Hooooooooola^^

Siento haber tardado, pero le estuve dando muchas vueltas al capitulo xD

El capitulo III es casi todo dialogo, pero me gusta como ha quedado, espero que a vosotros os guste también^^

¡Dejen reviews porfa! :D

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.

¿ Qué más da si caigo al suelo
Y no me sigo levantando?
Si tirado boca arriba
Prefiero seguir llorando
Camino en noche sin luna
En que solo bebo vino
Y que más da el color del fango,
Negro como mi destino

(Despojos de un poeta - Gritando en silencio)


Capitulo III

My darkest demons

Por un momento Juvia dejó de forcejear y miró a Gray a los ojos, rindiéndose ante él.

Las lágrimas de Juvia no se detenían, al verle de esa forma algo dentro de Gray se rompió en pedazos y le soltó la muñeca. Para su sorpresa, Juvia no huyó, solo se mantuvo ahí, delante de él mientras se sostenía la muñeca recién liberada.

-Qué es lo que quieres –dijo de una forma tajante mientras miraba al suelo-

Gray dudó un momento que decirle a Juvia, pero pronto encontró la mejor manera de ir al grano.

-Me has estado evitando, ¿verdad?

-¿A…A qué se refiere?

-Has estado evitando ir al gremio últimamente por mí, ¿verdad?

-Juvia… No… No es eso Gray-sama…

-¿Entonces por qué?

Juvia miró a un lado, intentando evadir la pregunta.

-Usted me dijo que le dejara en paz.

-Pero… -intentó cambiar de pregunta al no saber cómo contestar al recordatorio de sus crueles palabras- ¿Vas a dejar Fairy Tail?–Dijo mirándola fijamente, Juvia se sorprendió tanto por esa pregunta que parecía que los ojos se le iban a salir de sus orbitas-.

-¿Qué? -preguntó teniendo la esperanza de haber oído mal a su amado mago de hielo-.

-Que si-

-¿Juvia yéndose de Fairy Tail? ¿Es que también quiere eso? ¿No tiene suficiente? –Se tapó la cara con las manos ahogándose más en sus sollozos-

Gray la miraba sorprendido. ¿No se iba a ir? ¿Entonces qué hacía allí? Puede… ¡¿Qué estuviese saliendo con Lyon?! ¿Por eso estaba allí? No, no había manera, Lyon había renunciado a Juvia… ¡¿Pero y si era verdad?! Si era verdad mataría a ese bastardo.

-No quería decir eso J-

-Juvia está harta… Juvia ya no puede más.

-¿E-Eh?

-Juvia ya no puede con tu comportamiento con ella…

-¿Qué quieres decir…? –Gray no sabía qué hacer, tan solo se quedaba ahí de pie, a unos metros de Juvia-

-Siempre… Gray-sama siempre ha sido igual con Juvia… Siempre… Igual…

….En otro sitio….

Un joven mago de cabellos dorados y ojos verdes paseaba de noche, profundo en sus pensamientos. Era un mago, por decirlo de así, atractivo. Llevaba parte de una armadura plata y roja, colocada en el pecho, en el hombro derecho y en las manos –guantes de acero con pinchos en los nudillos- . En la cintura llevaba una espada elemental de viento y al otro lado de la cintura, en dos pequeñas fundas, una batuta de plata blanca y una ocarina de 10 agujeros.

-Hmpf… -dijo molesto- Maldito consejo, justo el dia en que Juvia venía van y nos convocan todo el día para algo tan trivial… -Decía caminando por el borde de la acera- Bueno, al menos podré verla mañana –sonrió- ¿Eh? ¿Está lloviendo? Qué extraño, juraría que hace nada el cielo estaba despejado. Esto me trae muchos recuerdos… -Dijo mientras caminaba-

''Espera… ¿Qué es ese ruido?'' pensó al oir un extraño grito ahogado.

….…

-¿C-Cómo?

-Juvia siempre se declara a Gray-sama, ¡pero siempre es rechazada! Pero después… Después siempre haces algo… –empezó a llorar más fuerte, sus palabras se quebraban por los sollozos- Q-que le hace p-pensar a Juvia que te gusto u-un poco.

-¡¿…?!

-Estoy harta –las gotas caían desde el cielo estampándose en los cuerpos de los dos jóvenes-.

-…

''Necesito abrazarla, o reconfortarla, o algo… ¿Por qué tiene que verse tan adorable en esta situación? Quiero… ¿besarla? ESPERA QUÉ ¡¿En qué cojones estoy pensando?! GRAY, CENTRATE'' Pensaba, sonrojado.

Gray abrazó a Juvia fuertemente, intentando reconfortarla.

-Juvia…

-No… -balbuceó Juvia-

''¿Qué me pasa? Quiero abrazarle, quiero besarle y quiero sentir su tacto. Pero no puedo, no puedo más. Llevo tanto tiempo guardándome esto que ahora soy incapaz de pararlo…''

-¿Qué? –dijo Gray

-No… Lo vas a hacer de nuevo… ¡Déjame! –Se separó de él- ¡Deja de jugar conmigo! ¡Soy una persona, no un juguete! -Decía la peliazul llorando mientras miraba a los profundos ojos grises de Gray-. Si quieres que te olvide déjame olvidarte…

Juvia se arrepintió de haber dicho esas palabras antes de incluso terminar la frase

-¿J-Juvia?

''¿Está hablando en primera persona?'' pensaba, en shock por lo que estaba sucediendo

Se vieron interrumpidos cuando un joven apareció unos metros detrás de Juvia con cara de estar un poquitín furioso y colérico.

-¿Eh? Perdona, pero esta conversación es privada –dijo el joven pelinegro-. No quiero ser borde pero es importante.

-¿Privada? Privada mis narices–dijo antes de correr, agarrar a Gray por su camiseta y estamparlo contra un árbol, sujetándolo en el aire-.

La joven maga observaba intentando asimilar lo que ocurría y sin saber muy bien qué hacer.

-¡¿Qué cojones te pasa?! ¡¿Quién te crees que eres?!

-¿Yo? Nadie, solo el tío que te va a partir la cara en cuatro –Dijo propinándole al alquimista de hielo un puñetazo en la mejilla derecha y haciéndole una herida- Y ahora dime ¡¿Qué le has hecho a Juvia para que esté así?! ¡¿EH?!

-¡Al! –''¿Se conocen? Y lo que es más raro, ¿le llama por un apodo?'' pensó el pelinegro-.

El joven rubio se volvió para ver a la joven de cabellos largos y empapados mirándole.

-¡Para ahora mismo!

- Pero este tio te ha hecho llorar ¿no es asi? –El solo hecho de decirlo le puso más furioso y fue a darle otro puñetazo a Gray-

Juvia corrió, poniendo su cara entre la de gray y el puño, haciendo que el joven parara para no darle.

-No sabes lo que ha pasado. No la pagues con Gray-sama, él no tiene culpa de nada.

''Incluso después de haberme dicho todo eso, de todo el daño que le he hecho, después de decir todo lo que ha dicho… ¿Me sigue protegiendo? Si le he hecho tanto daño, ¿Por qué me protege?''

-¿Juvia? –dijo el pelinegro-

-Al, todo está bien, no ha pasado nada grave, –la joven reunió todas las fuerzas que le quedaban para sacar una mínima sonrisa- ya estoy bien. Me alegra ver que estás bien tu también–apoyó su mano en el hombro del rubio, indicándole que soltara a Gray, este obedeció y el alquimista cayó al suelo-. Ahora… si no os importa a los dos, me voy a casa… Estoy cansada… -dijo emprendiendo su camino de nuevo- Nos… Nos vemos otro día Al, me ha alegrado verte… Y… Lo siento mucho Gray, realmente lo siento… -Esto último lo dijo mirando de reojo a los dos jovenes-

El joven de cabellos de oro le dedicó una mirada asesina a Gray antes de extenderle la mano para ayudarle a levantarse.

-¿Eh?

-Alberto Jonnier, Mago Poseedor del aire, 25 años. Diría que encantado de conocerte, pero mentiría.

-Gray Fullbuster, Mago Alquimista de hielo, 18 años. –se levantó solo, declinando la oferta del joven Jonnier- ¿No vas a pegarme ahora que se ha ido?

-Ella me ha dicho que no te toque y así será. Me rebajaría a ser tan imbécil como tú si lo hiciera.

-Entiendo –dijo reteniéndose para no propinarle un tortazo por lo de imbécil-. ¿Tampoco vas a preguntarme qué ha pasado aquí?

-Repito que sería un imbécil si lo hiciera. ¿Realmente eres tan idiota? ¿…Y por qué estas en ropa interior?

-¡Mierda! –dijo volviéndosela a colocar-

-Bueno, me voy, -empezó a andar- espero no volverte a ver. Ah, y si vuelvo a ver a Juvia llorando por tu culpa no te prometo que salgas vivo.

-Respóndeme a algo antes.

-¿Hm?

-¿Por qué Juvia te llama por un apodo y tú no a ella? Nunca había visto a Juvia poner apodos.

-Realmente eres tan idiota como pareces ¿eh? El nombre de Juvia es demasiado bonito como para desperdiciarlo poniéndole motes, ¿no crees?

Y con estas últimas palabras Gray vio alejarse al mago de aire.

….

Juvia llegó, abrió la puerta y nada más cerrarla se desplomó en el suelo, llorando.

Juvia no paró de llorar en toda la noche, Gray, por su parte, volvió a Magnolia en el primer tren que pudo coger. Gray cogió el tren de las 8 y media y llegó a Fairy Tail una hora después.

-¡Gray! ¿Dónde estabas? –dijo Mirajane-

-En ningún sitio. Mira, ponme una copa por favor.

-Gray, estas herido y tienes la cara hinchada… ¿Seguro que estas bien? ¿Quieres hielo para la hinchazón? –Dijo la joven peliblanca detrás de la barra-

-No, gracias Mira pero estoy bie-

-¡CALZONCILLO-MAN! –Natsu le pego una patada en la cabeza haciendo que se estampara contra su bebida-

-¡¿QUE ME HAS LLAMADO FLAMA CON PATAS? –Dijo pegándole un puñetazo a Natsu-

-¡CALLATE OJOS CAIDOS!

-¡NO TE ATREVAS A DECIRME ESO, OJOS BIZCOS! –dijo mientras proseguía la pela contra el pelirrosa-.

Por un momento, se hizo el silencio. Un sosiego aterrador se hizo con toda la sala momentáneamente, se podría describir como la calma antes de la tormenta. No era un silencio normal, era el silencio del peligro, un silencio eterno.

Se oyeron pasos, Gray y Natsu se detuvieron por un momento mirándose mutuamente con la cara que pondría un niño de 3 años cuando le cuentas el cuento del monstruo debajo de la cama, una expresión de puro terror. Sabían lo que venía, era culpa suya, claramente, pues tenían expresamente prohibido causar más desperfectos en el gremio por culpa de su infantilidad.

-Natsu, Gray ¿no os he dicho muchas veces que os dejéis de pelear? –Decía con su armadura gris-

-¡ÉL EMPEZÓ PRIMERO!

-¡NO ES MI CULPA QUE SU CARA ME MOLESTE TANTO!

-¡¿QUÉ HAS DICHO, MEMO?!

-¡BASTA! –Decía Erza metiéndoles un bofetón que dejó a los dos medio muertos en el suelo-

-¿Dónde estabas, Gray? Llevas un dia totalmente desaparecido, me dijeron que te vieron en la estación llegando de tu misión pero no volviste al gremio, ¿ocurrió algo?

Gray se levantó como pudo apoyándose en un taburete.

-No, no ha pasado nada. Erza, ¿puedo hablar contigo a solas?

-Eh... Claro

Salieron del gremio y caminaron por la ciudad. Era un día soleado nada que ver con la tormenta que ayer Gray presenciaba.

-¿Y bien? ¿De qué querías hablar?

-He estado en la ciudad de Lamia Scale –''Oh no'' pensó Erza-.

-… ¿Y has visto a Juvia?

-¿Cómo sabes que está ahí?

-Me lo dijo, me la crucé cuando viniendo de una misión y ella estaba camino a la estación, me dijo que tenía pensado volver para despedirse de todos pero que se había entretenido haciendo la maleta y que si no se daba prisa perdería el tren.

-¿Así que es cierto que se va de Fairy Tail?

-¿Cómo?

-Qué si se va a ir de Fairy Tail.

- Espera… ¿Le dijiste que si se iba del gremio?

-Sí.

''Aún no está todo perdido, puede que se lo dijera con tacto o en un buen contexto'' -¿Cómo se lo dijiste? Cuéntame lo que pasó.

-Pues… Me encontré con ella por la noche y cuando me vio empezó a llover. Por alguna razón ella comenzó a llorar y no sé, se lo dije. ¿No es para tanto, no?

-Eres tonto. Extremadamente tonto. Idiota. Si fueses más tonto explotarías en una absurda bomba de estupidez. Siempre con tacto, di que si campeón, bien hecho.

-¿Qué he hecho mal esta vez?

-Terminamos antes si la pregunta es qué has hecho bien cuando se trata de Juvia.

-¿Pero por qué todos decís que soy idiota?

-Porque lo eres. Supongo que reaccionaría mal.

-Sí. Erza, tu eres mujer, ¿sabes por qué reaccionó así?

-Claro que lo sé, y todo el mundo lo entendería, no solo las mujeres. Hasta Natsu sería capaz de adivinar por qué Juvia reaccionó así. Pero no te lo contaré, lo tendrás que averiguar por ti mismo –le sonrió mirándole con cara de estar retándole a ello-. A todo esto, ¿qué hacías allí?

-Eh… Esto… Yo…

-No me digas que seguiste a Juvia –dijo con cara pícara-

-¡No! Quiero decir… Sí ¡pero solo porque me preocupaba que se fuese del gremio! –Se sonrojó-

-Así que te preocupaba que se fuese… ¿Seguro que es por eso?

-¡¿Por qué me miras así?! ¡Para! –Volvió la cara para que no se le notara que estaba rojo como un tomate- Erza… Si te cruzaste con Juvia y te habrá contado que hace allí, ¿no?

-Sí, ¿Por qué quieres saberlo? –Seguía mirándole con cara traviesa-

-¡Tan solo dimelo! Fui allí para saberlo y acabé siendo golpeado por una especie de modelo de pasarela con armadura -

-¿Qué?

-Es una larga historia. ¿Me lo vas a contar de una vez?

-Se fue de vacaciones.

-A Lamia Scale –dijo incrédulo-.

-No, se fue una temporada a su casa. ¿No sabías que Juvia creció allí? Por ello está allí de vacaciones, se va todos los años. ¿En serio no lo sabías? –dijo preguntando con sorpresa la chica de cabellos escarlata-

-Espera, ¿Quéeee? ¿Por qué no lo he sabido antes?

-Gray, ¿Te has molestado alguna vez en hablar con Juvia? ¿En escuchar lo que tiene que decir? ¿Te has interesado alguna vez por ella? ¿Por su vida?

-Cuando lo intento hacer lo único que hace es pegarse a mi como una sanguijuela, es realmente molesto. Por eso no hablo mucho con ella.

-Gray, deberías… Bueno, ¿sabes qué? Solo te diré una cosa más, vuelve allí y habla con ella. Eso es todo lo que te aconsejo.

-¡Espera Erza! ¡Eres la única que me puede dar consejo para esto!

-Ya te he ayudado mucho, recuérdalo Gray: Hablando se entiende la gente, escuchando se conocen. Y vístete.

-¡JODER, PERO SI ESTABA VESTIDO HACE UN MOMENTO!

Erza se fue sonriéndole y Gray pudo observar como su última esperanza de aclarar su guerra interior andaba por la calle unos metros y se metía a una tienda de tartas, para luego salir con 15 en cada mano. No supo si estaba confundido o habituado.

''Tendré que ir a volver a verla, supongo. Geez, esto es un verdadero incordio. ¿Por qué me molesto siquiera?'' Pensaba yendo hacia un restaurante, tanto pensar le daba hambre.

Después de comer y de ser regañado varias veces por desnudarse en el restaurante Gray intentó coger un tren para llegar allí cuanto antes, pero solo lo consiguió para el tren de las 6 y media, iba a llegar allí ya de noche. Se fue a comprar unas cosas que necesitaba para su piso, aprovechando que no tenía nada que hacer.

''Geez'' no paraba de decirse a si mismo el pelinegro una vez montado en el tren. Se intentó dormir sin obtener resultado, algo, todos –menos él- sabían qué es lo que le preocupaba.

El monitor del tren indicaba que faltaban 20 minutos para llegar a la estación, cuando Gray, apoyado en la ventanilla, empezó a escuchar una melodía, una hermosa y pegadiza cancioncilla. También era notable que el viento, de repente, era más violento que antes.

Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Gray dejándole la sensación de que algo, no sabría decir si malo o bueno, iba a pasar.


¿Qué tal, os ha gustado? :3

Puede que haya sido un poco cruel, si, pero todo es parte de la trama jajajaja

Si pensaron que en este cap iba a haber un beso Gruvia estuvieron casi acertados. Casi. Mwahahahahahaha

Subiré el siguiente tan pronto como me sea posible, que tambien tengo dos fanfics mas de los que ocuparme xDD

Muchas gracias por leer, dejen reviews por favor :DD

Hasta la próxima, mis queridos lectores ^_^

PS: Perdonen si ven algun que otro fallo, en cuanto los dectecte los corregiré c: