Hola, les agradezco sus comentarios, acá les dejo el capítulo 3.
Advertencia: Ninguna, pero se resolverá una interrogante, ¿Inuyasha pudo salvar a Aome? (Aún faltan 13 capítulos para que termine la historia)
Capítulo 3
*3 días después
Aome se despertó y se levanta lentamente, le dolía demasiado el cuerpo, se mete en el baño y al desvestirse, comienza a ver cada uno de los golpes, su abdomen tenía un moretón, al igual que su cara y sus brazos, aunque en la cara tenía una cortada, y a Aome le dolía demasiado su brazo derecho, pensaba que quizás se lo había fracturado, recordaba cada uno de los golpes que le habían dado esos secuestradores.
"*Hace 2 días
-Lo lamento, pero me tengo que ir, yo... Tengo novio, y él se va a preocupar.-Le dijo Aome al hombre que la había besado, este le tira un pan y Aome lo recoge.
-Come eso, en un rato te traeré algo más.-Le dijo, Aome le agarra su brazo, y el hombre saca una navaja de su pantalón y se la pasa por su mejilla provocándole una cortada.
-Sólo porque me gustes, no quiere decir que no te voy a lastimar.-Le dijo sonriendo, el hombre sale y Aome se coloca una mano sobre la herida, le ardía demasiado."
"-¡Que te quedes quieta!-Gritó uno de los hombres, este la agarró del brazo y la tiró al suelo, Aome cae golpeándose el brazo, el hombre sale de la habitación y Aome se coloca su mano en su codo, se lo había lastimado."
Y así habían pasado en varias ocasiones, Aome queriendo hablar con los secuestradores y ellos terminando golpeándola, lo que ella no sabía, era que su familia estaba buscándola desesperadamente.
"*Hace 2 días
La madre de Aome se despierta temprano en la mañana, prepara el desayuno y va a la habitación de Aome.
-Aome, ya está listo el desayuno.-Dijo abriendo la puerta, pero no la ve, pensaba que se había ido a la época antigua, pero era extraño, ella nunca se iba sin despedirse, pero ve que su mochila estaba en el piso, recuerda que había ido a una fiesta con Eri, baja, busca una agenda que Aome dejaba cerca del teléfono, busca el número de Eri y la llama.
-Hola Eri, soy la madre de Aome, ella no ha regresado, ¿aún sigue contigo?-
-Hola, Aome nunca llegó a la fiesta, la estuvimos esperando pero nunca vino.-Dijo Eri, la madre de Aome abre más sus ojos, eso podría significar una cosa...
-Bueno, adiós.-Dijo la madre para colgar.
La madre de Aome cuelga, marca un número y se la coloca sobre su oreja.
-¿Hola? Mi hija está perdida.-"
El hombre que la había besado, entra a la habitación y cierra la puerta.
-Vamos a salir un momento, si volvemos y vemos que tratas de escapar, estás muerta.-Le dijo, el hombre se acerca a Aome y le agarra su rostro acercando sus labios y rozándolos.
-Yo te mataría muy lenta y dolorosamente...-Le dijo sonriendo, se aleja y cierra la puerta, a los minutos, Aome abre la ventana y ve que está en un primer piso, da un profundo respiro, no tenía miedo a las alturas, pero la habitación se encontraba en un callejón, tenía que darse prisa sino quería encontrarse con los hombres, por lo que se tira cayendo al suelo, se golpea todo su cuerpo, sobre todo su brazo derecho y pies, pero aun así, decidió comenzar a correr aguantando el dolor, le importaba mucho más salvar su vida.
Aome siguió corriendo por unos minutos hasta que reconoció donde estaba, por lo que siguió corriendo hasta llegar a la estación de policías, ella entra corriendo y se acerca a un policía, tenía su mano debajo de su codo sosteniendo su brazo ya que le dolía demasiado, la herida de su cara se le había abierto por la caída.
-Me-me secuestraron.-Dijo jadeando por haber corrido tanto.
El policía se acerca a ella y la mira algo preocupado.
-¿Cómo te llamas?-
-Aome Higurashi.-Dijo, el hombre le indica que se siente en una silla y ella lo hace lentamente, su cuerpo le seguía doliendo demasiado.
Casi 10 minutos después, un policía lleva a Aome a un hospital, le habían dicho que su familia la buscaría allí, ya los habían llamado informando que Aome se encontraba viva pero muy herida, a ella la revisan, le ponen vendas, la inyectan para el dolor y le colocan una venda en su brazo, no se lo había fracturado, pero lo tenía muy lastimado.
Llega su madre, junto a Sota y su abuelo y cuando llegan, Aome se encontraba acostada en una camilla, le estaban inyectando algo para evitar que se deshidratara más, la habían visto muy deshidratada, el médico que la vio estaba asombrado de que había podido correr tanto sin haberse desmayado.
-Aome.-Dijo su madre corriendo para abrazarla, Aome la mira y sonríe.
-Hola mamá.-
-¿Qué te ocurrió?-Le pregunta la madre de Aome, el abuelo se acerca y la abraza, Aome corresponde al abrazo y vuelve a mirar a su madre.
-Me secuestraron, para salir tuve que tirarme de un primer piso.-Dijo Aome, su madre la veía tan tranquila que parecía que estuviese contando que había salido con sus amigas.
-Pero... Estas muy herida, ¿te lastimaron?-Le pregunta su madre notándose preocupada.
-Estaré bien, yo me he lastimado más derrotando demonios con Inuyasha.-Aome mira al suelo y la madre de Aome la vuelve a abrazar.
-Él no ha venido.-Dijo la madre de Aome susurrando.
-Lo sé...-Dijo Aome susurrando, en esos 3 días en que estaba secuestrada, una de las cosas que quería hacer era ver a Inuyasha, aunque fuese una sola vez.
Aome no pensaba que iba a morir, pero habían momentos en que se asustaba, le asustaba el no volver a su familia, a sus amigos, pero sobre todo a Inuyasha, quería seguir viéndolo, pensaba en el antes de dormir, le recordaba a su fortaleza, él había podido salvarla tantas veces, y a ella la tenían que salvar, pero esta vez era diferente, y es que ella había podido salvarse sin ayuda de Inuyasha o de sus amigos.
Nuevamente, espero que les haya gustado, si quieren, pueden darle seguir a la historia (follow story), ponerla en favoritos (favorite story) , o dejar un comentario ( post review), ¡nos vemos en el próximo capítulo!
