Amor

"Para tu amor lo tengo todo

Desde mi sangre hasta la esencia de mi ser"

(Para tu amor – Juanes)

El amor. Tan efímero, tan tonto, tan fácil de imitar. Tan débil. El cuchillo de plata se hundió en el estomago de res albina, y los ácidos estomacales cayeron limpiamente en el caldero, que bullía lentamente.

-Crabbe, te juro que si echas una gota mas te calcino…- masculla Malfoy a la vez que un tembloroso Crabbe va echando las gotas de sangre de dragón.

Por eso Tom AMA trabajar solo. No tiene que aguantar la torpeza de Crabbe, los insultos de Malfoy o la callada resignación de Spica.

La poción bulle un poco más y se empieza a volver de un rosa mortecino. Saca del estante de Slughorn raíces de mandrágora seca y empieza cortarlas. Casi puede ver las manos temblorosas de Merope Gaunt haciendo lo mismo en Pequeño Hagleton para ofrecerle a Tom Riddle Senior.

Ha ese jodido muggle. Alguna día ese muggle va a morir bajo su varita, y recuperar el honor perdido de Salazar Slytherin (no el de la sucia squib que fue su madre)

-¡Spica! ¡LO LOGRAMOS!- grita Stynx euforia. Spica mira aun desconfiada su poción Amortentia. Seria la primera vez que logran hacer una de esas pociones sin la ayuda de Tom.

-¿Segura?-

Tom mira la poción de reojo. Al parecer Stynx ha olvidado que la poción debería hacer señales de humo en forma de espiral, no en forma desorganizada. Tiene ganas de decírselos, pero ¡Bah! Ya Slughorn les dirá moviendo su bigote de morsa con algo de decepción (quiere mucho a Stynx)

Sigue cortando las mandrágoras, hasta que finalmente quedan solo las puntas de las raíces. Las va agregando lentamente a la vez que mueve la poción. Y pasa lo obvio. El mortecino rosa se vuelve un blanco aperlado y el humo sube en espirales.

-¡Oh! Vaya te salio bien…como siempre- Spica se sienta a su lado –Slughorn me dice que mi poción esta mal, pero no se por que. Ya Stynx se encargara de corregirlo- en su voz hay algo de aburrimiento. Ella no sabe como fue que logro pasar el TIMO de pociones con un Supera las Expectativas.

Tom sonríe arrogante y se sienta en la fría silla de madera, tamborileando los dedos contra la mesa.

Spica le sonríe dulce, como siempre. Acerca la nariz a la poción de Tom y olfatea curiosa.

-¿Y a que te huele?- pregunta Tom con algo de curiosidad. Levanta la ceja cuando ve que Spica empieza a juguetear con su pluma.

-Me huele a vainilla, a fresas…y a la colonia que usa Abraxas- dice ella soñadora. Tom casi puede escuchar la risa triunfal de Abraxas detrás de él. –En fin, voy a mirar como esta mi poción- Se levanta y camina hasta donde esta Stynx que tiene las cejas fruncidas y expresión de "voy-a-matar-a-alguien"

Tom se levanta para llamar a Slughorn y observa que Spica ha escrito en su pergamino.

"A mi me huele a vainilla, a fresa y a la colonia que usas

¿Y a ti a que huele?"

Sonríe ferozmente. A él le huele a poder en su máxima expresión, a inmortalidad. Al menos coinciden en que a él también le huele a la colonia que usa. Garabatea algo sobre el pergamino y llama a Slughorn, y cuando pasa al lado del puesto de Spica deja caer la pequeña nota.

"A tus cabellos"

Alcanza a ver las delicadas mejillas sonrojarse y la pequeña exclamación que lanza. Le encanta hacer eso. Si el idiota de Malfoy decide dejar otra vez al equipo hasta tarde entrenando, hoy será una noche de puta madre.