Capítulo 3: "Un día de luz y oscuridad"

La lluvia seguía cayendo fuertemente pero a ninguno de los dos parecía importarle.

Inuyasha seguía besando sus labios fuertemente y Kagome estaba feliz, por fin se sentía querida, amada.

Una sensación de escalofríos recorrió su cuerpo y en ese momento un grito de horror se escuchó seco en las profundidades del bosque.

Kagome se separó bruscamente de Inuyasha y observó en aquella dirección. El joven hanyou la observó confundido pero no atinó a decir nada, solo la tomó de los hombros y la miró fijamente.

- ¿Qué sucede Kagome?- Preguntó preocupado.

- Esa voz... se parecía a la de mi padre... - Susurró la chica.

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Ambos corrieron a través del bosque sin importarles el suelo resbaloso. Kagome mantenía su mente ocupada pensando en que todo estaría bien, aunque había algo en su interior que le decía que algo horrible estaba por suceder. Sus sentimientos de sacerdotisa siempre le prevenían cosas malas.

Inuyasha y Kagome llegaron a la cabaña y esta abrió la puerta de un golpe.

Sus ojos se abrieron enormemente y su rostro se llenó de terror y lágrimas. Inuyasha observó la escena y abrió su boca levemente.

Corrió hacia Kagome que rompió en fuertes llantos y la abrazó ocultando el rostro de ella en su pecho para que no siguiera viendo nada más.

- Papá! Papá!! Papáaaa!!!-

- Ya tranquila Kagome, por favor- Inuyasha acariciaba suavemente sus cabellos mientras que trataba de consolarla.

- Mi papá está muerto, alguien lo mató... -

Inuyasha observó su cabeza muy triste, su dolor también era el suyo.

De pronto un olor familiar se coló en su nariz. Su rostro se contrajo de furia. Ese aroma... era el olor de Naraku!! De seguro él había hecho eso!! Que cobarde! ¿Por qué meter al padre de Kagome y a la misma Kagome en todo esto? La pelea era contra él, no contra la pobre chica. Maldito!!

- Tranquila Kagome, te prometo... que encontraremos al asesino de tu padre... - Comentó el chico mientras que la abrazaba más fuerte.

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Inuyasha permitió que Kagome se fuera a su época sin decir nada, ella debía estar sola.

La observó con tristeza mientras que ella pasaba su mochila por el pozo. Antes de que se fuera la tomó por la muñeca y le dio un fuerte abrazo al que ella correspondió con lágrimas en los ojos. Estuvieron así hasta que Kagome dejó de llorar. Inuyasha le sobó suavemente el rostro y la dejó irse.

Llegó a la aldea cansado y con su cara llena de tristeza. Sango, Miroku y Shippo lo observaron preocupados, además Kagome no volvía con él... ¿acaso se habrían peleado? ¿Kagome se fue y no volverá más? Se preguntaban.

Esa noche mientras que la anciana Kaede preparaba la comida, el monje Miroku observó a todos que hicieron un movimiento afirmativo con la cabeza, entonces él se animó a hablar.

- Em... Inuyasha ¿podrías decirnos por qué estás tan triste? ¿Acaso pelearon con la srta. Kagome?- Preguntó con cautela.

- Muchachos yo... tengo que contarles algo... que pasó- Todos lo observaron con detenimiento. Inuyasha iba a hablar y a contar algo totalmente personal!- aquella noche, en la que sentí el aroma de Kikyo... pues... no era el de ella... era el de Kagome y venía mezclado con el de un hombre... cuando fui a ver, la vi abrazando a un tipo y sin pensarlo me abalancé sobre él, Kagome y yo discutimos y ella me contó que ese hombre era... su padre-

Todos abrieron sus ojos enormemente. ¿Acaso Kagome lo había encontrado? Entonces... ¿por qué esa cara de tristeza tan grande?.

- Después de que ella escuchó lo que yo dije, la seguí... y.. - Inuyasha dudó un momento, jamás iba a contar lo del beso- hablamos y nos arreglamos, pero en ese momento... hubo un grito, no sé bien... los dos fuimos a la cabaña donde Kagome había dejado a su padre y cuando llegamos... él... estaba muerto-

- ¿Muerto?!- Gritó Sango horrorizada.

- Pero Inuyasha... ¿cómo fue? ¿Había algún monstruo devorando sus restos?-

- No, no dejé que Kagome siguiera viendo, no quería verla sufrir, en ese instante un olor... estaba en la cabaña, era el olor de Naraku, estoy seguro de que fue él quién mató al padre de Kagome... yo... no le dije nada a Kagome, tengo miedo, de que... ella haga alguna locura... no sé... - Comentó el hanyou bajando la vista.

- Pero... ¿por qué? No creo que el padre de la srta. Kagome haya sido una amenaza para el terrible Naraku- Dijo Miroku pensativo.

- Además... esto es muy extraño... - Susurró Sango.

Todos se quedaron pensando y la anciana Kaede que hasta el momento había estado escuchando se sentó con todos y carraspeó un poco.

- Me temo que entiendo el porqué Naraku mató al padre de Kagome- Inuyasha levantó la vista rápidamente y la observó ansioso- quiere repetir la historia... de hace cincuenta años... -

- Anciana Kaede... ¿podría contarnos más al respecto?- Animó Miroku interesado.

- Verán... aquella vez, Naraku engañó a mi hermana Kikyo, para que creyera que su gran amor... o sea Inuyasha... la había traicionado, así la perla se llenaría de maldad y odio y despediría poderes malignos... -

- Pero ¿eso qué tiene que ver con Kagome anciana?!!- Gritó Inuyasha.

- A eso voy... al matar a su padre... el corazón de Kagome se quedaría lleno de tristeza y con un gran vacío... más, si no sabe quién fue el asesino... pero... al enterarse que fue Naraku quien realizó tan cruel acto, de seguro él piensa que el corazón de Kagome se llenará de odio y deseos de venganza y así la perla que ella mantiene pura hasta ahora, se ensuciará una vez más... y Naraku logrará su cometido-

- Entiendo, Naraku quiso utilizar la muerte del padre de la srta. Kagome para hacer que la perla se llene de odio e impureza- Comentó Miroku pensativo.

- No se lo permitiré!! no permitiré... que Naraku juegue con los sentimientos de Kagome jamás, primero tendrá que pasar sobre mi cadáver para hacerlo... -

- Debemos advertirle- Dijo Sango preocupada.

- Pero si la srta. Kagome se enterara de quién es el asesino de su padre... -

- Lo objetivos de Naraku se cumplirían, aunque ella merece saber quién fue el asesino... yo sé... que se siente, no saber quién lo hizo... o perder a tu familia... merece saberlo!!- Acotó la joven exterminadora.

- Pero si lo hacemos... Naraku logrará lo que se propone- Afirmó Shippo que hasta el momento solo había estado escuchando.

- No importa de donde lo veamos... Naraku lleva la ventaja, él planeó fríamente cada paso en su plan, no podemos hacer nada más que esperar... y apoyar a la srta. Kagome- Sentenció Miroku.

Continuará...

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N/A: Algo que me olvidé de aclarar es que el grupo de Inuyasha ya había conseguido reunir todos los fragmentos para formar la perla. Kagome, ahora como su guardiana, se encargaba de purificarla cada día como lo hacía Kikyo y esta se mantenía en perfecto estado. Kagome se había hecho más fuerte así que no se sentía cansada al gastar parte de su fuerza para purificar la perla. Perdón!