¡Hola! A partir de ahora Sahmy obtendrá el apodo de Sam, que me gusta más, xD. Espero que disfruten la historia, de todo corazón, porque a mí me encanta escribir y aún más que la gente lea mis escritos.

Disclaimer: Los personajes son propiedad de ChinoMiko y Beemov, yo solo juego con ellos.


Capítulo 2

Segundo día

Aquella mañana amaneció despejada y soleada, pero a pesar del encantador cielo azul intenso, las nubes blancas y esponjosas y de las caras sonrientes que asomaban a través de las ventanas, un joven rostro miraba por la ventana, melancólico, pensativo. Acomodado entre sus brazos, Rocio estaba enojada consigo misma. Entabló un furioso diálogo, reprochándose internamente la manera en la que había reaccionado al conocer a Nathaniel. Le había pedido que se casara con ella, de eso no se arrepentía, era guapísimo. Pero había exagerado un poco con lo de "somos el uno para el otro". Escuchó a su madre llamarla desde la planta baja y decidió bajar, extrañada. En el umbral vio a Anna, sonriendo, mirándola con la calidez de siempre. Pero una chispa de melancolía adornaba sus lindos ojos oscuros, como si extrañase algo. Cogidas del brazo, las dos amigas se dirigieron al que sería su segundo día en el instituto Sweet Amoris.

ROCIO POV

Anna está sonriendo mientras escucha música en su MP3. Anna tiene personalidades mezcladas: un segundo está callada, sumisa y pensativa, casi no habla ni dirige la mirada a nadie, pero al siguiente está riendo y charlando con nosotras con la mayor naturalidad. Anna parece sumida en sus pensamientos, así que no se da cuenta cuando Renegai está a pocos metros de distancia, acercándose sonriente. Tiene la mano arriba y yo correspondo aliviada.

-Hola. ¿Han hecho los deberes de Historia que el delegado sugirió que hiciéramos? -pregunta cuando nos acercamos. ¿Que si lo hemos hecho? Ellas seguro sí, pero yo no. Estaba demasiado embelesada con él como para fijarme en detalles.

-Yo sí. ¿Y tú, Chío? -preguntó Anna, mirándome con el entrecejo fruncido. Me da la sensación de que no confía tanto en mí como para pensar que la he hecho. Y tiene razón.

-No.

-Se te olvidaron, ¿cierto?

-Sí.

Suspira.

-Eres tonta, ¿sabes?

-Lo sé.

FIN ROCIO POV

NORMAL POV

Las tres amigas siguieron caminando cuando vieron, frente a ellas, a Mislu. Pero no veían a Sahmy en ninguna parte. Y eso las preocupaba. ¿Dónde estaba? En ese preciso instante escucharon un grito. Era Sahmy. Mislu no parecía preocupada. Sonreía divertida ante algo. Extrañadas, las tres amigas se fijaron en lo que había justo frente a Mislu. Era realmente increíble la escena que estaban presenciando. Verdaderamente increíble. Veían a Sahmy, sentada al pie de un árbol, con un chico pelirrojo un poco mayor que ella sentado a su lado, sonriendo burlonamente. Sahmy parecía claramente exasperada. Y eso llamaba la atención de las cuatro. Internamente, se preguntaban que rayos estaba sucediendo. Pero no dijeron nada en absoluto. Se limitaron a intercambiar miradas mientras observaban a Sahmy y al pelirrojo, preguntándose internamente que había sucedido.

SAHMY POV

No puede irme peor este día. Primero mi madre me despierta muy temprano, según ella, para "celebrar" mis quince años. Y eso me desagrada. No me gusta pensar que yo he ganado un año más, mientras que mi pequeña hermana Karen... Ella ya no existe. Por mi culpa...

Comimos pastel de chocolate (adoro el chocolate) y decidí usar el vestido que mamá me compró, solo por ser linda. No quiero ser la típica hija malvada y desagradecida. Yo solo quiero ser una buena chica... Sí, eso quiere. El vestido es largo, me llega las las rodillas, de color celeste (mi favorito junto con el plateado) y de manga larga y escotado en la parte de los hombros. Encima hay una chaqueta de cuero blanco, y uso botas del mismo color de tacón bajo. Me peino el cabello en una larga y desaliñada trenza, con una diadema celeste en el pelo y un brazalete de cuentas igualmente celeste en mi muñeca derecha. Me miro en el espejo, mamá ha estado llorando mucho en la última media hora y no ha parado. Casi me empapa por completo, pero no lo hizo. Me acarició con muchísima ternura, eso sí.

No soy arrogante, ni vanidosa, mucho menos egoísta. No soy guapa (tengo los ojos demasiado grandes y soy terriblemente delgada y pálida), yo realmente no merezco que me llamen "bonita", ni siquiera "linda". No, en definitiva no lo soy.

Soy alta para mi edad, y muy delgada. Tengo buen cuerpo, con buenas proporciones pero sin pecar de exagerado. Mi cabello es muy largo, me llega hasta la cintura casi a las caderas y es lo que más me guste de mí. Mis ojos son muy grandes, de color azul penetrante, mi nariz respingada y mi piel muy blanca. Blanquísima. Mi nariz es respingada y mis extremidades son largas y delgadas. Sonriendo satisfecha, me dirijo hacia la puerta con mi bolsa de tela blanca colgada del hombro, esperando que hoy no sea un día demasiado largo y, sobre todo, no encontrarme con el pelirrojo idiota. No recuerdo como se llama... No, no tengo idea de como se llama. Camino por la calle cuando escucho un grito. Me giro de golpe, dispuesta a defenderme, cuando me doy cuenta de que se trata de una niña pequeña, de no más de diez años, tratando de defenderse de un grupo de niños bastante desagradables, un poco mayores que ella (doce o trece años, más o menos), tirando de su cabello y rompiendo su muñeca. Yo me acerco y grito:

-¿¡Pero qué están haciendo!?

Ellos no contestan. Se marchan corriendo, y yo cojo la muñeca de trapo del suelo. La niña sigue llorando.

-Eh, no llores -murmuro, inclinándome para darle su muñeca. Ella se limpia las lágrimas del rostro moreno y la coge con timidez. Y yo sonrío, porque aquella niña me agrada.

-¿Cómo te llamas? -le pregunto dulcemente.

-My... Myrna. Mis papás y yo acabamos de mudarnos de Estados Unidos... -susurra. Y yo le acaricio su pelo negro azabache que lleva recogido en dos trenzas. Son largas y muy delgadas. Igual que sus extremidades. Me inclino y le revuelvo el pelo. Ella levanta la mirada, dulce y tierna, sus ojos son grandes y de color negro intenso, como el ébano. Ella se aferra a mi brazo, entusiasmada.

-Los niños me han molestado mucho... Se la han pasado lastimándome desde que llegué aquí el mes pasado.

-Lo siento... Yo me llamo Sahmy, pero puedes decirme Sam.

-Sam... que nombre más bonito.

-Gracias -repongo, sonriendo.

-Tengo que irme... Mamá ya se estará preguntando donde estoy -dice ella. Y se marcha corriendo. Yo levanto la cabeza, sonriendo. Tal vez, este día no haya sido tan malo como me lo imaginaba. Di media vuelta y me dirigí hacia el instituto.


Siento haber tardado un día más y que el capítulo tuviera tan poca acción y fuera tan corto, pero estaba corta de inspiración. En el próximo capítulo sabrán que pasó entre Castiel y Sahmy *-* Y dedicará cada capítulo a cada una de las cinco protagonistas. Mislu, darkangeloflove123, les envié un MP a cada una. ¡Espero que les haya gustado este capítulo!

¡Nos vemos!

Blanche.