Y ahora, un nuevo capítulo de Las Cuatro estaciones, ya han de imaginarse quiénes son las otras estaciones... gracias a todos por sus comentarios, rebeca22 y Bonne Fille Parfaite, todos sabemos que Olaf no va a hacer lo que le digan y es muy curioso; escudodeplata, las referencias serán sutiles pero estarán ahí.

style, el que todo encajara era la parte simple, lo complicado fue hacer que todo lo demás también encajara; sobre Mérida, creo que de sus tres "pretendientes" Mc Guffin era el que mejor la comprendía (al menos para mi en la pelicula), cuando escuchas la pelicula en inglés, te das cuenta que en realidad todo el tiempo está hablando en Galélico ya que debe pertenecer a esa parte del Reino Unido, es por eso que Mérida también dice algunas palabras en gaélico de vez en cuando; Norte se apareció frente a Elsa el 24 de diciembre, lo cual era de esperarse que tarde o temprano uno se cruzara en el camino del otro cercanos a las fechas navideñas, en la pelicula de los Guardianes él parecía ser el "Jefe de todos ellos" además de ser el que hablaba más con el Hombre de la Luna, por ello pensé que él podría estar enterado de las estaciones.

Nastinka, azura grandchester potter y Jasuki-chan, muchas gracias por leer el Fic... Y sin más por el momento, los dejo con el segundo capítulo.


Capítulo 2. Primavera y Verano


Pasaron unas cuantas temporadas, luego de ese primer invierno. Elsa quedaba tan agotada, que dormía toda la temporada siguiente, al terminar y empezar su trabajo, se reunía con Bryden y Mérida a conversar. Tomaban el té en el castillo de ella o en el del Otoño: una impresionante fortaleza de piedra oculta en los bosques escoceses. A diferencia de su castillo, el hogar de Mérida era bullicioso, lleno de personas y protegido por una osa negra enorme, Mérida montaba un bellísimo caballo percherón negro y blanco llamado Angus y ella siempre reía.

- Pronto nos acompañarán Primavera y Verano. Ya han sido elegidas – dijo Mérida una tarde mientras tomaban juntas té.

- ¿Te lo ha dicho el Hombre de la Luna? – preguntó Elsa.

- Así es.

- ¿Y cómo sabremos la manera de llegar a ellas?

- Nos guiará la próxima Luna llena, cuando terminen su vida terrenal y comiencen una como la nuestra.

- ¿Todas morimos en luna llena?

- Es una forma de decirlo – Mérida se encogió de hombros y prosiguió – es probable que a ti te corresponda buscar a una de ellas.


Esa noche de Luna llena, Elsa no quiso dormir, sabía de sobra que si despertaba en medio de su sueño se iba a alterar mucho. En cambio, se recargó en su balcón observando la luna. Una Luna llena enorme.

'Vuelve ahí donde decidiste no regresar'.

- ¿Tilion? – dijo Elsa sobresaltada.

'Busca el Verano en Arendelle'.

Acompañada de Olaf y Malvavisco, Elsa descendió y encontró a la ciudad sumida en silencio, como si algo estuviera esperando. Casi adivinando a dónde debía ir, Elsa entró en el Palacio de su sobrino y ahí los encontró.

- ¡Elsa! – Anna corrió a abrazar a su hermana, siempre era igual, no importaba que por razones desconocidas hubieran rejuvenecido, Anna siempre sería Anna.

Luego de la sorpresa inicial, Elsa les explicó a su hermana y a un sorprendido Kristoff más o menos lo mismo que Mérida le explicó a ella años atrás.

- ¿Pero por qué revivimos juntos? No es que me moleste… - dijo Kristoff.

- Supongo que por haber sido reyes juntos. Otoño también tiene a su rey – respondió Elsa mientras salían del castillo.

- ¿Y tú? – preguntó Anna.

- Yo soy solamente Invierno.

A la entrada del castillo los esperaban Sven y Bulda, la Troll que había sido como una madre para Kristoff, junto con Olaf, Malvavisco y…

- Argus… - murmuró Elsa.

- ¿Son los compañeros de los que nos hablaste? – dijo Anna haciendo cariñitos a Sven, mientras Kristoff abrazaba a Bulda.

- Si – dijo Elsa – Mérida envió a su caballo por nosotros, debió encontrar a Primavera.

- ¿Y cómo llegaremos a ella? – quiso saber Kristoff.

- Creo que ustedes controlarán al viento del sur, suban a Sven y lo sabremos – respondió Elsa, quien tomó en brazos a Olaf y subió sobre Malvavisco y partieron juntos.


Al llegar al castillo del Otoño, la encontraron con una chica de cabellos rubios muy largos y a un joven de cabellos obscuros con ella.

- Ellos son Rapunzel y Eugene, ella será Primavera – los presentó Mérida.

- Mucho gusto, yo soy…

- ¡Elsa, la reina de Arendelle! – gritó Rapunzel - ¡Y la reina Anna!

- ¿Nos conocemos? – preguntó Elsa.

-¿Rapunzel? – dijo Anna mirando a la Primavera.

- ¡Yo fui a tu coronación con Eugene! – sólo que no tenía el cabello como ahora, es una larga historia…

- Cierto, la reina Rapunzel…

- ¿Ya te acordaste de mi reina Anna?

- Si, a ti y al rey Flynn o Eugene – Anna rio ante el comentario.

- No lo entiendo – dijo Elsa.

- Estas dos reinas se hicieron amigas luego de tu coronación – explicó Kristoff sin querer profundizar mucho en el congelamiento de su antiguo reino – y ambas continuaron la amistad, incluso luego de que fueron coronadas, al igual que nosotros – dijo estrechando la mano de Eugene.


Luego de una tarde de lo más interesante, donde las hermanas se pusieron al tanto de todo, Rapunzel contó la historia de su cabello dorado y Flynn Ryder y Mérida terminó de explicarles por completo lo que sucedía, las cuatro reinas se quedaron un rato a solas.

- Ahora ya estamos las cuatro reunidas – dijo Mérida.

- ¿Dónde viviremos nosotros? – preguntó Anna.

- Yo puedo vivir en una torre antigua a la que es difícil llegar, creo que ahí viviremos Eugene y yo – dijo Rapunzel.

- Yo podría ayudarles a buscar a Kristoff y a ti un lugar apartado cerca del Ecuador, ahí será el lugar perfecto para que construyan su hogar de Verano – dijo Mérida – mientras Rapunzel y yo repartimos nuestras estaciones.

- Creí que solo una trabajaba por estación – comentó Rapunzel.

- No, trabajamos una estación en el norte, luego descanzamos la otra y trabajamos la siguiente en el sur – dijo Elsa quien ya se veía agotada.

- Cierto hermana, deberías estar dormida – le dijo Anna.

- Valió la pena "desvelarme" por volverte a ver Anna – ambas sorieron.

- Nos vemos pronto, para la próxima estación podremos platicar de vez en cuando y al terminar creo que podríamos pasear juntas un… rato – dijo Elsa conteniendo un bostezo.

- Ve a tu castillo a dormir o caerás dormida aquí, yo me encargaré de que tu hermana y Kristoff se instalen.

Elsa iba a protestar pero en verdad moría de cansancio, así que cada una se retiró a cumplir su deber.


- Me alegró mucho encontrar a Anna – dijo Olaf a Elsa mientras la ayudaba a acostarse, la reina iba tan cansada que apenas se mantenía en pie.

- Sé que tendremos… tiempo para ponernos… al tanto…

- Descansa Elsa, te hace falta.

- Buenas noches Olaf.

- Sabes, me he estado preguntando si tú no tendrás un par como ellas, todas ellas regresaron a la vida con su pareja y dos aliados, uno grande como Malvavisco y otro pequeño como yo, así que eso me hace pesar que tu doble debe estar en alguna parte… ¿Elsa? Se ha quedado dormida…


Y claro, la pareja que Elsa aún no conoce, anda divirtiendose en alguna parte, ¿no creen?