Hyde y Eido iban caminando a casa, por un camino muy cerca del mar y alegado de la gente, cuando de repente una explosión les alcanzo. Los chicos solo pudieron gritar de dolor y sorpresa. Se levantaron rápidamente y miraron a tras, vieron que una criatura les lanzaba otro ataque desde una especie de cañón, este ataque lo lograron esquivar. Era una criatura con forma de bola ovalada flotante con docenas de cañones que sobresalen, para unas balas de gran envergadura y una cara que parecía una mascara llorando sangre. A ambos chicos seles oscureció el ojo izquierdo y las pupilas se volvieron un montón de anillos de color negro y rojo, entonces vieron como algo que parecía un espíritu con los labios cosidos, ojos completamente negros y llorando, apareció en la parte superior de la criatura. (Es como el ojo de Allen Walker) ''¡Hyde!, ¿Eso es un mamodo?'' pregunto Eido muy asustado. ''No creo. Ha atacado, pero no escuche ningún conjuro'' respondió Hyde. ''Podria estar usando un transmisor, mientras su compañero recita los conjuros desde otro sitio. Bueno, es igual, nos ataco y eso es lo que importa.'' dijo Eido con el libro ya en la mano, el cual lanzaba un gran resplandor. ''¡Bamos, Hyde! ¡Enseñemosle lo que pasa cuando se meten con nosotros!'' ''Con gusto'' respondió Hyde sonriendo de lado y poniéndose en posición de ataque. ''Hay que comprobar su resistencia, lanza el primer conjuro'' ordeno Hyde. ''Jikir'' grito Eido. De las manos de Hyde, salio disparada una gran explosión de viento, (puede hacer que la gente vuela o que emiten hoces de viento para golpear al enemigo), al impactar contra el enemigo, este retrocedió. ''Como pensaba. Es devil'' dijo Hyde, riéndose un poco. ''Ya veo. El segundo conjuro acabara con el, ¡Jikirga!'' grito Eido. En las manos de Hyde se acumulo una energía muy parecida al conjuro anterior, pero esta vez, salio como un enorme rayo que al chocar con el enemigo, provoco una terrible explosión. Era obvio que estuvieron entrenando.
''¡Jajaja! ¡Esta lucha esta ganada! ¿verdad Hyde?'' Se burlaba el pelirrojo. ''Espera, creo que me equivoque. Aun sigue en pie'' dijo Hyde. ''¿Como es posible después de la ostia que se llevo?'' dijo Eido algo sorprendido. La extraña criatura disparo sus cañones hacia los chicos. ''¡Wirudo!'' grito Eido, este era el tercer conjuro. Un tornado salio de las manos de Hyde, y salio disparado arrastrando las balas con el hacia el enemigo. El ataque choco contra el enemigo y lo estrello con tanta fuerza que impactaron en una gran roca haciéndola añicos, pero volvió a levantarse como si nada. ''¡¿Como es posible?! Nadie había salido sin un rasguño este hechizo'' grito Hyde. El enemigo disparo otra vez. ''¡Eido! ¡El cuaro conjuro!'' ''Jikirdo'' grito el chico, ahora preocupado. Un túnel de viento salio de las manos de Hyde, hizo que balas cambiaran a la misma dirección que el y se estrello contra el enemigo y derivándolo. Pero el enemigo se levanto y ataco una vez mas. Eido grito el quinto conjuro. ''¡Wirugu!'' un vórtice se situó delante de los chico y los protegió, hasta que las balas lograron romperlo. Hyde salto, llevándose a Eido con el y poniéndose a salvo. Los chicos esperaron unos segundos para recuperar el aliento, cuando vieron al misterios ser convertirse en una bola enorme, y que salia una luz morada de los cañones, de los ojos y la boca. La cara se echo hacia delante con una viscosidad morada que lo envolvió por completo. ''Esta claro que este tío no es un mamodo'' dijo Hyde ahora asustado, Eido al ver que tenia miedo, le hizo retroceder. ''El sexto conjuro: ¡Jikirrei!'' unas cuchillas salieron disparadas hacia el enemigo. El ataque lo alcanzo y derribo, esta vez se quedo en el suelo. La masa se convirtió en un ser con forma humano pero distinto, específicamente con el aspecto de un bufón de cara cadavérica, con un sombrero acampanado que en cada punta terminaba con una terrorífica calavera, y traje a rayas grises y negras, brazos esqueléticos, las manos grandes con afiladas garras y caderas anchas, tenía un par de alas negras, piernas largas y con pantalones anchos, con unos zapatos de bufón de corte que acababan en un pincho muy afilado, cada uno.
''Gracias. después de absorber todo ese poder, he podido evolucionar'' dijo la criatura antes de empezar a reír como un lunático. ''Esta claro que los humanos y los mamodos son criaturas igual de torpes'' ''¿Pero, que demonios eres tu?'' gritaron ambos chicos a la vez. ''Bueno, como los voy a matar se los diré. Soy un akuma, una maquina creada por el Conde Milenario con el único propósito de matar humanos'' dijo el se ahora identificado como akuma. ''¿Y que quieres de nosotros?'' pregunto Eido. ''Es obio: estoy echo para matar humanos, ¡voy a matarte!'' dijo el akuma, y corrió hacia Eido para apuñalarlo con sus garras. ''¡Salgamos de aquí!'' grito Hyde ''Jikir'' grito Eido. Esta vez en lugar de lanzar un ataque, Hyde se elevo rápidamente, junto con Eido, y empezaron a volar a una gran velocidad. ''No escapareis'' dijo el akuma echando a volar. ''¡Hyde, nos esta alcanzando!'' grito Eido. ''¡No puedo ir mas rápido! ¡Inentare evadirle!'' respondió Hyde. Los chicos iban esquivando todos los rayos que les lanzo el akuma, hasta que uno les dio. Los chicos cayeron sobre un edificio muy alto, Eido trato de proteger a Hyde sosteniéndolo en su pecho y cayendo de espaldas. Por suerte la caída no fue grabe y solo se llevo un fuerte golpe en el costado. ''¡Eido, Eido! ¡¿Estas bien!? ¡Hablame!'' gritaba Hyde. ''Estoy bien. Tenemos que salir de aquí. Jikir'' Una ves mas se elevaron, pero esta vez no llegaron lejos y descendieron. ''Hyde, lo siento, no he podido protegerte.'' dijo Eido con mucha dificultad. ''No digas eso'' dijo Hyde sollozando. ''Siempre me consientes todo, eres mi amigo, me haces feliz, no quiero perderte'' decía Hyde, y empezó a llorar cuando vio que Eido estaba sangrando mucho.
''Por fin los alcance. Matar a un mamodo no me sirve de nada, si te vas solo matare al humano, y como posee una inocencia, el Conde Milenario estará feliz'' dijo el akuma. Hyde negó con la cabeza, llorando aun mas. ''Hay que ser cobarde para hacerle daño a un niño que no puede defenderse'' dijo una voz misteriosa. De ponto un hombre se puso entre los chicos y el akuma, era un hombre mayor con cabello desaliñado y canoso, con un uniforme negro y con diseños de cruces y unos extraños símbolos, con bigote y una barba desaliñada, parecía un hombre algo mayor pero también era delgado y musculoso. ''¡Señor, váyase, esa cosa lo matara!'' grito Hyde, pero el hombre lo ignoro. ''!Si quieres una inocencia, ven a por mi!'' grito el hombre sacando una cruz y un cincel puntiagudo que brillaban. ''Dos por uno, me lo quedo'' dijo el akuma, y se lanzo a atacar. El hombre hace que el cincel que llega en la mano se convierte en uno cincel espiritual, lo `polla contra el suelo, golpea la parte superior y aparece una especie de gigante pálido y larguirucho. ''Ataca'' dice el hombre y el gigante se lanza hacia el akuma, lo atrapa con las manos y aprieta tan fuerte que solo pudo gritar antes de explotar.
El hombre se dirija hacia Hyde y Eido, se detuvo frente a ellos y vio que Eido luchaba por mantener la consciencia. ''Niño, llevemos a tu amigo al hospital, luego les contare todo y responderé a sus preguntas.'' Hyde solo asintió, solo le preocupaba que Eido se pusiera bien, y el resto le daba igual.
