Capitulo 2: El bosque en llamas

Los arboles caían, los animales huían espantados sin comprender la situación, unas extrañas bestias metálicas se adentraban cada vez más en su apreciado hogar. Argos bajo rápidamente con la intención de enfrentar a aquellos humanos.

Un hombre se dirigía con una sierra eléctrica dispuesto a derribar el inmenso árbol que estaba frente él, un árbol al que quizás le tomo más de cien años crecer. El hombre se inclino y justo antes de cortar el tronco del árbol Argos se atravesó en el proceso, sin importarle lo peligrosos que estos humanos podían ser se atrevió a enfrentarlo, gruñendo y mostrando amenazadoramente sus colmillos en una posición de ataque feroz.

El hombre se detuvo al instante, aterrado por la feroz bestia que se disponía a atacarlo, no tuvo más remedio que lanzar su sierra y salir huyendo despavorido hacia donde se encontraban sus camaradas. Argos no detuvo su posición de ataque aun cuando tres más de ellos aparecieron llevando con ellos unos rifles, Argos gruño con mas fiereza, sus ojos plagados de rabia y cólera, no iba a dejar que estos seres se salieran con la suya.

Los hombres le apuntaron con sus rifles, pero esto solo provoco que Argos se lanzara instintivamente sobre uno de ellos, con un movimiento reflectivo el hombre acato a detonar su arma, mas Argos lo esquivo con gran agilidad, cayendo de nuevo en una posición de ataque, los hombres continuaron con sus disparos.

Eran demasiados al mismo tiempo y Argos se vio obligado a buscar donde ocultarse, vio unos grandes barriles y decidió ocultarse tras ellos. Su nariz percibió un gracioso olor el cual no le daba mucha confianza entonces se vio obligado a buscar otro refugio, pero al momento de su huida uno de los hombres (el más joven según le pareció) disparo hacia los barriles. ¡NO! Grito uno de ellos, su rostro completamente pálido.

Una impresionante explosión estremeció el bosque entero, seguidamente apareció el fuego el cual no tardo en expandirse por el bosque ya que se encontraban en otoño y las hojas muertas solo hicieron que este consumiera con más velocidad el bosque.

Argos apenas pudo escapar sin salir herido, mas en su corazón sabía que había fallado al intentar proteger el bosque, corrió hacia donde se encontraban los suyos mas no sin voltear antes para mirar su hogar por última vez, este ahora siendo destruido por las llamas.

Los hombres lograron salvarse también, uno de ellos miro al chico furiosamente por la estupidez que había cometido, ahora todos sabrían que estaban talando el bosque ilegalmente. ¿Estás bien? Le preguntaron al que había sido atacado por el lobo.

Esos ojos…habían…tantas cosas en ellos…el bosque… ¿Qué hemos hecho?