Snivy y Buneary, aún andaban en el camino para llegar al pueblo Chaparro. Pero los dos estaban bien agotados por la caminata de más de tres horas.
Buneary se preguntaba si ya faltaba poco o le hacia la pregunta a su amigo, miles de veces, poniéndole incómodo en camino.
"¿Ya falta poco?" Preguntó ella, muy cansada.
"Poco..." Respondió Snivy, igual de cansado que su amiga, pero harto de responder la misma pregunta por todo el viaje.
El único conforme era que no estaban sus otros tres compañeros que eran igual de insoportables, ya que se fueron con una gran velocidad, tras oír el grito de su jefe del Gremio y corriendo del miedo. Con excepción de Vulpix, porque aprovecho que su amigo Deino estaba asustado y se subió a su espalda, para llegar al pueblo rápido y sin caminar.
En este caso, Snivy desearía haber hecho lo mismo cuando tuvo la oportunidad. No siguió pensando y continuó con su camino. Ahora que lo piensa mejor él, tenía que hablar con Buneary a solas y esta era su mejor oportunidad.
"Buneary." Él llamó a su amiga, seriamente y mirándola a los ojos. "Necesito hablar contigo"
"¿No podemos hablar ya en el Gremio, cuando estemos el equipo completo?" Preguntó ella.
"Por eso." Aclaró él. "Quiero hablar contigo seriamente."
Buneary, paro por completo y miró a su amigo, preocupada. A juzgar con la mirada de Snivy, que la miraba directamente a sus ojos, que hacia que ella le surgiera un pensamiento.
"¿Y- y qué quieres qué hablar?" Preguntó Buneary, nerviosamente.
"De algo muy importante que tiene que ver con los dos." dijo Snivy, sin perder la vista.
Snivy dio un paso enfrente de ella sin invadir su espacio personal, pero aun así ella se sentía más incómoda. Con cada segundo que pasaba, Buneary se sentía más nerviosa.
"Buneary-"
"¡Solo me agradas como amigo!" Interrumpió sin gritar a Snivy.
Al principio Snivy, se vio confuso cuando ella le dijo eso. Pero se dio cuenta que la razón por lo que dijo eso fue porque Buneary creyó que Snivy le estaba aclarando su amor hacia ella y no era así.
"¡Buneary!" Exclamó él, enojado. "¡Si tú también me agradas como amigo!"
En ese momento, la expresión de Buneary cambio. Por una parte estaba feliz que Snivy que no esté enamorada de ella, pero por otra parte quería saber porque no la ama.
"¿A no?" Preguntó ella.
"Claro que no." Afirmó él. "¿Acaso crees que me casaría con un Pokémon que le gusta despertar a los Pokémon con tanto ruido?"
Pues Buneary, estaba de acuerdo con eso. Cuando ella tiene la oportunidad de despertar a Pokémon de esa forma, lo aprovecharía y se llegarán a casar, tarde o temprano, Snivy perdería la cabeza. Pero entonces Buneary, le hizo una pregunta a su amigo.
"¿Entonces qué querías hablar conmigo que era importante?"
"Lo que te iba a decir es que quiero tú apoyo." Snivy dijo finalmente y empezó a explicar. "Somos los únicos dos Pokémon que le importan el equipo de rescate y necesitamos apoyarnos al uno y al otro"
Buneary, se sentía halagada por lo que pedía Snivy, pero también se preocupaba por eso. Por el gran favor que le estaba pidiendo y lo forma que lo pidió a solamente a ella, estaba haciendo un lado a Cubone, Vulpix y Deino. Algo que desagradó mucho a ella.
"¿No le vas a pedir lo mismo a los demás?" Preguntó Buneary, preocupada.
Snivy, no pudo ocultar su cara de culpa. Sabía muy bien que lo que estaba haciendo mal, poniendo confianza a un solo Pokémon que al resto de su equipo.
"Mira..." Dijo Snivy. "No creas que yo no quiera confiar en ellos, créeme desearía que pudiera, pero..." Le costaba trabajo en explicarla a ella. "Somos los únicos que estaríamos dispuestos a ayudar a los Pokémon en problema. Pero el resto no muestran ningún interés en este trabajo y..." Se quedó corta de palabras en esa parte, pero finalmente lo dijo sin remordimiento. "... no se van a quedar en el equipo por mucho tiempo."
A Buneary, se quedó sin palabras tras que lo digiera su amigo Snivy.
"¡¿Pe- pero por qué?!" Preguntó ella, alterada.
"Las razones son obvias." Dijo Snivy y empezó a explicar. "Cubone quiere unirse a un equipo de exploración, y no sería justo para él que estuviera en un equipo de rescate. Él tiene derecho a que persiga sus propios sueños."
Buneary, no pudo debatir eso. Tanto ella, Snivy y Cubone, tienen derecho a seguir sus sueños. Si se quedara Cubone en el equipo para siempre, sería muy triste para él.
"Así que Cubone, se irá cuando se una o crea su propio equipo y cuando llegue el momento, le dejaremos sin protestar." Dijo Snivy y Buneary asintió con la cabeza.
"No hace falta explicar la situación de Vulpix, ya que tú estuviste involucrado en el asunto de que ella uniera al equipo de rescate y las condiciones para que pueda abandonar el equipo"
Otro punto que ella no podía debatir, conocía muy bien a Vulpix y sabía de sobra que tanto odia estar en el equipo.
"Y Deino solamente aceptó unirse al equipo sin pensarlo."
Literalmente paso eso, le habían preguntado que si quería unir al equipo de rescate, solo dijo sí porque sí.
"Y teniendo un Pokémon que hace cosas sin pensarlo, no sera gran ayuda al equipo y tengo el presentimiento de que tampoco Deino se quedara por mucho tiempo."
Buneary, ya comprendía todo, pero una así, Snivy debía confiar en sus compañeros, sin importar que tipo de Pokémon les había tocado. Pero ella no tenía el valor para contradecirlo.
"Por esa razón te pido tu apoyo, porque eres muy amistosa y cariñosa con todos los demás. Si alguien puede entrar en razón a un Pokémon, tu eres la indicada." Explicó Snivy. "Por favor Buneary, es por el bien de nuestro sueño y del equipo. ¿Me apoyarías?"
Ella dudó al principio, porque no creía que pudiera cumplir lo que pedía Snivy, ya que tenía el presentimiento de defraudarle. Y tampoco le encantaba apoyarle a él en todas sus ideas. Pero después de pensarlo, ella aceptó sin remedio.
"Sí, te apoyare." Dijo Buneary sin ánimos, pero dispuesta en ayudarle.
"Gracias Buneary, significa mucho para mi." Dijo Snivy, feliz.
Snivy se dio una vuelta al frente del camino para llegar al pueblo, pero antes de eso. Él hizo una última pregunta hacia su amiga antes de caminar.
"¿Algo qué quieras preguntarme?"
"Sí. ¿Ya falta poco?"
"Ahhhhhhh." Exclamó Snivy tras que Buneary repitiera la pregunta.
Dentro del Gremio Chaparro, Vulpix, esperaba impacientemente a sus dos compañeros que no habían llegado todavía. Pero comprendía que ella llegó antes que ellos dos fue de que cuando sus otros dos compañeros se asustaron, se subió a la espalda de uno de ellos y se fueron al pueblo.
Habían logrado llegar al pueblo en un buen tiempo, y que también encontraron el Gremio en tan solo dos minutos porque los dos Pokémon asustados buscaban un lugar seguro y pensaron que ese lugar seguro era el Gremio. Así que buscaron a sus alrededores del pueblo, en tan poco tiempo lo encontraron y entraron ahí.
En estos momentos, Vulpix quer salir del pueblo para ver sí había algo que le fuera interesante o algo que le gustara. Pero el lider del Gremio que era Decidueye, le impedía que se saliera hasta que resto llegara aquí. Ya que ellos tenían el paquete y que no quería los que estaban aquí se fueran del Gremio, para evitar que se perdieran en el pueblo.
Además de que estaba bastante ocupado tratando de calmar a los dos cobardes de Cubone y Deino, que estaban refugiando en el escritorio de Decidueye. Porque creían que si venía aquí Ursaring, Decidueye les protegería a los dos.
"Por última vez." Empezaba a repetir la misma línea. "Que Ursaring no vendrá aquí y no les va a matar."
"Es fácil decirlo que tú no serás la victima." Dijo Cubone, asustado.
Incluso Deino asentó con la cabeza, en esa parte.
"En primer lugar, muchachos;" Empezó a explicar él líder del Gremio. "Si Ursaring se dirigiera para acá, ya les hubiera alcanzado en el medio del camino. Lo segundo, si les llegara a castigar. Les hubiera unos coscorrones a la cabeza y nos les dañaría severamente. Y créeme, yo conozco Pokémon que sí son capaces de hacerlo. Y-" En ese momento, Decidueye mira hacia Deino. "lo que me habían contado. Él único que recibiera el castigo sería a Cubone y no a ti, Deino."
"Sí lo sé. Pero normalmente cuando uno está enojado, se desquita con el primer idiota que se encuentra en el camino, y yo soy un idiota." Explicó Deino, con miedo.
"Para tu información Deino. Ursaring no se desquita con el primer idiota que se cruza en el camino."
"¿Seguro?" Preguntó Deino.
"Pues claro" Afirmó Vulpix que estaba en los boletines de misión del Gremio. "Si fuera el caso, ya le hubieran golpeado a Decidueye."
"Claro que-" Antes de que pudiera completar la oración. Se dio cuenta de lo que dijo Vulpix. "¡Tu cállate! ¡Que yo no soy un idiota! ¡¿Y por qué crees que Ursaring se desquitaría conmigo?!"
"Porque ustedes dos estuvieron en el mismo equipo de rescate." Dijo ella.
Él líder del Gremio se sorprendió que Vulpix, supiera que los dos líderes del Gremio, anteriormente fueron compañeros de equipo de rescate.
"¿Y tú cómo sabes que los dos fuimos compañeros?" Decidueye preguntó.
"Me lo contó mi amiga, Buneary." Respondió Vulpix.
Él no entendió como Buneary sabía eso, pero tras pensarlo muy bien. Decidueye entendió.
"Ay, es cierto. Buneary es la hija de mi otro compañero de equipo, Lopunny." Dijo él, recordando ese detalle.
Los dos Pokémon, se sorprendieron de que ese peluquero, fuera miembro del famoso equipo de rescate.
"¡Espera un minuto! ¿Ese peluquero fue realmente antes un miembro de rescate?" Preguntó Cubone, sorprendido.
"Sí, él era también miembro del equipo." Reafirmó Decidueye. "Éramos él mejor equipo de rescate, los cuatro... lo éramos..."
Vulpix y Cubone, notaron el repentino cambio tono de voz del líder del Gremio. Sabían a que se debía eso, es por la pérdida del cuarto que nadie sabe lo que paso y quien era ese Pokémon, por lo menos aquellos que no vivían en el pueblo Chaparro.
"¿Qué pasó?" Preguntó Cubone.
"No puedo decirlo" Dijo él.
Cubone se enojo, ya que realmente quería saber lo que había pasado.
"Me lleva el Chanfle" Exclamó Cubone, de la frustración. "¿Cuando van a contar lo qué pasó?"
"Lo siento, Cubone. No es tan simple y habíamos prometido entre los tres que no volveríamos hablar de lo sucedido."
"¡Oh vamos! No pueden mantenerlo por siempre."
"Cuando prometo algo, lo cumplo."
En busca de una esperanza de encontrar una respuesta satisfactoria, Cubone estaba apuntó de preguntar a Vulpix, si sabía algo al respecto. Ya que Vulpix y Buneary eran muy buenas amigas y si le había contado al respecto.
Pero antes de decir la palabra, Vulpix le ganó la palabra.
"¿Si tu pregunta es si yo sé algo al respecto? No. Ya le pregunté hace mucho tiempo y ella no sabe nada el respecto." Dijo Vulpix.
Entonces Cubone, mira con frustración al líder para intentar sacar la verdad.
"Vamos, dímelo."
"No." Respondió, Decidueye.
"Entonces tendré que hacerte que me lo digas por impaciencia." Dijo Cubone y Decidueye le miró a joven.
"¿Impaciencia?"
En ese momento, Cubone le dirigió la mirada a su amigo Deino, que estaba del otro lado izquierdo del líder del Gremio.
"Deino, ya sabes que hacer."
"Sí." Afirmó él.
Deino con sus dos patas, le agarra la ala de Decidueye. Él no sabía lo que estaba apunto hacer Deino, pero no le causaba mucha preocupación.
Ya unos momentos de silencio y de mirarse fijamente al uno al otro. Deino empezó a sacudirlo con su fuerza, mientras que le rogaba que le dijera la verdad.
"¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR!"
Se veía claramente la cara de angustiado de Decidueye y que sabía lo Cubone se refería con decirle la verdad por impaciencia. Ya comprobó que tan molesto podría llegar este Deino y que no parara hasta que él líder respondiera la pregunta.
Mientras que ellos estaban en su propio asunto. Vulpix examinaba los panfletos que estaban en el bulletin de encargos del Gremio Chaparro. No le parecía nada importante hasta que vio un panfleto de se busca que tenía una imagen de una Sneasel.
Entonces ella empezó a leer lo que decía el panfleto sobre el Pokémon del tipo siniestro y hielo.
Atentos de ver a esta ladrona llamada Sneasel que proviene de pueblo Chaparro y de quince años. Se sabe que es una Pokémon muy hábil al tratarse de entrar en propiedades privadas y robar objetos de gran valor. También se sabe que ella tiene una gran habilidad en el combate. Así que si ven a este Pokémon, atrápenla en cuanto la vean.
Nivel de dificultad: tres y media estrella
Recompensa: 300 Poké.
Una Sneasel de quince años y proviene de aquí. Pensó Vulpix, sospechada mente.
Vulpix, sabía que su amiga Buneary, había vivido aquí antes en el pueblo Chaparro y al juzgar por la edad. Podría creer que hubiera la posibilidad de que asistieran la escuela juntos. Porque solamente había una escuela y los panfletos se actualizaba por día, así que no había error en los panfletos de misión.
De repente, los dos miembros restantes del equipo de rescate, entraron al Gremio con calma.
"Por fin llegamos al Gremio." Dijo Buneary, exhausta por tanto caminar.p
Snivy, ignoro el comentario de su amiga y decidió seguir adelante.
"Lo siento por hacerlos esperar y-"
En aquel momento, Snivy se quedó boca abierta tras ver lo que hacía Deino al líder del Gremio Chaparro.
"¿¡Qué estas haciendo!?" Preguntó Snivy, exaltado.
"Es que Cubone quería saber sobre el incidente del equipo, pero Decidueye no quiso decirnos nada. Así que mi amigo me pidió que le suplicara para que no los cuente." Explicó Deino, mientras que aún lo hacía.
"¿En serio Cubone?" Preguntó Snivy, enojado. "Ya tienes problemas con Ursaring? ¿Ahora quieres tener problemas con Decidueye?"
"Es que enserio quiero saber lo que pasó en esa misión. Y no me vas a negar que tu también tienes curiosidad."
Pues Cubone tenía razón. Una parte de Snivy, quería saber eso, pero por otra parte respetaba la privacidad de ellos.
"Estas en lo cierto en eso, pero también sé que ese asunto es privado. No es de mi incumbencia y tampoco la tuya." Dijo Snivy, firmemente.
"Pero, Snivy-"
"¡Sin peros!" Entonces Snivy, le dirigió la mirada a Deino, en un modo autoritario. "Deino. Ya detente."
"Bueno." Dijo Deino y soltó a Decidueye.
Él líder del Gremio, se veía muy mareado. Se tambaleaba sin control por donde estaba. Aún así, él estaba impresionado por la gran fuerza que tenía él Pokémon del tipo dragón, no se imaginaba que le hubiera hecho eso.
"Señor. ¿Cómo se encuentra?" Preguntó Snivy, preocupado.
"Siento... que mi mente... está dando... muchas vueltas... y que veo... un ejército de ustedes por... doquier... chanfle..." explicaba Decidueye, a pesar que estaba muy mareado.
Snivy, fue hacía Decidueye para ayudarlo. Mientras que lo hacía, Vulpix fue con Buneary para hablar sobre la Sneasel.
"Oye, Buneary." Ella llamada la atención de su amiga que se estaba recuperando de la caminata. "Quiero preguntarte algo."
"¿Si?"
"Por casualidad, cuando vivías aquí. ¿Había conocido a un Sneasel?" Preguntó Vulpix.
Buneary, parecía sorprendida con la pregunta. Vulpix, nunca había hecho esa clase de preguntas sobre la vieja vida aquí.
"Sí, conocía una Sneasel. Era una chica que estaba en mi escuela." Explicó ella, ya estando mucho mejor. "¿Por qué lo preguntas?"
"Porque ella aparece en un panfleto de se busca en el boletín de misiones del Gremio." Respondió Vulpix con calma y Buneary, abrió se ojos con esa sorpresa.
"¿En serio?"
"Sí, ahí lo dice." Dijo ella, mientras apuntaba al folleto.
"A ver..." dijo Buneary, y las dos se fueron a los boletines de misión.
"¡Chanfle! Sí es cierto."
"¿La conocías?" Preguntó Vulpix.
"No mucho." Respondió Buneary. "Solo nos hemos visto en varias ocasiones, pero nunca hablamos entre nosotras."
"¿Era muy problemática en la escuela o no le interesaba la escuela?"
"No lo creo. Si fuera así, ya hubiera oído algo al respecto sobre ella, ya que la escuela no es tan grande y era normal que nosotros los alumnos nos enteramos de todo." Explicó Buneary.
Con todo eso. Vulpix no entendía que un Pokémon que no era problemática en la escuela, haya terminado siendo un bandido.
"Aunque lo único que sé de ella es que no vino a la escuela, un día antes de irme a mudarme al pueblo Chespirito."
"¿Y sabes por qué no vino ese día?" Preguntó Vulpix.
"Porque se escapó ese mismo día." Le respondió la pregunta, pero no dijo nada Buneary.
Él que lo dijo fue Decidueye, ya recuperado de lo que le ha hecho Deino. Mientras que se estaba recuperando, él escuchó a las chicas hablando sobre la Sneasel.
"¡¿Por qué se escapó?!" Preguntó Buneary.
"No tengo idea del porque y eso no importa ya." Dijo él, acabando con ese punto y empezando otro nuevo. "Pero creo que es tiempo de que me den el paquete."
"Sí, señor." Dijo Snivy y sacó el paquete que estaba en la bolsa. "Aquí está."
Decidueye, tomo el paquete y lo dejo en su escritorio para ver si estaba todo. El paquete estaba repleto de equipo y objetos especiales. Lo que pasa es que falta mucho equipamiento en el Gremio y habían mandado un mensaje al Gremio Chespirito, para pedir equipamiento que les podrían dar a cambio de Poké.
"Parece que esta todo." Dijo Deciueye, complacido con el buen trabajo. "Buen trabajo equipo..."
"Sin nombre." Dijo Snivy.
"Buen trabajo equipo, sin nombre." Completo él, sin saber que se equivocó, ya que no es el nombre del equipo.
"¡Que no es ese el nombre del equipo! ¡Menso!" Dijo Vulpix
"Ahhh- ¡¿Qué!?" Exclamó Decidueye, insultado.
"¡Que no tenemos nombre de equipo!" Respondió Deino, con mismo tono de voz de Decidueye.
"¡No Exclamó por eso!" Gritó Decidueye.
"¡¿Entonces por qué?!"
"¡Por el insulto de Vulpix!"
"¡Gracias por aclararme!"
"¡De nada!"
Los demás se quedaron sorprendidos por el intercambio de gritos por parte de los dos, Snivy se preguntaba si alguien fuera del Gremio, lo oyera o que les causara un susto. Vulpix, se preguntaba si este día acabará algún día. Buneary, estaba asustado y Cubone, solamente comía.
"Pero dejando eso a parte." Empezó a hablar Decidueye, más tranquilo. "¿Por qué no tiene nombre el equipo?"
"Es que buscamos un nombre original." Dijo Buneary y Decidueye, comprendió eso.
"Uyy, lo comprendo muy bien. En estos días son muy difícil escoger un nombre original para un equipo de rescate." Dijo Decidueye. "Lo dijo porque ya he visto disputas y confusiones por un nombre de un equipo y que otro se queja de que le robaron y... es una eternidad."
"Y por eso estamos buscando un nombre original y único para el equipo." Dijo Snivy. "Para evitar esta misma clase de confusión."
"Sí es muy difícil por..."
Antes de seguir platicando. Decidueye, encontró algo familiar en la voz del Pokémon del tipo planta. Como si él ya había oído la voz de ese Pokémon en alguna parte.
"Oye, Snivy. ¿Ya nos habíamos hablado antes?" Preguntó Decidueye y Snivy, parecía confuso.
Él nunca había hablado con Decidueye y ni siquiera con las anteriores forma de ese Pokémon o otro del mismo tipo de Pokémon.
"No, señor." Respondió Snivy, con sinceridad.
Entonces él líder, pensó detalladamente a quien Pokémon le recordaba que tenga esa misma voz que Snivy. Pensó si conocía a otro Pokémon que sea del mismo tipo de Snivy. Pero solamente sabía de un Snivy, que estuvo en varias ocasiones en el pueblo.
"¿Los Snivy tienen la misma voz?" Preguntó él a Snivy.
"No." Respondió Snivy. "¿Por qué lo preguntas?"
"Porque me recuerdas a un Snivy luchador y enmascarado, llamado 'Hoja Cortante'."
La Hoja Cortante, es un Pokémon luchador muy conocido por su gran habilidad técnica en el ring, dando lo mejor del él mismo, haciendo grandes combates y de haber sido el ganador de un torneo que quedó en primer lugar.
Pero lo que desconocía él líder del Gremio que Snivy, era realmente el Hoja Cortante en persona. Snivy, comprendía del porque Decidueye, le encontraba familiar en él; porque cuando Snivy, era ese luchador. Luchaba y viajaba en varios pueblos porque había costumbre de que pueblos como estos hubiera eventos de la lucha libre independientemente para que los Pokémon se entretengan y disfrutarán de un buen combate.
A Snivy, le gustaba luchar y viajar por diferentes pueblos. Para conocer los lugares, Pokémon y enfrentar luchadores con diferentes habilidades y fortalezas. Su gran triunfo fue ganar el primer torneo Pokémon de lucha libre que fue organizada por varios Gremios, con el objetivo de que los mejores luchadores Pokémon de diferentes lugares, se enfrentasen y buscar el mejor luchador.
El premio que recibió Snivy, fue un gran trofeo y cinturón de campeonato, que está guardado en la casa de sus primos y tíos, en el pueblo Alto, para que nadie supiera que Snivy, era la Hoja Cortante. Ya que es muy importante para un Luchador enmascarado, guardar su identidad real. Incluso Snivy, con ayuda de su familia, hicieron el rumor de que Hoja Cortante, era del pueblo Alto y no del Chespirito, para evitar sospechas, ya que era muy pocos de la raza de Snivy, que vivían en el pueblo Chespirito.
Aunque ya no tiene que preocuparse de eso, ya que él se retiró dos meses para cumplir su otro sueño. Unirse a un equipo de rescate y ayudar a los Pokémon. Pero aún así, él tiene que ocultar la identidad del luchador.
"Sí, me lo dicen bastante." Dijo Snivy, calmado.
"Me lo suponía." Dijo Decidueye. "Si no supiera que fueras del pueblo Chespirito. Ya hubiera sospechado que fueras Hoja Cortante."
"¿Snivy? ¿La Hoja Cortante?" Dijo Vulpix, sarcásticamente. "¿Alguien como él, siendo un luchador? Ni en sueños."
Snivy, se sintió ofendido por dentro, pero por otra parte. Se sentía alegrado por un Pokémon como Vulpix, que dice pestes de otros, nadie pensaría que fuera él luchador.
"Pero sabes que según las pruebas. Snivy es él segundo más fuerte del equipo." Dijo Decidueye.
No es sorpresa para Vulpix que Decidueye, haya leído el expediente de Snivy. Pero lo que inquietaba era que Snivy era el segundo miembro más fuerte y no se imaginaba quién de sus compañeros, era el primero.
"¿Segundo? ¿Y quién es el primero?"
Decidueye, no dijo una palabra. Pero con su ala, apuntó al Pokémon sin mirarlo. Y la sorpresa fue muy grande para ella. Nunca se imaginaría que ese Pokémon era el más fuerte de su equipo. Se trataba de Deino.
"¡¿Él?!" Exclamó ella.
"Sí. En la prueba que hizo él, se demostró que sus ataques son muy fuertes." Explicó Decidueye.
"Y cabe resaltar" También Snivy se unió a la charla. "que los Pokémon de tipo dragón son unos de los tipos más fuertes."
"Pero no entiendo que alguien tan bruto sea tan fuerte."
Cubone, paro de comer unos instantes y miró a Vulpix.
"Exactamente por eso. Su torpeza es igual que su fuerza." Dijo Cubone.
Tras esto, Vulpix reflexiono sobre lo que acababa de decir su compañero. Y segundos después se dio cuenta que tan fuerte es Deino.
"Con razón lo invitaron para unirse al equipo." Dijo Vulpix. "Ya se me hacía raro que un menso como Deino, estuviera en el equipo."
Snivy, no le gusto como Vulpix, trataba a Deino. Odiaba ese tipo de Pokémon que da un trato muy bajo a los demás. Quería decirle que se fuera del equipo, pero recuerda de que esa decisión no le corresponde a él y tiene que aguantar su enojo.
"Cuando Buneary y yo, buscamos un Pokémon para que se uniera al equipo. Buscamos alguien que tenga la capacidad de defenderse por si mismo y que pueda salir de un problema como sea." Explicó Snivy, seriamente.
"Es cierto." Afirmó Cubone. "Nadie creía que pasaría la escuela. Pero lo logro. Incluso casi reprueba en arte."
Este detalle le llamó la atención a Decidueye. Normalmente los niños le gustan arte, ya que era una de las clases más fácil para aprobar.
"¿Casi?" Preguntó Decidueye. "¿Por qué casi reprueba?"
Recuerdo
En la clase de arte. Los pequeños Pokémon, hablaban entre si, hasta que un Smeargle, los interrumpió.
"Pongan atención por favor." Dijo Smeargle. "Voy a poner un dibujo al frente de ustedes y me van a decir de quien es ese dibujo para calificarlo." Tras esto, él inmediatamente tomó la gran hoja de papel.
Para su sorpresa tras que la mostró a los alumnos. Se podía ver que la hoja estaba completamente blanca.
"¿De quién es esto?" Preguntó él profesor.
"Mío profesor." Respondió Deino, que estaba sentado en la mesa donde estaba también Snivy y un Growlithe de genero femenino.
"¿Qué significa esto?" Preguntó él.
"Es un Bouffalant comiendo césped." Dijo Deino, sin ningún problema.
"¿Dónde está el césped?"
"Se lo comió el Bouffalant." Dijo Deino y Snivy se pego con su mano en su rostro.
"¿Y dónde está el Bouffalant?"
"Se fue a su casa."
Él Smeargle se dejó caer la cabeza a su escritorio, por la frustración de tener un alumno como Deino en su clase.
Fin del recuerdo
La expresión de Decidueye, lo decía. Entendía la razón por la cual casi reprueba la escuela.
"No puedo creer que haya hecho eso." Dijo Decidueye.
"Y es un misterio de como logró pasar la escuela con esas calificaciones." Dijo Cubone.
Entonces Decidueye, volvió a poner atención a los Pokémon que aún discutían. Él sabía que ellos dos dejarían de discutir si unos de los dos, se dan por vencidos. Pero juzgando por las expresiones de ellos, tomaría mucho tiempo y no estaba dispuesto aguantar por mucho más tiempo.
"¡Suficiente!" Gritó Decidueye. "¡Ya es momento que de la paga y que se dirijan hacia su pueblo! ¡Antes que anochezca!"
Los dos pararon tras esto.
"Tienes razón" Dijo Snivy, en tono de enojo.
"Mientras termine antes, lo mejor." Dijo Vulpix, también enojada.
Decidueye, busco los Poké en unos de los cajones de su escritorio. Pero cuando los saco, Cubone por alguna razón miró a los Poké. Él lo miraba como la cosa más valiosa y sentía que los Poké, le hablaban a él.
"Agárrame, ambicioso." Decía la bolsa de Poké de su imaginación.
Entonces Decidueye, le dio la bolsa a Snivy.
"Gracias." Dijo Cubone mientras pasaba entre ellos y agarraba el dinero como si nada.
"De nada-" Ahí se dió cuenta de lo que hizo Cubone. "¡Oye! ¡Mocoso!"
"¡Devuelve esos Poké!" Ordenó Snivy.
"¿Por qué?" Preguntó Cubone, en tono provocador.
"Porque si te lo quedas. ¿Que tanto tiempo crees que te lo quedes, antes de que Ursaring, te lo quite."
Con eso. Cubone, de mala gana, le entregó la bolsa a su compañero. Cubone, sabía que tarde o temprano tendrá buscar una forma de evitar su castigo. Claramente no sería de ayuda si él se quedara con los Poké.
Nuevamente Snivy, volvió a mirar al líder del Gremio.
"Bueno, es hora de que volvamos al pueblo."
"Ustedes sí. Yo no." Dijo Cubone.
"¿Aún tienes miedo del viejo grandulón?" Preguntó Vulpix.
"No es que tenga miedo. Solamente prefiero evitar el castigo." Contestó él. "Pero si volveré ahí. Le tendrán que decir a Ursaring que me quede aquí."
"Hecho." Dijo Snivy.
Eso le sorprendió a Vulpix. Ella sabía que normalmente él, no haría esa clases de cosas. Pero suponía que su compañero no quería tener que discutir con Cubone y que quería ir al pueblo lo antes posible. Algo que Vulpix estaba de acuerdo.
"Ahora sí nos vamos." Dio la indicación Snivy.
Pero antes que algún Pokémon hiciera un movimiento. Buneary, se subió a la espalda de su amigo Deino. El resto de su equipo, estaban sorprendidos.
"Es que aun sigo cansada y me toca viajar en la espalda de Deino." Explicó Buneary.
"Pero ten en cuenta que él también debe estar cansado." Dijo Snivy.
"Tranquilo amigo." Dijo Deino. "Me recupere desde hace mucho. Y que ella está más liviana."
"¿Más liviana?"
Deino y Buneary, voltearon su mirada hacia atrás, para saber quien fue que dijo la palabra. No era sorpresa que Vulpix lo digiera. Pero lo malo es como lo dijo. Se notaba el enojo en su rostro que miraba a Deino.
"¡¿Acaso me dices que peso mucho?!"
"No más de cinco toneladas." Respondió Deino y Buneary, le miró muy sorprendida por la respuesta.
Aquello fue el detonante que haría explotar la gran furia de Vulpix. Deino, estaba paralizado completamente, también su pasajera.
"¡¿QUÉ?! ¡¿ME!? ¿¡ACABAS!? ¡¿DE!? ¡¿DECIRME?!" Preguntó Vulpix, en una forma aterradora y amenazantemente.
"Eh... ¡CON PERMISITO, DIJO MONCHITO!" Gritó Deino y se fue a correr con todo amiga.
Vulpix, se fue tras él, con la misma velocidad. Los dos miembros restantes se quedaron viendo la entrada con calma.
"Creo que Deino, no sabía que era una tonelada." Dijo Snivy.
"¿Pues acaso te sorprende?" Preguntó Cubone.
"No." Afirmó Snivy. "Pero Vulpix, sabe que Deino, no sabe la diferencia de pesos."
"Sí, pero ya sabes como son las mujeres. Cualquier comentario que les parezca malo, te terminan gritando y pegando." Explicó Cubone y Snivy, no parecía estar de acuerdo o dispuesto a discutir.
"Adiós, Decidueye." Se despidió Snivy y se fue a la salida.
A Decidueye, aprecio la amabilidad del líder del equipo.
"Adiós, viejito." Se despidió y también a la salida.
Ese sí, no le gusto eso al líder del Gremio.
Finalmente los dos Pokémon se fueron del Gremio para dirigirse al pueblo Chespirito. Ahora que estaba solo en el cuarto. Se dedicaba a escribir los informes de los equipos de su Gremio.
Mientras que estaba trabajando. Llegó un Grumpig a la sala con una pila de papeles.
"Oye, Decidueye." Ella llamó a él. "¿Dónde dejó esto papeles?"
"En mi escritorio." Respondió él.
Como se le indicó, ella puso la pila de papeles al lugar indicado. Pero noto que estaba un paquete en el escritorio.
"¿Acaso es este el paquete de suministros que mandó el Gremio del pueblo Chespirito?" Preguntó Grumpig.
"Sí." Afirmó él. "El nuevo equipo de ese Gremio, fueron los que entregaron los suministros."
Grumpig, había recordado de que el líder Ursaring, mando una carta que decía que mandaría los suministros Hacía aquí y el encargaría a un nuevo equipo de rescate, para que ellos pudieran empezar a aprender lo básico.
"Cierto." Dijo Grempig. "Por cierto. ¿Cómo es el nuevo equipo de rescate?"
"¿Pues como te lo dijo?" Preguntó retóricamente hablando. "Ese equipo es... caótica."
Grumpig, parecía sorprendida por la respuesta.
"¿Por?" Ella Preguntó.
"Bueno..." Él empezó a explicar. "Él Snivy, es un líder que al parecer tiene una idea de lo que hace y dispuesto de hacer lo correcto. Buneary-."
"¿La que es hija de tú compañero de equipo?"
"Exacto." Afirmó él. "Ella es inocente y dulce. Pero con esas cualidades, creo que solo sería el apoyo del equipo-."
"¿La posición que ocupó su padre?"
"Estás en lo cierto." Afirmó de nuevo. "Además, teniendo en cuenta de que ella no está acostumbrada a estos tipos de situación que se requiere pelea. En ocasiones, claro."
Terminando de hablar de Buneary. Él empezó a hablar sobre él menso del equipo.
"Deino, pues... es un menso con gran habilidad de ataque. No veo que tenga problemas en seguir indicaciones sin pensar y enseguida."
"Cubone y Vulpix, son necios y problemáticos. Eso son cualidades muy negativas para un equipo de rescate."
"Eso es cierto." Afirmó Grumpig.
"Sí. Además esos dos me insultaron." Dijo él. "¿Cómo pueden tratar así un líder de Gremio, de esa forma?"
"Es que se aprovechan de aquellos que sean torpes." Respondió Grumpig y Decidueye, estaba ofendido.
"Yo no soy 'torpe'."
"Como no." Dijo ella. "Si te has perdido cuarenta tres veces en el pueblo."
"No, fueron cuarenta dos veces." Respondió Decidueye, pero se dio cuenta inmediatamente que afirmó sus torpezas.
"Torpeee." Insulto ella a él.
A pesar de que haber admitido accidentalmente ese error, pero no se dejó y siguió argumentando.
"Pero ten en cuenta que mis errores que he cometido, no cambia el hecho de que hago un buen trabajo de líder del Gremio del pueblo Chaparro. Eso no me puedes negar."
"Pues eso sí." Afirmó ella. "Pero, volviendo al tema. ¿Qué opinas del equipo?"
"Pues que necesitan trabajar en equipo." Dijo Decidueye.
Grumpig, estaba de acuerdo con la idea. Pero, algo le preocupaba.
"Oye, por causalidad. ¿Ellos ya se fueron?" Preguntó ella.
"Sí." Afirmó él. "¿Por qué?"
"Porque últimamente ha habido clima espantosos." Dijo Grumpig.
Durante las dos semana. El clima por toda esta región, ha tenido unos horribles climas que se ha vuelto muy peligrosos andar por afuera de las casas. Curiosamente estos desastres naturales se asemeja a los terremotos que había pasado mucho tiempo.
Pero el detalle que ella se preocupaba de que el equipo de rescate, estuviera en problemas por las tormentas.
"Ya entiendo tu preocupación. Pero creo que si llegase a pasar, de seguro que volverán aquí para tomar refugio de la tormenta." Explicó él, pero ella no estaba segura de eso.
"¿Pero si la tormenta empieza en la mitad del camino?"
Esa pregunta sí le preocupo a él. Pero después Decidueye, recordó un detalle.
"Buen punto." Afirmó Decidueye. "Pero si no mal recuerdo... hay una casa abandonada en el medio del camino al pueblo Chespirito, que puedan refugiarse."
"¿Pero estará en buenas condiciones la casa esa o si ellos no la encuentran?" Preguntó Grumpig, no muy convencida.
"Eso no lo sé y en este punto, no puedo ir tras ellos." Explicó él líder. "Pero si llegara la tormenta. Yo personalmente ire a buscarlos."
A Grumpig, le parece una buena decisión por parte de él, que tenga que buscarlos a los jóvenes Pokémon. Pero aún ella tenía miedo de lo que podría pasarles.
"Solo espero que estén bien."
Por la ventana se veía como el cielo, ya estaba nublado. Eso es un mal indicio. Una tormenta se acerca. Y ellos se dirigen hacia ella. Sin ninguna idea de lo que se enfrentan.
No hay vuelta atrás.
