Hola!
Si, dije que continuariamos el martes, pero sera mejor el dia de hoy; como esta historia es corta, es mejor no hacer tanta emcion como diria mi abuelita.
Asi que aqui tienen el capítulo.
Valeria trata de explicar su sentimientos pero es mas dificil de lo que imagino y su acompañante no lo hace mas facil.
No es una Broma
Su compañera ya había llamado su atención desde hacia algunas semanas, cuando él cumplía un castigo impuesto por la Profesora McGonagall, Valeria tenía un proyecto que Minerva revisaba cada semana y coincidía con el día del castigo, a veces salía por un momento, él aprovechaba para hacerle preguntas desde su lugar sobre las tareas asignadas y ella le respondía; en un par de ocasiones le lanzó algunas golosinas para los tipos que se pasen de listos o las serpientes venenosas "por si acaso" le decía.
Levantando una ceja en forma inquisidora esperaba que empezara a hablar, estaba ruborizada, comprendió que la estaba intimidando, tomo un semblante más relajado y después de dar un trago a su bebida la miró nuevamente. Notó su mirada algo confundida y emocionada a la vez y de cierta forma le gustó como lo veía.
— Vamos pequeña, habla, ¿Ocurre algo? ¿Te sientes mal? Si estas incomoda podemos ir a otro lugar. Si quieres lo dejamos para otro día — dijo él, con un tono cansado.
— ¡No, discúlpame, estoy nerviosa es todo! — tomo aire y mirando al chico comenzó a hablar.
— George, quiero que me entiendas, esto no es algo que yo haga todos los días, nunca en la vida lo había hecho y es muy difícil, no sé cómo me atreví, pero... no podía seguir callando; como te mencione en el mensaje desde hace tiempo quería hablar contigo, pero no me atrevía, y por eso te cite aquí para decirte... para, decirte que yo... yo...
— Para decirme que... — Preguntó el chico algo molesto.
— ¡Para decirte que tú me gustas!
Lo último lo dijo en voz alta levantándose de su asiento, esto llamó la atención de las personas que estaban en el lugar, Valeria se ruborizó de inmediato y mirando a todos lados tomo asiento lo más rápido que pudo tratando de esconderse de alguna manera tras su acompañante.
— ¡Tú me gustas mucho George! — dijo en un tono que el chico apenas escucho.
— Muy bien, ya me queda claro ¡Uff! de hecho, creo que ya nos quedo claro a todos los presentes — le sonrió y guiñó un ojo — tienes suerte de que no hay nadie del Colegio o esta noticia iría directo al Profeta y mañana seria un escándalo.
— Dime lo que quieras, yo solo quería que lo supieras y tal vez — alejó la mirada de él — saber si...
— ¿Saber si yo correspondería?
— Si, algo así...
Valeria esperaba una respuesta, él estaba pensativo, quiso hablar y no pudo, se veía serio y cansado; hasta algo molesto, de nuevo intento hablar, dio un suspiro y la miro de nuevo. Era una chica de estatura más bien pequeña delgada y de tez blanca, eso ya lo sabía pero ahora la contemplaba a detalle, llevaba puestos jeans blancos con un abrigo color camello al igual que las botas, bajo el abrigo se alcanzaba a ver un suéter oscuro y una bufanda blanca, la cual ya se había quitado después de haber dicho que le gustaba y todos se dieran cuenta, su pelo castaño lo traía ligeramente recogido en una cola, hasta ahora no la había visto así tan cerca.
— Hoy te ves muy bonita ¿Sabias? — ella sonrió y bajo la mirada, de nuevo se sonrojó.
— Te diré algo pequeña, — dijo en tono serio — y te lo diré porque eres muy valiente al venir aquí y decirme estas cosas; lo que me dices es algo serio y yo intentare comportarme a la altura. En este momento no soy el papanatas que tienes como compañero de clase, no pretendo ser grosero ni hacerte sentir mal, pero espero ser sincero y puedas entenderme; también espero que no me juzgues antes de tiempo, estoy muy confundido, y veo que tu también lo estas, y quisiera saber un par de cosas antes de continuar. ¿Estás de acuerdo?
—Si, por supuesto, pregunta lo que quieras.
— Bien, para empezar dime ¿Qué es lo que te gusta de mi? — pregunto con tono amable — dime que es lo que te gusta y porque.
— ¿Cómo? Yo, no sé, yo... George. — no sabía cómo continuar.
— Muy bien lo haré más fácil. — dijo el chico — Veamos, dime como llegaste a esa conclusión, nosotros casi no convivimos; por favor dímelo y todo será más sencillo para los dos. No habrías tenido el valor de decírmelo si no hubiera una razón poderosa, alguna esperanza o una señal... si eso ¿Has visto alguna señal de mi parte? ¿Cómo empezó esto? Yo sé que mi personalidad y mi atractivo son impresionantes, y ¡Por Merlín! en partida doble, soy un gran jugador y muy famoso por supuesto, bueno, también mi hermano, pero, por lo mismo que es lo que te llama la atención.
Por un momento pensó que se estaba burlando de ella, o acaso era de esos tipos que se pavonean de galanes irresistibles, ¡No! Él no era de esa manera, así que comenzó a hablar.
— Hasta ahora has tenido detalles conmigo, han sido solo instantes pero por momentos creí... que podía ser mutuo. En el partido contra Huffplepuff te acercaste a mi justo cuando entraban y al terminar el partido me invitaste a la celebración por su victoria ¿Recuerdas? — El afirmo con la cabeza — en los otros partidos de Ravenclaw aun cuando no jugabas, te has sentado junto a mí, aquí en este mismo lugar, cuando estoy con las chicas me has saludado, lo he pasado bien en esos momentos y creí que tu también.
— ¡Y así es! — dijo con entusiasmo — ¡Lo que dices es verdad!
— Te confieso que el día que te entregue el mensaje —continuó ya un poco más relajada — Las chicas no sabían nada de esto, solo después que Snape se dio cuenta, fue que les dije, algunas no lo aprobaron, y me aconsejaron que no viniera. Kitty me advirtió que tal vez tú no pensarías igual que yo, y Marie me animó a continuar.
— Dime, — le dijo con un tono suave — Entonces ¿Porque viniste, aun cuando no sabias lo que iba a pasar? ¿Qué te hizo llegar hasta aquí?
— Recordé el último partido entre nuestras casas, al final cuando ya todos se habían retirado, te acercaste a mí, de no ser por Hagrid...
— Si, lo recuerdo — el chico se sonrojó — ¿Es todo?
— ¡¿Es todo? — dijo ella algo desesperada — ¿Cómo que si es todo? Hemos convivido en un salón de clases varios años, me conoces, no a fondo pero sabes cómo soy, vengo aquí a decirte lo que siento y tú me preguntas que si es todo... Claro que hay otros momentos en los que he pensado que me correspondes...
— ¿Como cuando? — preguntó él, más interesado.
— ¡George Weasley! ¿Qué ocurre contigo? Esto ya es demasiado... — Ella cambio su tono de voz — Empiezo a creer que te estás burlando de mi y que todo este interrogatorio es una diversión para ti. Yo ya te dije lo que tenía que decir, si no hay nada más que agregar, creo que debo irme, no pienso caer en tus bromas o ser el conejillo de indias de un juego como los que haces con Fred.
— ¡Exacto! A eso me refiero, — ella lo miraba desconcertada — Es decir, Tú me conoces poco y también a mi hermano, solo hacemos bromas y molestamos a los profesores, no creo que eso sea lo que te guste de un chico.
— Mira, te diré lo que pasa — dijo el chico — esto será difícil pero espero que lo entiendas.
— ¿Hay alguien más? — lo interrumpió la chica — ¿Tienes Novia? ¡Es eso!
— Bueno yo, no, si pero yo no... Fred, yo ...
— ¡Oh! Ya veo... Fred, es una sucia broma tuya y de tu hermano, debiste decirme que no sentías lo mismo y me hubiera retirado, no tenias porque meter a Fred en esto. Quería que fueras sincero conmigo...
— ¡Tranquila! , espera olvídate de Fred, en este momento estamos hablando de George Weasley, luego pasamos a Fred ¿Te parece?
— Mira pequeña, escúchame con atención — se levanto de su lugar y se sentó junto a ella, evitando así que saliera del lugar.
— ¡Esto no puede ser!, seré sincero contigo como me lo pides y te explicare porque.
Entonces nos vemos el miercoles.
¡Gracias por leer! ^^
