HELLO! I´M BACK! Por fin y después de tantos meses he actualizado mi último fic. Como ustedes saben, debido al diplomado que estoy cursando tuve que dejar un poco abandonado este fic para darle desenlace a Juego Peligroso. Y hablando un poco de este fic, no tengo como agradecerles todo el apoyo que le dieron al fic durante todo el tiempo que tardé en escribirlo. Me llevo en el corazón todas sus palabras, anécdotas, comentarios, alabanzas… Mil gracias por iluminar mis días en semejante forma. Dicho esto, cierro un ciclo para continuar con otro. Como recordarán, en este fic Temperance Brennan es una agente que ha sido reclutada para descubrir y detener a un criminal que la ha contratado como su asistente personal después de que ella le salvó la vida. Pues bien, les dejo con el tercer capítulo de este fic. Espero que les guste porque después de una severa falta de inspiración… En fin, sigan leyendo! Y como siempre, espero que escriban sus comentarios, sugerencias, dudas, anécdotas, amenazas, alabanzas, jitomatazos, etc. sobre este cap o el desarrollo de la trama. Les envío un enorme abrazo y muchos saludos a todos los rincones del mundo donde están leyendo desde un pequeño punto en la Ciudad de México! Bye!

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DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.

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La mañana siguiente llegó con un inmenso sol iluminando Washington D.C. Temperance Brennan se había levantado muy temprano para empezar su jornada laboral bajo las ordenes de Christopher Morrison-Baker. En verdad no sabía cómo serían las cosas pero estaba segura de encontrar la evidencia suficiente para encerrarlo tras las rejas. Salió temprano de casa para tomar su acostumbrado café matutino antes de llegar a la mansión de su nuevo jefe. Sabía que desde ese momento estaba sola. No podía contar con Ángela en algunos días porque primero debía adaptarse al ambiente laboral en el que se desempeñaría y claro, sin levantar alguna sospecha que pudiera delatarla como agente encubierta.

Mientras se dirigía a la mansión, vino a su mente un recuerdo doloroso: La muerte de sus padres. En efecto, ellos hubieran estado orgullosos de ella pero no por trabajar para el FBI sino por su extremada inteligencia y por haber sido una estudiante modelo. Finalmente ella tendría que mantener su pantalla frente a ellos también. Para ellos tal vez ella hubiera sido una brillante científica o la mejor antropóloga del país pero en el fondo ella se hubiera convertido en lo que es hoy: la mejor agente de una de las agencias más importantes del país de las cintas y las estrellas. Pero la fatalidad había llegado a su vida en un día como ese. Ella había salido de su casa muy temprano para dirigirse a la biblioteca más cercana. Si algo le gustaba hacer era leer todo libro que llegara a sus manos. Había puesto su móvil en modo silencioso porque además de que no podía hacer ningún ruido en ese lugar, no le gustaba que la molestaran mientras disfrutaba de una placentera lectura. Pasó todo el día entre libros. Al salir del lugar, descubrió que tenía 6 llamadas perdidas a lo largo del día. Provenían de un número desconocido, por lo que no le dio mucha importancia al asunto. Al acercarse a su casa pudo escuchar el sonido de varias sirenas de ambulancias y patrullas. Se preguntaba qué había pasado pero al seguir caminando se dio cuenta de que su casa estaba custodiada por varios oficiales. Quiso entrar pero le impidieron la entrada ya que era considerada la escena del crimen. Ella les indicó que vivía ahí con sus padres. Ellos le dieron la triste noticia. Sus padres habían sido víctimas de un ladrón que al verse descubierto y acorralado por ellos los asesinó. Su mundo entero se vino abajo. Ellos eran su razón de ser y ahora se encontraba completamente sola en el mundo. Quiso entrar a verlos pero ya se habían llevado los cadáveres al laboratorio para realizar las autopsias. Cuando tuvo que reconocerlos rompió en un llanto sin igual. Finalmente, juró ante sus tumbas que se convertiría en la mejor agente del FBI y que detendría a todos los delincuentes que pudiera en memoria de ellos.

Brennan había cumplido cabalmente su promesa hasta ese día. Aquella tragedia había forjado su carácter y ayudado a desarrollar todas sus habilidades. Pero ahora debía volver a la realidad ya que había llegado a su destino. Nuevamente se acercó para tocar el timbre. Acto seguido escuchó la misma voz con acento europeo que el día anterior:

-Buenos días Srita. Brennan. Pase por favor.

En aquel instante se abrió el enrejado mientras ella sonreía a la cámara que la observaba. Ella atravesó nuevamente el jardín hasta llegar a la puerta de entrada.

-Bienvenida Srita. Brennan. Como usted trabajará para el señor como su asistente personal, me gustaría presentarme. Mi nombre es John Desantis y estaré apoyándola en lo que necesite.

-Muchas gracias Sr. Desantis. –Respondió Brennan con cortesía

-Por favor, llámeme John. –Contestó el mayordomo al ver la amabilidad de la joven.

-Está bien John. Y por favor, llámeme Temperance. –Dijo ella al notar la disposición de John para con ella. Tal vez el podría ser una persona de gran utilidad para sus planes. Finalmente, él prosiguió:

-De acuerdo Temperance. Ahora por favor sígame. El señor la espera en su despacho.

Ambos se encaminaron para encontrarse con el dueño de la casa. Al llegar, Christopher volteó a la puerta mientras le decía:

-Vaya que eres puntual Temperance! Posees la virtud de la puntualidad, como si fueras inglesa. –Dijo mientras se levantaba de su escritorio para acercarse a ella.

-Me gusta llegar a tiempo a todas partes pero gracias por el cumplido señor. –Respondió con una tierna sonrisa mientras entraba John tras ella. Pero su sonrisa desapareció al tener a Christopher justo frente a ella con semblante serio mientras él decía:

-En qué quedamos ayer Temperance?

Ella bajó un poco la mirada. Segundos más tarde, la levantó para decir con timidez: -Perdón. Gracias por el cumplido… Christopher.

Su nuevo jefe le dio un efusivo abrazo mientras reía alegremente: -Así me gusta! Ahora bien, ya desayunaste?

-Tomé una taza de café hace rato. –Respondió ella al cuestionamiento. Al escuchar la respuesta, Christopher movió la cabeza dando a entender su malestar:

-No, no, no. Eso no es un desayuno. John, por favor llévale un poco de fruta y de pan al comedor. Enseguida iremos para allá.

Brennan no se sentía a gusto en esa situación. Él se estaba portando muy amable con ella y eso no era parte de su plan así que le respondió: -No es necesario. Con el café estoy bien.

Christopher empezaba a desesperarse al ver la terquedad de su nueva asistente personal: -A ver. Necesitas alimentarte bien así que desde hoy desayunarás conmigo todos los días. Bueno excepto en tus días libres.

-Creo que eso es demasiado. –Temperance ya no sabía como zafarse de ese compromiso pero Christopher Morrison-Baker no desistiría en convencerla.

-Ya te dije que te debo la vida así que esto es poco comparado con lo que tú hiciste por mí. Venga vamos al comedor porque muero de hambre.

Temperance se sentía demasiado rara en esa situación así que no tuvo más remedio que aceptar. Era la primera vez que estando infiltrada alguien se comportaba con ella de esa manera. Además, ella no necesitaba comer ya que prácticamente toda su vida se había mantenido bien con una taza de café por las mañanas. Ahora, literalmente debía tener un desayuno completo. Mientras comían, Christopher le comenzó a explicar más sobre el trabajo que desempeñaría desde ese momento:

-Como te dije ayer, tú serás mi asistente personal. Te encargarás de llevar en orden mi agenda, mis compromisos y me ayudarás a supervisar las importaciones y exportaciones que realicemos así como sus respectivos traslados. Hay mucha gente que trabaja para mí porque si hay algo que me gusta hacer es ayudar a la gente porque sé perfectamente lo que es empezar desde cero e ir subiendo poco a poco hasta llegar a ser el hombre que soy ahora.

-Yo pensé que todo esto lo habías heredado de tus padres. –Un poco de información no le caería nada mal a su investigación.

Christopher bebió un poco de café y mirando directamente a los ojos azules de Temperance dijo: -Mi padre era un inmigrante italiano. Al llegar a los Estados Unidos conoció a una linda jovencita y se casó con ella. Ellos me enseñaron el valor del trabajo. Mi padre quería ser un triunfador pero nunca tuvo las oportunidades que yo he tenido para ser lo que soy y tener lo que tengo.

Y ahora el plan de Temperance seguía avanzando: -Yo también quiero superarme. Quiero estudiar para ser la mejor, para ser alguien en la vida.

Christopher la miró con ternura por unos segundos. Admiraba a esa jovencita a la que le debía la vida así que estaba dispuesto ayudarla en todo lo que pudiera: -De acuerdo. Por lo pronto, te voy a dejar una tarea: Deberás estudiar uno o dos idiomas. Como recordarás algunos de nuestros clientes son extranjeros y en algunas ocasiones deberás reunirte con ellos.

-Está bien. Investigaré donde puedo estudiar desde hoy. –Pero en el fondo Temperance Brennan tenía una gran habilidad para aprender idiomas. Sabía inglés, español, francés, italiano, alemán, ruso y un poco de mandarín. En este caso, debía fingir que debía aprender algún idioma. Pero rápidamente se concentró en lo que Morrison-Baker le contestó:

-Así me gusta. Por lo pronto, en cuanto terminemos de desayunar iremos a dar un paseo.

-Un paseo? –Eso había sorprendido a Temperance. Suponía que trabajarían en su mansión o en alguna oficina.

-Alguna vez has ido a Baltimore? –Dijo Christopher mientras se levantaba de la mesa y se acercaba a Brennan para ayudarla a hacer la misma acción. Ella le respondió:

-No. La verdad es que nunca he ido a ese lugar. –Y lo que acababa de decir era verdad. En su vida había visitado aquel sitio puesto que todos sus viajes habían sido al extranjero y no había tenido tiempo de realizar algún viaje por las carreteras de su propio hogar.

-Bueno, ese será el lugar que más visitarás puesto que ahí se encuentra prácticamente nuestro centro de operaciones. –Dijo él mientras se dirigían al garaje para comenzar su travesía.

Temperance se asombró al ver frente a ella un Ferrari California. La joven no podía creer lo que observaba ante sus ojos. Era claro que no sabía de autos pero lo que sí sabía es que ese era un automóvil hermoso y fabuloso. Pocas cosas podrían asombrar a Temperance Brennan y esa había sido una de ellas. De pronto observó que su jefe la estaba esperando dentro del coche:

-Vamos! Súbete o se nos va a hacer tarde. Serán como 45 minutos de travesía pero no quiero llegar muy tarde.

Brennan de inmediato subió a aquel automóvil. Christopher emprendió el camino para dirigirse al Puerto de Baltimore, ubicado en el estado de Maryland. En el trayecto, ambos platicaban sobre el paisaje pero ella no quería hablar en aquel instante. Solo quería aprenderse el camino del trayecto por si necesitaba ir sola en alguna ocasión. Como siempre, su astucia se manifestaba en todo momento. De pronto, sonó el móvil de Christopher. Él observó el número y contestó:

-Qué pasa John?... De verdad?... Eso fue lo que te dijo?... No lo puedo creer!... Gracias John.

-Creo que recibiste una buena noticia. –Dijo Temperance al ver la alegría que iluminaba el rostro de Christopher.

-Si! La mejor de todas las noticias! Pero en este momento solo debemos preocuparnos por el trabajo: -Contestó Christopher mientras estacionaba el automóvil en Inner Harbor, el puerto más famoso de la región. Temperance podía observar una maravillosa vista. Había turistas por todas partes, restaurantes, comercios, museos, centros de entretenimiento.

-Vaya! Esto es sorprendente! Nunca me imaginé algo así. Pensé en algo un poco más… antiguo. –Respondió la agente al terminar de examinar rápidamente los alrededores.

-De hecho así era pero el gobierno lo acaba de modernizar para atraer más turismo a esta región. Desde este puerto sale o llega toda nuestra mercancía. Acompáñame por aquí.

Ambos se apartaron de los turistas para dirigirse a un gran almacén. Temperance se sorprendió al ver semejante lugar. Había como 300 personas trabajando en el almacén. Mientras unos se encargaban de guardar la mercancía, otros se disponían a subirla a la embarcación para enviarla a su destino. De pronto, ambos subieron a una tarima mientras Christopher decía con voz fuerte:

-Hey Señores! Necesito un poco de su atención por favor!

Todos los hombres que se encontraban ahí se acercaron respondiendo al llamado del nuevo jefe de Temperance.

-Buenos días a todos! El día de hoy tengo el enorme placer de presentarles a Temperance Brennan. A partir de este momento deberán tratarla con respeto y enseñarle todo lo que deba saber. Ella es mi nueva asistente personal. Así que espero se comporten como la gente decente que son. Eso es todo por el momento. Vuelvan a su trabajo. Buen día señores!

Mientras Christopher dejaba sola a su acompañante por un momento, Temperance veía a todos los empleados y de verdad no parecían malas personas. Al contrario, de inmediato querían mostrarle todo lo que hacían en ese lugar. Junto a ella se acercó un hombre maduro que le dijo con singular alegría:

-Bienvenida a la familia Temperance! Mi nombre es Gustav Bertinolli. Soy la persona que está a cargo de todos los embarques en este lugar.

-Es un placer conocerlo Sr. Bertinolli. –Respondió Brennan mientras estrechaban sus manos.

-Por favor bambina! Puedes decirme Gustav. Ése es mi nombre de pila! Como podrás ver, mucha gente trabaja en este lugar y como asistente personal de Christopher, deberás conocer y tratar a todos por igual. –Dijo mientras daban un pequeño recorrido por el almacén.

-Será difícil al principio pero pondré todo mi empeño. Qué es todo lo que hacen en este lugar? –Dijo ella conforme avanzaban y ella observaba cada uno de los procesos que realizaba el personal que ahí laboraba.

-Aquí es donde concentramos todo lo que enviamos a distintas partes del mundo. Tenemos clientes en Rusia, Inglaterra, España, Irán, China, Japón, entre otros. De igual forma, todo lo que importamos llega a este puerto. Al llegar aquí los enviamos a sus destinos finales.

-Y se puede saber qué es lo que reciben y envían? –Temperance sabía que tenía que sacarle la mayor información posible ya que no quería demorar en atrapar a Christopher Morrison-Baker. Entonces pudo escuchar de voz de Gustav:

-Mira bambina, recibimos alimentos, vinos, licores, artículos de vestir… lo que sea. Desde libros hasta animales.

-Animales? –Respondió ella simulando asombro para después continuar: -Eso es algo bastante complicado no?

-Dependiendo del tipo de animales. Por ejemplo, una vez hicimos un servicio para un circo bastante famoso. Debíamos traer 3 elefantes desde Hong Kong hacía acá. Fue una misión… bastante interesante.

Temperance notó que Gustav sonreía pícaramente. Como si se hubiera acordado de una travesura. En ese instante, uno de los trabajadores le llamó y dejó sola a Brennan por unos minutos. Ella aprovechó la situación para dar una mirada minuciosa a todos los rincones del almacén. Así pudo ver cómo era el proceso de envío y recibimiento de la mercancía. Tenía unas ganas inmensas de abrir cada caja de embarque para ver si en alguna traía algún tipo de arma o algo con lo que pudiera inculpar y atrapar a Christopher. Sin embargo, guardó su curiosidad para otro momento.

De pronto pudo notar que Christopher le hacía algunas señales para que se acercara hasta donde él se encontraba. Al llegar le comentó:

-Se ve que es muy interesante todo lo que pasa por aquí. Muero por seguir aprendiendo.

-Tranquila Temperance -Dijo Christopher al notar el entusiasmo de Temperance por realizar un buen trabajo: -Recuerda que hay más tiempo que vida. Pero ahora es momento de que me acompañes. Tenemos una reunión muy importante.

-Qué? Pero no estoy preparada! –Pero en el fondo lo estaba perfectamente. Estaba preparada para participar oficialmente como su asistente personal pero debía guardar las apariencias para no echar a perder su trabajo como agente encubierta: -Ni siquiera sé con quién va a ser, ni de qué se trata. Ni siquiera he tenido tiempo para comprar una agenda en la que pueda anotar todas tus citas, compromisos, reuniones, etc. Eso es lo primero que quiero hacer para poder ser una buena asistente.

Christopher comenzó a reir al ver cómo Temperance se ponía nerviosa pero únicamente rodó los ojos para decirle: -Está bien. Si así lo deseas, puedes ir a algunas de las tiendas de los alrededores para comprar lo que necesites. Así que creo que ha llegado el momento de darte esto. –En ese momento él le entregó una tarjeta de crédito: -Tiene crédito ilimitado a tu nombre para que puedas pagar todo lo que te haga falta.

-No es necesario Christopher. Yo puedo pagarlo con mi salario. –Respondió ella con autosuficiencia.

-Escucha bien. Habrá veces en que tú te harás cargo de algunos negocios mientras yo me ocupo de otros y deberás hacer algún gasto fuerte o de improviso. Así que por favor no te preocupes y utilízala como creas conveniente.

A Temperance no le quedó más remedio que aceptar: -Está bien. Entonces dónde debo verte para la reunión? Debo comprar algo de ropa para vestir adecuadamente?

-No te preocupes por ello. Dentro de 2 horas te veo en el restaurante que está junto al embarcadero.

-De acuerdo. Nos vemos entonces.

Mientras Christopher se quedaba en el almacén, Temperance salía del mismo para dar una vuelta por los alrededores. Al mismo tiempo se había quedado pensando en las palabras de su objetivo. Él le había dado a entender que tenía otro tipo de negocios que debía atender personalmente. Esos negocios eran los que debía investigar. También se sorprendió por el detalle de la tarjeta de crédito pero con ello aprovecharía para investigar las cuentas bancarias tanto personales de Christopher como las relacionadas con sus negocios. Finalmente, descubrió que Inner Harbor era un hermoso lugar. Pero lo que tenía que hacer era buscar lo que le hiciera falta para la reunión que estaba por presenciar. Tenía que poner todos sus instintos en alerta para ver con quién se reunía, de qué se iba a hablar, a qué acuerdos iban a llegar, entre otras cosas. Mientras más información tuviera a la brevedad, más pronto encerraría a Christopher tras las rejas.

Se encontró con una tienda de electrónica donde adquirió una Palm Treo Pro. Sabía que comprar una igual a la que tenía le ayudaría a disimular el gasto pero en realidad usaría su propia Palm que estaba enlazada a la computadora de su ángel guardián. Así que su nueva adquisición la guardaría para cuando hiciera falta o para algún contratiempo. De pronto se dio cuenta que ya debía marcharse para estar a tiempo en su primera reunión como asistente del flamante Christopher Morrison-Baker.

Al llegar al restaurante buscó con la mirada a su jefe localizándolo en una de las mesas al fondo junto a un ventanal con vista al embarcadero:

-Ya estoy aquí. Creí que la persona con la que te reunirías ya estaría aquí. –Dijo Brennan mientras le daba un tierno beso en la mejilla a Christopher y tomaba asiento en la mesa.

-No te preocupes. Acaba de llegar. –Respondió él mientras se levantaba de su asiento para recibir a su acompañante.

Temperance sintió el gran impulso de voltear hacia la entrada. Ahí se encontraba únicamente un joven que con paso lento se acercó hacia ellos. Temperance quería desaparecer en ese momento de la faz de la tierra. Habiendo tantos hombres en el universo tenía que ser él. Christopher de inmediato se acercó para darle un efusivo abrazo:

-Seeley! Por fin llegaste! Qué tal el viaje?

-Algo cansado pero afortunadamente ya estoy aquí. –Contestó aquel joven mientras correspondía al efusivo abrazo de Christopher Morrison-Baker. Segundos después, él le dijo mientras señalaba a Temperance:

-Mira, quiero presentarte a mi asistente. Ella es Temperance Brennan.

Brennan levantó el rostro que tenía pegado al menú del restaurante al escuchar su nombre. Al verse a los ojos Seeley dijo con asombro:

-Tú?

Temperance sabía que las cosas se iban a complicar más. Ahora debía hallar la forma de salir de semejante embrollo antes de verse descubierta.

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Pues sí! Seeley Booth ha aparecido por fin para complicarle un poco las cosas a nuestra agente encubierta. Sigan haciendo apuestas o platíquenme sus teorías! Espero de todo corazón que les haya gustado el capítulo y les prometo no volver a desaparecerme demasiado tiempo. El diplomado termina a finales de septiembre así que espero ponerme a escribir en cualquier tiempo libre que tenga (que a estas alturas… es bastante pequeñito!).

Pues bien, no olviden presionar el botoncito de abajo para decirme si les gustó este cap! Y si no, pues también oprímanlo! Y si quieren amenazar pueden hacerlo en Twitter con el nickname CinefilAlMaximo. En fin, saludos y besos a todos. Bye!