Muchas gracias por sus reviews, me hace muy feliz saber que gustan de lo que escribo. Disculpen que no haya subido el cap antes, regresé al trabajo y el tiempo libre se ha reducido.

En la penumbra de la noche

Un insondable silencio le siguió al relato de Satsuki mientras ambas hermanas se encontraban sentadas al borde la cama, ensimismadas y perdidas en sus propios pensamientos.

Por un lado, Satsuki no podía creer lo que le había confesado a su hermana, se recordaba a si misma hablando como si se tratase de alguien más; se preguntaba de donde había sacado el valor necesario para revelar aquel purulento recuerdo que tanto le afectaba, tal vez el valor se había formado con los años, entre el silencio y la sumisión, para finalmente aflorar con la persona correcta. Al principio no estaba segura si deseaba hablar de "esas cosas", temía mucho por la reacción de su impulsiva hermana, temía hacerle daño, herirla, quizás era más de lo que podía soportar. Sabía muy bien que a pesar de la imagen de fortaleza y dureza que proyectada Ryuko, ella podría ser dañada con facilidad. Pero a pesar de ello, una extraña sensación de valentía la animó a relatar su experiencia, aunque no había logrado evitar llorar si había podido controlar su voz y fuerza, sus palabras había sido claras y definidas.

Por otro lado, Ryuko había experimentado una serie de emociones desde que Satsuki había empezado a hablar, al principio sentía miedo por lo que se venía, luego horror y finamente ira. No podía acabar con Ragyo por segunda vez, pero cómo lo deseaba. Desde que se enteró que eran hermanas, se sorprendía a si misma imaginando a una pequeña Satsuki rodeada de lujos y de sirvientes que cumplían todo sus caprichos, quizás fue así, pensaba, como se volvió tan mandona y altanera. Sin embargo, Satsuki no la había tenido fácil, podía deducir con el corazón acongojado, que su hermana mayor había crecido casi tan sola como había crecido ella, sin mencionar, claro, las esporádicas visitas de Ragyo quien solo la dañaba y humillaba.

Una pregunta obvia sobresalía de entre las demás.

- ¿Nunca se lo contaste a nadie?

La pregunta sacó a Satsuki del mar de sus pensamientos, para traerla nuevamente a la habitación amplia en la que dormían ambas hermanas.

- No…

- ¿Por qué?

- No tenía a nadie a quién contarle, Ryuko.

Por un momento, Ryuko pensó en Nonon, ella era lo más cercano a familia que conocía Satsuki, pero al parecer su relación no era tan cercana como ella creía. Aún tenía más preguntas por formular, cuando Satsuki dijo "Gracias…" con la clara intención de cerrar el tema por esa noche, ya había tenido suficiente, cansada emocionalmente, estaba al límite, tan solo deseaba dormir un poco.

- ¿De qué? No te he ayudado en nada… tan solo te escucho… la verdad Satsuki, es que n-no sé cómo ayudarte… – admitió mientras deseaba volver a acabar a Ragyo, eso sí sabía cómo hacerlo

- Pero si lo estás haciendo, Ryuko – la tranquilizó cogiendo su mano– gracias por escucharme, tenías mucha razón cuando dijiste que me ayudaría sacar toda este veneno de mi – Ryuko no podía creer lo que su hermana le decía – Yo nunca le había dicho a nadie todo esto, siempre me había sentido avergonzada al respecto. Aún es algo que me duele y no creo que me alcance la vida para entenderlo… tampoco para olvidarlo... más aún debo aprender a vivir con esto y seguir adelante. Hablarlo me ha quitado un gran peso de encima… y todo gracias a ti, hermana.

A pesar de la penumbra de la noche, una tímida sonrisa se dibujada en rostro de su hermana.

- La verdad, no creo que haya nada que entender, ella estaba loca y hacía cosas… locas también, solo así

- Sí, es cierto

- Sabes… que… yo estaré aquí… siempre…- pareció percatarse de la extenuación de hermana agregando - no te preocupes, tenemos mucho tiempo para sanar

- Lo sé, te lo agradezco, Ryuko – Satsuki sonreía agradecida hacia una despeinada Ryuko quien le devolvía el gesto – Ahora deberíamos ir a dormir, la verdad, estoy exhausta…

- Sí, ha sido una larga noche

Satsuki intentó pararse con la intención de cruzar la habitación hacia su donde estaba su cama, pero Ryuko mantenía cogida su mano.

- Eh… bueno si quieres puedes dormir aquí hoy… ya sabes… por si tienes pesadillas – el rostro encendido de Ryuko era bastante evidente aún en la oscuridad, esta era su manera de decir que quería dormir con su hermana

- La pesadilla la tuviste tú, hermanita – contestó la mayor con una pequeña sonrisa en el rostro

- No me llames hermanita …

- Pero sí está bien, solo déjame ir a traer mi almohada – le cortó antes que Ryuko cambiara de opinión

- Oh… perdón dijiste ¿Tu peluche? - se vengó la chica mientras se acomodaba a un costado de la cama, aún asombrada de haberle pedido a Satsuki que durmieran juntas.

Desde que se habían mudado juntas, nunca habían dormido en la misma cama y también evitaban tomar un baño a la misma hora. Ryuko pensaba que quizás eran cosas normales de hermanas, pero es que aún no estaba en esa etapa de su relación de "hermanidad" como le decía ella, además agradecía que Satsuki no fuerce las cosas. Se había sorprendido al constatar que su hermana se mostraba bastante tolerante casi todo el tiempo, y parecía realmente que se esforzaba, sin embargo, recordaba con gracia, no había podido evitar corregirla en algunos comportamientos o actitudes que consideraba de mala educación, "Hermandad, se dice hermandad, Ryuko". No sabía explicarlo pero le gustaba que se tome esas molestias.

Una vez que Satsuki cogió su almohada y regresó a la cama de Ryuko, se acomodó al lado derecho, mientras que la otra adolescente hacia el izquierdo.

Antes que Ryuko dijese algo para romper el silencio, Satsuki buscó entre las sábanas la mano de su hermana y la tomó con firmeza.

- Hasta mañana, Ryuko – dijo sonriendo

- Eh… sí… Descansa – aún sonrosada por aquellos gestos de cariño

Como siempre, a Ryuko no le tomó mucho tiempo quedarse dormida, sin embargo Satsuki aún permanecía despierta, meditando por los hechos acontecidos esa noche. Sentía que había depuraba un parte de su ser extrayendo todo ese veneno que guardó durante años. Esa confesión realmente la había ayudado, había actuado a modo de catarsis, desfogando todo el dolor, la rabia y vergüenza. Todavía tenía heridas por curar y cerrar pero hablar sobre el abuso le había servido para dejar el miedo atrás y enfrentarlo cara a cara, tal como enfrentó a Ragyo aquel día.

Si alguien le hubiese dicho que algún día dormiría a lado de Ryuko, habría hecho que lo castiguen públicamente y lo rebajen a ninguna estrella de inmediato; de hecho Satsuki recién caía en la cuenta, que era la primera vez, desde que podía recordar, que dormía con alguien a su lado. Nunca había participado de pijamadas, siempre rechazando cuantas invitaciones había recibido de Nonon, había evitado situaciones como la de ahora, pero no le incomodaba estar donde estaba, a pesar que eludía cualquier contacto físico innecesario, allí estaba a lado de su hermana, apacible….. Cuando de pronto sintió una mano caer con fuerza en la mitad de su rostro. Ryuko, aún dormida, había volteado hacia Satsuki, pegándole un manotazo en la cara…muy bien retiraba lo dicho, nada es apacible a lado de Ryuko.

Luego de recobrar la compostura, se percató que Ryuko no solo había dado vuelta hacia ella, sino que se había encogido a su lado, estando tan cerca de ella como recordaba haber estado cuando corrió a recibirla mientras caía del cielo en la batalla final. Aun con la mejilla sonrosada por el golpe, Satsuki intentó acomodarse más hacia la derecha con el fin de proveer más espacio a su hermana, pero solo logró que esta se pegase más.

"Ni modo" pensó mientras una sonrisa se daba paso en su rostro, Ryuko se veía tan tierna cuando dormía, definitivamente nada comparado como cuando esta despierta. Soltó la mano de Ryuko y pasó su brazo por encima de su cabeza con el fin de abrazarla y así un sueño tranquilo la fue embriagando.

Pero no pasó mucho tiempo hasta que volvió a despertar, esta vez su pierna izquierda estaba entrelazada con otra pierna que no era suya, le tomó unos segundos percatarse que Ryuko la abraza cual pulpo, no solo se había "acurrucado" a su lado sino que su brazo izquierdo descansaba sobre su estómago, mientras que su pierna se enroscaba con la suya. Se sentía como un gran oso de peluche. "Probablemente así dormía con Mako" dedujo erróneamente, mientras confundida trataba de averiguar por qué esta situación visiblemente tan incómoda, no la perturbaba, era más acercamiento de lo que habría imaginado, pero bastaba con bajar la mirada y ver a Ryuko para que se disipen todos sus complejos. Y con este pensamiento volvió a quedarse dormida.

He decidido partir este cap en 2 partes, todavía hay mucho por desmarañar no se preocupen. Había pensado ingresar un SanageymaXSatsuki, ustedes que opinan. Espero sus reviews, gracias