Capítulo III
Una vez más llaman a la puerta. La sexta vez en esta hora.
No pienso abrirles.
No es que me guste andar de caprichosa, ni mucho menos. Pero su excusa de que mi abuelo no está como para andar "cuidándome" no es ni grata ni real. En primera no necesito que él ni nadie me ande cuidando. Y en segundo…no quiero que me sigan como si fuese una chiquilla y me traten de inocente. ¡Demonios! soy mitad vampiro, tendrían que preocuparse más por qué no me entrasen los genes naturales de mi raza y me dieran antojos de comerme a la gente.
Si me dijesen: no te dejamos ir porque no estamos seguros de que sea prudente para los demás, se los puedo creer, hasta me daría algo de vergüenza seguir insistiendo. Pero soltarme un: No te dejamos ir por que aun no puedes valerte por ti misma (cosa que contradije al instante) es más que pobre.
Ya, aun no puedo ir de caza sola. La última vez que lo intente me rompí la nariz por estamparme a gran velocidad contra un árbol.
NO FUE MI CULPA.
El árbol se apareció de la nada y yo que le daba más importancia al oso para que no se escapara, pues…
Aunque también creo que jugó en contra el hecho de que no quisiera matar al animal. Suena estúpido, lo sé, pero aun siendo vampiro no me gusta matar animales para poder alimentarme, así que me traen la sangre para ahorrarme el trauma.
Cuando tenía siete años y me llevaron por primera vez a verlos cazar, llore tres días seguidos por la angustia que me había causado ver a esos animalitos muertos. Creo que tampoco ayudó el pequeño detalle que para esa época miraba muchas películas de Disney y la connotación humana que les deban a los leones, elefantes, bambis o lo que sea no terminaba de cerrarme.
Pero ya, no es excusa. Ellos pueden traerme la sangre si tanto les preocupa, cómo si les incomodara en algo desviarse del camino unos cien kilómetros.
No estamos muy lejos del pueblo de mi abuelo, por alguna razón nos hemos quedado a vivir en los alrededores durante todos estos años.
Antes mis padres podían decir que éramos una familia, pero con el paso del tiempo ya no se pudo usar más esa verdad. Ahora paso, generalmente como la hermana menor de los Cullen o algo así.
Hermana de mis tíos y de mis padres e hija de mis abuelos.
Esto es digno de llevarlo a un psicólogo.
El teléfono suena, lo miro sin ganas pero lo atiendo sin siquiera fijarme en el numero.
.- ¿Diga?
.- Se te está haciendo costumbre darle lata a tus padres. Que no respiren no significa que no puedan tener infartos.-
.- Jacob, naturalmente eso es imposible, mis padres no respiran ni tampoco tienen infartos porque directamente sus corazones ya no funcionan.-
.- Si lo ponemos de esa forma sí, pero bien que le salen canas cada vez que se te ocurre algo. Creo notar una arruguita en la frente de Edward.-
.- Esa arruguita como le quieres llamar, no es más que su cara de preocupación, la misma que se esmera por sacar todo el tiempo.-
Silencio seguido de una pequeña carcajada.
.- Ya, no puedo contigo, no sin estar cara a cara.-
.- Supongo.- me tiro sobre la cama mirando hacia el techo.-Debieron irte con el chisme.
.- Si.- se escucha un golpe seco. Reconozco ese sonido.
.- ¿Sigues sin arreglar bien la puerta de esa alacena?
.- No tengo tiempo o ganas.- contesta. – de todas formas, volviendo al tema…-
.- No sé lo que ocurre, pero no te gastes en darme un discurso de por qué no debo ir con mi abuelo.
.- ¿Tan mal te está yendo en tu colegio para que quieras irte a uno nuevo?
.- Sabes perfectamente que no es eso, les he tomado cariño a mis compañeros pero me gustan las cosas nuevas, y si puedo pasar un tiempo con Charlie mientras lo hago mejor.-
.- Nessie, Forks es muy tranquilo. Y eres como tu madre, llamaras la atención enseguida por ser la nueva.-
.- ¿Y que tiene de malo? Ya me está cansando tener que actuar como la hermana de mi propio papá.- Silencio. Me muerdo el labio, sabiendo perfectamente que Jacob del otro lado debía estar formulando algo para contradecir lo que acababa de exponer.
.- ¿No podías elegir otro pueblo para comenzar a ser libre?
.- No, Forks me gusta, es tranquilo y está mi abuelo ¿Qué más pueden pedir? No me estoy yendo a Las Vegas para convertirme en bailarina exótica.
.- Nessie, no podrías hacer eso.-
.- Si lo sé, papá vendría a buscarme y le rompería el cuello a todo aquel que se atreviera a pensar en mí en forma indecorosa.-
.- No me refería sólo a eso, aunque yo también les rompería el cuello.- se aclara la garganta cómo si se hubiese atragantado con alguna bebida.- No puedes estar en zapatillas comunes, ¿Cómo piensas que podrías estar más de cinco segundos sobre esos zancos filosos?
.- Jacob…- suspiro.- ¿Para qué están los caños entonces?
.- Buen punto.-
La conversación es de lo más banal que hay, no lo negare, pero la tensión que tenía en mis hombros y sobre todo en mi rostro se ha ido. No es novedad que escucharle sea tranquilizador para mi. Generalmente, cuando era más pequeña, mamá lo llamaba cuando me ponía berrinchuda por algo. No eran muchas las ocasiones por dos motivos muy certeros: No era una niña caprichosa, y dos, Jacob no suele pasar mucho tiempo fuera de esta casa.
Vive más con nosotros que en su domicilio.
.- ¿Me estas escuchando?
.- ¿Mmm? No, creo que no.- admito y me rasco la cabeza. Escucho que ríe por lo bajo, sabía que contestaría eso, me conoce demasiado.- De todas formas, aun me queda saber lo que dice el abuelo.
.- Sabes perfectamente que él estará más que contento.-
.- ¿Entonces por que te niegas a hacerlo feliz? – contraataco.
.- No es eso.- se queda mudo por unos momentos, de seguro por el gran pedazo de sándwich que se metió en la boca. Tiene esa manía de comer y masticar cerca del auricular.- Es que…-
.- ¿No me quieres cerca? – le interrumpo. Es una pregunta que me salió del alma, lo juro. Y como ando con la tendencia de largar todo sin pensarlo me fue medio difícil frenar la pregunta.
Escucho como se atraganta y que el movimiento brusco que le causaron los espasmos por poco hacen que el plato en donde estaba comiendo se estrelle contra el piso.
Sé que para estar del otro lado de la línea es demasiado detallado lo que digo, pero es una idea en general. A mi me ha pasado estar hablando con alguien y que de repente me suelten una bomba de las grandes. Dos vasos se han desecho en el piso por eso, y uno de ellos con jugo ha arruinado una de mis remeras favoritas.
Además, es sacar cuentas: se atraganto, tosió, el plato en su mano se cayó y él suelta maldiciones. Vamos, que no es tan difícil de averiguar que ahora se esta quitando rodajas de tomate de sus piernas.
Le pasa por comer en el sillón, ya se lo dije un montón de veces.
Uf.
Sonara estúpido, pero no puedo evitarlo.
.- ¿Estas bien?- tarda un poco en contestar, se ve que esta tomando algo para despejar la garganta.
.- Nessie- cierro los ojos. Me esta entrando sueño.- No quiero que pienses cosas que no son, claro que te quiero cerca, pero no de esta forma. Ir contra los deseos de tus padres ahora, únicamente…-
.- No puedo creerlo, te pones de lado de ellos.-
Silencio.
.- No es así. Sabes que…-
.- Lo único que sé en este momento es que mi padre nuevamente esta del otro lado de la puerta dándome lata para que le abra y que tú no me dices nada en concreto.
.- Nessie.-
.- Hasta mañana, Jacob.- no le doy tiempo a despedirse ni nada, en el mismo momento en el que corto la perilla de mi puerta gira y papá entra por ella.
Se queda observando mi lindo desastre, que dicho sea de paso, no he tenido tiempo de arreglar.
Camina hacia mí con su típica postura, derrochando elegancia y distinción sin proponérselo.
¿Por qué no pude heredar algo de eso? Lo mas cerca que estuve de parecer elegante fueron cinco minutos en una fiesta el año pasado cuando una compañera de curso me invitó a su cumpleaños. Esos cinco minutos fueron perfectos. Estaba bien arreglada, amable y sonriente.
La mande al diablo cuando abrí la boca y fue para decir: ay, me caigo. El cual se escuchó a medias y distorsionado por que estaba comiendo un lindo pedazo de pastel.
.- ¿Podemos hablar?- pregunta y me doy cuenta que ya esta sentado en mi cama.
.- ¿Tengo opción?
.- ¿Hay algo que te preocupe?- le miro y sé lo que intentara hacer a continuación. Hay veces que no me incomoda, pero cuando tengo la mente tan confundida detesto que se abra paso en ella.
.- Papá.- le llamo la atención.
.- Solo quiero saber que ocurre. Hace semanas que te comportas de manera extraña..-
.- Eso no te da derecho a meterte en mi cabeza.- objeto molesta. Me siento lentamente.- Además, no ocurre nada fuera de lo normal.
.- No puedes engañarnos con eso, y lo sabes. Tu madre está preocupada.-
No siento culpa. Bah, miento, tal vez un poco. Pero mas culpa deberían sentir ellos por no querer contarme sobre el pasado. No tienen derecho a no dejarme saber y mucho menos a impedirme indagar por mi cuenta.
Presiento que esta conversación será larga.
¿Servirá de algo decirle que mañana tengo examen y que aún no estudie nada?
Continuara
Volvi, mas rapido de lo que pensaba. Como ando corta de tiempo en la semana, lo unico que estan saliendo son capitulos cortos. Qui.
Agradezco muchisimo el apoyo que me estan brindando.
Nos vemos la proxima!
¡Cuidanse!
Grisel
Miles de Edward chibis con carita de "yo no fui" a: crisalide,RociRadcliffe,Eris Malfoy, Anyra-Luna, Leah-721, tsukiyono tanuki, Aradia Gaunt, Ly Malfoy.
P.D: me alegra ver lectores conocidos XD.
