Erwer: Subido inmediatamente tal y como dije en el anterior capitulo.
Raven: Oh, que trabajador. Espero no te vayas a desmallar de tanto trabajo que haces. (sarcástico)
Erwer: Solo por eso diré que tampoco apareces en este capitulo, solo te mencionan.
Raven: (Se va a un rincón).
Rena: Tampoco tienes que ser tan duro con el...
Erwer: Tengo que aprovechar, en unos meses me voy a la universidad y el solo se burla porque no lo pongo en mis capítulos.
Rena: Buen punto...
Erwer: Bueno... sin mas preámbulos que inicie con este tercer capitulo. Espero les guste :)
Capitulo 3: No eres como te recuerdo
Narrador protagonista: Aisha
Un tenue rayo de luz solar incide en mis ojos despertándome de mi tranquilo sueño. No creo haber dormido tan bien ningún día de mi vida, quiero decir... no todos los días tengo la comodidad de tener una cama para dos personas ya sea esta o no compartida con alguien. Y hablando de alguien, volteo mi cabeza para darme cuenta que Elsword no esta. ¿Se despertó mas temprano que yo? Demonios... esos últimos días he visto cosas raras pero esta se lleva el premio. De pronto la puerta cruje con suavidad y su figura aparece.
"Por lo visto ya despertaste." Sus palabras son suaves y son adornadas con una perfecta sonrisa. ¿Es verdaderamente este el Elsword que conocí años atrás?
Flashback...
Todos me felicitaban tras por fin haber dominado completamente las artes de magia oscura y haber hecho con éxito el contrato con Angkor. Rena me aplaudía junto con Chung, mientras Eve y Raven me sonreían con orgullo. "Muchas gracias a todos. Si no fuera por estas ropas tan reveladoras créanme que este seria un día perfecto gracias a ustedes." Les digo a todos.
"Es lo de menos Aisha." Dice Rena tomándome los hombros. "Todos estamos felices de que hayas podido cumplir tu meta y demostrarle a todos que podías dominar la magia oscura." Rena entonces fijo su mirada en Elsword el cual estaba mirando para cualquier lado excepto hacia mi con ambas manos en la nuca. "Elsword. ¿No tienes algo que decirle a Aisha?"
"Mmm..." Se acerco a mi y trate de mirarlo a los ojos algo avergonzada. "Vistiendo esas prendas te ves mas plana que lo que estoy acostumbrado a ver." Un silencio incomodo lleno la habitación y los rostros de todos cambiaron a expresiones de horror.
"¡I-DIO-TA! ABYSS... ANGKOR!"
Fin del Flashback...
Lo ultimo que recuerdo de ese día fue ver su figura corriendo del gigantesco láser que salia de la boca de esa versión enorme de Angkor. Que dulces recuerdos...
"Se que eres de levantarte e ir a comer con todos a la mesa, pero pensé que podía traerte el desayuno a la cama tomando en cuenta que estamos solo nosotros dos."
"Elsword... ¿Que te sucedió?"
"¿A que te refieres?" Dice con rostro de duda.
"Quiero decir... siempre te burlabas de mi, me decías plana, me asustabas, y muchas otras cosas que no mencionare. Y ahora... estas frente a mi siendo completamente amable, trayendo el desayuno a la cama, ofreciéndome donde quedarme, sonriéndome..." Efectivamente las sonrisas eran algo no muy propio de Elsword, usualmente sonreía cuando teníamos alguna victoria en batalla pero nada mas. Y otras veces las cuales me sonrió ya sea porque salvo mi vida o esa típica sonrisa de emoción al momento de entrenar.
"Mmm... La verdad no creo haber cambiado en absoluto. Es mas, sigo diciendo que eres plana." ¿Era eso realmente necesario? Pienso. Supongo que me equivoque y tal y como el mismo dice no ha cambiado en absoluto. "Pero en el fondo siempre me ha gustado tu figura asi."
Siempre me ha gustado... siempre me ha gustado... siempre me ha gustado... ¿Q-Que fue lo que acabo de escuchar? Acaso tiene algo de atractivo tener el pecho de este tamaño? Siempre he visto la palabra 'plana' como un insulto. Es mas, Elsword siempre la uso como un insulto, pero... ahora me entero que en realidad le gusta. Sera por la confesión que me dijo anoche? Ni idea. Demonios... no se que pensar y mucho menos decir. Mi corazón comienza a latir rápidamente y mi respiración se torna entrecortada. Definitivamente no puedo esperar nada de este Elsword que tengo frente a mi. Es como una persona totalmente nueva pero con los mismos rasgos que cuando nos despedimos años atrás.
"Aisha... ¡Aisha!" Vuelvo de mis pensamientos para verlo a pocos centímetros de mi. "¿Estas bien? Tu cara esta completamente roja. ¿Acaso tienes fiebre?" Roja... no puede ser que me haya sonrojado con las palabras de este idiota. Veo su rostro acercarse al mio. ¿Q-que esta haciendo? Acaso tiene la intención de besarme? Demonios... no puedo mover un musculo de mi cuerpo. Siento su frente tocar la mía y veo sus ojos cerrarse. "Efectivamente tienes un poco de fiebre." No es fiebre, tonto. ¿Acaso no te das cuenta que mi rostro sonrojado y el sudor de mi frente es por ti? "Hoy no saldrás de la casa, iniciaremos nuestra búsqueda mañana. Hoy te quedaras aquí y descansaras. ¿Entendido?"
"S-Si..." No tengo por que estar obedeciendo ordenes suyas, ya tengo 22 años, soy toda una adulta. ¿Por que le hago caso? Pienso. Luego veo su expresión seria y si figura a mi lado y me respondo a mi misma. Supongo que me es imposible desobedecerle con esa mirada en su rostro. Haciendo caso a sus ordenes me tapo completamente para luego tener una toalla húmeda en mi frente traída por el mismo. Posteriormente se aleja hacia la puerta de su cuarto. "¿A donde iras?" Pregunto.
"Tengo otros trabajos que hacer. Ademas, aun tengo que buscar cosas para preparar el almuerzo y la cena. Nos vemos entonces, y no te levantes hasta que te sientas mejor."
Dicho esto abandona la habitación y la posada. Volteo mi mirada para ver la tasa de té aun humeando. Estiro mi mano y puedo notar que ya no esta caliente sino tibia. Tomo un pequeño sorbo. Esta... delicioso. Es como si hubiera entrado en mi mente para saber cuantas cucharadas de azúcar le pongo a mi te de media tarde. Con la obviedad de que aun no es ni medio día. Me pongo de pie para ir a dejar la tasa vacía, pero antes de abandonar la habitación me doy cuenta que si Elsword ve la tasa ahí podría molestarse ya que abandone mi lugar de reposo. No estoy para nada enferma, la que me pone enferma es él, con esa mirada y esa sonrisa. Verdaderamente me estremece. ¿Que estará haciendo en estos momentos? Dijo que tenia que cumplir otros trabajos, pero su actividad suena algo peligrosa. El hecho de tener que perseguir a alguien para matarlo ya sea o no por dinero o por justicia recae en la gran cantidad de enemigos que podría tener en un futuro próximo. ¿Habrá gente que odie a Elsword por algún trabajo que hizo? ¿Habrá gente que quiera matarlo? No puedo pensar en Elsword siendo atrapado y asesinado por un complot organizado por gente que tenga deudas pendientes con el. Aunque tampoco me imagino que puedan hacerle algo, es un completo maestro si de manipular la espada se trata. Me atrevería a decir que sobrepasa los poderes de Elesis. Aun así, no puedo evitar preocuparme.
Las horas pasan y mis ojos vuelven a abrirse para sentir un delicioso aroma proveniente desde el comedor. Al parecer me quede dormida y ya es hora de comer. Me pongo de pie para salir de la habitación y ver inmediatamente a Elsword sin camiseta y solo con un pantalón negro. Doy un suspiro de sorpresa y su figura se voltea hacia mi para darme una vez mas una cálida sonrisa. "¿Ya te sientes mejor? Aun veo tu rostro rojo." Rojo... ¿Tan rápido?
"M-Me siento bien, gracias. Pero... ¿Por que estas solo con-?" Mi pregunta se detiene para ver un corte en su pecho izquierdo y otro mas pequeño en su mejilla. También se ven pequeñas manchas de sangre y sectores de las heridas que no han cicatrizado por completo. Al parecer no se tomo el tiempo de curarse. "¿Que te ocurrió?"
"Ah... Esto..." Dice tocando ambas marcas. "Cuentas pendientes. No puedo decir que tenga muchos amigos por el hecho de ser un caza recompensa. Sueles ganar mas enemigos que cualquier otra cosa." Tal y como yo pensé. "Pero no es nada. Ya sanara."
"¿No es nada?" Me acerco a la cocina y apago el fuego para luego tomar su muñeca y dirigirlo a su cuarto. "¿Donde tienes algo para curar aquí?" El hace caso a mi pregunta y apunta una pequeña puerta la cual al abrirla encuentro parches, algodón y otras cosas para curar heridas. Me dispongo a limpiar un poco la sangre y poner un parche en cada zona que encontré maltratada. Su cuerpo ya no es el de un niño. Su espalda es mas ancha y al tocarla puedo sentir lo resistente que es, sus brazos están un poco mas gruesos y sus pectorales levemente marcados. Es verdaderamente un hombre. Termino mi trabajo y levantando la mirada puedo ver que me esta mirando con una sonrisa.
"Muchas gracias Aisha." No de nuevo por favor. Ya perdí la cuenta de cuantas veces he visto esa sonrisa que me hace querer perder el control de mi misma. Sin volver a mirarme vuelve a la cocina para terminar de almuerzo. Gracias a Dios, si se hubiera quedado un minuto mas así no se que habría hecho. Aunque cada vez que nos separábamos en grupos e iba con el, siempre era de tomar las riendas por su cuenta. Muy pocas veces obedeció una orden mía, y por extraño que suene, la forma estúpida y loca que tenia para hacer las cosas siempre funcionaba. ¿Sera así en todo tipo de ámbito? Tuvo una noche entera para hacer algo pero no lo hizo. ¿Sera que verdaderamente no me ama...? ¿O es por respeto hacia mi misma? Ninguna de las dos alternativas me gusta. Siempre he sido una niña buena, dejando de lado muchos aspectos de mi de los cuales no estoy muy orgullosa. Pero esa mirada, solitaria y penetrante, me hace querer mostrarle de lo que soy capaz.
Las horas pasaron y Elsword nuevamente volvió de otra jornada de trabajos con heridas hechas por sus enemigos. Tal parece que me estoy ganando un puesto de enfermera en esta casa. Y tal y como sucedió antes de comer, me miro delicadamente con una sonrisa dándome las gracias. Solo que esta vez se quedo mirándome fijamente. Ya no tenia que preocuparse por algo que se estaba cocinando, por lo que podía apuntar su mirada hacia mi el tiempo que quisiese. Se me es difícil mirarlo a los ojos, pero hago el esfuerzo. Estos demuestran la soledad por la que ha pasado todo este tiempo, no tienen expresión ni demuestran alegría, enojo, tristeza, nada... Quiero mostrarle que no esta solo en este mundo. Su frente nuevamente toca la mía tal y como hizo hace unas horas para medir mi temperatura, cerrando mis ojos al contacto. Supongo que me va a mandar a dormir ya que puedo sentir mi rostro ardiendo. Pero los segundos pasan y aun no hay palabra que salga de su boca. Abro mis ojos para ver que sus labios se están acercando a los míos. Sus ojos están abiertos como esperando un tipo de respuesta ya sea positiva o negativa.
"Elsword..." Susurro y sus labios se acercan lo suficiente a los míos para que la distancia entre ellos sea inexistente. Cierro mis ojos otra vez al suave contacto y al sentir lo relajado de su respiración en mi rostro. ¿Como puede estar tan relajado? Yo por mi parte siento como si mi corazón fuera a salirse de su lugar. Sus labios hacen mas presión haciéndome retroceder, para luego caer completamente en su cama sin abrir los ojos. Su cuerpo descansa pocos segundos sobre el mio para luego separarse pocos centímetros apoyando los brazos en la cama. Tengo claro que es lo que viene a continuación...
Y estoy dispuesta a aceptarlo...
Erwer: Fin del tercer capitulo. Espero les haya gustado y-
Aisha: (interrumpe) ¿Eran necesario ese tipo de escenas?
Elsword: Yo no le veo nada de malo.
Erwer: Créeme, mas adelante entenderás por que lo hago.
Aisha: Bueno... Pero cuidado con como me usas.
Elsword: Tu tranquila Aisha, cualquier cosa saldré en tu defensa.
Aisha: Gracias Elsword (le da un beso en la mejilla)
Erwer: Bueno... después de esta tierna escena... Espero les haya gustado y una vez este listo el capitulo 4 lo subiré. En ese episodio aparecerá Ara Haan y la clase la anunciare una vez lo suba.
R&R si les gusto y nos vemos en el siguiente capítulo.
