Cuando aun no había regresado completamente a mis sentidos, Lucy se levantó de un salto, con los ojos bien abiertos, y movía las orejas en todas las direcciones, y eso solo podía significar una cosa; había escuchado algo, se le dilataron las pupilas, casi cubriendo sus hermosos iris y corrió hacia la puerta. No entiendo por completo a Lucy, pero que tenga reacciones felinas que conozca, ayuda un poco. Pero me asuste como la mierda cuando vi un hombre enorme de pelo negro, sin camiseta, con heridas sangrando por todo su torso y brazos y con una maleta enorme y negra. Con la misma mirada hambrienta de Lucy, pero esta vez el la estaba mirando a ella y con una gran erección. Corrí desesperado hacia ella y la alejé de la puerta, cubriéndola con mis brazos, antes de que el hombre chocara contra la puerta, tirándola al suelo, y rompiendo el cristal. Lucy se retorcía en mis brazos, pero no la dejé escapar, en cambio saqué la anestesia para perros grandes que siempre tengo de emergencia en el bolsillo y la apunté al hombre en frente nuestro.
-¡Gray!- Gritó ella intentando separarse. El parecía feliz, pero los sonidos que hacia decían lo contrario, gruñía, mucho mas profundo que Lucy, y tenia los colmillos más largos y filosos. Mostrando el estado molesto y amenazado de un felino grande.
-¿Lucy lo conoces?- Le susurré en el oído, ya que se veía felino como ella, pero mas peligroso, y mucho mas grande que un leopardo. Pero ella se soltó de mi agarre y se lanzó contra el hombre, abrazándolo por el cuello, y rodeando sus caderas con los muslos. El aspiró con fuerza cuando metió la cara en su cuello, y una cola y orejas negras aparecieron de repente del cuerpo del hombre desconocido. Ella soltó una pequeña carcajada.
-Gray me haces cosquillas- Dijo ella apartando la cabeza para mirarlo. Y como si nada, comenzó a chuparle una mejilla, algo que hizo que el hombre dejara salir una pequeña risa. Dejándola en el suelo, yo la sujete por la cintura y la atraje hacia mi rápidamente.
-¿Quien eres?- Le pregunté con tono molesto- ¿Que haces aquí?.- El simplemente me gruñó ferozmente mientras intentaba apartar a Lucy de mis brazos, clavándome las garras en la piel, pero aun así no la deje ir. Lucy era la mas pequeña de los tres, por lo que mientras que "peleábamos" por tenerla, ella no podía tocar el suelo, moviéndose de un lado al otro entre nuestros cuerpos. El se veía peligroso por lo que no quería dejarla ir con el, sabiendo ahora que era un felino grande, por los colmillos y orejas , no podría ganar una batalla mano a mano, pero con la anestesia en el bolsillo tendría una oportunidad, clavándosela rápido en el cuello o en algún lugar donde tenga un alto flujo sanguíneo- ¿Quién demonios eres?
-A Natsu le gusta hacer preguntas...demasiadas preguntas- Dijo ella estirando los brazos hacia el- Gray ven aquí, no le gruñas a Natsu.
Como ella lo conocía, la solté, pero no me gustó nada. Ella es un felino y puede defenderse sola, pero el también lo es, y uno mucho mas malditamente grande. Tenia arañazos por la espalda, torso y brazos, también mordeduras en los hombros y pectorales, parecía que acababa de salir de una pelea con un puma o algo, y mierda, si Lucy esta en celo significa que el también, y se le veía en el bulto de los pantalones. Pero el era de otra raza ¿era posible que pasaran el ciclo de celo juntos? Eso no pasaba en el reino animal, pero un humano tampoco follaba con un leopardo. ¿No dijo ella que me mataría si no tenia sexo con ella? Pero ella si podía hacerlo con otro. Al parecer a todos los gatos de la parte de atrás de la tienda se le han dado por maullar, bueno, hay dos enormes felinos en el lugar. Pero mierda, ella es mía.
-Apestas a el- Dijo el macho entre dientes- fue con el con quien te uniste.- No preguntó, afirmó. Bueno, eso significa que sabe a que cama pertenece Lucy.
-Y tu hueles a Juvia- dijo ella riéndose, fijándose en sus heridas- veo que se divirtieron mucho.
-No sabes cuanto.- Respondió. Lucy se bajó de el y retrocedió unos pasos hacia mi, permitiéndome poner un brazo alrededor de sus cintura, como dicen ellos, "marcando territorio". Pegándola a mi. Ahora me sentía mas tranquilo, pero aun así inquieto.
-Gray, el es Natsu- Dijo ella apuntándome- Natsu, el es mi hermano Gray.
-El no tiene orejas, ni cola de leopardo, son negras.- Dije desconfiado.
-Soy una pantera negra, idiota- Suspiró el.
-Entonces no son hermanos- Dije en voz alta, molesto que me mintieran. Pero Lucy me siseó y Gray dejó un fuerte rugido.
-¿Y que? El es mi hermano, aun que fuera un cerdo verde seguiría siendo mi hermano- Siseó Lucy- Te voy a hacer sufrir esta noche por lo que dijiste- Dijo lamiéndose los labios.
-Mucha información, Lucy- Dijo Gray dejando la maltea negra en el suelo- Te e traído ropa nueva, que no huele a ti, para que no te reconozca nadie. Intenta salir poco, ya que vas dejando tu aroma por la calle.- Me lanzó una mirada molesta y después volvió a mirar a Lucy- Cada vez que te folles al humano, haz que se bañe antes de salir, para que no huela a ti.
-¿¡Por qué!?- Dije molesto, si otro felino huele a ella en mi sabrá que YO la estoy follando, no tenia porque ocultarlo, tendría que ser una vergüenza para mi tener relaciones sexuales con un animal, no al contario.
-Me voy ahora, no puedo dejar a Juvia sola- dijo apuntando a el bulto de sus pantalones- Ya la estoy extrañando.
-Gracias, Gray, sin ti no hubiera sido posible- Dijo ella cogiendo la maleta.
-Por ti lo que sea, hermanita- Dijo el saliendo por la puerta destrozada, si no era un hombre loco y violento, no tenia razón para destrozarme la entrada, voy a tener que cerrar unos días para poder repararla.
Pero lo mas importante, aun no me había puesto a pensar que hacia Lucy esa noche, y sola. Aparentemente se estaba escondiendo de alguien, ¿Pero de quien? Y la estaban buscando, si la encontraban a ella, me encontrarían a mi. Tendría que ocultarla, pero yo no ganaría nada. Aparte de buen sexo, pero eso no era todo. Si había mas como ella, mi vida quedaría destrozada si la atrapaban conmigo, una manada de leopardos y panteras. Si ellos dos huían de algo, seria algo mas poderoso o fuerte en todo caso, algo que no podía permitirme en la vida. Era mucho para arriesgar por tan poco.
-Humano- Me llamo irrespetuosamente el felino, con superioridad- Si le haces daño a Lucy en cualquier sentido, te encontrare, te descuartizare y me bañaré con tu sangre mientras que bailo sobre tu cuerpo sin vida.
-Cuidare de ella- Prometí, el asintió mientras que salía de nuestra vista.
-Bueno- suspiró Lucy alegre- El es mi hermano, Gray.
-No lo parece ¿Por qué le chupaste la mejilla?- Pregunté curioso, y un poco celoso. No quería que los labios de ella estuvieran cerca de alguien aparte de mi.
-Es una costumbre que tengo desde pequeña, no lo puedo evitar.
-Bueno- Dije restándole importancia a la situación- Nos vamos a casa, con la puerta así no puedo atender a nadie.
-Vamos a la cama
-No
-¿Café?
-Definitivamente no.
-No puedo creer que pincharas las ruedas del coche- Dije molesto.
-La próxima vez no arranques cuando estoy cerca del tubo de escape.
Ya era de noche, y obviamente estábamos caminando, ya que Lucy había metido la nariz por donde no debía y había atacado las ruadas sin razón alguna. Pero no hacia nada mal caminar con la brisa nocturna, y tampoco hacia NADA mal tener a Lucy agarrada de mi brazo, y viendo como todos los chicos que veía me miraran con envidia, era como tener de la mano a la chica mas popular y sexy de la escuela en un campamento, en medio de la noche. Solo que seguramente a ella no la pasaban nada de cosas escolares por la mente, y los demás parecían morirse de la envidia cuando se daban cuenta de eso, o imaginándose que aria con ella mas tarde. Pero lo que nadie sabia era la verdadera su naturaleza. Estábamos caminando por la calla central, una calle donde a esta hora estaba llena de parejas amorosas, parejas que dentro de poco van a romper por que sus hombres van a estar mirándola. No se porque estoy tan eufórico sobre tener a Lucy abrazando mi brazo en frente de todos. Pero lo estaba.
-¿Qué es eso?- Preguntó Lucy apuntando a una heladería- huele a dulce con, con azúcar y frutas.
Lo que me sorprendía era que Lucy no sabia muchas cosas cotidianas, como por ejemplo el helado, el tubo de escape, y el café. Aun que cada vez que le enseñaba algo, ella siempre conseguía que se hiciera sexual, no se que le pasa a Lucy. Pero ella tenia buena imaginación para esas cosas. Era como un chico de dieciséis años, con las hormonas por las nubes, pero supuestamente eso era por su estado en celo. Me hacia preguntar como seria ella en realidad, en el sentido si siempre intentaría llevarme a la cama, si seguiría tan pegada a mi como ahora, o si simplemente me apartaría a un lado. Si ella anda de hombre en hombre, si ella era una chica solitaria o si ella era de tener una pareja. No sabia si sus instintos estaban ahí todo el momento o solo ahora. Si ella seria un gato cuando no esta en celo, demostrando su lado humano solo cuatro días al mes. Como serian sus hijos, serian cachorros o bebes, si tendrían ojos verdes o dorados, rubios o peli rosas. Condones.
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No estaba listo para tener hijos. Claro que lo había pensado, vamos, que soy ya un hombre adulto, y lo de formar una familia era una idea muy atractiva, pero no ahora, tenia una carrera que recién estaba empezando, mi casa no era del tamaño suficiente, no estaba ni mentalmente ni económicamente listo para mantener una familia, trabajaba todo el día, y no pudiera quedarme con mi pareja o mi familia. Y en estos momentos amaba mi libertad, o lo que tenia de ella. Y si en algún momento llegaba a estar listo, no seria con Lucy con quien haría una familia, ella no era mi tipo de mujer. Bueno, si era una buena chica, pero no estaba echa para el tipo de hogar que quería. Lucy era una chica explosiva, hiperactiva, no pensaba en las consecuencias, y iba por lo que quería cueste lo que cueste. No era nada malo, ni nada de eso, pero no era lo que buscaba. Lo que yo quería para la madre de mis hijos era alguien tranquila, que no estuviera en mi cabeza todo el día y noche, haciéndome olvidar de todo lo demás. Nos respetaríamos entre nosotros, seriamos responsables, y podríamos confiar entre nosotros, conociendo todo sobre el otro. Pero con Lucy sospecho que nunca lograría conocerla por completo, cada día seria una sorpresa, sin saber si seria del tipo bueno o malo. No quería tener ese tipo de futuro tan desconocido. Y aun así ¿por que mierda no me puse condones? Y no solo había sido una vez, sino dos veces, y si su hermano no hubiera venido, ya hubiera sido la tercera. Prometí cuidarla pero aun así, seguramente ya estaba embarazada.
-Lucy- dije intentando estar tranquilo- Tenemos que hablar.
-¿Qué es eso?- repitió ella. No era apropiado tener este tipo de conversación en la mitad de la calle, tampoco en una heladería, pero era mejor que nada. Entramos a la tienda, y Lucy pidió dos helados. Como ella dijo, uno para cada mano, y para el chico que paga, Na-Da. Nos sentamos en una mesa, la que estaba mas alejada del mostrador y de la entrada, para poder hablar mas tranquilos. Me senté en frente de ella, me desajusté la corbata, y me desabotoné los dos primeros botones de la camisa. Levanté las mangas de la camisa hasta por debajo de los codos y ajuste los brazos en cima del sillón en el que estaba sentado, poniéndome cómodo, para esta dura conversación.
Lo que no sabia Natsu, era que acababa de hacer movimientos sexys inconscientes ¿y como es eso? Para un hombre es normal desabotonarse la camisa después del trabajo, lo que el no se había dado cuentas es que la mujer-leopardo que estaba en frente de el se fijaba en los pequeños detalles que el le regalaba. Una perfecta vista de su dura y bronceada clavícula, que eran como el marco de un cuadro para el nacimiento de sus pectorales, dejándole a Lucy con ganas de ver más de sus atractivos músculos. Al remangarse la camiseta dejaba descubierto sus antebrazos, moviendo sus grandes y fuertes manos de una manera muy viril, y con gracia. La manera en que puso los brazos sobre el cabecero del sillón, extendiendo los músculos del torso, los bíceps marcándose con la ajustada camiseta, la cual a Lucy le encantaría desgarrar.Y después el decía que no quería tener sexo, pufff. Con solo unos pequeños movimientos, cada célula del cuerpo de Lucy se fijaba en el hombre que tenia en frente. No, el no era un fuerte jaguar, o un sexy leopardo, el era un simple humano, tan distinto a ella, pero a la vez la seducía como loca. El deseo era palpable en el lugar, al menos para Lucy. Dicen que los hombres solo piensan en sexo, si un hombre pensaba mas en sexo que Lucy, seria un súper hombre, en el sentido anormal. Ella solo quería hacer una cosa. Y era lamer a Natsu. Oh, si.
-Natsu- Dijo Lucy inocente, planeando su siguiente estrategia- ¿Quieres un poco?
-No, gracias- dijo Natsu un poco incomodo- Lucy, tenemos que hablar. No se si estas tomando la past...-
-¿De verdad que no quieres?- Dijo Lucy con un gesto triste- Me gustaría que lo probaras-
-No, de verdad, Lucy- Dije el decidido- Puede que después.
-¿A caso no quieres compartir un helado conmigo?-
A Natsu no le gustaba nada ver el rostro triste de Lucy, y mucho menos sabiendo que lo había causado el -Venga, solo un poco- Dijo el acercándose al helado de fresa n una de sus manos, lo que no esperaba era que Lucy lo extendiera al mismo tiempo, chocando contra su mandíbula y deslizándose sobre su garganta, dejando manchado de helado de fresa.
Lucy si se lo esperaba, lo que no se esperaba es que en ese poco tiempo, las mujeres de la heladería giraran sus curiosas cabezotas para ver al macho manchado de helado, y a lo que no esperaría era a que esas mujeres pudieran tener a Natsu en sus fantasías que nunca pasaran. Y tenia que actuar rápido. Soltó los dos helados, dejándolos caer sobre la mesa sin cuidad alguno, y agarro a Natsu por el cuello de la camisa. Dejándolo sin aliento. Y lo atrajo hacia si, metiendo el rostro en la curva de su húmedo y delicioso cuello. Y comenzó a dar pequeñas lamidas a lo largo de los sensibles músculos sobre su garganta. Saboreando el frio y delicioso helado, que era como pequeños y brillantes cristales sobre su lengua, fríos y dulces sabores bailaban dentro de ella, pero todo explotaba al sentir la caliente piel de Natsu bajo sus labios. Subía poco a poco, sintiendo como los músculos de Natsu se tensaban bajo su tacto, y su nuez de adán se movía inquieta de arriba a bajo.
Las curiosas mujeres aun no apartaban su mirada del macho, algo que obligo a Lucy moverse sobre la mesa, empujando a Natsu, para que se recostara sobre su espalda en el sofá y le diera espacio a ella para sentarse a horcajadas sobre el, pudiendo montarlo como a ella tanto le gustaba. Subiendo un poco más hacia su mandíbula. Pero esta vez Natsu es el que se había dado cuenta que los hombres lo estaban mirando con envidia, y a Lucy con deseo, y a el no le gustó nada.
Lucy puso una mano sobre su torso y la dirigió hacia el sur, él sabía muy bien a donde la mano del desconocido se dirigía, pero no pudo detenerlo. No, no podía: no quería. Por alguna razón perversa, Natsu ansiaba su toque. Cuando una palma caliente se deslizó sobre su polla ahora totalmente erecta, Natsu suspiró y dejo de pensar.
Lucy desabrochó la tapa de los pantalones de Natsu, hizo a un lado su ropa interior, y tomó su polla en su mano. El agarre firme, el contacto de la carne en la carne, Lucy cubría todo movimiento indecente con su cuerpo . Su cabeza cayó contra el respaldo del sofá. Cerró los ojos y se entregó al tacto fascinante, a sabiendas de que la lucha contra su deseo era imposible ahora. Hasta que algo blandito y puntiagudo se le metió en la nariz, dándose cuenta que Lucy tenia las orejas afuera, y su cola bailando sobre sus muslos, en un lugar publico, lleno de gente.
Natsu cubrió sus orejas con el antebrazo y metió la cola de leopardo en la parte trasera de los pantalones de Lucy, sujetando el desnudo trasero para levantarla al darse cuenta que Lucy también estaba lista para marcharse, sujetando las caderas de Natsu con las piernas. Y salí corriendo de ahí con Lucy en brazos. Pero aun así Lucy no se detenía, a ella le encanta la sensación áspera de su mandíbula sin afeitar, tocándola con los dedos, y rozándola con los labios. Haciendo que Natsu sienta algo más que excitación, sentía felicidad, felicidad de tener a Lucy en sus brazos, de estar envuelto por el cuerpo caliente de Lucy, ansiando llegar a casa y hacer el amor con ella.
Hacer el ¿amor?
NOTAS DE LA AUTORA: HELLO MOTO, que tal estan? Yo aun no me acostumbro a esta pagina, como ya ven e subido varios capitulos en chino codificado, y lo siento por tardar en cambiarlos, pero ya lo hice.
HORA DE COMENTARIOS(Perdon por tardar en responderlos):
Eagle Gold: Hello! Ya subi dos caps mas, espero que te gusten tanto como el primero. Gracias por ser favorita! XD
Gabi!: Hola guapa, creo que comenzare a actualizar primero aqui ya que me da miedo que mama se de cuenta de nuevo! :C Ella deberia de saber que aun que no lo escriba, seguire pensando sobre lemon.
Luna-chan: Espero que te hayan gustado tanto como el primero, me alegro mucho el comentario ya que no solo hablo de la trama sino de la forma en escribirla, y estoy muy feliz que te gusten. Matta nee!
Lucy 31: Yupi! has leido mis otros fics, que bueno que te gustaran, uyyy mi primer acosador ME GUZTAAAA XD Ya voy a actualizar pronto una de mis historias, me queda poco para terminar el cap, en realidad empece a escribirlo por el final- dios sabe porque- asi que me queda poco para empezarlo y subirlo, Un besazo!
Valkiria-San: Lucy es una pervertida XD, gracias por las felicidades espero que te este gustando la historia.
Eagle Gold: Hola de nuevo! Aqui otro cap y me agrada que te este gustando por ahora...espero que siga asi, un beso.
Tobitaka97: Ya subi! Gommene por tardar
Valkiria-san: Jejeje que bueno que te gusto pero sospecho que Natsu lo esta disfrutando mucho XD, ya te atrape y nunca te soltare buajajaja, una pregunta, que significa tu nombre? Me vi un anime quye era algo de Valkiria Chlorides y me gusto muchoo! Asi que tengo curiosidad, un beso
Shiro-rk: Jajaja, la mia siempre esta fuera XD, ya subi el cap, espero que te haya gustado.
Deicy: Que bueno que te gusto!
Zair Valentina: Deliciozo!
No se como ahora estoy escribiendo en azul, y si cuando suba sera aun azul, pero me gusta. Les veo luego
