Jardín Majorelle
Capitulo 3.
Escuchar tus palabras durante una noche es más beneficioso que leer libros durante diez años
El crimen del lago, Qiu Xiaolong; 47
Es seguro que podría acostumbrarse a estas madrugadas, Eren preparándole café y posando para él entre almohadones suaves y delicados, mientras el olor a café y pintura les envolvía.
Era lógico que después de aquella charla, Levi decidiera volver a pintar y no solo eso, finalmente había conseguido algo que se propuso desde el inicio y aquello era pasar más tiempo con el castaño. No supo muy bien como pero entre sus ideas sobre el tema en que retomar su pintura decidió incluir a Eren en ellas. Acepto volver al estudio solo si el joven se convertía en su asistente y modelo.
Era claro que era la excusa perfecta y aun así el de ojos esmeraldas acepto encantado.
Decir que adoraba los placeres simples sería una absoluta mentira, sin embargo al lado de Eren cualquier lujo o viaje se veía opacado. El simple hecho de compartir una taza de café a las tres de la mañana era la sensación más esplendida.
-Mañana prepara ropa cómoda y un sombrero para el campo, saldremos a dar un paseo.
-¿En serio? ¿Al fin me enseñaras Levi?
-Por supuesto. Dijo con una leve sonrisa y simplemente siguió acomodando su paleta y pinturas en un pequeño maletín de cuero con las iniciales AL grabadas sobre el cuero. – Creo que ya deberías ir a descansar mañana será un largo día y nos iremos muy temprano.
-Gracias Levi, descansa. A pesar de que estas últimas palabras fueron dichas sin ninguna malicia aparente, el beso que fue depositado en su mejilla quizá no lo fue así, los fríos labios se sentían tan bien en su piel y la mirada inocente que reflejaba mucha picardía en la tenue luz de la madrugada.
Mañana definitivamente sería un gran día, escaparían de los compromisos matinales, aquellos que les tenían sin cuidado, no tenían por qué estar ahí para recibir los regalos por la celebración del compromiso, aunque el tiempo con el castaño pasaba, la realidad era que él seguía comprometido con la heredera de la familia Reiss.
-Eren, Eren… despierta… Eren despierta.
-Hmmm..Levi. El sobresalto fue mayor al notar unos ojos metálicos que le miraban con ternura, quizá cuando conoció al dueño de aquella mirada tan electrizante no imagino que alguna vez terminaría mirándolo así. –Lo siento, creo que me quede dormido, ¿Cómo entraste?
-¿olvidas nuestra puerta secreta?
-Ah, es cierto. No tardare en cambiarme, ¿Qué hora es?
-Seis de la mañana.
-¿Qué?
-Tenemos que irnos antes de que noten que no estamos.
-Es verdad.
El frío matinal era insoportable y deslumbrante, imposible no despertar por completo al sentirlo pegarte de golpe a la cara. Caminaron unos diez minutos sobre el césped y la luz de la mañana que apenas se alzaba sobres sus rostros hasta que finalmente llegaron a su destino, la cuadra de caballos de la familia Ackerman.
Las dos semanas que llevaban conviviendo habían bastado para estrechar su relación; siempre que Eren no entendía algo, terminaba preguntando a Levi y cuando había expuesto su deseo de aprender a montar a caballo este deseo no había pasado desapercibido por el pelinegro. Era obvio que lo cumpliría, cualquier cosa que el castaño deseara, la cumpliría.
-Hice que prepararan dos caballos, ven no tengas miedo, yo te enseñare a hacerlo.
-Lo sé. -Dijo mostrando una leve sonrisa en el rostro.-
Levi rodeo firmemente la cintura de Eren y lo ayudo a montarse al caballo. –La sensación era realmente inexplicable, el más joven podía sentir la adrenalina recorrerle por las venas-. Después Levi monto su propio caballo y prosiguió a dar órdenes de como tenía que sujetar las bridas y como debía enderezar su espalda mientras cabalgaba.
El recorrido no fue tan largo, cabalgaron hasta los límites de la propiedad, era casi una fantasía estar así, jamás creyó que un amanecer fuera tan hermoso, la hierba levemente bañada por el rocío de la mañana y los colores en el cielo pintado de un leve azul combinado con naranja y rosado. Realmente Eren se sentía en un sueño.
-Es precioso Levi!
-imagine que te gustaría. –Sonrió satisfecho.- dijiste que nunca habías visto uno y esta me pareció la ocasión perfecta.
-Gracias.
Definitivamente había algo más hermoso que ese amanecer, ese era Eren con las mejillas tan sonrojadas por el agradecimiento y la brisa junto a su mirada brillante diciendo gracias.
-Bueno, vamos! Aún hay más sorpresas
-¿Más?
-¿Querías que te mostrara mi lugar favorito, no? Vamos hacía allá.
La voz de Levi era realmente agradable diciendo esas palabras y mostrando esa tenue sonrisa que desde que había llegado a la Villa Ackerman parecía solo querer mostrar ante Eren.
-Vamos, sujeta las bridas con firmeza y cierra un ojo.
-¿Por qué?
-Es el secreto Ackerman. –Adoraba esa actitud, el cuestionarle cualquier orden, no lo tomaba como un desafío, más bien lo tomaba como las palabras de alguien que realmente era bueno queriendo aprender algo.- Si mantienes un ojo cerrado al montar y te salpicas lodo, tendrás el otro de reserva.
El invernadero de Levi era su más grande pasión, era obvio que no había estado ahí hace algunos años, sin embargo Kuchel había mantenido el lugar hermoso y tal como él lo recordaba. Puro y lleno de amor. Simplemente era la joya arquitectónica mejor cuidada de la Villa Ackerman. El caracol de mil colores.
Hechizados por la entrada se fueron adentrando en un pequeño túnel que Levi le explico simbolizaba la cabeza de un caracol. El pequeño túnel de altura agradable, más no sofocante era cubierto por pequeñas piedras de distintos colores y texturas. Caminaron unos cuantos metros hasta que un golpe de color les deslumbro de sorpresa, ahí frente a sus ojos una pequeña fuente circular de la que caía agua en forma de espiral burbujeaba y corría frente a sus ojos. El lugar era esplendido y lleno de belleza.
Dentro todo parecía tan pequeño sin embargo no lo era, detrás de la fuente y su caída serpenteante había un sinfín de plantas y un camino que se recorría en forma de espiral subiendo una rampa, que cada vez te llevaba a lo más alto del invernadero.
-Wow! Esto es increíble Levi. ¿Cómo es posible que algo así exista?
-Supongo que es la afición de mi madre y la mía por las plantas.
El vitral en el techo de azules, rojos y amarillos les envolvía dando la sensación de estar en el mismísimo paraíso, no es como si ya hubieran estado ahí antes, sin embargo Eren creyó que así debía sentirse el paraíso con Levi. Sin notarlo se sonrojo un poco.
-Los vitrales solo son de tres colores pero, ¿Por qué eligieron esos colores?
-Bueno las plantas que se encuentran debajo de cada color de vitral son de distintas especies, así que el arquitecto diseño los vitrales del techo de manera que la luz que le toque a cada planta sea la indicada.
-Es magnífico y esta es… ¿Una fuente de los deseos?
-Lo es. –la mirada iluminada de Eren le hizo imposible negarse a la idea y delicadamente lo condujo hasta la cima del caracol donde iniciaba el flujo del agua de la fuente.- Tienes que tirarla desde el inicio, toma.- Sacando una pequeña moneda de su bolsillo la puso entre las manos trigueñas y las apretó entre las suyas.
-Está bien, aquí voy.
-Piensa bien en lo que pedirás.
-Está bien Levi.
Y sin dudarlo sus manos dejaron deslizar la moneda entre la corriente de agua que fluía delicada y recorría un camino en forma de espiral.
-Ven aún hay más que ver. –Y tomando entre sus manos las delicadas falanges del castaño y entrelazándolas con las suyas lo condujo fuera de ese caracol de colores.
La vista era perfecta y el olor sublime, frente a sus ojos pequeñas jardineras con cosechas de fresas se extendían por el camino ondulante decorado con los mismos azulejos que en la fuente y en la entrada que se degradaban poco a poco hasta llegar a tocar la tierra. Había distintos tipos de cactus y flores desde amapolas, lilas, claveles, lavandas e incluso rosas.
El invernadero tenía una extensa cantidad de especímenes que volverían adicto a cualquier mortal que osara plantarse cerca. Todo perfectamente podado y cuidado bajo el cuidado de Kuchel en ausencia de Levi.
Recorrieron el lugar que era increíblemente grande, Eren realmente no se imaginaba que en aquella colina se encontrara un lugar tan hermoso como lo era este. Si hasta contaba con una resbaladilla al más puro estilo Noguchi donde al mismo instante de verla no dudo en tirarse de ella. Todo en el invernadero de Levi era perfecto.
-¿Y bien, me dirás que le pediste a la fuente?
-Primero elige un lugar.
-Mmm… está bien. ¿Qué te parece aquí?
-Perfecto.
-Bien ponte cómodo justo ahí.
-Ok.
El lugar que Levi había elegido para pintar había sido esplendido, era un rincón del jardín en donde se alzaban orgullosos rosales de distintos colores, amarillos, rosas y rojos, una porción de lavandas y uno que otro arbusto.
El mayor se colocó debajo de un pequeño arco de piedra, algo bajo de altura, igualmente decorado con diminutas piedrecillas de colores y comenzó a sacar sus materiales de trabajo para pintar.
-¿Ahora me dirás?
-Solo si prometes algo.
-Está bien, si está en mis posibilidades, lo prometeré.
-Claro que esta en tus posibilidades. –Contesto soltando una pequeña risita-. Eres imposible, pero te contare.
Eren se acercó unas cuantas zancadas hasta estar lo más cerca posible de Levi y susurrarle algo en el oído, como temiendo que su deseo fuera escuchado por la bella naturaleza que les rodeaba y no se cumpliera su cometido.
-He deseado que me beses por todos los días que me restan de vida.
Nota: WOW! El tercer capítulo llego y aun no puedo creerlo, muchas gracias a las personas que me dedican un poquito de su tiempo y les gusta lo que escribo! Me hacen la mujer más feliz 3 este capítulo está lleno de referencias increíbles que enserio quiero que vean, hace poco cree una página en Fb para subirles esta clase de referencias, si les gusta y quieren seguirme son bienvenidas!
NanamiSukoda/
guest: Amo tenerte intrigada, aquí sigue la actualización! Espero te guste mucho
Nissi: Jaja si ya se prendo el hombre, pero así es el amor 3 Si el rol de Mikasa es relativamente alegre en este fict pero no te descuides podría sorprenderte! Espero te siga gustando mi forma de redacción 3
Guest: aquí lo sigo y espero sigas leyendo! 3 gracias por el review.
