Cuando se ama, los objetivos se cumplen, no importa cuántos obstáculos se pongan en frente. El día que decides que es momento de llegar a realizarlo, es por que ya esperaste demasiado para poder avanzar y por que tienes la certeza de que todo mejorará

Los personajes de esta historia no me pertenecen, son obra de la extraordinaria Mangaka Rumiko Takahashi. La creación de este foc es sin fines de lucro.

Capítulo 3

Llegando al clímax pese a padres inoportunos

Estaba todo preparado, yo ya estaba suficientemente lubricada para que ingresara en mí, él estaba por introducirse, ambos nos miramos con cariño, él preguntó - ¿Estás segura de esto amor? -, yo asentí, y justo cuando preparaba la entrada triunfal, como siempre algo nos interrumpió.

Sonó el teléfono de la casa, ambos nos levantamos de la cama, Ranma fue el primero en llegar al artefacto de comunicación, levanto la bocina y eran nuestros inoportunos padres, se les ocurrió llamarnos a las 10:00 de la noche para avisar que ya habían llegado a Tokio.

Mi atractivo y excitado prometido, contesto algo molesto por como nos habían interrumpido justo en el momento más erótico de nuestras vidas.

Ranma: -Bueno

Papá y tío Genma: -Hijo sólo queremos avisarles que hemos llegado a Tokio, esperamos no haberlos molestado

Ranma: -Para nada, Akane tiene rato encerrada en su habitación, y yo estaba a punto de dormir, así que hablen rápido, muero de sueño.

Nuestros padres mencionaron que sólo querían pedirle que me tratará bien, que esperaban que aprovechara esos días para comportarse como un verdadero prometido, de pronto colgaron la llamada.

Me acerqué a él y volvió a besarme, yo repetí algunas caricias, le supliqué jadeando que continuara con lo que estaba haciendo, rápidamente me tomó de la mano y corriendo volvimos a mi cama, nos encontramos en la misma posición que minutos ante, poco a poco se introdujo en mi interior.

No puedo negar que solté un grito de dolor al momento de perder mi virginidad, yo creo que todas las mujeres pasan por ese dolor, además pienso que debido a nuestra inexperiencia en el tema, nuestros movimientos eran algo torpes, en ese tiempo no sabíamos bien como hacerlo.

Poco a poco el dolor fue cediendo, empecé a disfrutar más de que él estuviera dentro de mí, por mí mente pasaba la idea de estar soñando con ese acto tan anhelado, lo que provocó morder con mayor fuerza su hombro, a lo que él correspondió succionando más fuerte mis pezones, eso me confirmó que en realidad estaba pasando, estaba teniendo mi primera vez con el amor de mi vida.

El me miraba embelesado, con sus manos acariciaba mi rostro, mientras me embestía una y otra vez, despacio, un poco más fuerte, salía un poco, entraba fuerte hasta adentro, al mismo tiempo, continuaba besándome el cuello, pecho, brazos y labios; su respiración era muy agitada, mis manos tocaban su espalda, mis uñas empezaban a dejar rasguños en su piel, también acariciaban sus brazos y apretaba sus bíceps, gemíamos al unísono, con su voz ronca y entrecortada me preguntaba: -¿Voy bien?, ¿Te está gustando?-, yo asentía moviendo mi cabeza de arriba a abajo, cuando mí voz alcanzo a salir, pronuncié en forma de grito: -Mi amor, sí, lo estás haciendo genial, - Me encantas, esto es mejor de lo que imaginaba-.

Levanté mis piernas más arriba, el me tomó de los muslos, empezó a darme más duró, estaba completamente excitada, me ponía tan caliente el verlo sudando encima de mí, sus expresiones del rostro me decían que lo estaba disfrutando tanto como yo, incrementó aún más la velocidad y fuerza de sus movimientos, de pronto sentí como me humedecía demasiado, mis piernas comenzaron a temblar, él se dio cuenta que había llegado al orgasmo, por lo que en ese momento empezó a venirse, sentí como se frenó y el momento exacto de su eyaculación, mientras repetía mi nombre una y otra vez.

Luego de unos cuántos segundos más en esa posición, pegó su cara a la mía y me susurró al oído -Te Amo mí Akane, eres sólo mía, nunca te voy a dejar-.

Mis ojos se acuaron y pequeñas lágrimas empezaron a brotar, por un momento el se alarmó, pensó que me había lastimado, yo lo tranquilice respondiendo, -Te amo tanto, esto es un sueño, desee por tanto tiempo esto. Hice una pausa, lo besé suavemente en los labios y le confirmé con palabras que jamás lo iba a deja, -Te prometo que tampoco me alejare nunca de ti-.

Con pena se retiró poco a poco, se quitó el condón y me dijo ahorita regreso. Tapándose sus pompis y su pene, se dirigió rápido al baño, no contaba con tropezarse con la pata del escritorio, por lo que cayó en picada, desnudo y con un rojo rubor en sus mejillas, no pude evitarlo y reí a carcajadas al verlo en esa posición, con sus firmes nalgas descubiertas.

Aunque después de este bochornoso accidente, Ranma me volteó a ver reprobando que me riera de él, no pudo más que imitarme al contemplar mis dulces sonrisas. Me levanté y le extendí mi mano para preguntarle sí se había lastimado, el negó aún sonrojado, le dije que no tuviera pena, que ni se molestará en taparse sus partes íntimas, ya que nuestra relación había evolucionado al grado de saber dónde se encontraba cada parte de su trabajado cuerpo

Se puso de pie de un brinco, aún llevaba consigo el condón usado, su semen se había derramado en su mano, por lo que se dio prisa para ir al baño.

Continuará…