Que calor que está haciendo.

Me despierto desorientado y con una jaqueca endemoniada. ¿Qué carajo paso? Ah, claro; me caí, me golpee la cabeza, Kidou le dijo a Kazemaru que no se enamorará de mí, Kazemaru llamo a alguien, volví a dormir, me levante a vomitar y en el baño estaba Kazemaru quien gritaba como loco…

Elimino todos esos pensamientos de mi cabeza. Lo que Kazemaru haga o deje de hacer no debe importarme.

Pero te importa.

-No.

Por primera vez en este minuto de cavilaciones me doy cuenta de un par de cosas: no estoy solo en mi cama, Kazemaru es quien está conmigo, él está dormido y él es la razón por la cual siento tanto calor. Además está hablando mientras duerme.

No es algo que me sorprenda; Kazemaru dice muchas cosas mientras duerme. Creo que es una especie de sonambulismo, pero nunca he estado del todo seguro ya que no es que se despierte camine y coma cosas mientras duerme, si no que él mantiene conversaciones mientras sueña.

Cosa rara.

Una vez mantuvo una conversación que tuvo con un profesor sobre un 8 que había sacado en una prueba. También ha dicho conversaciones irreales, por ejemplo, una vez él estaba hablando con quien solo se puede suponer sería el rey de la muerte. En fin…

-No, no me interesa saber tus razones. Hazlo y ya.

Me quedo helado en mi sitio. Yo conozco este principio y nunca he escuchado completamente la historia. Esta es la conversación que Kazemaru tuvo con Endou antes de que el portero lo dejara.

Según lo que se, ocho de los que viven aquí saben lo que paso; Goenji y Toramaru también. Para el resto de nosotros es un misterio la parte importante de la historia. El cómo y el por qué Endou abandono a Kazemaru por la princesita fastidiosa.

-Cállate, en serio no quiero saberlo. Haz lo que quieras. Vete si eso es lo que te place, pero déjame en paz.

Me preparo para levantarme porque sé que es lo que viene y no quiero oírlo. El día que "Kaeru" quiera decirme que sucedió, estaré para él, más no antes. Nunca lo traicionaría de esta manera tan cobarde.

-¡Vete a la mierda! Vete con esa zorra y déjame. Yo estaré bien, así no te importe.

El corazón me duele de solo pensar lo mal que Kazemaru, el amable y atento Kazemaru, debió haber estado para decir esas palabras con tal sentimiento.

Maldito Endou y maldita Raimon.

Me levanto y el dolor de cabeza amenaza con tumbarme de nuevo, pero sigo adelante, tratando de no mover mucho la cama para que mi bello amigo no se despierte. No entiendo por qué esta en mi cama, pero está en paz y quiero que siga así.

No sé dónde están mis zapatos y mucho menos donde está mi camisa así que simplemente salgo así. Cierro la puerta con cuidado, escuchando la sarta de mentiras y groserías que murmura en sueños Ichirouta.

Escucho a todos en el piso de abajo y sé que ellos van a explicarme todo lo que ha pasado, para que pueda ponerle orden a las lagunas en mi mente.

Por favor.

-¡Fudou!

Fubuki exclama mientras me ve bajar las escaleras. Se levanta y se acerca a mí, previendo alguna recaída, pero yo sé que ya estoy sano.

-Hola pequeño. No tienes por qué preocuparte, estoy bien.

Como esperaba, todos en la sala se giran velozmente y me miran con una expresión indescifrable. Los miro como si no comprendiera porque sus expresiones y cuando no puedo mantener mi apariencia "inocente", me carcajeo y pasó un brazo por los hombros de Fubuki, en mi mejor intento de parecerme a Tsunami.

-¡Pero qué cosas!- rio un poco más. Quisiera no sonar tan irónico, pero no puedo-. Tranquilos, sigo siendo el mismo macarra que adoran, bitches.

Todos se relajan sustancialmente y sonríen. Yo les devuelvo la sonrisa a mi manera… Aunque quisiera cambiar, así soy yo y por extraño que resulte estos personajes me aceptan como soy.

La vida perfecta.

-¿Y Kazemaru?

Suelto de mi agarre a Fubuki y me giro para mirar a Nagumo. Me sorprende que sea el quien pregunta, pero qué más da.

-Está arriba durmiendo.

-¿Cómo estás tú?

-Dímelo tu Sakuma, a ver que tan buen doctor eres.

Sakuma sonríe ante mi ácido comentario. Después del fiasco con Kageyama y todo, él y Genda fueron de los primeros en aceptarme como "amigo".

-Tienes una jaqueca horrenda, pero por lo que veo, estas bien. Sigues respondiendo igual y tus reflejos están bien- Sakuma rebusca en su bolsillo y me extiende una pequeña pastilla-. Tomate esto y en 5 minutos no sentirás nada. ¿Por qué no sigues descansando?

Porque Kazemaru está en mi cama gritando y si subo haré cosas que no quiero.

-Ya no tengo sueño. ¿Qué paso?

Todos vuelven a hacer lo que estaban haciendo. Kidou se sienta en el sofá y yo hago igual. Me ofrece una taza de té que me tomo rápidamente para bajar la aspirina.

-Te golpeaste la cabeza y Kazemaru igual. ¿Qué carajo estaban haciendo? Cuando entre al cuarto, después de escuchar el golpe, tú estaba encima de Kaze y ambos estaban en el suelo.

-Nada, él me iba a hacer cosquillas y nos caímos… Eso creo. ¿Por qué no le preguntaste a Kazemaru?

-Por qué pasaron un par de cosas que deberías saber…

Tsunami se detiene y mientras tiene la boca llena de quién sabe qué- tengo hambre- me dice:

-Kazemaru invito al portero y a su noviecita. Supongo que Goenji, Haruna y Toramaru vendrán. Dios sabe esa niña a quien más habrá llamado.

-Oye, es mi hermana de quien hablas. Y ella puede venir cuando plazca.

-¡Es de mi novia de quien hablas!-Grita Kogure desde un punto indescifrable. Miro a Kidou a ver si tiene alguna reacción pero no dice nada, simplemente está sentado tomando té.

-No es por Haruna, Yuuto. Es por los demás. Pienso que Natsumi es feliz invitando a todo el mundo para que vean el "premio" que le robo a Kazemaru.

-Pienso igual. Pero, ¿por qué los invito?- pregunto a nadie en particular.

Nunca he estado seguro si es la convivencia o el factor de que Kazemaru es la mitad de las razones por las cuales vivimos aquí, pero todos pensamos parecido respecto a Natsumi. Ella no es de confiar, y estoy seguro de que ella tiene algo más que ver con la pelea entre los dos chicos.

-Ni idea. Simplemente bajo y se puso a hacer el almuerzo-. Me responde Afuro.

Ya todos están en la sala. Algunos están sentados en el piso y los demás nos las arreglamos en los sofás.

-¿Y dónde está el dichoso almuerzo? Estoy muriendo de hambre.

-Son las 12, Fudou. Aún no hay almuerzo, hay desayuno. ¿Quieres panques?- Fubuki es un ángel caído de Hokkaido.

-Ni siquiera tienes que preguntarlo-. Todos se ríen y Fubuki se levanta por mi desayuno.

-¿No dijiste que Kazemaru estaba haciendo el almuerzo?

Midorikawa y Suzuno se miran entre sí y suelta una carcajada. Los demás se les unen suavemente y yo me quedo esperando la respuesta que no llega.

-Vale con el chiste interno. ¿De qué se ríen pendejos?

-Ay Fudou, te perdiste del peor fiasco culinario desde la comida de Raimon- todos se ríen y me dejo contagiar del chiste cruel contra la pelirroja-. Kazemaru, Suzuno y yo estábamos en la cocina hablando sobre la parejita feliz, luego entraron todos y mientras seguíamos hablando empezó a oler a quemado.

-¡Hubieras visto la reacción de Kazemaru! Literalmente salto y cuando abrió el horno: ¡PUM! Salió todo el humo y el pollo estaba todo quemado- Haruya dice mientras ríe y gesticula con sus manos. Me imagino la escena y me carcajeo junto con los demás.

-Por cierto… Kazemaru nos pidió "comportarnos de manera educada" con Natsumi.

La cara de Suzuno se contrae en una mueca que promete no ser lo que Kazemaru espera y sonrío. Oh, cariño… No sabes lo que es no comportarse.

-Por favor, dime que no accedieron a esa ridiculez. ¡Kazemaru es el único ingenuo que cree que esa perra no tuvo nada que ver con toda la situación!

-De una manera más política le dijimos eso. Pero, bueno… tú conoces a Kaze. Él podría hacer cualquier cosa que se proponga-. Dice Afuro mientras levanta sus hombros.

Fubuki entra en ese momento con un montón de panques. Tomo uno y veo como Haruya, Tsunami, Midorikawa y Kogure cogen otros.

-Están locos todos ustedes. Ni piensen que yo me guardare todo. Una cosa es tratar con Endou que es un idiota y no se da cuenta de nada, pero otra es ver como esa niña le hace cariñitos mientras Kazemaru está en la misma habitación.

-Por favor Fudou. Tú y yo sabemos que Kazemaru te pedirá lo mismo. Ahórrale un poco de vergüenza y solo hazlo.

-Ay Kidou. No hubieras dicho eso… Creo que me sentare y esperare a que me "convenza" de ser moderado.

Dibujo una sonrisa pícara en mi rostro y siento como Kidou me golpea la cabeza. Hago una mueca de dolor y llevo una mano al lugar donde acaba de golpearme.

-¡Kidou! ¿Qué no ves que esta mañana se golpeó?-. Evito reír con el comentario de Sakuma y miro a Kidou de manera asesina.

-¡A él no le dolió! ¡Eres un macarra asqueroso Fudou Akio! no puedo sostener mi cara de dolor y me carcajeo.

Oh, los dulces placeres de la vida.

-Eres lo peor Fudou-. Me recrimina Hiroto y yo le saco la lengua.

-Bueno, ya que más da. ¿Tengo que ser amable o simplemente no escupirle en la cara y luego ahorcar a la reinita?

¿Por qué se ríen si lo digo en serio, partida de imbéciles?

-Amable, por favor-. Hiroto me mira gentilmente.

-Ok.

-Fudou… no es tu versión de ser amable. Es ser amable.

Maldito seas Sakuma Jirou.

-De acuerdo-. Digo de mala manera y tomo otro panque.

-¿Qué restaurante hace comida deliciosa que se vea hecha en casa?-pregunta Hiroto.

Como Kazemaru sigue dormido, Kidou, Hiroto, Tsunami, Nagumo, Fubuki y yo estamos aquí pensando en esta nimiedad mientras los demás arreglan la casa para que se vea totalmente hermosa.

-McDonald's para la parejita feliz y para nosotros podríamos traer un poco de langosta con mantequilla.

-Por dios, me encantaría ver eso- la risa de Fubuki nos hace reír a todos.

-Por encantador que eso suene, tenemos que hacer que se le caiga la boca a ambos. Natsumi tiene que ver que es la buena comida y Endou debe saber qué es lo que se perdió- todos estamos igual de empeñados en que ambos se den cuenta de que Kazemaru es perfecto.

-Eso es exactamente lo que tenemos que hacer Nagumo. ¿Qué les parece si compramos Kaiseki? Es tradicional pero sabe demasiado bien- Tsunami es un genio.

-¿Kazemaru sabe hacer eso?

-Sí. Y le queda tan bien como si fuera un chef- Kidou me responde con orgullo.

No entiendo cómo es posible que alguien haya abandonado a una persona como Kazemaru. Él es simplemente un ángel. Su apariencia es una mezcla extraña. Su cabello largo y sedoso le da ese toque femenino que solo alguien tan fuerte como él podría tener y ser sexy. No solo tiene una piel de porcelana si no que sus labios son rosados y totalmente hermosos. Pero eso no es lo mejor de él. Lo mejor de Ichirouta Kazemaru es su forma de ser. Tan fuerte, serio e inteligente que enloquecería a quien fuera. Además es tan amable y caritativo… tan desinteresado y totalmente preocupado por los demás y no por sí mismo…

Mamoru Endou eres el imbécil más grande de este planeta.

-De acuerdo. Kaiseki será. Yo llamo y lo pido. Saquen los platos y ayuden a arreglar lo que falte. ¿Podrías subir y despertar a Kazemaru, Fudou? Haz que se arregle.

-Si señor Kidou. ¿Algo más?

-Que quede perfecto- Kidou sonríe con malicia y yo le devuelvo la misma mueca.

-Pero por supuesto, señor Kidou.

Todos sonreímos ante la idea de lo que viene.

¡Hola! No acostumbro a escribir algo fuera de la historia pero no sé si sea necesario aclarar pero este capítulo lo leemos desde el punto de vista de Akio. Además, tal vez quisieran saber un poco más sobre el Kaiseki:

Este es un "plato" que nació junto con la típica ceremonia del té japonesa. Con el pasar de los años se convirtió en parte de la alta cocina y se compone de varios platos, comenzando con una bebida alcohólica y aperitivos. Luego siguen los varios platillos, que van desde sopa, sashimi, un plato hervido, uno frito, uno a la parrilla, uno al vapor y uno avinagrado.

Después de todo esto sigue el shokuji, donde se come arroz, sopa de miso y tsukemono, que son vegetales en escabeche. Los japoneses lo finalizan con un postre ligero o una fruta.

Bueno, eso es todo así que ¡feliz fin de semana!