La sheriff se encontraba atónita. No podía creer lo que sus ojos le enseñaban sentía que todo comenzaba a darle vueltas.
-oh, ¿qué pasa? no me digas que estas asustada, no que según tu ¿no había posibilidad de que algo malo pasara? -
Comentó el ente en una pequeña risa profunda, esta se encontraba en cuclillas sobre el borde de la tina mirando directamente a la pálida humana que tenía en frente.
La sheriff por su parte, aún sin entender lo que estaba ocurriendo, se levantó lentamente sin dejar de mirar al espectro.
Una demonio de piel violácea y cabello blanco, con un par de sobresalientes cuernos tornasolados, una gran cicatriz con forma "VI" en una de sus mejillas, unos grandes y filosos ojos amarillos que la miraban directa y penetrantemente casi sin parpadear.
Retrocedió aun sin creer lo que veía, barajando entre cientos de posibilidades, en un momento, llego a cruzar los brazos por la espalda, solo un poco para poder darse un pellizco, pero no. Era un hecho que podía verle, estaba despierta y consiente, la morena sacudió un poco su cabeza para auto convencerse de que era una ilusión, hasta que su espalda dio contra la puerta del baño, pero el espectro no desaparecía.
-No… no estás aquí, no hay nadie aquí. Esto debe ser un sueño, yo estoy soñando… - -Uh ~~ ¿en serio? -
La demonio frente a ella solo sonrió ante la reacción, reposando su rostro en la palma derecha, deleitándose con el pavor en los ojos de la contraria, notando como el pánico se apoderaba de esta lentamente, negándose a la verdad que veían sus ojos.
-Y vaya sueño que tienes eh? Deberías de sentirte dichosa -
Comento la demonio con una gran y sarcástica sonrisa.
La morena dio una larga inspiración mientras esta se entrecortaba y apenas pudo sentir el pomo de la puerta lo giró con rapidez, saliendo de allí.
Sin dudarlo, corrió hacia la puerta de salida, tomando las llaves que estaban en una pequeña mesa que se encontraba al lado de la puerta principal, mientras podía escuchar casi en el ambiente una risa profunda pero susurrante, la cual a cada segundo se deformaba cada vez mas entre las paredes, antes de poder articular palabra alguna notó que al abrir la puerta, ésta la llevaba hacia el mismo baño de donde momentos antes había escapado.
Sus ojos se abrieron de la impresión, el lugar se encontraba asquerosamente sucio, una especie de putrefacción brotaba incesante desde los azulejos, el foco titilaba amenazante con dejarle a oscuras y el moho se había apoderado del lugar, como si en solo unos pocos segundos su propio baño hubiese sido abandonado hace décadas, pero lo más importante el ente ya no se encontraba en la misma ubicación, esto hizo que la detective entrase en un estado de alerta máxima.
-Esto no tiene ningún sentido…-
Miró detrás de sí, se sentía observada pero no podía deducir exactamente de donde provenía, o quién era el causante, lo único que sus sentidos e instintos decían, era que corriese de aquel sitio.
En su búsqueda por una salida lógica, vio su propio teléfono, encima de la mesa donde momentos antes tomo sus llaves, sin dudarlo se abalanzo sobre este marcando el número policial, efectivamente comenzó a llamar.
-* Contesten maldita sea.*-
La llamada entró, comenzó a sonar la línea y después de eternos segundos, alguien contesto a su llamado.
-Hola?! Hola!, habla la sheriff hay alguien? – dijo ya en un tono de desesperación.
Pero era inútil solo había un ruido blanco, si había alguien al otro lado de la línea no decía nada.
-¡¿Hay alguien ahí?!, contesten porfavor! Esto no es una broma necesito apoyo inmediato! Hola?! -
Ya para el final de su pregunta solo se escuchó como alguien comenzaba a reírse al otro lado de la línea.
-Tic, tac querida -
El solo escuchar eso, el aire comenzó a hacerle falta, se sintió como que el ambiente terminase de consumir el color de su alrededor, su ritmo cardiaco se encontraba más que agitado, casi al borde que se le saliera del pecho, ¿qué es lo que se supone que debía hacer?
Aventó el teléfono al sueño con furia, mientras que este, aun roto se podía escuchar una profunda pero baja risa deforme entre gruñido y respiración, era obvio que la sheriff estaba sola en esto. La puerta de salida solo la llevaba a una retorcida imagen de su baño, cerró puerta principal con fuerza, apoyándose un momento en el pomo de esta, intentando volver en sí misma, analizando cada opción que le era posible. Era una mujer que estaba entrenada para mantener la calma en momentos de caos, pero ¿cómo se supone que debía reaccionar para este tipo de situaciones?
Se dirigió a una de los ventanales, mirando hacia abajo, se encontraba en un piso muy alto, demasiado alto. Si quisiera podía moverse entre los pisos contiguos, cualquier paso en falso provocaría una muerte segura, pero es que acaso ¿ese sería el único escape del infierno en donde al parecer se encontraba?
Volvió a descartar la idea de su mente y al parecer el tiempo no estaba de su lado, lo que sea que está ahí solo quería volverla loca, sentía que con el pasar del tiempo el aire se hacía más denso y putrefacto, como si su propio apartamento intentara intoxicarle. Jugando con su cordura y quizás que otro fin.
-* OK, tranquila, evalúa tus opciones, calma… piensa, por favor piensa* -
Miró en todas direcciones, buscando algo que la ayudara a salir, la ventilación era muy pequeña para que entrara una persona, la puerta de salida solo hace que vuelva al baño…. El balcón es lo único que me queda.
La morena miró hacia el piso de abajo, el balcón de uno de sus vecinos quizá podría ser su ruta de escape.
Decidida, la sheriff se dirigió con cautela hacia su habitación, abriendo la puerta con calma, su cuarto ahora estaba de un color distinto, las paredes tenían algo indescriptible y pegajoso, que le daba otra apariencia, una especie de tejido vivo y latente se apropio de lo que era la pared, la morena no quiso darle más vueltas al asunto, no quería quedarse a averiguar que era esa "cosa", solo quitó sus sabanas haciendo una improvisada cuerda, caminó mas rápido, nuevamente hasta su balcón, sentía ruidos todas partes, pequeños susurros, pasos, tanto arriba como en algunas habitaciones de su mismo apartamento.
Este al ser un dúplex las escaleras podían escucharse como alguien bajaba o subía y como daban pequeños pero rápidos pasos en el pasillo, pero al girarse con velocidad no divisaba a nadie, solo sombras que paseaban por el rabillo de sus ojos hacían que la detective no quisiese girarse más, intentó ignorarlas y seguir con lo propio pero resultaba imposible, constantemente volteaba con cautela la cabeza buscando algo y al mismo tiempo no queriendo encontrar nada.
-*No te dejes engañar, aguanta un poco más y concéntrate.*-
Pensaba y se repetía la morena cada vez que escuchaba los sonidos un poco más cerca .Al tener todo listo, amarró uno de los extremos de la sabana uno de los pilares de su balcón luego envolvió su antebrazo con el otro extremo y se dispuso a bajar, con el mayor cuidado posible.
El viento soplaba realmente fuerte, las luces de la ciudad parecían las mismas de siempre, como si nadie se enterase de lo que pasaba, tampoco se escuchaba nada de sus otros vecinos, intentó no seguir mirando y concentrarse en bajar.
-ya. Ya casi…-
Comentó mientras seguía bajando por el borde del edificio.
Sin aviso algo sonó, sintió como el mundo se detuvo solo con ese pequeño sonido, ya no escucho mas los autos que transitaban abajo, ni tampoco los típicos ruidos que yacen en la noche, la sabana que la sostenía comenzó a romperse.
-n-NO! POR FAVOR NO AHORA!-
Gritó desesperada, En su ataque de adrenalina, la sheriff hizo un último movimiento, ya había casi llegado al balcón de abajo tomó impulso con sus piernas se usó a sí misma como péndulo, si esto no funcionaba podría ir despidiéndose de todo, pero ya estaba ahí, no podía dejarse vencer ahora después de todo lo que ah pasado.
-¡Maldición solo déjame llegar! -
Con todo lo que tenia se columpió hacia el balcón de abajo soltando parte del extremo que tenía en su antebrazo, antes de que terminase de romperse la tela que la sostenía.
Ya en lo último, viendo su objetivo cerró los ojos y espero su final, sea cual fuese.
El silencio se hizo presente y eterno como la misma noche que estaba viviendo, no fue sino hasta que en el último momento, cuando sintió que su "cuerda" no hacia contacto con ella, sintió su fin.
Y aun con los ojos cerrados pudo sentir como algo le hizo sombra.
Lo logró. Aterrizando en un gran estruendo mientras muchas cosas se caían y otras rompían en el balcón del piso de abajo, una felicidad infinita se apoderó de ella, jamás se había sentido más agradecida de estar viva. Pero esa misma adrenalina y felicidad que sintió en una dosis tan extrema la cual intentaba manejar no le permitía pararse bien, se quedo un momento ahí sentada, abrazándose a si misma mientras se chequeaba de no tener nada roto, no sabía que es lo que encontraría, pero por un momento sintió, que ya con esto el tormento que vivía en su departamento cesara.
Sabía que en el piso de abajo vivía una anciana, Era de su conocimiento. Por ello no le extrañó ver las luces apagadas, ya en su plan mental estaba el pedirle disculpas a su vecina por todo el alboroto.
Deslizo el ventanal suavemente, intentando hacer el menor ruido posible, a pesar del gran (desmadre) estruendo que había provocado segundos atrás.
La detective no podía ver nada, estaba más oscuro de lo usual incluso para ser de noche la mayoría de los apartamentos era igual, sobre todo los que estaban más abajo, habían 4 dúplex y se encontraban en los pisos superiores. Así que este debía ser un apartamento al igual que el suyo. Con las mismas ubicaciones de cableado, se dispuso a buscar el interruptor para la luz, o en su defecto la puerta de salida.
Poco a poco comenzó a fijarse que el apartamento era más familiar de lo que creía, en un momento. Una luz se encendió, la de la cocina, la oficial se dio un gran susto y estaba mentalizándose en que era la anciana que se habría asustado y por ello encendió la luz.
En un intento de no asustar más a la pobre anciana y preparar sus presuntas disculpas la fémina entro suavemente a la cocina pasando el umbral de la puerta, la luz era muy fuerte, provocando que esta tuviese que cubrir con su mano un poco la luz proveniente de arriba.
-Eh.. Hola? , perdón por irrumpir así en su casa no quiero, no quería… asustarla, a estas horas de la madrugada señora Heraldica, soy yo, Caitlyn, la sheriff… señora...-
Pero antes de que pudiese terminar, no vio la figura de la anciana. Parpadeó un poco más para que sus ojos se acostumbraran más rápido a la luz pero, lo que estos enfocaban no era su vecina.
Se vio a sí misma, con su pijama, el mismo que estaría usando ese día, aquel que dejo sobre su cama para cuando terminase su jornada, pero este reposando en un cuerpo ajeno y familiar a la vez.
Esta "copia" de ella misma al encontrarse con la mirada de la detective su boca comenzó a abrirse, pero no de una manera normal, comenzó a abrirse más y más al punto que su mandíbula comenzó a romperse al igual que la piel del borde de sus labios, las cuencas de sus ojos quedaron en negro con solo un pequeño punto blanco en el centro. Ante la mirada atónita del sheriff el espectro dio un grito desgarrador abalanzándose sobre la contraria en una especie de "cámara rápida", provocando así el grito de Caitlyn.
- … -
En llanto, Caitlyn finalmente despierta en su cama. Aún con la garganta adolorida.
Sabía que aquel grito, el que acaba de dar fue real. Pero ¿qué pasaba?
La detective se sentó rápidamente en su cama, perpleja, desorientada, mientras lagrimas rodaban por sus mejillas en un evidente estado de shock. Mirando en todas direcciones en busca de aquel horrendo ser.
Rápidamente noto que llevaba su pijama, el mismo que poseía el espectro segundos antes, lo que hizo que se tocase el rostro buscando marcas o una mandíbula rota. Pero no había nada, el sol brillaba a través de la ventana, los ruidos de la ciudad del progreso se hacían presentes, como cualquier otra mañana tranquila.
-*¿Qué demonios está pasando?*-
Se preguntó, mientras sus palmas aun cubriendo los labios sirvieron de apoyo y presionándolo con fuerza hacia si misma, esta lloró en paz y por fin, luego de aquella fatídica noche de la cual creyó estar muerta, llegaba a su fin.
nota autora: eeh seguiré haciendo este fic solo que demoro, se que no hay muchos lectores por ahora pero igual para los que lo leen, solo queria aclarar que si lo continuare eso 3
