió a bostezar- Mantente despierto, solo hemos llegado media hora antes.
-Eso es mucho, Gabe, sabes que disfruto al máximo mis horas de sueño embellecedor- bromeó mucho más alerta que hace unos segundos- Bien, ¿Qué es lo que querías decirme?
-Quiero explicarte mi genial plan de conquista para nueve meses- afirmó sacando la libreta de su bolso con una sonrisa complacida- Son cuatro fases, la primera es deshacerme de la competencia, la segunda es confesar mis sentimientos, la tercera son citas románticas y la cuarta es… tener sexo- carraspeó algo incómodo con lo último, especialmente con la mirada maliciosa que le dirigió su amigo- Tú ayuda es fundamental en la primera fase…
-Si puedo te ayudaré, Gabe, ¿Qué quieres que haga? Hay muchos chicos que admiran el atractivo de tu amado pinky- bromeó dándole codazos cómplices- ¿Como los alejarás? ¿Repartirás palizas? ¿Jugaremos a los matones? ¿O esparciremos rumores? Podemos decir que Dean la tiene pequeña o que es impotente, eso romperá su imagen de machito Alfa y—
-¡Por supuesto que no! Son ideas horribles, Balthy, primero, dudo mucho que Dean la tenga pequeña, ¿Acaso no lo has visto cuando se coloca esos jeans tan apretados? Tiene un cuerpecito perfecto, de comienzo a fin, segundo, por más que me encantaría repartir palizas nos podrían expulsar por eso- el Novak suspiró haciendo un puchero antes de asentir dándole la razón- Tengo en mente algo mucho mejor, verás, actualmente, solo hay una persona que representa una verdadera amenaza para mí, los demás chicos solo se conforman con mirar pero este viejo pervertido le tiene ganas a mi Dean.
-¿Viejo pervertido? Espera, ¿Estás hablando de Lucifer?-ni siquiera le permitió responder y continuó hablando- Jajajaja, oh, vamos, Gabe, incluso tú debes reconocer que nuestro enfermero es condenadamente sexy y caliente, cualquier querría una revisión a fondo con él- aseguró lamiéndose los labios despacio con la idea.
-¡Ni en un millón de años lo admitiría! Solo es un viejo caliente que le corre mano a adolescentes hormonados, ¡Eso es aprovecharse!- replicó entre gruñidos de molestia- Como sea, eso no viene al caso, voy a sacarlo del camino dándole a otra persona que pervertir.
-Oh, ¿Pero quién querrí—se quedó en silencio abruptamente y abrió los ojos en señal de sorpresa.
-Oh sí, Balthy, serás tú.
Gabriel ya imaginaba que el rubio se negaría con su petición, así que colocó en práctica su plan de respaldo y sacó su teléfono, buscando en el chat privado que tienen hasta dar con uno de los tantos mensajes que recibe a diario del Novak mayor. La principal razón por la cual lo escogió para esa difícil misión, no es porque sabe que lo apoyará, sino porque conoce de primera fuente el enamoramiento del rubio con el enfermero.
-"No vas a creer esto, Gabe, fui después de clases hasta la enfermería y ¡Lo encontré sin camisa! Dios, jamás he visto una espalda tan amplia y fuerte, ¡y sus brazos! Mmm, seguro que sujetan con fuerza cuando— no pudo terminar de leer el mensaje, ya que una mano cubrió su boca.
-¡Cállate, Gabe! Esos mensajes son privados… eres un idiota- replicó su amigo haciendo un berrinche antes de soltarlo.
-Balthy, tuve que aguantar una llamada de una hora en donde me explicaste con lujos de detalles el sueño húmedo que tuviste con ese viejo caliente- afirmó disfrutando de la vergüenza ajena, es muy raro verlo sonrojado- No te hagas el puritano conmigo, Balthy, desde que ese hombre llegó, le tienes ganas y estarías feliz de que te follara o te revisara a fondo.
-Mmm… sí, es cierto pero… no tienes que decirlo de esa forma… además, Dean se podría enfadar conmigo- señaló con un claro gesto de duda en el rostro.
-No, él no está enamorado de ese sujeto, solo lo encuentra extrañamente atractivo, nada más, cuando sé de cuenta que es un gigoló que se acostaría con cualquiera que se le insinúa, perderá el interés, por favor, Balthy, no puedo hacer esto sin tu ayuda, por favor- pidió observando fijamente a su amigo, quien suspiró dándose por vencido.
-Por supuesto que te ayudaré, Gabe, eres uno de mis mejores amigos… solo espero no hacer el ridículo frente a Lucifer, te lo juro, Gabe, me vuelvo idiota cuando lo tengo cerca…- el castaño se rio con esas palabras- La última vez que fui a la enfermería, comprobó mi temperatura colocando una mano en mi frente y casi me caigo de la camilla, ¡Soy un desastre!- dramatizó alzando los brazos.
-Jajajaja, estoy seguro que tu idiotez le resultará atractiva- lo animó sin ocultar la diversión en su voz antes de levantarse- Ya casi es hora de ir a clases, muchas gracias, Balthy, yo te ayudaré a seducir a ese hombre y te invitaré a comer lo que quieras como agradecimiento.
-¿Lo que quiera?- preguntó casi babeando con sus pensamiento y el come dulces asintió- Genial, ve preparando tu billetera, mi querido Gabe, haré caer al sexy enfermero a mis pies o yo estaré de rodillas frente a él, no me molesta la idea.
-Por favor, Balthy, ahórrame la imagen mental- gruñó frunciendo el ceño.
-Claro, amargadito, tú solo puedes imaginar a tu lindo rubito de rodillas.
El castaño bufó más fuerte con esa insinuación y se dirigieron a la entrada, en donde se encontraron con el resto de sus amigos que platican animadamente en una de las bancas. Estaba muy seguro que en poco tiempo, Dean se iba a decepcionar de Lucifer y lo descartaría como el posible hombre especial con quien tendría sexo, porque ese lugar solo lo puede ocupar una persona: Él.
