Irreparable Capitulo 03
Las escenas de la cena que tuvo con el Señor Taisho y la pequeña intervención de Sesshomaru aun estaban presentes en su mente.
Sobre todo la parte en donde Sesshomaru coloco frente a ella la pequeña caja te terciopelo negro, la cual contenía un hermoso anillo de oro.
Ese era el futuro que le esperaba, dentro de seis meses estaría atada a un hombre frió e indiferente sin sentimientos y peor aun atada a un hombre al cual no amaba.
Pero una promesa era una promesa, además Inu Taisho tenía razón, con esa actitud Sesshomaru no seria un buen ejemplo para inuyasha. Aunque pudiera equivocarse.
Tal vez podría considerar la idea de un posible divorcio. Cuando Inuyasha estuviera un poco mas grande y comprendiera bien las cosas, además ella siempre estaría para el cada vez que la necesitara.
Divorcio. Si. Talvez eso seria lo más conveniente. Ella podría seguir su estilo de vida, seguir siendo esa mujer decidida, emprendedora e independiente, seguiría con su trabajo y no tendría tantas presiones o al menos no mas de las que ya tenia. Y el, el podría rehacer su vida o que hiciera lo que quisiera eso era lo de menos, ella lo único que quería es seguir siendo libre, de algún modo la idea del matrimonio, de "formar una familia" y todas esas ideas le asustaban, aun no se sentía prepara, ella quería seguir con su vida como hasta hace unos meses.
La vida si que da muchas vueltas apenas se esta desarrollando profesionalmente y de un día para otro esta comprometida.
Se dejo caer sobre la enorme cama y lentamente cayo en brazos de Morfeo.
Viernes por la mañana, seis treinta.
El sonido del timbre la despertó de su profundo y tranquilo sueño. Alguien estaba tocado el timbre como si en eso se le fuera la vida, maldijo mentalmente a aquel que molestaba a esas horas de la mañana, mas vale y fuera importante, todo eso lo pensó mientras caminaba por su amplio apartamento y se dirigía a la puerta. Estando frente a esta abrió y cual fue la tremenda sorpresa que se llevo.
Encontrase con Sesshomaru, el cual iba impecablemente vestido con su ya característico traje sastre negro: pantalón y saco al igual que sus zapatos y su inseparable camisa blanca sobre la cual se encontraba una corbata azul.
En sus brazos llevaba un pequeño bulto envuelto en una manta. Supuso que se trataba de Inuyasha.
El ambinario extendió los brazos y le dio al pequeño a Aome
-Vendré por el en la tarde, cualquier cosa le llamas a Kaede, aquí esta el numero- de la bolsa interna de su saco tomo una tarjeta y se la dio.
Aome tomo la pequeña tarjeta en la cual estaba escrito el número de teléfono con lamo izquierda, ya que su otro brazo estaba ocupado cargado al pequeño.
No había duda de que era un Taisho ese pelo platinado y ojos ámbar, características únicas de aquel que tuviera la fortuna de ser un Taisho.
En lo que Aome "inspeccionaba" al pequeño Inuyasha, bueno ni tan pequeño ya tenia un año de edad, era un niño hermoso, de eso no había duda. Al tratar de decirle algo a Sesshomaru, pero el ya no se encontraba ahí, ¿en que momento se había ido?, no lo sabia, lo único que tenia muy presente es Sesshomaru que era un hombre muy, muy misterioso.
Solo un suspiro salio de sus labios y acto seguido cerró la puerta.
Se encontraba manejando su lujoso auto negro último modelo, iba rumbo a la empresa en donde trabajaba, era el presidente de las prestigiadas empresas Taisho. Su padre fue el fundador de tan poderosas empresas, las cuales algún día será el dueño absoluto.
Aun pensaba en como era posible que su padre volviera a hacerle lo mismo, lo obligaría a casarse con alguien.
Así como lo hizo con Kikyo, lo obligo a casarse con ella, y solo porque cometió la gran estupidez de meterse con ella y para colmo ella esperaba un hijo de el, ella quedo embaraza de el.
Su padre, Inu Taisho le dijo que tendría que hacerse cargo del niño y de la madre, el había decidido ayudarla con dinero y cosas materiales, mas nunca se imagino que su padre se enteraría de eso y lo obligara a hacerse cargo "como el hombre que era". La palabra compromiso no estaba dentro de su vocabulario, pero a pesar de eso se casaría por segunda vez.
¿Por qué con ella?, ¿Qué acaso no podría escoger a una buena madre sustituta para Inuyasha? ¿Qué tenia de especial ella?, la hermana de Kikyo: Kagome Higurashi.
Ahora estaba haciendo lo mismo, solo por un capricho tendría que casarse con ella, nada más y nada menos que la hermana de su difunta esposa.
El solo pensarlo, tener que soportar a alguien mas en su apartamento, alguien que invada su espacio, eso no lo toleraría ni hoy, ni mañana ni nunca.
Todos esos pensamiento vinieron a su mente, e inconcientemente apretó ligeramente el volante, sin duda se encontraba un tanto irritado.
Tal vez en el trabajar haría que se olvidara un poco de ese tema.
Aome se encontraba en su habitación, sentada sobre el cómodo colchón aun lado de ella, el pequeño Inuyasha el cual dormía placidamente, ajeno a todo lo que pasaba a su alrededor.
Aome observo detenidamente al pequeño Inu, era un niño hermoso, pequeños mechones de pelo platinado yacían sobre su cabecita, suponía que también debería de tener esos hermosos ojos dorados, cual el oro.
Como negarse a cuidar a tan linda criaturita, la cual dentro de poco seria algo así como un hijo para ella.
Varias preguntas invadieron su mente, que sucedería el día en que Inuyasha descubriera la verdad, en que ella no era su verdadera mama, para ser sincera, ella jamás vio que Kikyo como Sesshomaru demostraran afecto por el pequeño.
La encargada de eso era Kaede, al el menos eso era lo que tenia entendido.
¿Y si se "encariñaba" demasiado con Inuyasha, al grado de no poder dejarlo, y vivir atada a ese hombre frió, el cual prácticamente solo se preocupaba por el y sus empresas. ¿Seria capaz de sacrificarse?
Pero el sonido de su celular la saco de sus pensamientos.
-Hola- contesto la azabache.
-Bien gracias, dígame-
-Mañana por la tarde pues no- al parecer estaba extrañada por la llamada
-Si estaba bien, nos vemos, adiós- y colgó
Era Inu Taisho, hablándole para preguntarle si estaba ocupada el día de mañana, la verdad era que no, era sábado,
Llamo para decirle que tendrían que ver unas cosas para el día de su "boda" con Sesshomaru.
Al parecer mañana seria un largo día. Pero por el momento no se preocuparía por eso, ahora solo cuidaría a Inuyasha. Solo eso, no se preocuparía por nada más.
De nuevo observo al pequeño, ojala y ella también pudiera hacer lo mismo que el, poder dormir, vivir asi de tranquila, que nada de eso hubiera pasado.
Pero lamentablemente las cosas no siempre salen como uno quiere, aun no puede entender como es que le pasan tantas cosas "malas" así tan seguido.
Dicen que después de que uno a sufrido mucho le pasara en algo bueno, tonterías, desde hace mucho dejo de creer en esas absurdas historias.
La vida es buena o mala, y a ella la vida ya no le sonreí, y probablemente jamás lo haría, pero el destino suele jugar con nosotros, y la vida esta llena de sorpresas y cambios, alegrías y tristezas.
Pero para que un cambio ocurra en nuestras vidas jamás hay que perder la esperanza, y Aome la perdió el día en que su hermana murió.
Pero la vida le tiene muchas sorpresas guardadas que poco a poco las descubrirá.
E aquí el tercer capitulo de esta historia.
Y bien, ¿Qué le pareció? Interesante, aburrido, etc
Ya saben dejen sus comentarios, opiniones, reclamos, etc para poder mejorar. Lamento las faltas de ortografía, tengo que mejorar en eso. Perdón si es demasiado corto.
A propósito debo decirles que me ausentare dos semanas, debido a que estaré en periodo de exámenes y no tendré tiempo de poner conti.
Nos vemos… bae
P.d. ¿Creen que la personalidad de Sessho es muy fría o así esta bien?
Nos vemos en un par de semanas.
