Capítulo 2
Horace Slughorn siempre ha sido un hombre con pocas ambiciones pero circunstancias favorables, comenzando por su título de docencia en química la cual había obtenido porque un compañero de la universidad lo había inscrito junto a él porque no quería ir solo a la docencia pero ganó el trabajo en una secundaria en Londres.
Todo había ido tranquilamente y estaba feliz con su trabajo hasta que sin desearlo se comenzó a interesar en las vidas de sus estudiantes y los comenzó a guiar y hacer que cada uno de ellos llegara a ser grande y estos, en agradecimiento comenzaron a hacerle favores y enviarle cosas o recuerdos.
Hasta que uno de sus estudiantes que llegó a convertirse en detective había armado una red de información con sus antiguos estudiantes y para evitar que alguien sospechara de él, mandaba la información a Horace, su querido y amable profesor de química.
Y de ese modo Horace se enteró de los trapos sucios del mundo y obtuvo la mayor red de información de todo el mundo.
Cuando Horace había visto a un niño de menos de siete años en su curso de primer año tuvo curiosidad y se acercó al chico con una sonrisa amable.
El niño fijo sus ojos rojos en el maestro y Horace con mucho trabajo duro y esfuerzo logró que el niño le contara su vida.
Horace recordaba claramente el momento en el que había logrado conocer al niño detrás de sus escudos de defensa.
Horace se había acercado al joven Riddle con cuidado hasta que un día miró al niño sentado en su puesto sin moverse a pesar de que la campana había sonado hace mucho tiempo atrás.
— ¿Tom? ¿Qué ocurre? Deberías estar en tu casa—murmuró con algo de consternación el maestro acercándose al niño.
—No tengo casa—murmuró levemente el niño mirándolo fijamente con esos penetrantes ojos rojos.
— ¿Dónde vives Tom?—preguntó con preocupación del estamento del chico, talvez sus padres habían peleado y no quería regresar.
—el orfanato Wool—dijo esperando una mirada de lastima y preparándose para irse.
— ¿Cómo es que nadie quiere adoptarte si eres un genio?—en lugar de una mirada de lastima, Tom se encontró con una mirada de fascinación y curiosidad inocente.
—La señora del orfanato siempre dice que soy un niño problema—había dicho Tom no pudiendo mantener la mirada por más tiempo.
—No eres un niño problema, Tom, eres un genio y todos los genios son incomprendidos—declaró con una sonrisa el maestro y colocó su mano en su hombro en muestra de apoyo.
—Entonces no debería ser un genio, a veces es peligroso y doloroso—declaró el niño sin saber porque se abría emocionalmente ante su maestro de química.
—bueno, no lo creo, si tu no fueras un genio, no estarías aquí en este momento, además, eres una de las más brillantes mentes de este siglo, tu harás grandes cosas, estoy seguro—declaró el hombre con una sonrisa brillante.
— ¿lo cree? Profesor Slughorn—pregunto el niño mirándolo con sus ojos brillando.
— ¡por supuesto! Algún día, todo el mundo va a conocer tu nombre y van a reconocer tu poder—declaró con una sonrisa aprobatoria.
—gracias, supongo, nadie me había dicho algo así—murmuró con su voz infantil casi ausente.
—De nada, Tom, algún día verás que alguien va a adoptarte—declaro Horace con una sonrisa amable que fue correspondida con la pequeña sonrisa del pequeño.
—me alegraría que fuera alguien como usted
Cuando el niño había avanzado a su tercer año de secundaria, Horace lo había adoptado con el fin de apoyarlo cuando más lo necesitase.
La sonrisa agradecida del niño fue todo lo que necesito Horace para saber que había hecho algo bien.
Tom Marvolo Riddle se convirtió en uno de los pocos que sabían de la red de información de Horace y al mismo tiempo se volvió una pieza crucial en todo lo que habría de pasar en el futuro.
Horace no lo sabía en ese entonces, pero su red de información fue lo que convirtió a Tom Riddle en Voldemort.
Cuando se graduó a los once años, Horace hablo con sus antiguos estudiantes y estos amablemente le ayudaron a meter a Tom, el pequeño y dulce Tom Riddle dentro de la universidad en la carrera que él deseaba.
El chico terminó una carrera y de inmediato logro trabajar en su carrera con el permiso de Horace y entró en otra carrera.
El chico era ambicioso pero Horace no lo culpaba, era un buen chico y solo quera que fuera feliz, se lo merecía después de todo.
Cuando lo llevó a Gringotts por primera vez, Horace descubrió la razón por la que el apellido de Tom le sonaba.
¡Era el heredero de Slytherin!
El hijo aparentemente perdido de Merope Gaunt Slytherin y el caza fortunas Riddle.
Cuando Tom tomó posesión de todo lo que su madre le dejó, Horace estaba orgulloso, hizo la decisión correcta.
Cuando el padre de Tom había aparecido con el fin de demandar a Tom, Horace con una charla a uno de sus estudiantes, logró tener al mejor abogado de Inglaterra para Tom con un precio realmente módico.
Cabe destacar que el caso no duro mucho y Tom se hizo con la riqueza Riddle y Gaunt por igual.
Con el tiempo, Horace vio que Tom se hacía cargo de la red de información aumentándola y haciéndola crecer en su tiempo libre entre su trabajo y su estudio haciéndose con una enorme cantidad de información.
"Háblame del Dementor" había pedido un día de repente y presento las notas de la farmacéutica Eileen Prince.
Con gusto, Horace le habló de lo que la investigación de la farmacéutica no cubrió, después de todo, Horace hizo una tesis estudiando la composición y origen del Dementor por lo cual podía servirle de ayuda a Tom.
Con la red de información mejorando y aumentando, Tom haciendo conexiones políticas y mejorando su casa, sus estudios y demás, Horace se vio asombrado del joven que había adoptado. Una parte de él admiraba a Tom Marvolo Riddle por ser capaz de todo lo que ha sido capaz siendo que aún no llegaba a la mayoría de edad.
Cuando Tom salía en las noches, Horace se había preocupado que fuera por malos pasos, pero el día en el que lo siguió pudo ver con satisfacción que no hacía nada malo, solo lideraba a un grupo de políticos rebeldes.
Cuando Tom le contó de su plan de hacerse con el mundo, Horace no sabía que pensar, pero se mantuvo neutral para ambos bandos. No quería traicionar la confianza de Tom pero tampoco quería que lo incriminaran para hacer caer a Tom, afortunadamente, Tom había aceptado su neutralidad y nunca atacaron la secundaria en la que enseñaba ni a ninguno de los maestros a menos que fuera necesario.
Horace estaba satisfecho con cómo el mundo estaba yendo, los cambios que Tom hizo fueron para bien, un chico listo y con ideales bien puestos logro liderar una campaña rebelde pero una campaña para el bien y eliminó la corrupción del ministerio antes de ir por el logro más grande, hacerse de las Naciones Unidas.
El día en el que Tom cayó, Horace se vio prácticamente obligado por Dumbledore a ser carcelero de su hijo adoptivo solo con el fin de lastimarlo psicológicamente. Horace no deseaba hacer nada de eso, pero no podía dejar a los estudiantes solos, sin él, los estudiantes estarían a la merced del gobierno para implantar las ideas que desearan en los jóvenes y él no podía permitir eso.
Se convirtió en el guardia de Tom con el fin de que no tocaran a los estudiantes.
Tom lo tomó bien y lo entendió, afortunadamente.
Horace había visto el propósito de la comida con Dementor de Tom, pero no dijo nada porque una parte de él quería que Tom se burlara en la cara del director de la prisión y escapara bajo sus narices.
Tom era inmune al Dementor gracias a los tantos estudios y experimentos que había hecho con esa sustancia y la ayuda de él y la difunta farmacéutica Eileen Prince.
Cuando el carcelero Potter llegó, Horace se alegró de que un joven tan lleno de vida llegara a alegrar la vida de Tom, ese chico se merecía ser feliz a pesar de todo.
Horace llegaba y los veía conversar tranquilamente y eso lo alegraba, tenía la fuerte sensación de que al fin el gran lord Voldemort halló a su igual.
Cuando Tom le anunció que iba a salir de la cárcel y que no quería que se involucrara, el día anterior hacia recibido la invitación al simposio de Química avanzada en Norteamérica. Con gusto anunció a Dumbledore que se iba a ir al simposio porque necesitaba actualizar los conocimientos que imparte en la secundaria, sin esperar una respuesta, Horace se fue para avisarle a Tom.
Todo salió perfecto para él, Tom escapó con ese joven guardia y sus amigos mientras Horace estaba en el simposio. El que el gran dictador haya regresado no le importaba mucho a los científicos, Horace sabía bien que el llevar la tesis de Tom sobre la cura del Dementor atrajo la atención de los miembros del simposio y con la noticia de Tom de que el hijo de Eileen había logrado poner en practica la teoría, todos los científicos mataban por ir a Inglaterra y llenar de preguntas a Severus Snape y Tom Riddle sin importarles que uno de ellos fuese un mortífago y el otro el mismísimo Lord Voldemort.
De alguna u otra manera la gente creía que era un manipulador astuto que había sabido usar las cosas a su favor, pero él nunca quiso nada de eso, simplemente se dejó llevar por la corriente que lo había llevado ese día a conocer al niño de ojos rojos y mente brillante.
~FG~
El día en el que los oficiales del ministerio fueron a la casa Malfoy a comprobar que no estaba ahí Voldemort y sus secuaces, Lucius Malfoy fue a poner una queja directa al ministro por allanamiento de morada sin prueba alguna.
Cuando todo salió bien, Lucius fue a Azkaban hasta llegar a la oficina del director y la abrió sin pedir permiso ni autorización.
—Severus—saludó el hombre con una leve sonrisa mientras tomaba asiento frente al escritorio del hombre de cabello negro.
Hacía tiempo que se trataban con nombres, el ser dos de los primeros caballeros y ser los dos hombres de confianza de su señor los había unido como amigos y tenían una relación amistosa.
—Lucius, supongo que estas aquí por una buena razón—declaró el hombre con su mirada clavada en el aparato que mandaba la señal de la localización del director de Azkaban.
Sabía bien a lo que se refería Severus, ese viejo decrepito sabía bien que Severus era un miembro valioso para su señor, pero llegar a ese punto es despreciable.
—por supuesto, vengo a informarte acerca del Morsmordre—murmuró Lucius Malfoy sacando de su chaqueta una hoja de papel y pasarla al lado del escritorio de Lucius.
Severus miró la hoja blanca con un símbolo en marca de agua y asintió.
La marca en marca de agua, color verde brillante que le recordaban a Severus los ojos de Lily y la figura de una calavera con una serpiente. La marca del señor oscuro. La Morsmordre.
—Comprendo los términos, sin embargo no tengo mucho tiempo, pero he escuchado que el hombre del maletín negro está involucrado—declaró Severus doblando la hoja en cuatro partes antes de guardarlo en un bolsillo de su ropa.
Ambos sabían a lo que se referían, hace tanto o tan poco tiempo que no se habían referido de ese modo que era casi divertido el hablar de ese modo, el no estar completamente solo en esa tarea.
Aunque Lucius no se unía porque la última vez casi lo atrapan y Severus quedo solo en las "actividades nocturnas casuales".
—En ese caso el caballero de blanco estará esperando su visita lo más pronto posible, el muchacho de ojos violetas requiere su presencia inmediata—declaró Lucius con una sonrisa levantándose de su asiento.
La Morsmordre era la marca tenebrosa, la marca que portaban todos los que seguían a Voldemort, si un papel con la marca tenebrosa aparecía en tu casa, todos sabían que estabas protegido, si te llega un correo con la hoja con la marca tenebrosa debes contactarte con un mortífago puesto que el señor oscuro te está llamando.
En el caso de Severus, era la invitación del señor oscuro para que apareciera y contara lo ocurrido desde su punto de vista en su ausencia.
—Entendido, espero que llegue a tiempo—declaró Severus levantándose de su asiento igualmente.
Tenía que encargarse del maldito aparato lo más pronto posible, no quería terminar en la cárcel pero tampoco quería seguir en las manipulaciones de la vieja cabra esa.
—fue un placer hablar contigo, Severus—declaró Lucius con una sonrisa antes de dar media vuelta e irse.
Le gustaba hablar con Severus, cuando su señor regrese al poder sabía que podrían ir a algún bar a beber algo tranquilamente y luego terminar en la mansión Malfoy dos días con Draco y Narcissa hasta que su señor los llame para una nueva misión.
—igualmente, Lucius—declaró al hombre que salía de la habitación y miró a la ventana.
Había comenzado de nuevo.
Estaba ansioso porque comenzara. Necesitaba la emoción de tratar con traidores y eliminar a peligros potenciales, pero más que nada, ansiaba con toda su alma asesinar al maldito infeliz que tendió esa trampa a Lily, su querida Lily.
~FG~
Cuando la noche llegó, Bellatrix Lestrange estaba trabajando en sus paralizadores hasta que llego la medianoche, fijo su vista en el reloj y rápidamente guardó sus paralizadores y rápidamente corrió a su habitación sin mirar al ex-guardia Harry Potter semi dormido que la miró sospechosamente ir al ala oeste donde estaban los mortífagos y regresar al salón principal.
Harry había seguido tranquilamente a Bellatrix en silencio gracias a estar sin zapatos y se escondió entre la estatua cercana para mirar a las demás personas llegar con ella.
Bellatrix estaba con una máscara roja mirando a la puerta sin moverse hasta que se le unieron un hombre completamente vestido de blanco con una máscara blanca y un sombrero de copa y un joven con una máscara negra y ojos violetas.
—Mi señor—murmuró Bellatrix con una leve inclinación.
—Bien, vamos, los demás estarán esperándonos, debemos darnos prisa, ¿las cosas ya están listas?—preguntó el más joven de los tres mirando al hombre de blanco.
—sí, está todo listo solo debemos llegar y ya, hablé con los demás y estarán en el punto de reunión—respondió el hombre de blanco mientras el joven avanzaba a la puerta enorme.
—Bien, entonces vamos—declaró y los tres salieron rápidamente de la mansión ante la mirada de un estupefacto Harry Potter.
Ese día, sin saberlo bien, Harry Potter había sido testigo del origen de las leyendas urbanas de la revolución de Voldemort.
Bien, aquí estamos con el siguiente de fantastic garden.
Primero, como no habia puesto la vision de Horace en todo esto, creo que era necesario ver su lado de la historia.
Segundo, el asunto con Snape y Lucius, como ambos son los primeros mortifagos de Voldemort era obvio que se mantienen en comunicacion. ¿Quien creen que se encargue de esa maquina endemoniada?
Tercero, todos los grandes grupos comienzan por algo pequeño y en el caso de los mortífagos, aquí comenzaron como las leyendas urbanas para ganar popularidad entre la gente aunque esten bajo otros nombres, las apariencias que tienen cuando actuan como las leyendas es la apariencia que tienen como mortífagos por lo que es fácil atar cabos.
En fin, pronto se veran a los mortifagos en accion, es decir, ¡Ataque a los Dursley!
Gracias por leer y comentar
