Holis :) Aquí esta el epílogo.

GRACIAS A TODOS LOS QUE HABÉIS LEIDO LA HISTORIA Y A LOS DE LOS REVIEWS. GRACIAS :)

Este epílogo se centra en 4 años después de la noticia del embarazo.

Espero que os guste ;D


Capítulo 3: "Epílogo: Cuatro años después"

.

.

Sakura se miraba en el espejo de cuerpo entero de su habitación. En él ya no veía la chica de dieciséis años que luchó en la Cuarta Guerra Ninja, ni la joven embarazada que todo el mundo miraba. No, ahora aunque seguía siendo una chica joven de veintitrés años había algo diferente en ella. Ahora ella era madre.

Sonrió aún mirando su reflejo. El pelo le había crecido por debajo de su busto el cuál se había desarrollado más debido al embarazo, su cintura un poco más ancha, con sus curvas bien marcadas en todo su cuerpo, el que parecía que no había sufrido ningún embarazo, y su rostro tan hermoso como siempre con aquella sonrisa típica en ella. Llevaba un vestido de tirantes y con escote corazón de color negro, ajustado a su cuerpo y por la mitad del muslo. Para acompañar el vestido, unos tacones de plataforma del mismo color. El pelo estaba recogido con un moño y sujeto por una pinza negra, dejando mechones sueltos a ambos lados de su pelo y el rostro lo tenía levemente maquillado, con los labios de un color granate.

Cogió un bolso en el que metió lo imprescindible y salió de la habitación para luego bajar las escaleras con pasos firmes. Cuando llegó al final de las escaleras se apoyó con la cadera en la pared, contemplando el paisaje que el salón le ofrecía. En él, Sasuke jugaba animadamente con su hijo y unos coches. Tenía que admitir que aunque llevara mucho tiempo viendo ese imagen todavía se le caía la baba como la primera vez, es más, aún hace alguna fotografía para el álbum de recuerdos de su hijo. Su hijo, ¡qué bien sonaba eso! Su pequeño, Sanosuke Uchiha quién había cumplido sus tres años de edad el 3 de Abril, era viva imagen de su padre: mismos ojos, mismo pelo, misma tez, mismo carácter pero era muy espabilado para su edad.

Y Sasuke, bueno, Sasuke seguía igual o más atractivo que antes, para él los años le habían mejorado. Ahora era más fuerte y varonil, ahora se podía decir que era un papá sexy.

- ¡Mami! – gritó el niño con una sonrisa cuando la vio apoyada en la pared. Extendió los brazos para que le cogiera.

- Hola tesoro – saludó Sakura cogiendo a su hijo en brazos. - ¿Lo has pasado bien con papá?

- Hemos jugado a los coches – respondió con una inocente sonrisa.

Sasuke se levantó del suelo con la mirada fija en su esposa. Sí, su esposa. Se habían casado a finales de septiembre cuando Sakura estaba de dos meses de embarazo puesto que Sasuke sostenía que era importante que su hijo naciera con su apellido y su esposa también lo tuviera. El Uchiha miró descaradamente a Sakura, contemplando su perfecto rostro y su impresionante y envidiable cuerpo con aquel ajustado vestido.

- Estás guapísima – comentó Sasuke con la mirada llena de lujuria.

- Gracias Sasuke-kun – murmuró contra sus labios antes de besarlos. – Debemos irnos ya.

- Me pongo una camisa y nos vamos – dijo Sasuke subiendo las escaleras.

Sakura miró a su hijo que lo miraba con una sonrisa. Le acomodó la camisa y el pantalón y cogió una chaqueta para cada uno por si luego en la noche hacía fresco. Oyó los pasos en las escaleras y vio a su marido bajando las escaleras con aquellos aires de dios griego, vestido con una camisa negra en contraste con su piel pálida y a juego con su pantalón gris oscuro: elegante y sensual.

Sasuke intercambió una mirada de interrogación con Sakura y ésta solo sonrió antes de abrir la puerta.

- ¿Llevas el regalo?

- Está en la bolsa de Sanosuke – respondió Sakura.

Ya en la calle, se dispusieron en su camino a la casa de Naruto. El cielo tenía tonos anaranjados muy oscuros, señal de que pronto anochecería. El tiempo era caluroso pues era mediados de Agosto. Sasuke daba la mano de Sakura, quien tenía a Sanosuke en sus brazos, y en la otra llevaba una bolsa con lo necesario para su primogénito.

Tras diez minutos llegaron a la casa de Naruto, quién se había mudado hace uno año cuando se casó con Hinata. Era grande y acogedora, perfecta para un día como hoy. Hoy, se daba una cena en honor al nacimiento de la heredera de los Uzumaki-Hyuga, Shinju Uzumaki. La pequeña Shinju había nacido hace casi dos semanas, el 6 de Agosto, y ya era la joya de toda la familia.

- ¡Teme! ¡Sakura-chan! – saludó Naruto al abrir la puerta.

- ¡Tío Naruto! – gritó el niño lanzándose en los brazos de su tío favorito.

- ¡Hola Sano-kun! ¿Cómo estás pequeño?

- Hola Sasuke-kun, Sakura-chan – saludó Hinata dejando a un lado a Naruto conversando con el pequeño Uchiha.

- Enhorabuena por la hija Hinata-chan – felicitó Sakura dándola un abrazo. – Naruto me dijo que has descansado mucho.

- Sí, fue un parto duro pero bueno, tú ya lo sabes – explicó Hinata con una sonrisa. – Sin ti ella no estaría aquí.

- No digas eso – bufó Sakura. – A todo esto, ¿puedo ver a mi ahijada?

- Claro, entrad.

Sakura entró siguiendo a Hinata y ambas empezaron a andar a la habitación de la pequeña. Sasuke por su parte miraba al dobe junto con su hijo. Soltó un suspiro y rodó los ojos.

- ¡Genial Sano-kun! – gritó Naruto al oír al pequeño comentar sobre cosas juegos. – Algún día te llevaré a entrenar conmigo.

- Ni lo pienses dobe – habló Sasuke con un gruñido. – A mi hijo solo lo entreno yo.

- ¡Ah! No seas egoísta teme, comparte a tu hijo.

- Mi hijo no es objeto que tenga que compartir dobe – argumentó Sasuke con voz enfadada. Extendió los brazos a Sanosuke para que el niño se fuera con él. – Si quieres uno, háztele – terminó con una sonrisa de lado con orgullo y agarrando más fuerte al inocente niño el cual miraba curioso a ambos adultos.

- Eres malo teme – lloriqueó Naruto. – Pero mi princesita será tan fuerte que derrotará a tus a los feos de tus hijos.

- ¡Sasuke-kun! – oyeron ambos. - ¡Ven a ver a la pequeña!

Sasuke miró mal a Naruto y entró en la casa para buscar a su ahijada. Naruto les siguió pero con la mirada retadora clavada en la nuca del Uchiha. Los dos entraron en la habitación. Hinata estaba de pié al lado de Sakura quien tenía un pequeño bulto en sus brazos.

- ¿No es preciosa? Enhorabuena Naruto e Hinata – felicitó Sakura con una mirada embobada en la pequeña. – Sostenla Sasuke-kun.

Sasuke se acercó para verla mejor, dejó a su hijo en el suelo y cargó con el bebé que le ofrecía su esposa. La contemplo. Tenía los ojos de color perla, la tez de su padre al igual que el poco apreciable pelo rubio.

- ¿Qué te parece teme? – preguntó Naruto al ver la mirada de ¿dulzura? de el ex-vengador.

- Tsk, tengo que admitir que has hecho un buen trabajo dobe – respondió mirando al Uzumaki que sonreía con orgullo y superioridad. – Dime, ¿seguro que es tuyo? No tiene cara de estúpido aunque claro, ha nacido igual que Hinata.

- ¿¡QUÉ HAS DICHO MALDITO TEME!? – gritó enfurecido. - ¡CLARO QUE ES MI HIJO IDIOTA!

Sakura cogió a su hijo en brazos al igual que Hinata a Shinju. Ambas mujeres intercambiaron una mirada mientras soltaban un suspiro.

- ¿Te apetece una taza de té, Sakura-chan?

- Oh, sí. Será estupendo Hinata – agradeció Sakura saliendo de la habitación siguiendo a Hinata.

Las mujeres se dirigieron a la cocina y se sentaron en una mesa. Sakura cogió a la niña mientras Hinata preparaba el té y Sanosuke, por su parte, se sentó en una silla a comer los dulces que su tía le ofrecía.

- ¿Te gustan Sano-kun?

- Sí, gracias tía Hinata.

- ¿Cuándo viene Ino-cerda? – preguntó la pelirrosa mirando a la pequeña.

- Debería de venir ya.

Ambas mujeres oyeron el timbre y al rato la voz de Naruto diciendo que abría él. Se escucharon unos murmullos y el grito de Ino seguido de unos pasos hacia la cocina.

- Hola chicas, siento el retraso.

- No pasa nada, Ino-chan – dijo Hinata son una sonrisa mientras dejaba los vasos de té en la mesa y cogía a su hija.

- ¿Esta es Shinju? – preguntó viendo a la pequeña. – Oh, pero que hermosa es Hinata. ¡Muchas felicidades! – felicitó Ino tras acariciar a la pequeña Uzumaki.

- ¡Tía Ino! – saludó Sanosuke levantándose de su sitio y lanzándose en los brazos de la Yamanaka.

- Hola Sanosuke, ¡pero si has crecido muchísimo! – manifestó la rubia mirando al niño.

- Tú también tía, estás más gorda – expresó el niño con una cara inocente.

- Sanosuke, cielo – llamó su madre a punto de reírse. - ¿Por qué no vas a ver a tío Sai?

- ¡Sí! – dijo bajándose de los brazos de su tía y saliendo de la cocina.

Ino miró a Sakura que empezó a reírse, Hinata se tapó con la mano para contener la risa. Ino rodó los ojos y se sentó en una silla.

- No tiene gracia – gruñó bebiendo una taza de té. – Ese niño cada vez se parece más a su padre.

- Vamos cerda, no te lo tomes a mal – pidió Sakura mirando a su amiga. – Tú sabes que no estás gorda, estás embarazada.

- Sí, sí ya lo sé pero no puedo evitar pensar que cada vez estoy más gorda y Sai me dejará de querer por ello – explicó Ino tocando su vientre de 3 meses.

- Oh Ino, sabes que eso no va a pasar, Sai está loco por ti.

- ¿Qué tal lleva el embarazo Sai-kun? – preguntó Hinata.

- Sinceramente, está más estresado que yo – contestó haciendo que las chichas soltaran una risa. – Me pregunta cientos de cosas, lee muchos libros y me saca de quicio lo que hace que me acabe enfadando con él.

- Pobrecito, tan sólo quiere estar a tu lado.

- ¿Pobrecito? – interrogó irónicamente. – ¡Por favor frentuda! Si tiene hasta una teoría para saber el sexo del bebé – las chicas la miraron con una cara interrogativa. – Según él, será un niño. Y os juro que como salga un niño no seré yo la que aguante a Sai con su cara de orgullo.

- ¿Qué teoría es esa?

- Créeme ni siquiera yo la sé, tan sólo observándome ha dicho lo que iba a ser y después no me ha querido contar nada hasta que no tenga el bebé.

Las chicas sonrieron y decidieron ir al salón donde los hombres estaban sentados viendo el televisor. Sai Yamanaka se levantó para saludar a Hinata y a Sakura.

- Feita-linda, Hinata – saludó dando un beso en la mejilla a la primera. Aunque los años habían pasado seguían con sus mismas tradiciones. Los insultos o ya apodos para algunos, los besos en la mejilla y la mirada expectante de Sasuke en la espalda de Sai. – Vaya, así que tú eres la pequeña hija del baka – comentó con una sonrisa que no era del todo falsa. – Eres muy guapa y no tienes la cara de idiota de tu padre.

- ¿¡QUÉ HAS DICHO!? ¡REPÍTELO SI PUEDES IDIOTA! – gritó Naruto levantándose del sofá.

- ¡Naruto! – gritó Sakura poniéndose en medio de ambos chicos. - ¿No ves que tiene a tu hija?

- Disculpa Sakura-chan – se arrepintió Naruto quitando a su hija de los brazos de Sai. – Hinata-chan, parece que tiene sueño.

- La daré de comer y la meteré en la cuna – explicó Hinata cogiendo a su pequeña. – Naruto, puedes ir sacando la cena. La mesa ya está colocada.

- Vale dattebayo.

El resto se quedaron en el sofá hablando: Sasuke en el sofá grande de color azul con Sakura a su lado y su hijo en los brazos de ella, Ino se sentó al lado de ella para hablar. Sai se sentó el otro sofá más pequeño de color blanco con un libro en sus manos llamado Embarazo para dos.

- ¿Cómo está Shikamaru? – preguntó Sakura mientras jugaba con Sanosuke.

- De vacaciones en Suna – explicó Ino. – Se cree que por tener un equipo propio puede coger vacaciones cuando quiera – se burló. – Se han ido a visitar a la familia de Temari con la pequeña Chieko.

Shikamaru se casó a los pocos meses después del parto de Sakura. Ambos viven en Konoha muy cerca de la casa de Ino y tienen una niña de un año y cuatro meses, morena de ojos verdes, quien tenía la belleza de su madre y la inteligencia de su padre.

Pero no eran la única pareja que estaba casada o con una relación seria. Neji y Tenten se casaron unos meses antes que Naruto y ahora la joven Tenten Hyuga esperaba su primer hijo. Habían decidido llamarle Hizashi, en honor al padre de Neji, y se esperaba su naciera para mediados de Diciembre.

Había otras parejas como Suigetsu y Karin, que estaban comprometidos al igual que Kiba con Karui. Incluso Chouji se había enamorado y se atrevía salir con una chica que trabajaba en la panadería.

- ¿Vienen Kiba y su novia? – preguntó Ino mirando a Sakura.

- Kiba tiene misión y Karui no se encuentra bien, la dolía mucho la cabeza – explicó Sakura dejando a su hijo en el suelo. Sanosuke miró a su madre con una sonrisa inocente y se fue al lado de su tío Sai, muy mal parecer por parte de su padre. – Y la zanahoria está de misión con Suigetsu.

- Vamos que somos nosotros y los Hyuga – resumió Sai dejando el libro a un lado y cogiendo al niño.

- Iré a abrir yo – dijo Sakura cuando oyó el timbre.

Sakura abrió la puerta encontrándose con la familia Hyuga: la joven Tenten con su vientre de seis meses y una sonrisa en la cara y Neji con un semblante serio de la mano de su esposa.

- ¡Tenten! ¿Cómo está el pequeño? – preguntó Sakura como médica de la castaña. – Hola Neji.

- Muy bien de verdad, es muy guerrero – contestó palpando su vientre.

- Hola Sakura-san.

Todos entraron y los recién llegados saludaron, Tenten muy animada con todos y Neji serio y respetuoso como siempre. La pareja se fue a saludar a Hinata y a de paso ver a la nueva Uzumaki-Hyuga.

Todos los invitados se sentaron en la mesa para hablar y disfrutar de la cena. Naruto se sentó en la cabecera de la mesa, con Hinata a su derecha y Sasuke en la izquierda; al lado de éste, Sanosuke seguido de Sakura e Ino. Sai en el otro extremo de la mesa al lado de Ino y de Neji quien tenia a Tenten a su otro lado y ésta a Hinata.

- Sinceramente, echo de menos el salir los viernes con vosotros – habló Naruto en medio de la conversación.

- Ahora cada uno tiene una responsabilidad, el matrimonio, los hijos – continuó Sakura acariciando la cabeza de su hijo. – Supongo que crecimos demasiado pronto.

- Tuvimos que hacerlo para superar la Cuarta Guerra – sostuvo Ino. – No pudimos elegir otra opción. Era por el futuro de las siguientes generaciones.

- No penséis en esas cosas ¿sí? Ahora todo paso y podemos disfrutar de la vida.

- Tenten tiene razón, los enemigos más importantes de Konoha han muerto por lo que podemos tener un poco de paz en nuestras vidas – comentó Sai sorprendiendo a los presentes por su actitud tan verdadera.

- Qué filósofo Sai – se burló Sakura. – Me sorprendes.

- Yo también te quiero mi feita.

- Cambiando de tema – saltó Naruto observando como Sasuke se apresuraba a lanzarle un tenedor al pobre de Sai. – Yo pienso que deberíamos hacer una reunión con todos los de los equipos, por los viejos tiempo.

- ¿Y quién se queda con los niños? – preguntó irónicamente Ino. – Pues te recuerdo baka que hay dos embarazadas y tres hijos ya.

- Para eso está Kakashi y los abuelos – soltó Naruto restándole importancia. – Y vosotras no os pondréis de parto.

- Hmp, no seas dobe – pronunció Sasuke interviniendo en la conversación. – No tenemos 16 años.

- Pero tampoco 32 como para quedarnos en casa teme.

- La idea de Naruto – habló Neji haciendo que todos los presentes le miraran sorprendidos por su intervención. – No es tan mala. Creo que viene bien vernos de vez en cuando.

- No me puedo creer que estés de acuerdo conmigo – murmuró Naruto. Sus ojos se llenaron de lágrimas y se acercó al Hyuga para abrazarle. - ¡Gracias Neji!

- Quitate Uzumaki si no quieres que te meta una paliza.

Todos los presentes se rieron, incluso el pequeño Uchiha sin saber muy bien de que iba la cosa.

Tras una agradable cena y una buena compañía, se marcharon cuando Sanosuke ya había sido vencido por el sueño. Sasuke llevaba a su hijo en brazos, quien tenía la cabeza apoyada en su hombro y los ojos medio cerrados. Llegaron a su residencia y el azabache llevó a su hijo a su habitación.

- Papi – llamó el niño cuando su padre le había puesto el pijama y metido en su cama.

- ¿Qué pasa Sanosuke?

- ¿Mañana podemos ir a juntos al parque?

- Claro que sí pero ahora duerme – le dio un beso en la cabeza. – Buenas noches.

- Buenas noches papi, te quiero.

- Y yo a ti hijo.

Sasuke salió, apagó la luz y cerró la puerta. Soltó un suspiro mientras pensaba en las palabrazas de su hijo, le encantaba pasar tiempo con él. Sonrió de lado al percatarse de la presencia de su mujer detrás suyo.

- ¿Aún sigues llorando después de tres años, Sakura? – preguntó Sasuke girándose y encontrándose con su pelirrosa y unas lágrimas.

- No puedo evitarlo – contestó limpiándose las lágrimas. – Se me hace encantador ver como le tapas, le prometes cosas y le dices que le quieres.

- Soy un buen padre –expresó con orgullo abrazando la cintura de Sakura. – Y un buen esposo.

- Lo sé, por eso te quiero – dijo con una sonrisa. – Y porque eres sexy – besó sus labios. – Además de guapo.

- Muy guapo – añadió él abriendo la puerta del dormitorio.

Sasuke quitó el vestido de su esposa mientras ella se encargaba de su ropa. Los besos se hicieron más apasionados al igual que las caricias. La habitación se llenó de pasión acompañada de gemidos y embestidas.

Sasuke abrazó a su esposa mientras la daba un beso en la cabeza. Sakura se abrazó a su torso.

- Sasuke-kun.

- ¿Qué pasa?

- Estoy embarazada, otra vez – susurró mirando a los ojos de su novio.

Sasuke sonrió mientras la daba un beso en la boca. Murmuró un te quiero y volvió a besar sus labios.

- ¿Desde cuando lo sabes? ¿De cuánto estás?

- Lo sé desde hace una semana y estoy de más de un mes y medio – explicó sintiendo las manos de Sasuke en su vientre. – Como la otra vez.

- Me has hecho muy feliz, gracias Sakura Uchiha.

- Te amo Sasuke-kun.

Y se besaron, pensando en el futuro de su hijo / hija. En el futuro de Konoha.

.

¿Qué pasó con cada uno?

Bueno, pues Temari y Shikamaru tuvieron una hija más aparte de la pequeña Chieko, Fuyu Nara, una encantadora niña idéntica a su madre pero con la inteligencia de su padre.

Karin y Suigetsu se casaron y decidieron tener un hijo a pesar de que Karin no quería. Todo cambió cuando tuvo en sus brazos al pequeño Mangetsu Hozuki, donde comprendió que estaba muy equivocada en perderse la vida de su hijo. Mangetsu, como el hermano mayor de Suigetsu, era peliblanco-azulado y con los ojos rojos más oscuros que los de su madre. Había heredado el poder de su padre de realizar el Jutsu de Hidratación y la fuerza de su madre, era un niño muy inteligente.

Tenten y Neji, tuvieron al pequeño Hiazhi que era la viva imagen de su padre aunque era más sociable gracias a Tenten. A los dos años de nacer Hizashi, tuvieron una niña con el pelo castaño como su madre pero los ojos típicos de los Hyuga, Ume Hyuga. Por supuesto, ambos niños tenían el Byakugan.

Naruto y su familia aumentó con dos miembros más, la conocida Shinju tuvo dos hermanos más: Minato, idéntico a su padre, y Kento, idéntico a su madre. Para desgracia de Minato, era el único que no había heredado el Byakugan de su madre pero demostró ser el más fuerte de los tres convirtiéndose, después de su padre, en Hokage de la aldea.

La familia Uchiha también creció. Resultó que el embarazo de Sakura venía doblemente, teniendo dos niñas: una pelirrosa de ojos negros llamada Emiko y otra pelinegra de ojos negros que se llamó Mikoto. Todos los hijos heredaron el Sharingan y, para desgracia de la Haruno, ninguno tenía el color de sus ojos.

Y con respecto a la familia Yamanaka, resultó que Sai tenía razón y tuvieron un hijo tan pálido como su padre y moreno, pero de ojos azules. Decidieron llamarle Ichiro, pues era el primer hijo que tenían y la pobre Ino no pudo pensar demasiado el nombre cuando supo que su marido tenía razón. Estuvo apunto de abandonar el hospital cuando se enteró de que era un niño y en cierto modo lo hizo, la segunda vez que estuvo de parto del pequeño Souta. Sai también había dicho que sería un niño para desgracia de Ino que quería una hija. Souta nació con el pelo rubio y los ojos azules y su madre decidió salir corriendo al ver la cara de orgullo de Sai. Por suerte, volvió a los diez minutos en brazos de Shikamaru y un "qué problemática sigues siendo Ino". Desde ese momento, Ino no quiso tener más hijos por si volvía a salir otro niño así que se conformó con sus hijos a los que siempre quiso.

¿Y cómo es que Sai sabía el sexo de sus hijos? Bueno, hay que saber que un mago nunca desvela sus trucos.

FIN


¿Qué les pareció? Dejen sus reviews. Muy pronto haré nuevas historias y algún songfic. Si tienen alguna sugerencia envíen un privado. Muchas gracias por leer mi fic :) Y LEAN "Konoha Royal Dance Academy"les gustará ;)

UN SALUDO, Shendy :)