Bienvenidos de nuevo. Sé que os dije que subiría todos los domingos y que sería raro que fallase, pero lo hice. La semana pasada me tire todo el tiempo estudiando y no pude escribir nada. Así que como recompensa os dejo un capítulo un poco más largo de lo normal. Disfrutarlo y dejarme review con vuestras opiniones.

P.D. DISCLAIMER, NO ME PERTENECEN NI LOS PERSONAJES DE GLEE NI LA HISTORIA DE GLEE.

Mi twitter: GleeFanLovee

-No creo que debamos venir aquí, Finn.

-¿Qué hay de malo en ver una película?

-Además, ¿este era tu plan?- me preguntó asombrada y nerviosa mirando a todas partes por si veíamos a alguien.

-No está mal para una primera cita.

-Cita...- dijo rodando los ojos.

-Ey- dije y la cogí de las manos e hice que me mirase- No estamos haciendo nada malo. No de momento- rio- Por cierto, no subestimes mi mente para traerte aquí. ¿Qué te parece el cine de terror?

-Soy muy asustadiza con esas películas.

-Entonces no creo que lo haya hecho tan mal.

En realidad yo también estaba preocupado por si alguien del instituto estuviese aquí. Era tarde, pero podría haber alguien que nos conociera.

Por suerte eso no sucedió. Logramos comprar nuestras entradas para una película de terror que llevaba semanas esperando ver. Y la podría ver con Rachel. No sé porque pero cada vez que la miro me sale un maldita sonrisa. Aunque no cabía en mi cabeza porque ella. No era la chica con mejores cualidades físicas... o sí. Toda ella era perfecta. Sus tetas eran perfectas para su pequeño cuerpo. Sus piernas no eran largas, pero eran perfectas. Sus piernas... ¡mierda! Salir de mi cabeza si no queremos pasar un mal rato durante la película.

-Realmente te odio- me dijo Rachel, ya sentada con un gran cubo de palomitas- Odio las películas de miedo.

-Si tienes miedo, recuerda, estoy a tu lado.

Joder si lo recordó. Tardó diez minutos es agarrarse a mi cuerpo y que yo la pasase el brazo por los hombros. Me sonrió cuando lo hice. En su defensa hay que decir que es una de las películas más terroríficas que he visto y me alegro de haberla visto con ella.

Fuimos hasta el coche, ella aún abrazada a mi cuerpo y yo abrazándola mientras andábamos. Me sentía tan bien así. Me dio pena tener que llegar al coche y separarnos.

Conduje hasta su casa y en el camino pusimos la radio y cantamos juntos. Fundiendo nuestras voces en una. La acompañé hasta la puerta de su casa y nos quedamos parados mirándonos.

-Creo que debería entrar.

Ahora o nunca, Finn pensé. Di un paso adelante y comencé a agacharme, buscando sus labios. Ella se quedó en el mismo sitio donde estaba, sin moverse. Cuando estaba a centímetros de su boca, sus palabras me frenaron.

-Lo siento, Finn... no estoy preparada- dijo ella- Los mensajes que leíste tienen una historia detrás. Me costó mucho quedar contigo, pero ahora...

-No importa. Eres especial, Rachel- le acaricié una de sus mejillas- Esperaré lo que haga falta. Y quiero que sepas que cuando estés preparada, estaré dispuesto a conocer esa historia.

La abracé y pasamos mucho tiempo así. No sé ni cuánto. Cuando nos separamos ella ya volvía a tener una sonrisa. Mientras nos abrazamos había pensado algo.

-Es tarde y deberías volver a tu casa...

-Debería.

-...pero por tu culpa no podré dormir esta noche- continuó tras mi interrupción- Caerá sobre tu conciencia que no pueda dormir.

-¿Qué puedo hacer para ayudarte?- pregunté esperando que me pidiera quedarme con ella.

-No llevarme nunca más a ver películas de miedo. La próxima vez elijo yo película.

-De acuerdo.

No quise hacerla sabes las inmensas ganas que tenía de volver a salir en una cita con ella. No quería irme, pero no podía quedarme solo porque yo quisiera.

-¿Te puedes quedar un rato?- me preguntó como si me hubiera leído el pensamiento- Sé que son las dos de la mañana ya, pero por tu culpa no creo que pueda dormir y a lo mejor si estás conmigo...-dijo ahora con una sonrisa pícara.

-Un rato.

Entramos de la mano a su casa. Me dijo que me sentara en el sofá y ella se fue a su cuarto a ponerse el pijama.

Al poco salió con unos leggins gruesos y una sudadera. Cogió una manta con ella y se vino a sentarse muy cerca de mí, apoyada en mi pecho.

-Era mi exnovio.

-¿Quién?- pregunté confuso.

-El chico que envió los mensajes.

-No tienes por qué contármelo ahora...

-Lo sé, pero quiero hacerlo.

La sostuve en mis brazos, haciendo que supiera que estaba allí con ella y que podía confiar en mí.

-Su nombre es Theo. Le conocí en la fiesta de graduación de la universidad. Salimos juntos dos años y entonces decidimos irnos a vivir juntos. Las cosas se pusieron mal una noche que el volvió de fiesta, iba muy borracho. Yo estaba vestida, aunque hacía horas que había vuelto a casa. Estuve esperándole, cuando me vio se alteró y me comenzó a chillar. Insinuó varias veces que le había estado engañando.

Noté como las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. Se escuchaban pequeños sollozos mientras me contaba la historia. A mí lo único que me gustaría ahora mismo es poder besarla y olvidar todo lo demás...

-Se enfadó mucho y acabó pegándome- dijo con voz débil- A la mañana siguiente se disculpó y me prometió que jamás volvería a pasar, pero pasó durante un año seguido. Los golpes cada vez eran peores. Yo cada vez me alejé más de mis amigos y de mi familia por su culpa. Nunca avisé a la policía de lo que me hizo, pero no aguantaba más. Por eso hui hasta aquí, aunque Theo sigue acosándome por el teléfono, mandándome amenazas...

Ahora lo único que quería era tener a ese pedazo de imbécil delante para poder darle lo que se merece. No sé cómo puede haber pegado a alguien tan débil e inocente como Rachel. Ella se merece a alguien mejor que ese estúpido.

-No llores más, por favor- la abracé con más fuerza- Si se te acerca le partiré la cara, ¿de acuerdo?- le dije cogiéndole el rostro con las dos manos- Ahora no te volverá a tocar.

Me sonrió. Cerró los ojos y se fue acercando poco a poco a mí. Hasta que llego a mis labios y los presionó con dulzura y delicadeza. Sin mucha pasión, pero que significó mucho para mí. Volvió a besarme y noté como se dibujaba una sonrisa en sus labios mientras me estaba besando.

La temperatura comenzó a subir. Mis manos se deslizaban por las curvas de su cuerpo. Ella me rodeo con sus brazos y me besaba delicadamente. Mi mano fue subiendo por el interior de su muslo poco a poco...

-Finn- dijo mientras se apartaba- No estoy preparada...

Apoye mi frente contra la suya, cerrando los ojos para poder aspirar su dulce aroma. La sonreí y nuestros labios se rozaban.

-No tengo prisa contigo. Sé que esto resultara difícil para ti después de lo que te pasó con ese tipo...

-No es eso- me interrumpió- Bueno, también es eso, pero, Finn, entiende que yo soy mucho más mayor que tú y eres menor. Y peor aún, mi alumno.

Me separé un poco para hablar más seriamente acerca de eso.

-No me estás obligando a nada, así que no hay nada ilegal. Me gustas.

-Y tú también me gustas, pero entiende que es difícil.

-Me gradúo este año- dije esperando que eso la tranquilizara.

-Lo sé. Dame tiempo para pensar cómo hacer esto. Además, tendrás que tomártelo con calma. Aún me está costando superar lo de Theo...

-No quiero ni que le menciones. Nunca va a tocarte un pelo, ¿de acuerdo?- asintió- Es muy tarde, ¿quieres que me marche?

-¿Tienes que hacerlo?- puso cara de cachorrito.

Así es como me convenció para pasar la noche en su apartamento. Nos acabamos quedando dormidos en el sofá del salón.

Me despertó el sonido del timbre sonando sin parar. ¿Quién narices está molestando a estas horas? Cuando me voy a levantar recuerdo dónde estoy. Con Rachel abrazada y abriendo poco a poco los ojos. Sonríe cuando me ve mirándola. El timbre sin embargo, no deja de sonar.

-Buenos días- le digo ignorando el irritante ruido.

-¿Qué hora es?- me pregunta alarmada.

-Mmm- miro mi reloj y lo compruebo- Las nueve.

-¡Mierda!

Se levanta corriendo del sofá y va a abrir la puerta. Me levanto para asegurarme de que no se ha ido corriendo.

Llevo a la entrada y la veo abrazada con una chica rubia, mucho más alta que ella y probablemente de la misma edad. Me quedo en el umbral de la puerta, no quiero molestarlas.

-Lo siento, Cassy. Me he quedado dormida, anoche me acosté tarde.

Me mira su amiga.

-Ya veo. ¿Quién es el afortunado?

Decido acercarme más a Rachel. Le agarro por la cintura, arriesgándome a que no quiera que esa chica sepa acerca de mí, pero ya es tarde. Además, ella solo se apretuja más a mí, esperando que la abrace y eso hago.

-Él es Finn.

-Encantada- me tiende la mano y yo saludo- Soy Cassandra, amiga de Rachel. La misma que por tu culpa me he quedado tirada en el aeropuerto durante una hora.

-Esto...- no sé ni que decirla, me siento culpable aunque no lo sabía.

-Cass...-replica Rachel.

-Es broma, cariño. Dejo mis cosas en tu cuarto, hago unas llamadas y nos vamos los tres a comer.

Se marcha sin esperar una respuesta por parte de Rachel, ni por mí. Mi madre, probablemente, ya se haya dado cuenta que anoche no dormí en casa. Debería irme rápido a casa. Sin embargo, estoy sentado con Rachel abrazado en el sofá esperando a que su amiga venga.

-¿Qué se supone que le vamos a decir? ¿Qué soy tu alumno? ¿Un amigo?

-Ninguna de las dos. Cassandra jamás se creerá que seas un simple amigo, cuando te he dejado pasar la noche conmigo. Después de ya sabes.

Mi móvil comienza a sonar. Lo saco de mi chaqueta y veo en la pantalla que es del teléfono de mi casa. Miro a Rachel y me hace señas de que lo coja. Levanta sus piernas de encima de las mías para dejarme salir a hablar, pero lo cojo ahí.

-¿Sí?- pregunto algo nervioso por si me comienza a chillar con Rachel al lado.

-¿Se puede saber dónde estás, Finn?

Suspiro. Es Quinn. Conociéndola, rezo porque me haya cubierto, tal y como yo hago miles de veces con ella.

-Estoy... fuera.

-¿No me digas?- dice molesta- Te estoy cubriendo con mamá y papá, lo menos que puedes hacer es decirme dónde narices estás.

-En casa de una chica, ¿contenta?- es lo más que la voy a decir- ¿Qué le dijiste a mamá?

-Pues lo primero que se me ocurrió, que después de la cena como te volviste a encontrar con Kitty te fuiste con ella.

-¿Estás loca? ¿Cómo le dices que estoy durmiendo con ella?- me van a matar cuando vuelva a casa.

-Tranquilo, idiota- dice riendo- Le dije que después me llamaste y me dijiste que ibas a dormir a casa de Santi, que no estaban sus padres y pasarías con ella el día.

-¿Así que eso quiere decir que tengo coartada hasta la noche de hoy?- digo emocionado y Rachel me sonríe también.

-Sí, pero que sepas que me vas a contar exactamente dónde has estado cuando vuelvas. A mí y a Kurt. Él me ayudo a mentir.

-Sí, sí, lo que digas Quinnie.

-Pásalo bien y usa protección, no quiero ser tía aún.

La colgué y abracé más tranquilo a Rachel.

-¿Todo bien?

-Sí, soy todo tuyo hasta la noche.

-Es increíble que tu hermana les haya dicho que estabas fuera.

-Me lo debía, siempre la cubro yo cuando está fuera. El problema está en que siempre nos contamos todo, pero la tengo que mentir acerca de dónde pasé la noche.

-Siento que tengas que mentir...- me dice triste.

-Por ti hago lo que sea- me acerco a sus labios para besarla.

-Ahorraros eso en mi presencia- dice Cassandra esperándonos en la puerta- Y vamos, estoy hambrienta.

Salimos sin saber a dónde iríamos. Fuimos en el espectacular coche de Cassandra. Yo me senté en el asiento trasero, mientras ellas debatían dónde ir a comer.

-¿Qué tal Breadstix?- propuso Cassandra y yo me alarmé. Hay van demasiados alumnos del instituto y no entenderían que hago con ellas yendo a comer.

-Esto...-miré a Rachel a través del espejo retrovisor y me entendió.

-Es un sitio algo malo. ¿Por qué no vamos a hacer algo de compra y comemos en mi casa?

Aceptó el plan. Por suerte, no nos encontraremos a nadie que conozca que Rachel es profesora en el instituto. Llegamos al supermercado y entramos a comprar atentos de todas las personas que nos miraban. Yo me quedé algo atrasado hablando con Puck por el teléfono y ellas estaban delante hablando en susurros.

RACHEL POV.

-Es mono- me dice Cassy mientras me pasa las verduras para meterlas al carro- Pensé que no podrías salir con nadie aún.

-No estoy saliendo con él. Pero a decir verdad, nos hemos besado y es el único con el que me siento cómoda. Protegida.

-Entonces no le dejes escapar.

-¿Y qué pasa si te digo que es uno de mis alumnos?- le suelto sin sumarle importancia.

-Pues- comienza a reír en silencio- No está mal, es la primera vez que haces algo fuera de lo que está permitido. Un poco excesivo, pero no veo que estéis haciendo ningún mal a nadie. He visto cómo te mira, y si dices que es uno de tus alumnos, no creo que sea comparable a cualquier otro chico, está completamente colgado de ti.

-Oh, vamos- la golpeo en el hombro y me rio- Solo nos hemos besado un par de veces y pasó la noche conmigo porque yo se lo pedí.

-Si no lo quieres siempre me lo puedes dejar a mí- dijo y se giró para mirarle de arriba a abajo- Es realmente adorable y muy sexy.

-Oye- vuelvo a golpearla- Tú eres demasiado mayor para él. Lo soy yo, tú aún más.

-Siempre me gustaron pequeños- ríe.

Comenzamos a reír las dos y Finn aparece al poco. Se había ausentado para charlar con Puck.

-¿Todo bien, grandullón?- pregunta Cassy.

-Sí, ¿vosotras? ¿Ya habéis decidido?

-Yo sí. Comed vosotros juntos. Acabo de recordar que tengo que hacer una visita a un viejo amigo.

-¿A quién, Cassandra?- pregunto asombrada, no sé a qué vienen estos cambios de última hora.

-Ya os enteraréis pronto. Chao- me besó en la mejilla, hizo lo propio con Finn y se marchó corriendo. Dejándonos tirados en el supermercado sin coche.

-¿Qué hacemos, entonces?- me pregunta Finn, pero en ese momento le suena el teléfono. Es su padre por lo que puedo ver en el identificador de llamadas. Se aleja para hablar y al rato vuelve para informarme.

-Tengo que marcharme.

-No importa, es normal que te pidan que vuelvas a casa, llevas mucho tiempo fuera.

-No es eso. Es el taller de mi padre, necesita que le eche una mano.

-Ya comeremos otra vez. Recuerda que aún me debes una película- guiñé un ojo y se quedó en silencio, pensando, como si estuviera tramando algo-No me gusta esa cara...- dije preocupada.

-Mis padres se marchan el fin de semana a Florida de vacaciones. Yo me tengo que quedar para atender el taller, mis hermanos también estarán en casa. Sería fácil echarles si te apetece venir a ver una película, la que quieras.

-¿No crees que es un poco arriesgado?

-Podré convencerlos de que me dejen la casa sola.

-De acuerdo, pero espero no tener sorpresas.

-Eliges la película-me recuerda y yo me acerco a su oído.

-Siempre y cuando estés para abrazarme después, puedes poner la más terrorífica que tengas.

Me sonríe y me besa, no sin antes comprobar que nadie nos ve. No hemos aclarado nada acerca de "nuestra relación", pero me asuste llegar a enamorarme de él y no poder controlarnos durante las clases.

FINN POV.

No me puedo ni creer que vaya a pasar el fin de semana con Rachel. Bueno, al menos un día viendo una película con ella, pero a lo mejor consigo convencerla de volver a dormir en mis brazos. Será increíble. Ella es increíble.

A cinco minutos de llegar al taller, noto la vibración de mi móvil que indica la llegada de un mensaje. Cojo el móvil y veo que es de Quinn. Lo abro y...

"¿Me puedes explicar que hace tu coche en el apartamento de la Señorita Berry?

Las cosas se ponen interesantes… ¿qué le dirá Finn a su hermana? ¿Le contará la verdad o mentira? Lo sabremos en el próximo capítulo. Que si llegamos a cinco reviews lo subiré el próximo domingo, independientemente de que tenga que estudiar. Que ya acabo las clase en menos de dos semanas y podré dedicarle mucho tiempo a las historias. Y como adelanto os cuento que anoche mismo comencé con la próxima historia también, pero que no subiré hasta que acabe esta. Así que ya sabéis, cinco reviews y tendréis por seguro vuestro capítulo el domingo. Hasta entonces, chao chao.