Disclaimer: Los personajes, lugares y todo lo que reconozcan es obra de J.K. Rowling.
CAPITULO 3.
LA RONDA DE PREFECTOS.
Ay, aquí vamos, otra vez solo con Hermione, caminando por los pasillos del colegio, y no sé si es bueno o es malo, tal vez sea malo, ella me inspira lo que no debería inspirarme, es mi amiga, un día de estos no voy a aguantar y…
- ¿Atendiste en la clase de adivinación, Ron?
- Emm… sí – no puedo mentirle a Hermione, ella sabe cuándo lo hago, pero no podía decirle que no atendí por estar pensando en si ella me gusta. En todo caso creo que se dio cuenta de que no es verdad porque ahora tiene una mirada reprobatoria.
- ¿Ya hiciste todos los deberes? – continúa ella. Eso sí puedo contestar tranquilamente, por suerte.
- Claro, Hermione, ¿con quién crees que estás hablando?
Ella ríe y contesta - Contigo, Ron, ¿por qué crees que pregunto?- No es normal que Hermione se ría y hable alegremente estando solamente conmigo, tal vez siento que cuando peleamos veo más a la Hermione que de alguna manera me pertenece.
- ¿Crees que no soy capaz de hacer los deberes? ¿O que solo puedo con tu ayuda?
Ella se pone seria y sigue - No, Ron, quiero decir que tú siempre…
- Ah, claro, pobre Ron, no puede hacer los deberes sin mí, ¿eso es lo que piensas? Pues debo informarte…
- Yo no pienso eso de ti, si te ayudo es porque eres mi amigo
- Normalmente la gente valora a sus amigos ¿no es así?
- Ron, por favor… - dice ella rodando los ojos.
- ¿Vas a negarme que pensaste que el prefecto seria Harry? Tú misma lo dijiste. No creíste que fuera yo. Tal vez ni siquiera lo querías. No me crees capaz de nada bueno.
- Lo de Harry fue porque él es el preferido de Dumbledore ¿no? Y si tan solo pudieras tratarme un poco mejor podría gustarme que fueras prefecto como yo…
- Entonces aceptas que no te gusta que yo sea prefecto, ni andar conmigo en las rondas…
-Ya, Ron por favor…
- Y dices que yo te trato mal cuando tú eres la…
- ¡Cállate ya Ron!
- ¿Por qué siempre tienes que tratarme como basura?
- Yo nunca he dicho…
- No lo has dicho, pero lo piensas, siempre estoy después de todo – no sé porque pero así me siento, no sé si es por sentirme igualmente impotente al tener a Hermione a mi lado sin poderle decir lo que siento, o lo que se supone que siento.
- ¿Y qué es ese todo? ¿Después de qué estas según tú? – dice ella desafiante.
- Después de Harry, después de Vicky, (ella blanquea los ojos), después de tus libros… - creo que una lágrima empieza a brillar en uno de sus ojos, tal vez por rabia, no lo sé, como siempre yo tan estúpido, tan tonto, siempre buscando cualquier pretexto para discutir con ella. Pero quizás sea porque de lo contrario exista el riesgo de que se me escape lo que siento, lo que sea que siento. Esta es mi única manera de disimularlo, pero algo me dice que no lo estoy disimulando muy bien.
- Ron…
- Por supuesto, siendo la mejor amiga del famoso Harry Potter, saliendo con Viktor Krum, el mejor buscador, ¿qué podría esperar yo? – me entró la ira al decir "saliendo con Viktor Krum", aunque nunca lo hubiera comprobado y aunque eso ahora era bastante improbable. Hermione se limpia las lágrimas que ahora ya cubren toda su cara, y yo pretendo seguir enfadado cuando debo aceptar que lo que quisiera es abalanzarme sobre ella, abrazarla, que no vuelva a derramar ni una lágrima más, aunque yo las haya provocado.
- ¡Yo no salgo con Viktor! – esas palabras me caen como del cielo, sé que debo ahondar en el tema. Ella le ha estado escribiendo y yo quiero saber de eso. Ya hemos cruzado varias esquinas y no hay nadie en ningún pasillo, y más vale que siga siendo así.
- Tú le sigues escribiendo y él a ti. – digo tan indiferente como puedo.
- Claro, es mi amigo, igual que Harry – yo me quedo con los ojos muy abiertos esperando que me nombre pero creo que no lo va a hacer.
- ¿Y yo que soy?
- Los gente no maltrata a sus amigos ¿no es así? – dice ella pretendiendo parecer fuerte y limpiando todas las lágrimas de golpe. Pero siento que el mencionar a Vicky me hizo efecto y no creo poder pararlo.
-¿Crees que yo te maltrato? ¡Yo nunca me he avergonzado de ti! ¡Nunca te he creído incapaz! ¡Siempre he sentido orgullo por ti! Tú en cambio…
De repente Hermione ha parado de caminar, haciendo que yo parara también, se ha puesto en frente de mí, con sus ojos llorosos como culpándome de sus lágrimas, su labio inferior temblando, ahora si no sé qué pueda pasar, no soy capaz de sostener su acusadora mirada. Parece dispuesta a gritarme quien sabe que cosas o incluso a pegarme.
- Ron, yo estoy muy orgullosa de ti, discúlpame si alguna vez hice que creyeras que no, y no importa si soy amiga del mismo Merlín… Ron, tú eres… - dice ella tranquilamente, mirándome fijamente con sus ojos color chocolate, creo que no se da cuenta de que me ha destrozado y me ha resucitado con cada palabra. Qué idiota soy, como pude decir semejantes estupideces, aunque, bueno, no es que las palabras que dice no me agraden, es solo que después de haber dicho lo que dije me siento tan culpable, tan miserable. Ella no termina de hablar, no sé qué quiere decir, solo se lo que yo quiero que diga, que no soy un amigo más…
- Soy tu compañero de peleas – digo sonriendo un poco, queriendo borrar de su memoria mis anteriores comentarios. Ella también sonríe, aunque su cara aun lleva un dejo de tristeza y sus ojos siguen rojos y llorosos.
- Sí – dice despacio, provocando en mí un impulso de abrazarla para protegerla de esa tristeza. La veo débil, frágil, tan vulnerable en este mundo lleno de gente como yo que solo hace sufrir a quien más quiere. Subo mi mano derecha y quito torpemente lo que queda de las lágrimas en su rostro, ella sonríe aún más y yo, ya sin control, la abrazo lo más fuerte que puedo, y le doy una vuelta en el aire, no puedo evitar reírme de la emoción, y ella también lo hace, siento su fragancia conmigo, su pelo castaño me rosa la mejilla derecha, mis brazos y mis manos en su espalda, los de ella en mi cuello, aferrándose fuertemente… Ay Hermione, qué feliz me haces…
La bajo despacio, en verdad no quiero soltarla. En cuanto ella tocó el piso pude ver la gran sonrisa que tenía en su rostro, como diciendo "está bien, olvidemos esta discusión"… sus ojos aún están rojos pero no muestran tristeza. Me muestran que tal vez ella puede sentir algo como lo que yo estoy sintiendo. Entonces ella se voltea y sigue caminando volviéndose a contonear solo un poco, yo me he quedado como en un trance, solo me quedo parado viendo su suave contoneo, creo que ella quiere que la siga, pero yo solo atino a verla caminar, así que Hermione gira su cabeza haciendo que sus rizos castaños se muevan con gracia, y me habla.
- Debemos seguir con la ronda, Ron, vamos – vuelve a girarse y continua con su contoneo tan especialmente delicado, yo la sigo torpemente, apenas cayendo en la realidad, ¡la ronda de prefectos!, se me había olvidado por completo. Definitivamente me estoy volviendo loco, mejor dicho, tú me estas volviendo loco, Hermione, aunque no haya querido aceptarlo.
Dejen reviews :D
