SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Advertencia: Cuando veáis:
"…" lo que está escrito es lo que escribe Yahiko en su libreta.
----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.
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Capítulo 3. Conociéndonos
Ya era el tercer día desde que Yahiko vivía conmigo. Fui a poner los papeles en orden y como vieron que el niño no se separaba de mí y estaba bien, me dieron la tutoría de Yahiko. Era el tercer día que faltaba a clase, porque no podía dejar a Yahiko solo y en ese estado. Si, Yahiko tiene un trauma debido a la muerte de sus padres y no habla. ¿Cómo voy a dejar con cualquiera un niño con este problema? Por suerte, Megumi Takani, una compañera del trabajo, que también va a mi Universidad pero estudia Medicina, me ha traído los deberes. Ahora son las 8:00, hoy tampoco podré ir.
Sobre mi identidad secreta… lo sigue siendo y suerte que los incidentes que han sucedido, los ha resuelto la policía sin problemas y no he tenido que intervenir, así tengo un poco de tranquilidad.
Estoy sentada en la cocina tomándome un café y Yahiko aún duerme. Estos días hemos ido de compras y como no va al colegio, he comenzado a enseñarle en casa, a fin de cuentas, estoy para ser maestra ¿no?
De repente suena el timbre de la puerta. Me levanto a abrir, extrañada por la hora.
- ¿Quién es?
- Kaoru… soy yo, Kenshin… ¿puedes abrir?- ¡¿Kenshin?! ¿Tan temprano?
Abrí la puerta y me encontré cara a cara con mi vecino de violácea mirada y rojizo cabello.
- Ken… Kenshin… ¿Que te trae por aquí tan temprano?
- Venía a traerte un paquete que dejaron ayer, pero no estabas…- me dio el paquete- creí que no te cogería… como cuando nos vimos te vi con el uniforme… pensé que ya te habrías ido…
- Si, tendría que haberme ido ya… pero… no puedo dejar solo a Yahiko… lo llevo hasta a trabajar, pero en la clase…- el señor Ichida me mataría…
- Si quieres… yo puedo hacerme cargo de él por las mañanas… y tú podrás ir a clase…
- ¡¡QUEE!!- su propuesta me cogió por sorpresa- pero… no puedo hacer eso… yo soy su tutora… no quiero molestarte…- era mi responsabilidad, yo lo había decidido
- No es ninguna molestia…- sonrió tan tiernamente, que me estremecí- además… seguro que le entusiasma la idea… ¿no es así?- miró detrás mía
Yo me giré y vi a Yahiko en el principio de la escalera. Tenía el pelo de recién levantado, el pijama que le había comprado le caía un poco por el hombro y se frotaba el ojo con la mano.
- Ven Yahiko…- le llamó Kenshin
Él se acercó despacio y se abrazó a mi brazo.
- Yahiko… Kenshin dice que si te quieres ir con él por las mañanas- lo vi alegrarse al escuchar eso
Fue al salón y volvió con su libreta
"¿Salir a jugar con Kaoru y con Kenshin?"
- No… sería solo con Kenshin…
"¿A dónde va Kaoru?"
- Yo iría a clase… aprendería cosas… y luego te las enseñaría a ti…
Mi protegido pareció pensarlo, y finalmente escribió.
"Vale. Pero otro día Kaoru y Kenshin juegan conmigo"
- Por supuesto pequeño- sonrió Kenshin
Hice pasar a Kenshin al salón y subí con Yahiko para vestirnos. Le puse la ropa nueva y yo me cambié la ropa por el uniforme. Salimos de casa, yo con la cartera y Yahiko con su libreta y de la mano de Kenshin. Miré el reloj… 8:20… Si me daba prisa llegaría a tiempo. Me parece que Kenshin se fijó en mi gesto.
- ¿Quieres que te lleve?
- ¿Eh?- otra vez volvía a sorprenderme- Pero…
- Vamos… todavía no tengo nada que hacer…
- Bue… bueno… está bien…
Kenshin nos montó en su coche y me llevó a la Universidad en menos de 5 minutos. Aparcó donde había sitio y me acompañó junto a Yahiko a la entrada.
- Gracias por traerme Kenshin- le sonreí en agradecimiento
- No ha sido nada… Bien, despídete Yahiko…- yo me agaché y Yahiko me abrazó. Vi como algunas de mis compañeras me miraban.
- Bueno Yahiko… pásatelo bien con Kenshin… iré por ti después de clase… y te llevaré al parque a jugar…- sino sale ningún contratiempo como siempre sucede.
Él asintió.
- Gracias otra vez Kenshin…- volví a agradecerle
- No tienes porque mujer…
Entonces sonó el timbre.
- Bueno, ya tengo que entrar…- y sin saber porque, tal vez por impulso, tal vez por la extraña razón de que mi mente no reaccionaba o porque él no dejaba de mirarme con esos hipnotizantes ojos, le di un beso en la mejilla.
Salí corriendo hacia el edificio con el corazón a cien por hora y con la cara roja a más no poder…
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Kenshin…
Me… me acaba… ¡Me acaba de dar un beso en la mejilla! Estoy en el cielo… ¡¿Pero que pienso?! Solo ha sido a modo de agradecimiento… si, solo eso… La verdad que es una mujer muy guapa y amable… Cuando me choqué con ella la primera vez no fue por despiste… yo la vi, pero no se porque, quise tener una excusa para hablar con ella… Y lo del disparador también lo hice intencionadamente… Me encantó su bello rostro desde que la vi y quise inmortalizarlo… porque sin duda parecía una diosa… Su pelo azabache cogido en una cola, aunque pienso que le quedaría mejor suelto… como a esa chica, la del incendio… de la que ni siquiera se su nombre, solo que es una heroína…
Pero sin duda lo que me atrae de Kaoru… son sus ojos… Esos zafiros azul marino tan profundos que recordaban al mar y en los que me perdí la primera vez que los vi…
Tan ensimismado estaba en mis pensamientos que solo el tirón de la chaqueta que me dio Yahiko me sacó de ellos. Me puso delante la libreta.
"Se escucha música. ¿Te está sonando el móvil Kenshin?"
Ni cuenta me había dado. Era cierto, mi móvil estaba sonando. Lo cogí y contesté a la llamada de Aoshi.
- Si Aoshi… ¿Qué quieres?
- Quiero que vengas ahora mismo al periódico
- ¿Para qué?- me sorprendí
- Es urgente… el director quiere verte
- Está bien… ¿Puedo ir acompañado?
- ¡Preséntate ahora mismo en el maldito despacho! El jefe está que se sube por las paredes…- y colgó
- Aoshi debe de estar desesperado…- volví a sentir un jalón en la chaqueta.
"¿Qué pasa Kenshin?"
Me miró interrogante.
- No ocurre nada… ahora vamos a ir un momento al lugar donde trabajo y luego iremos a dar un paseo por el centro…
Fuimos en el coche hacia el periódico en el que trabajaba: el Shinshengumi. Cuando entramos, Yahiko se cogió fuerte de mi mano. Me dirigí a mi mesa y subí a Yahiko en ella.
- Bien Yahiko… esta es mi mesa de trabajo…- la verdad, es que tenía todos los papeles por medio, pero bueno, se veía una mesa.
De repente se abrió la puerta de golpe. Yahiko se abrazó a mí.
- ¡¡HIMURA!!- casi me deja sordo
- Cálmate Aoshi… que nos vas a dejar sordos…
Ese era Aoshi Shinomori, mi compañero en el periódico. Yo soy el fotógrafo, mientras que él es el que escribe el artículo.
Es muy alto, pelo negro algo azulado, sobre todo con los reflejos del sol, ojos azules como un témpano de hielo y de carácter serio y frío, nunca lo he visto sonreir.
- ¡¡Que me calme!! ¡¡Hiko va a volverme loco!! Primero me dice que no escriba ningún artículo, luego que escriba sobre el robo de ayer y cuando lo hago, me dice que no hacía falta… ¡Y para colmo te está buscando y tú sin aparecer!- estaba histérico
Miró a Yahiko con una cara de pocos amigos que lo asustó todavía más.
- ¡¿Y quien es este niño?!
- ¡Que no grites te digo! Es Yahiko, mi vecino… lo cuidaré por las mañanas hasta que Kaoru salga de la Universidad…- creo que hablé de más
- ¡No me importa que ahora seas un buen samaritano! ¡Ve al maldito despacho!
- ¿Vienes conmigo Yahiko o me esperas aquí?- el niño miró a Aoshi, que tenía una cara bastante cómica para mi gusto
Se bajó de la mesa de un salto y se escondió detrás de mí.
- Bien… vamos a ver que quiere mi jefe…- lo cogí de la mano y me dirigí al despacho del director del periódico.
Abrí la puerta.
- Con permiso… ya estoy aquí jefe…-dije entrando con Yahiko
- Por fin apareces…- el hombre que estaba sentado en la silla giratoria detrás de una gran mesa, giró esta y quedó frente a nosotros- ¿Dónde te habías metido?
- Lo siento… pero usted me dijo que estos días podía entrar a las 10:00…
- Pues cambié de opinión…- entonces se fijó en Yahiko- ¿Y este niño de donde salió? ¿No me digas que me habías hecho abuelo y yo sin saberlo?- pero será…
- ¡¡PAPÁ!!
Entonces sentí un tirón y Yahiko me enseñó su libreta.
"¿Es tu papá?"- yo asentí
Luego escribió otra cosa y se la enseñó a mi padre.
"Encantado de conocerlo"
Después volvió a mi lado.
- Es mi vecino… Mi vecina de al lado es su tutora… pero ella va a la Universidad… y como no quiere separarse de ella… al final hemos decidido que yo lo cuidaría por las mañanas…
Le hice un gesto a mi padre, diciéndole que luego le contaría. No era bueno hablar del incidente delante de Yahiko, podría agravársele el trauma.
- Bueno a lo que iba… esa chica… la heroína de la que todos hablan, pero nadie sabe su nombre… lleva algunos días sin aparecer…
- A lo mejor está herida…- dije yo
- Bueno… lo que yo quiero es que tú y Aoshi os dediquéis exclusivamente a ella…
- ¡¿Pero papá?!- ¡Estaba loco! ¿Cómo quería que hiciera fotos de alguien que no se sabe si aparecerá cuando suceda algo o te dejará con las ganas de volver a verla?
- No me discutas… a partir de ahora irás siempre con la cámara y el móvil… bien, ya puedes marcharte…
- ¿Nada más?- me extrañé. Siempre solía reprenderme antes de irme.
- Hazle pasar una buena mañana al pequeño…
Después de eso, abandonamos el periódico. Desayunamos algo y luego lo llevé de paseo por el centro. Ahora estábamos en el parque del centro. Yo estoy sentado en la hierba bajo la sombra de un árbol, mientras veo a Yahiko jugar con el balón de fútbol que le he regalado. Está muy tierno así, y pensar lo que ha pasado hace unos días… Este momento es para recordarlo.
Me levanté, enfoqué a Yahiko con mi cámara son que se diera cuenta para que saliera más natural, y lo inmortalicé.
Ya era cerca de la hora de comer, pero si recuerdo mis días de estudios, no salía hasta las 15:30. Entonces Yahiko se acercó a mí y escribió algo en su libreta.
"Kenshin tengo hambre"
Yo lo miré enternecido, era un niño aunque no hablara. Lo llevé al Akabeko, el restaurante de mi amiga Tae y comimos algo. Después, se acercaba la hora en la que Kaoru saldría de la Universidad. Nos dirigimos allí y la esperamos hasta que salió.
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Kaoru…
Le… ¡Le había dado un beso en la mejilla! ¡¿Pero que hice?! ¡¿Qué me pasó por la cabeza?! Nada… eso fue lo que me pasó… ¿Y ahora que pensará de mí? Aunque ha podido creer que ha sido en agradecimiento… Porque ha sido eso ¿verdad?
Estaba tan sumergida en mis pensamientos que ni cuenta me di que el profesor me llamaba, hasta que una compañera me dio un codazo.
- ¡Señorita Kamiya!- me llamó el profesor
- ¡Si!- contesté rápido
- Deje de distraerse y conteste a la pregunta 6…
- Si señor Terada…
En la hora del recreo, yo era el centro de atención. Todo el mundo quería saber quien era el pelirrojo que me había traído y el niño al que yo abracé. Yo, obviamente les dije la verdad y a más de alguna le dio envidia, pues Kenshin era muy mono.
Las demás clases pasaron con normalidad, sin percances… Vamos que el señor Ichida me mandó tarea extra. Sonó el timbre y me dirigí a la salida mientras hablaba con Megumi. Entonces vimos a su novio, que siempre venía a recogerla en su moto. Pero antes de irse me dijo…
- Bueno me voy… te dejo con tu novio- sonrió extrañamente y se marchó corriendo
- ¡Me… Megumi!- ¿a que se refería?
Pero cuando volví la vista, vi la cosa más sorprendente que me había pasado hasta ahora. En la puerta estaba Kenshin, con Yahiko de la mano… ¡Y me estaban esperando! Corrí hasta reunirme con ellos. Yahiko también corrió y se abrazó a mí.
- Kenshin… no tenías que molestarte… hubiera ido yo a recogerlo…
- No es molestia… hemos estado jugando en el parque… ¡Ah! Y ya ha comido… se ha portado muy bien…
- Gracias…- miré a Yahiko- ¿Te has portado bien?- él sonrió ampliamente y me mostró un balón de fútbol- ¿Y ese balón?- me señaló a Kenshin
- Se lo he regalado yo…
- ¡Anda que bien Yahiko! Quisiera poder compensarte Kenshin…
- No, no es necesario…
- Insisto… si no tienes nada que hacer… ¿Por qué no te vienes con nosotros a pasear? Hoy tengo libre en el trabajo…- a Yahiko le entusiasmó la idea, porque dio un gran salto y escribió en su libreta.
"¡¡Si!! ¡Kenshin viene a jugar con Kaoru y conmigo!"
Kenshin sonrió tiernamente, como un padre a un hijo.
- Está bien…
Yahiko volvió a saltar. Me cogió una mano a mí y otra a Kenshin y empezó a caminar tirando de nosotros. Yo me sonrojé por eso, e intenté que no se me notara.
Por la tarde, llevamos a Yahiko al parque del centro. Cuando Kenshin y yo nos pusimos a descansar a la sombra de un árbol, porque Yahiko tiene una energía inagotable, él siguió jugando. Yo vi a Kenshin sacar una cámara de fotos y ahí comenzó la conversación.
- Es una cámara muy buena…
- Sí… es la que utilizo para trabajar…
- ¿Eres fotógrafo?
- Si… ya llevo 4 años trabajando y acaban de trasladarme aquí al periódico Shinshengumi donde trabaja mi padre…
- ¿Cuatro años trabajando? ¿Cuántos años tienes?
- Tengo 28 años… ¿tan viejo parezco?- rió
- No… al contrario… no los aparentas…- si parecía que tuviese mi edad, pero lo de que es fotógrafo me pone nerviosa… Tendré que estar atenta, porque casi en el único periódico que he visto fotos mías es en el que él trabaja.
- ¿Y tú Kaoru?
- ¿Yo? Tengo 22 años y estudio último de Magisterio. Mi mamá era maestra y mi hermana y yo queremos ser como ella…
- ¿Tienes una hermana?
- Si… ¿y tú?
- No… soy hijo único… Mi mamá murió cuando yo era pequeño y no tengo hermanos…
Kenshin siguió contándome cosas y pronto aparté de mi mente el pensamiento de estar atenta porque podría descubrirme.
Él me había abierto su corazón. Solo lo conocía desde hacía 4 días, pero parecía que nos conocíamos desde pequeños. Quizás Yahiko destinado a hacer que yo conociera a Kenshin. Por un momento sentí ganas, deseos de abrirle mi corazón también, de contarle más de lo que ya le había dicho… Pero no podía hacer eso, no debía… No es justo que el también cargue con este peso que es mi familia…
Aunque a veces… me siento tan sola…
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N.A: y aquí tenéis el capítulo 3 de "Sonríe a cámara, mi musa"
Aquí tenéis la continuación. Esta vez son casi dos capítulos seguidos, pero es que como me voy mañana y estaré fuera una semana, no voy a poder subir ninguno, así contad esto como una forma de disculpa.
Que les parece? Ya me estaba cansando de que fuera siempre Kenshin el que dijera "No la merezco, no puedo acercarme a ella" Así que dije "Que pasaría si fuera al revés, si fuera Kaoru quien no pudiera acercarse a él" Díganme que opinan y otra vez, lo siento por no actualizar en una semana.
Bueno tengo que irme ya, y ya sabéis… No hay adelanto…
Nos vemos en el capítulo 4 "La llegada de mi hermana" de "Sonríe a cámara, mi musa" Os espero
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
