Esas estúpidas mariposas en el estómago.
Tom observaba con el seño fruncido cómo el profesor de Historia de la Magia impartía su lección. Se había quedado absorto con la historia de Merlín. No podía entender el final del mago más hábil de todos los tiempos, le parecía una broma que por culpa de una atracción momentánea había caído en la trampa de la Dama del Lago (1).
Encima de la mesa se encontraba el libro de Historia de la Magia; en su contenido se podía observar la imagen de un robusto árbol, la descripción exponía:
«El árbol donde se encuentra encerrado Merlín»
El profesor había pasado al siguiente tema, pero esto no detuvo a Tom para preguntar algo que le inquietaba.
—Profesor—levantó la mano.
— ¿Si Tom?—preguntó un poco descolocado el profesor, usualmente nadie interrumpía su clase.
— ¿No cree que es un poco extraño que Merlín haya sido engañado tan fácilmente? Es decir, fue el mago más poderoso de todos los tiempos. ¿Acaso su mente no era lo suficientemente aguda como para darse cuenta?—El profesor se quedo un poco desconcertado, hace mucho tiempo que no le hacían una pregunta.
—Ay, mi querido Tom—dijo sonriendo—. Cuando sientas esa sensación de mariposas en el estómago lo entenderás.
Tom no se encontraba satisfecho con la respuesta que le había dado el profesor, le parecía absurdo. ¡Qué estupidez! ¿Mariposas en el estómago? Él estaba seguro que eso jamás podría pasarle. Ya habían terminado las clases, sin embargo no podía sacarse las palabras del profesor de la cabeza.
Tom se encontraba tan absorto en sus pensamientos que no se dio cuenta del duelo que se había formado en medio del pasillo, por lo tanto no pudo esquivar el hechizo que accidentalmente se había direccionado hacia él.
Lo último que vio Tom antes de perder el conocimiento fueron unos angustiados ojos marrones.
Poco a poco fue recuperando el conocimiento, le dolía mucho la cabeza. Tom no entendía del todo lo que había pasado pero algo le molestaba, y no era el hecho de haber recibido un hechizo, era mucho más complejo que eso. No entendía el brinco que había dado su corazón al ver aquella expresión de angustia que reflejaban aquellos ojos, tampoco entendía esa sensación que se había formado en su estómago.
Cuando sientas esa sensación de mariposas en el estómago lo entenderás.
—Tonterías—dijo al ver lo patético que sonaban las palabras que le había dicho el profesor en ese momento. Tom se incorporó y se sentó en la cama sin abrir todavía los ojos, tenía una mano en la frente intentando que de esa manera menguara un poco el dolor.
—Lo siento. Ha sido mi culpa que te lastimarás—Al ver a la persona que se encontraba sentado en una silla enfrente a Tom casi hace que el corazón del mismo dejará de latir. Era la persona a la cual pertenecía aquella angustiosa mirada que lo había hecho sentir esos sentimientos tan extraños.
—Ah…— Tom se había quedado sin palabras. El muchacho enfrente a él decidió esperar a que dijera algo más—. No te preocupes, sigo sin entender lo que paso.
—Por accidente termine lanzándote un hechizo, pero no ha sido completamente mi culpa. Aquel idiota de Hoch lo esquivó, y eso es lo que te ha traído aquí.
Tom que se había repuesto de su sorpresa inicial al ver al joven sentando enfrente suyo, saco a relucir su personalidad.
—Sabes que está prohibido hacer magia en los pasillos—había dicho con un tono de superioridad. El chico enfrente de él bufó.
—Tú también lo hubieras hecho en mi lugar. Suficientemente malo es tener un nombre como el mío, pero para colmo parecen que las personas se toman como su labor el hacértelo recordar.
—No creo que sea peor que el mío—Tom hizo un gesto de desprecio al recordar el origen de su nombre, el mismo le hacía recordar la condición tan inmunda en la que había nacido su padre. Un simple Muggle.
—No lo creo, al menos que tus padres te hayan puesto como nombre el apellido de tu abuela con la intención de "perpetuar" su apellido de soltera.
—Por lo menos tú conoces a tus padres, yo sin embargo tendré que cargar con el nombre de uno que nunca veló por su hijo.
—Creo que estarás de acuerdo conmigo que ambos no hemos tenido suerte en ese aspecto de nuestras vidas—dijo sonriendo radiantemente aquel joven. Fue tanto así que inclusive contagió aquella sonrisa a su acompañante, el cual no sonreía muy a menudo—. Me llamo Fleamont Potter, pero prefiero que se me llame por mi apellido.
—Me llamo Tom Riddle—los dos chicos se estrecharon las manos.
—Por lo menos es un nombre normal, Tom.
—Eso no significa que deje de ser malo.
Habían pasado dos meses de aquel encuentro inesperado. Increíblemente Potter y Tom habían forjado una especie de amistad. Pero claro una de las parte no lo veía como una simple amistad, Tom no comprendía que eran esos nuevos sentimientos que estaba experimentando. Se sentía confundido pero increíblemente cómodo al lado de la compañía de Potter.
Una tarde en particular Tom y Fleamont Potter se encontraban charlando de banalidades cuando sucedió algo que hizo cambiar la actitud de Tom.
—¿Por qué te ríes? Estoy hablando seriamente Potter.
—Lo siento, pero no puedo creer que así haya sido tu primera experiencia con la magia. Lo lamento por el pájaro—Tom se abstuvo de comentar que dicho animal se lo tenía merecido, no sabía porque pero siempre quería tener una buena imagen cuando se trataba de Potter, por lo que se abstenía de decir algunas cosas.
Algo detuvo los pensamientos de Tom cuando vio que Fleamont dejaba de reír y se ponía a observar un grupo de chicas que pasaba caminando cerca de ellos, Tom sintió que su corazón se detenía al ver que Fleamont intentaba absurdamente peinar su cabello y al dar por terminado su apurado "arreglo" intentó sonreír de la manera más galante que podía.
—Hola Euphemia—una de las chicas del grupo volteo a verlos y le devolvió la sonrisa.
—Hola Fleamont—dijo para después marcharse. Tom había fruncido el seño.
—Te ha dicho Fleamont y no le reclamaste nada.
—Creo que ella es la única que podría llamarme como se le antojará—respondió sonriendo atontadamente—. Sabes Tom, cuando sientas mariposas en el estómago lo entenderás. Tengo clases, nos vemos luego—Sin más Fleamont se paró y se dirigió rápidamente hacia donde se había ido aquel grupo de chicas de su mismo año.
Tom se había quedado estático en su lugar. De nuevo el tema de las malditas mariposas…
—Creo que yo ya las siento—dijo en voz baja al darse cuenta de la profundidad de sus sentimientos. Para él, un chico que había crecido sin ninguna muestra de afecto, aquella mirada llena de angustia y preocupación había sido salvadora. Sin embargo aquel sentimiento no pudo madurar más, ya que unos meses después su relación con Potter había terminado.
Habían pasado tantas cosas en esos últimos meses. Fleamont y aquella chica escuálida (como la llamaba Tom) habían comenzado a salir, esto trajo consigo una de las primeras crisis que tuvo la relación de amistad entre Potter y Tom. Este último comenzó a comportarse más petulante y despreciable, constantemente pronunciaba aquellos comentarios hirientes que por mucho tiempo se había callado (claramente con la intención de agradar al Potter).
Así que ese fue el fin de la amistad entre Tom y Potter, Fleamont al darse cuenta de la verdadera personalidad de Tom había optado por cortar toda comunicación. A Tom ya no le importaba, total, no había nadie en este mundo que lo entendiera, por lo que tenía que seguir con su búsqueda. Ya había perdido mucho tiempo con estupideces…
Espero que les haya gustado el capítulo. En la línea del tiempo esto sucede durante la búsqueda de Tom para saber el significado de Horrocurx y como crear uno.
Bueno hay dos cosas que quiero explicar de este capítulo:
La historia de Merlín: Hay diferentes versiones pero me base en la inglesa, donde se expone que Merlín cayó perdidamente enamorado de una joven a la cual enseño magia. Un día esta le pregunta el hechizo para encerrar a alguien en un objeto y este le responde, pasa un tiempo y ella utiliza dicho hechizo para encerrarlo dentro de un árbol donde deberá permanecer el resto de su vida.
La relación entre Tom y Fleamont: Tuve que averiguar mucho sobre la línea del tiempo de la historia para ver si podría ser que los dos se hubieran encontrado en Hogwarts. La respuesta es sí, ya que James Potter nació 34 años después del nacimiento de Voldemort y J. afirmó que la madre de James tuvo muchos problemas para quedarse embarazada. Así que según mis cálculos Tom y Fleamont pudieron haberse encontrado en Hogwarts
