Sé que es corto y que me querreis matar, pero no he podido escribir más, he querido alargar el momento del final, pero ya llega. Prometo subir pronto, el ordenador que estoy usandoo es compartido y... mi amiga se aburre XD
En fin, es un pelín violento... Auqnnue si os imaginas toda ña hsitoria con el Score de Eclipse tipo, Victoria o Riley (nombrte de canciones) irá mejor :)
Un besitoooo!
Repercusiones
— Bella, Bella, Bella... — canturreó andando alrededor de mí.
Y yo no podía hacer nada. Seguro que tenía varias costillas rotas, y más hematomas que aquella vez que James me zarandeó y volé por el estudio de Ballet.
— Tengo que admitir que has estado a esto — hizo una seña con el dedo índice y pulag, dejándo entre medio muy poco espacio. — de que terminara contigo en lo que tu corazón tarda en palpitar.
Me cogió en brazos, y yo gemí por el dolor de todo mi cuerpo. Vi a Seth por el ravillo del ojo. Estava terminando con Riley y el pequeño lobo no había salido ileso.
— Tengo que reconocer que me han decepcionado un poco que te dejaran a cargo de un... perro... — escupió las palabras como si fueran veneno.
Seth, que estava dejando a Riley en pedacitos, gruñó y corrió hacia Vicotira, aunque se paró en cuanto vio a quien tenía en brazos. Ella sonriño satisfecha.
— Vic... toria... — jadeó Riley y tuve que retirar la mirada ante tal destrozo.
— Te lo dije... — susurré. Mientras notaba como mi cabeza subía y bajaba con el movimiento de Victoria. Mis fuerzas quedaron cortas.
— Bueno, ¿qué te parece éste plan? Lo he pensado mientras te destrozaba.
Me soltó de golpe y me empujó de una patada, revolcándome contra el suelo. Notaba los huesos rotos, de antes y de ahora, crugir y clavarseme en los músculos.
— Te muerdo, dejo que mi ponzoña corra por tus venas, mientras mis dientes desgarran tu piel, pero lo suficiente para hacerte sufrir sin convertirte. Y así, mientras sientes esa... calor, — sobre todo calor, supongo que querría decir llamas, muchas llamas. — yo voy haciendote trozitos, como Tu chucho lo ha hecho con Riley. ¿es bueno, verdad? — preguntó sonriente mientras se ponía en cuclillas. Seth saltó sobre ella y logró esquivarlo moviendose unos centímetros— y no sé como hizo eso. — y la pata se Seth se clavo en mi pierna. Crugió y grité de dolor, abriendo mucho los ojos, sabiendo que tenía hemorragias hasta ahí.
— Me está costando bastante contenerme, però tu sangré no beberé.
Me obligó a mirarla a los ojos y se fue acercando poco a poco. Apretó su mano alrededor de mi cuello y no pude respirar más. Creo que me desmayé.
Sentía golpes en todo mi cuerpo y luego…
— ¡Bu! Ya despertaste...
Mi gritó resonó por todo el bosque y encontré a Seth gimiendo al otro lado del claro, con dos patas rotas, ya que se movian solas. Sentí sus dientes hacer una buena mi piel como si de papel se tratara.
— Tus gritos me molestan... ¿qué tal si lo haces todo... ¡de golpe! — preguntó mientras me apresaba con su garra la pierna hecha añicos sin querer por Seth.
— Basta, ¡basta, por favor!
— ¡No voy a parar! ¡Me estoy diviertiendo! — me estampoó en toda la cara su aliento a furia y yo le pedí piedad.
— ¡Por favor! Cuando levanté el hombro, noté como estava roto por varias partes. Lo bajé con cuidado, y aún así, dolió.
Todo era demasiado sádico, Victoria no era así.
— Tú no eres así, tu lo harías rápido... no eres tan sàdica.
— Bella... ¿quieres que terminemos con esto ya?
Yo afirmé con la cabeza.
— Pues lo harás tú.
Corrió que casi no la vi, ya que se conviertió en un borrón, y cogió a Seth de la cabeza.
— Pídeme que lo mate por tí, ¡pídemelo!
— ¡Basta! — lloré y rogué sin poder moverme.
— Si no quieres que lo haga, — se escuchó como Seth se quedaba sin aire, y no podía moverse. — coge esa pierda, y clávatela. ¡Hazlo! — Seth abrió mucho sus ojos. Esos ojos oscuros y su pelambrera se erizó.
— Victoria, esta no eres tú. Tú no eres así.
— Bella…— susurró acercándose con aires de que era la última vez que vería el sol salir. — el odio te convierte en alguien desconocido incluso para ti mismo. Además, James me enseñó un par de cosas…
Y en ese momento un rayo de luz alcanzó el cuerpo de Riley, medio decapitado. No sé si sus trozos, los primeros que fueron arrancados, volvieron a su lugar, pero vi, como si fuera todo en cámara lenta, como se levantaba y el brazo de Victoria salía por los aires.
— Esto no tiene nada que ver con el territorio, ni conmigo. Tú nunca me quisiste. Sólo ese tal… James. — ahora fue é quien escupió su nombre.
— ¡Victoria! — rugió una voz entre la espesura del bosque. Y esa voz sonó como los ángeles…
Un ángel que estaba… enojado, cabreado, sus ojos destilaban rabia, furia, odio… Pero cuando se encontraron con los míos…
— Bella…— sus cejas se alzaron y se juntaron, mirándome con… algo que no supe descifrar.
—Pensaba que no serías tan vengativa. — sus ojos eran negro puro.
Un lobo apareció a su lado. Miró a Seth y gimió. Se acercó a él rozando su pelaje rojizo con el gris.
