Ironía
03
El corazón de Rose se detuvo por unos instantes al oír esas pisadas alejándose. ¿Acaso alguien los había visto a ella y a Will besándose?
- "Idiota." – se reprochó internamente
Se sentía como una estúpida por dar semejante escena justo en medio del pasillo, donde había tan poca intimidad, pero simplemente no lo había podido evitar – pensó – Cuando Will la tomó de la mano al salir de la sala de Menesteres, la miró a los ojos y le dijo que le habría encantado abofetear a Julie por lo que le había hecho, ella no pudo más y se lanzó a sus brazos. En realidad hizo más que lanzarse a sus brazos. Mucho más...
-- Flashback --
- Will – susurró lacónicamente cuando el la estrujó en sus brazos.
- Todo el día he deseado hacer esto. – musitó el chico.
Al ver que su novio respondía tan enérgicamente a su abrazo, se animó a enredar sus piernas en las caderas de él, permitiendo que Will pusiera las manos en sus muslos y la cargara. Jamás hubiera creído que tuviera esa habilidad gimnástica, siendo que ella era pésima para los deportes.
- Rose, amor…bésame.
Luego, cuando el chico le hizo esa petición ella perdió la cabeza. Humedeció sus labios y los separó invitándolo a él a que la besara. Como lo imaginaba, su novio capto de inmediato la indirecta y se sumergió en su boca, llenándola de sensaciones placenteras y deliciosas.
- No Will…ahora no, alguien podría vernos.
- ¿Quién crees que estaría a estas horas de la noche merodeando por los pasillos? – preguntó enterrando el rostro en el cuello de su novia y besándolo.
- No lo sé… - susurró la pelirroja entre un jadeo de placer – Nosotros.
El chico soltó una carcajada y pasó una mano por sus cabellos oscuros. Luego extendió la mano hasta la melena pelirroja de ella y la desordenó un poco.
- ¿De qué te ríes?
- Eres demasiado ocurrente. – dijo Will depositando a Rose con cuidado en el suelo – Y demasiado encantadora. – indicó besando en la coronilla a su novia.
- Deberías parar de besarme – bromeó la chica – se supone que tienes que regresar a la fiesta.
- Sabes que preferiría quedarme contigo – dijo algo frustrado.
- ¿Y si alguien sospecha?
- ¿Tanto te importaría que supieran que sales conmigo? Jamás había pensado que te avergonzaras de mí…
Rose colocó una de sus manos en el rostro de Will y lo miró a los ojos con una expresión de angustia.
- Jamás me avergonzaría de ti. – declaró – Nunca.
El chico sonrió mostrando una hilera de perfectos dientes blancos.
- Esa es mi chica. – dijo tomándola por la cintura – Pero sigo sin entender el porqué hay que escondernos.
- Sabes de sobra que todos se entrometerían en nuestros asuntos y que tus "fans" no dejarían de molestarme.
- ¿Fans? – preguntó sonriendo – ¿Cuáles fans?
- ¡Todas las chicas de la casa!
- No todas las chicas de la casa me idolatran, solo las dos cuartas partes… - rió.
- Vanidoso. – gruño divertida la pelirroja volviéndose a acercar al chico para besarlo por última vez en la noche.
Fue allí cuando su corazón se detuvo. Cuando oyó esas pisadas alejándose. Primero eran lentas, luego fueron veloces. Alguien corriendo, alejándose del lugar.
-- Fin del flashback --
- Alguien nos vio. – musitaron Rose y Will al unísono.
- ¿Quién pudo haber sido? – preguntó ella preocupada. – Regresa a la Sala de Menesteres para ver si alguien falta.
- Tranquilízate. Creo que es mejor que se enteren, esto tarde o temprano se iba a saber.
- ¡Pero no quería que fuera de esta forma! – Exclamó ella – Quería que tú y yo se los dijéramos juntos.
- Calma linda. - dijo él acariciando su mejilla – Iré a ver si eso quieres, pero no pongas esa cara.
Rose abrazó a su novio.
- Yo iré sola a la Sala Común, apresúrate.
Will la miró por última vez y le deseó dulces sueños. Iría a investigar si alguno de sus amigos los había visto o si, por el contrario, se trataba de un extraño. Lo cual resultaría mucho, mucho peor…
Cuando Rose llegó a su Sala Común estaba pálida como el papel y temblaba como si se tratara de una hoja al viento. Sentía los latidos de su corazón se disparados, moviendo involuntariamente todo su cuerpo.
- "Calma Rose." - se dijo a sí misma – "Seguramente era un chiquillo asustadizo de primero. No se atreverá a decir nada."
Pero el pensar que quien los había pillado a Will y a ella besándose era un "novato" no la tranquilizaba en nada. Esos mocosos de primer año podían ser increíblemente indiscretos.
- "¿Pero y si era alguien conocido?" – le rebatió su consciencia.
- Imposible. – se respondió a sí misma, poco convencida.
- "¿Y si se trataba de Dominique o Louis?"
- Esos chicos no saben mantener la boca cerrada… - musitó con preocupación la chica mientras entraba al dormitorio femenino y se cambiaba de ropas. - Si se entera Victoire no me dejará en paz.
Pensó en su bellísima prima: mayor que ella, recién graduada e irremediablemente enamorada de Teddy Lupin. Tal vez no sería tan terrible si se enteraba. – "Ella mejor que nadie sabe lo que es estar enamorada." – meditó sintiéndose más serena – "Si las cosas se ponen mal Victoire saldrá en mi defensa"
Y vaya si necesitaría un defensor para lo que le esperaba si su enorme familia se enteraba de que llevaba un año saliendo con William Cabott.
No es que fuera un delito, al contrario, Will era como de la familia. Sus padres conocían a los de él desde los tiempos en que ellos estudiaban en Hogwarts y sabían que la familia Cabott era buena y honorable.
El problema no era la familia de él, sino la suya. Los Weasley's eran una "tribu" muy amplia: Sus padres, sus abuelos, seis tíos directos por parte de padre con sus respectivos cónyuges e innumerables primos (entre otros parientes más) formaban el clan Weasley, eran una familia encantadora, de eso no había duda, pero todos y cada uno de sus integrantes eran curiosos y entrometidos, les encantaba meterse en la vida de los demás y dar "consejos" de sobre como manejarla.
Pues bien, ella no necesitaba que su familia le dijera como llevar su vida ni que camino deberían seguir sus relaciones amorosas. Ya tenía suficiente con ser "la rara" de la familia como para que también se entrometieran en sus asuntos. Los amaba a todos y cada uno, adoraba sus peculiaridades y no los cambiaría por nada, pero prefería esperar para hablarles de su relación con Will.
Ya habían ocultado por un año su noviazgo y faltaban menos de dos para que se graduaran de Hogwars. Si podían resistir hasta entonces se lo anunciarían a todo el mundo el día de la graduación.
Sólo esperaba poder esperar hasta entones.
- Por favor – rogó la gryffindor una vez que estuvo metida entre sus sábanas – Que nadie revele nuestro secreto…
Continuará…
N/A: Hola a todos, siento haber tardado tanto en actualizar, les agradezco que me acompañen en este tercer capítulo, como verán esta vez estuvo narrado desde la perspectiva de Rose :D supongo que ya sabrán quien vio la escena romántica, las cosas se ponen interesantes, yo misma me estoy comiendo las uñas de la emoción ;D
Por favor, ayúdenme a mejorar como escritora enviándome sus reviews con cualquier sugerencia o comentario, les aseguro que todas sus opiniones son un tesoro para mí.
Si es posible participen en el foro "Príncipes de Hogwarts" (la dirección está en mi profile).
Hasta el próximo capítulo, besos.
Atte. Aimé
P.D.
Muchas gracias a: Giselle Lestrange, Diluz, Istel, Natha, Nonelia, Tatiana-chan, Girasol.de.Luna, SelePotter, Lita Black, Videl, kar y sol potter black por sus preciosos comentarios de los capítulos 1 y 2.
"Dejar reviews alivia el stress"
