Los Amantes del fuego
Summary: Para aquellos amantes de penas amargas que el fuego los consumió y su sacrifico recompenso. Renace corazón vuelve a palpitar con normalidad ya que frente a ti lo que jamás soñaste se hará realidad. Cambia con tus latidos la brasa ardiente que borro lo que tanto te daño, respira el humo sofocante de la libertad de los amantes del fuego que como el ave fénix renacieron de las cenizas de su destrucción…
Disclamer: Los personajes son de S.M yo solo juego con ellos.
N.A: ANTES DE LEER ESTA HISTORIA LES PIDO QUE PASEN AL ONE SHOOT "EL FUEGO NOS CONSUME" PARA QUE PUEDAN ENTENDER POR QUE HICE ESTE FIC...ES SU CONTINUACION.
Capitulo 3
Humanos
NARRA ROSALIE.
Grite aterrorizada hasta que mis cuerdas vocales hicieron un efecto extraño en mi garganta. Un ardor que solo se comparaba al de la sed después de haber dejado de beber sangre durante una larga temporada. Un grito que sonaba como si mi eternidad dependiera de ello. Como si alguien a quien tanto quería estuviera en un peligro atroz y su muerte inminente estuviera pasando entre mis dedos.
Un líquido viscoso estaba circulando entre mis venas. Podía calcular el tiempo en que este cruzaba cada milímetro de mi cuerpo. Las articulaciones estaban clamando piedad. Cada poro de mi cuerpo se expandía en su totalidad. Todo dolía como mil demonios y no paraba de arderme hasta la última punta de mi cabello siendo jalada con tanta saña que daba rabia.
Me duele…gritaba sin poder emitir palabra.
Me estaba tragando la rabia de no poder pedir piedad.
Por favor. Suplique repentinas veces rogando que esto cesara. Pero nada…y esto empezaba a carcomer a mi ausente alma. Hice una pequeña comparación con el pasado. Y deducía que esto era mil veces peor que mi transformación. Al fondo solo escuchaba a mi desgarrada garganta haciendo inútilmente un esfuerzo de ser escuchada. El silencio se volvió peor que el dolor. De pronto ya nada dolía…todo quedo en un vacio sin eco ni sentimiento.
Me sentía flotar entre nubes esponjosas arrullando mi letargo de llanto sin lágrima. La viscosidad que momentos atrás circulaba por todas mis venas cambio drásticamente a la nada. Tan natural. Tan simple como si sangre corriera por ellas.
Ilógico. Pensé al darme cuenta de mis pensamientos incoherentes y carentes de sensatez.
Un estrujón en el fondo dio un gran estallido de sensibilidad en mi cuerpo.
Por primera vez desde que empezó este sufrimiento al mismo tiempo en que cerré los ojos por la luz sofocante de las llamas volvía a sentirme viva. Volvía a sentir mis extremidades…mi cabeza pero sobre todo mi pecho.
Un bombeo frenético me recordó que aun estaba en ese espacio que separa la realidad de la ficción. Los pensamientos se volvieron coherentes…o eso trataba de fingir. El silencio me hizo taladrar mi cabeza con miles de preguntas.
¿Qué era esto? ¿Por qué el dolor había cesado? ¿Por qué me sentía diferente? Pero ante todo una pregunta seguía latente pidiendo a gritos ser respondida… ¿Por qué me sentía viva?
Diablos.
Me estaba volviendo loca.
¿Acaso la muerte tiene procesos de dolor y relajación entremezclados solo con la finalidad de que la locura te invada el cerebro?
Eso debía de ser. Finalice contestando yo misma la pregunta que me había hecho.
Deje que la frialdad se apoderara de mí ser. Deje que el dolor se volviera parte de mi. Uno mismo y uno solo. Dejando que el vacio rodeara mi cuerpo y la paz invadiera mi mente.
Solo deje que los momentos felices que tuve en el pasado fueran mi canción de cuna.
Que me arrullaran como si fuera yo un infante que necesita ser acariciado para darse cuenta que es tomado en cuenta.
Cada momento y cada instante lograron que mis nervios dejaran inútilmente de ser calmados.
Porque a pesar de no sentir nada y que el silencio se convierta en mi segunda piel aun quedaba la incógnita mas poderosa que puede haber.
¿Qué estaba pasando?
No entendía porque mi pecho clamaba la necesidad de moverse con voluntad propia.
Porque me ardían las entrañas y cedían ante la nada. Solo podía decir una cosa ante esta situación. La palabra demencia acompañaba a la muerte…
Tal vez este es mi pago por abandonar todo y no luchar por lo que amo. Porque a pesar de todo se que amo a mi destructor y aliada. Mi pequeña niña que creció ante mis ojos y me traiciono con mi esposo. Que importaba ese engaño en este proceso tan doloroso del cual dejo todo rastro de la poca humanidad que aun me quedaba. Odie ser vampira y debo admitir que fue una triste excusa el dejar mi vida atrás y entregarme a la llamas por propia voluntad. Dejar que el dolor de ver aquella escena me guiara a este punto que culminaría mi existencia. Pero debo agregar que la ironía de morir feliz estaba presente. Y como no estarlo si la pasión que recorrió mi cuerpo fue tan inmensa que dejo a un lado mi malestar y corazón desbaratado en miles de retazos que se desvanecían junto a mí.
Jacob…aquel hombre que me dio mi ultima voluntad a cambio de terminar con su sufrimiento.
El recuerdo doloroso de ver sus ojos abiertos y sentir sus labios gruesos una vez mas sobre mi boca me habían logrado dejar un buen sabor de boca. Una última voluntad cumplida y con un bono extra.
A pesar de que me sentía sedada mis terminaciones nerviosas me dejaron sentir la reacción que tuve antes de que la luz me cegara. Me preguntaba porque esa luz desvaneció mi conciencia. No sabía la respuesta y me negaba a buscarla solo para darme cuenta que mi cabeza estaba trabada.
De pronto me llego un golpe al estomago que me dejo asfixiada, paralizada y debilitada.
Grite dejando que un sonido espeluznante me sacudiera el cuerpo…y todo se removió.
De nuevo la paz me invadió hasta lograr que un sonido de repiquete resonara en mi interior.
¿Qué era? ¿Había terminado la agonía? ¿Un corazón? Diablos si me estoy volviendo loca. Pero no ese sonido de un latido desenfrenado me paralizo.
Un corazón debía ser pero no cualquiera. Uno que hacía años dejo de vibrar por la ponzoña que le hizo parar. Mi corazón…
Sentí como me ahogaba mientras regresaba a mí la movilidad del cuerpo. Abriendo mis ojos hasta la luz que los cegó. Haciendo que mi boca se formara la en una gran "O". Mientras la espalda se arqueaba y el sonido del romper de algo dejara que el grito que había guardado para mi sola se lograra escuchar. Grite de alivio. Con tanta fuerza que mis tímpanos se aturdieron. Llevando mis manos a ellos para que no se partieran en dos. Convulsione demasiadas veces hasta que la tranquilidad me calmo. Aire…como diablos el aire entraba por mis pulmones. Pero mi pecho subía con descontrol anhelando el movimiento que le era negado en el pasado. Enloquecido y vibrante de absorber el frio húmedo que los inflaba. Gotas caían y opacaban mi visión. Gotas saladas y cristalinas recorrían mis mejillas que ardían. Un calor acogedor y un bombeo que circulaba por mis venas. Un gorgoteo con sabor a hierro escurría por mi boca. Rozando y deleitando mi paladar cansado de absorber la sequedad de rodeaba mi garganta.
La visibilidad me dejo impactada.
Un hombre con cabellos negros y rizados me sostenía entre sus fuertes brazos estaba robando el aire preciado.
-Rosalie- susurro acercando su rostro. Tan frio su tacto mucho más de lo que recordaba. Me rodeo el cuerpo ocultándome en su pecho. Su corazón inmóvil y piel de granito se hicieron repugnantes. Tanto que sentí como mi estomago deseaba devolver su contenido viscoso. Sin poder evitarlo deje que un líquido rojizo saliera como torrente justo a un lado de su rostro. Haciendo que este me soltara dándome contra la dura tierra en mi cabeza.
-Ah- vocifere enardecida.
Tome con mi mano en donde el golpe me empezaba a arder. Aleje mis dedos al sentirlos humedecidos para darme cuenta que estaban manchados de rojo. Sangre…¿Cómo era posible esto? ¿Por qué el estaba a mi lado? ¿Por qué respiraba? ¿Por qué sentí que la sangre corría por mis venas? Miles de preguntas me revolvieron la mente.
-Eso mismo queremos saber- escuche la voz tintineante de un hombre. Deje que mis ojos lo encontraran. Edward me veía con la mirada perdida. Inspeccionándome una y otra vez…la sorpresa se veía tangente en su perfección.
Gire mi cabeza para captar la compañía que me rodeaba…pero no solo a mí. También el llanto de desesperación de aquella mujer de cabellos cobrizos que abrazaba entre sus delgados brazos el cuerpo inmóvil de un hombre moreno.
Jacob.
Fue ahí donde caí en cuenta de lo que estaba pasando.
La muerte nos había negado el acceso hacia las puertas del infierno como si fuéramos dos seres que están destinados a sufrir por la eternidad. Martirizándose con la cruel realidad...
-No- volvió a decir la voz de campañillas que ahora se notaba tan distante captando de nuevo mi atención-escucha tu corazón que bombea la sangre que recorre tu venas y el oxigeno que infla tus pulmones y todo eso es porque de nuevo-detuvo su locura para dirigir su mirada hacia donde se encontraba el cuerpo desnudo de Jacob. Mi corazón se detuvo al ver que sus ojos negros estaban abiertos y alejándose de Renesmee con un solo movimiento. Se quedo inmóvil cuando me vio. Al conectarse su mirada con la mía un escalofrió me recorrió cada terminación del cuerpo.-son humanos.
Hola chicas disculpen la tardanza pero les debo confesar que esta historia es demasiado dificil para mi. No solo por la complicacion de la trama si no tambien por que no estoy acostumbrada a escribir como narra ROSALIE. Me estoy esforzando lo mas que puedo y se que el capitulo es corto pero no di para mas. Fue lo que imagine de una transformacion de vampiro a humano y no se si quedo bien. Ustedes son las que deciden. Muchas gracias por su paciencia y recibimiento. Tengo una excusa por no subir antes y es por que acabo de estrenarme en un blog en conjunto. Ahi cuelgo mis historias tambien y es un poco mas interactivo. Las invito a visitarme y si gustan aconsejarme de la historia siempre estoy online en el. Les dejo el link ( h t t p : / / black-red-white-twilight . blogs pot . com) Todo junto...hasta pronto.
