Quizá alargué un poco la leyenda.

¡Aun así espero que les guste!

CAPITULO 3- LA HISTORIA DE OLUDO


-Veras, se cuenta que, en el pasado el gran yokai, Inu no Tashiro, tuvo durante mucho tiempo enfrentamientos, con un tal Oludo.

-Oludo?

-Si, Oludo.

-Totosai y Mioga, nunca me dijeron nada de él.

-Bueno, voy a seguir el relato.- Prosiguió Kaede.- Oludo era un demonio que provenía del Este, no era un terrateniente de gran categoría, a penas el propio lord del Este, sabía mucho sobre su existencia. Pero si era muy reconocido por su fuerza, por los onis y demonios, de inferior nivel que él; que vivían por los alrededores de su territorio. Se cuenta que cuando tu hermano, nació el ya hacía tres años que montaba pequeños ataques, dirigidos a las tierras de tu padre.

El día del nacimiento, de Sesshomaru, uno de sus súbditos, lo secuestró.

-¡¿A Sesshomaru?!

-Si, a Sesshomaru, cuando ni si quiera tenía un día de vida. Al enterarse de esto Inu no Tashiro, pidió información al lord del Este, sobre la zona en la que se alojaba Oludo y fue a buscar a su hijo. Una vez allí, medio burlándose, Oludo le anuncio a tu padre, que quería librar una batalla, en el mismo lugar en el que nos encontramos ahora mismo. Le dijo que si ganaba le devolvería a su hijo…pero si perdía tenia que prometer, en primer lugar que le enterraría todas sus tierras y en segundo que el niño se quedaría con él, para entrenar-lo y usar su poder a su merced.

-¿Y que ocurrió?

- Oludo casi consigue derrotar a tu padre, pero en el último momento el se transformo en un perro gigante, creo que tu ya viste esa transformación cuando tú y tu hermano os peleasteis en la tumba de tu padre, y consiguió darle la vuelta a las cosas, dejando a Oludo prisionero de una prisión de fuego, que le retendría durante unos años.

- Así que my padre estuvo a punto de perder contra este tal Oludo…

-Si Inuyasha, incluso aun que seas extremadamente fuerte, algo o alguien será superior a ti. Eso es una preciosa lección que se podría aprender de esta leyenda. Pero no te la he contado por eso.

-¿Entonces, porque?

-Para cuando tu padre venció a Oludo, el tenía un hijo de unos 25 años en humano, equivalentes a unos 3-4 en yokai. Sin embargo Oludo y su hijo son solo una leyenda, hasta hoy no se sabía muy bien, si eran reales o solo una historia inventada para humillar al gran Inu no Tashiro, asiendo propaganda de que estuvieron a punto de vencer-le.

-¿Que quieres decir con hasta hoy?

-Últimamente entre las aldeas humanas, aun que normalmente no deberíamos enterarnos de lo que pasa en el mundo de los yokais, al igual que muchos de ellos no se enteran de lo que pasa entre los humanos, se han oído rumores de que Oludo está intentando de nuevo volver a apoderarse de las tierras del occidentnte. De las que es gobernante tu hermano.

-¿Y porque me cuentas eso?

-Se trata de un asunto que afecta a tu propio clan. Aun que no te acepten en el sigues siendo el hijo menor de su anterior general, por lo que creo que deberías enterarte, eso es todo.

El anyou se quedo pensativo, era verdad, era su clan, peri aun así no entendía porque Kaede tenía que contar-le esa historia ahora. De todas formas, que tenía que ver él con ese intento de apoderar-se de las tierras del occidente, su vida seguiría igual aun que eso pasara; el no tenía casi contacto, con ese regno yokai.

De cierta forma después de escuchar el relato, sentía cierta pena por su hermano, ya que solo por ser el hijo de un gran general, habían estado a punto de hacerle daño cuando solo era un recién nacido. Pero por otro lado, tampoco habría sido tan diferente, si Oludo hubiera entrenado a Sesshomaru, ya que al fin y al cabo el también se había vuelto malvado.

-Bueno Inuyasha, regresemos a la aldea, ya esta amaneciendo y seguramente se preocuparan por nosotros.

-Fhe, por ti sí, pero por mi lo dudo, Kagome estaba muy enfadada conmigo.

-Aun que se enfade, le sigues importando, al fin y al cabo eres su amigo, "o quizá algo más".

-¡¿Que quieres decir con quizá algo más?!- Se indigno, sonrojándose.

-¡No, no, nada!-Aguantándose la risa.


-Buaaaa! ¡Qué sueño!- Dijo dando un vadall

La joven Miko se había despertado por los rayos del sol i le daba mucha pereza levantar-se.

-Buenos días Kagome!

-¿¡Sango cuando tiempo hace que te despertaste!?

-No mucho, pero quería madrugar, ya que hoy tengo mucho trabajo.

-¿Trabajo, en qué?

-Ayer una mujer de la aldea, pario un bebe al atardecer y prometí que hoy ayudaría en sus cuidados.

-¡Vaya! ¿I que fue niño o niña?

-Niño y tiene un hermano dos años mayor y otro cinco años mayor, que también son niños.

-¡Vaya en esta familia solo les nacen niños!

Mientras llevaban a cavo esta conversa, Kagome fue levantando-se lentamente de la almohada.

Cuando la miko acababa de ponerse de pie, entro a la cabaña un aldeano.

-¡Joven sango, parece que el recién nacido se encuentra enfermo!

-¡Ahora mismo vengo!

-Podría venir también la venerable Kaede!-Insistió el hombre, bastante preocupado.

-He, Kaede? ¡Ahora que lo dices, no la he visto en ningún momento! Y tampoco a Inuyasha!

-¡De todas formas Sango, date prisa! ¡Yo me ocupada de buscar-los!

-Tienes razón Kagome!

La Miko, se levanto pretendiendo ir a averiguar donde se habían metido estos dos.

No era que le preocupase mucho donde se encontraba el peli plateado, ya que él podía defender-se, pero si la anciana, ya que normalmente ella no desaparecía así como así y podía haber-le sucedido algo.


-¿Kaede, por cierto, como conoces tu tal leyenda?

El anyou rompió el silencio que había invadido ata aquel instante el camino de regreso a la aldea. Kaede estaba sumergida en sus pensamientos y se sorprendió un poco al escuchar la voz de su acompañante.

-¿Pues me la conto mi hermana?

En escuchar "mi hermana", a Inuyasha le vino un ataque de nostalgia. Recordó los días que paso con Kikyo i la ira que sintió en saber que el que lo había estropeado todo fue Naraku.

Aun que se le paso en seguida, recordando, que ahora tenía a Kagome, que quizás contaba con un poco mas de mal genio que Kikyo, pero aun así era una gran amiga, o como dijo Kaede, "quizá algo más".

-¡¿Inuyasha tu lo sientes?!

De repente los dos se percataron de una fuerte aura de moniaca, presente en los alrededores, como consecuencia de esto un grupo de pájaros, surco el cielo huyendo del lugar del cual provenías el aura.

Kagome que se encontraba en el mismo sendero que ellos estaban siguiendo, pero caminando en dirección contraria, también se percatado…


Fin del capitulo

En cuando a lo de Kikyo y Kagome, que quede claro, ese fic no pretende combatir entre las dos, solo es un elemento que decidí poner en la historia para hacerla mas realista.

De nuevo, lo lamento por lo errores ortográficos, supongo que ya deben haber adivinado que la ortografía no es mi fuerte.

Ya sé que me repito, pero las críticas no me molestan. ¡Al contrario, les agradecería que me dieran críticas constructivas!

Vocabulario:

Cuando dije almohada, me refiero a a las camas que se sitúan en el suelo que salen en el anime, pero es que no sé como se llaman.

Espero que haya sido de su agrado!