Ha llegado con mucha emoción ¡el tercer capítulo! Sé que es un poco corto, pero es porque el cuarto como es de costumbre va a ser más largo, así que no queda más que decirles que lo disfruten.
Disclaimer: Como ya saben Hey Arnold le pertenece a Craig Bartlett, Nickelodeon y bla bla bla bla y así que no me demanden.
Capítulo 3: Fotografías
Arnold:
Después de aquel día, todo volvió a lo de siempre en la PS 118, ya estábamos en el 2do semestre del 5to grado, todo estaba en perfecto orden, yo prácticamente ya había olvidado lo que había sucedido con Helga, sin embargo de vez en cuando pensaba un poco en que es lo que podría sentir por ella, era un poco confuso y por si fuera poco, Lila ya era cosa del pasado en mi vida. Sí, así como lo leen, luego del problema con Timberly no volví a sentir algo especial por ella.
El hecho que les voy a contar sucedió un sábado, salí a jugar como siempre al campo Gerald, donde me encontré con los muchachos a la hora acordada hasta que ya se hizo tarde y todos retornaron a su casa, excepto Helga quien estaba recogiendo los bats, pues a ella le tocaba hacerlo esta vez.
De alguna manera sentí la necesidad de hablar con ella quizás solo por acompañarla.
-"Helga, ¿te puedo acompañar un rato? es que necesito hablar contigo un momento"
-"Seguro Cabeza de Balón, pero que sea rápido y conciso" aclaro Helga.
"Si, ¡lo prometo!" le dije. Helga se sentó en las graderías que se encontraban en la esquina y comencé a hablar.
Helga:
¡Esto era increíble! Arnold, mi amor más profundo y secreto quería conversar conmigo sobre alguna situación de su tortuosa vida. Esto era algo único "¿Qué sucede cabeza de taco?" pregunté tanteando el terreno. "Bueno la verdad es sobre Lila..." "¡LILA!" pensé "¡¿quiere hablarme de Lila?! ¡Criminal! le sigue gustando esa pequeña víbora manipuladora" (n/a: Rafaela, tu frase en un fanfic, ¿cómo se siente?)
"Bueno veras desde ya hace un tiempo tuve este pequeño problema con la hermanita de Gerald y Lila estuvo presente y desde ese entonces creo que ya no me gusta-gusta, ¿tú crees que me podrías ayudar a qué me vuelva a gustar-gustar?"
El sujeto estaba loco de atar si pensaba que yo lo iba a ayudar con esa mosca muerta de Lila, "¿y por qué quieres que precisamente yo te ayude con eso Arnoldo?" pregunté un poco molesta, "porque de alguna forma tu siempre me has ayudado en ese tipo de cosas, es por eso que te lo pido"
¡JA! no pensaba ayudarlo pero de alguna manera una parte de mi cerebro que no conocía me hizo reaccionar de una forma inesperada, "bueno Arnoldo, lo que yo creo es que quizás no te has dado cuenta de que Lila no era más que un simple amor platónico y cuando te diste cuenta de cómo eran las cosas en realidad, te desilusionaste cabeza de balón.
-"Quizás tengas razón, quizás solo era algo platónico" dijo Arnold con una voz un poco apagada.
-" Mira Arnold, lo que debes hacer es seguir con tu vida, es decir, hay muchos peces en el mar, ¿no crees?" Cuando terminé de decir eso, me sonroje un poco, pues note que quizás eso se podía malinterpretar, sobre todo cuando con quien estaba hablando era con Arnold, así que intenté solucionar mi error "ehem … quiero decir, no hay porque preocuparse por estas cosas Arnoldo, aún somos jóvenes, tenemos toda una vida por delante."
-"Muchas gracias Helga, sabía que podía contar contigo."
-"De nada cabeza de Balón, pero no creas que siempre estaré ahí para solucionar tus problemas amorosos y peor gratis."
"¿Te acompaño a casa?" me preguntó con su voz tierna, dulce y amable"
"Si tú quieres, melenudo."
Arnold:
Estos momentos eran los que me agradaban de estar con Helga, era más fácil entablar una conversación y eso era realmente reconfortante para mí.
De camino a casa nos topamos con una gran sorpresa, la feria del queso había vuelto y estaban armándola. La feria del queso se había convertido sin saberlo, en una especie de tradición para mí, me gustaba mirar como la armaban.
Mientras le daba una mirada a todo, divise la vieja máquina de fotos, aquella en la que alguna vez me tome fotos con Lila, recordé que tan bien la pasamos, de repente se me ocurrió una gran idea.
-"Helga ¡mira! ¡La vieja máquina de fotos!"
-"¿sí, que pasa con eso Arnoldo?"
-"¿Y si nos tomamos una foto?" sonreí.
-"¿foto, ¡estás demente Arnold!? ¡Para qué querría tomarme una foto contigo! ¿En qué piensas cabeza de balón que tomándonos unas fotos juntos vas a solucionar los problemas mundiales?"
En ese momento, sentí como si me hubieran negado el aire, tal vez un poco decepcionado, triste, ofuscado y confundido. Quién sabe que cara habré puesto pero de repente la respuesta cambio.
"¡Ay!" dijo resignada "está bien cabezota, pero solo porque estoy de buenas."
Y fue así como me tome mi primera foto con Helga, quizás era algo tonto en ese momento, pero ahí y ahora, esas fotos significan mucho para mí. Quizás a Helga le extrañó todo este hecho, pero aún estoy feliz de haber conversado con ella aquella noche.
Luego de aquel día, volví al principio de una etapa que separo y unió caminos.
Bueno eso es todo por hoy nos vemos en el próximo capítulo de este fanfic, el cual aún no sé qué efectos tenga en la gente porque casi nadie deja Reviews. Agradezco igualmente a personas como YaShi-MGJ y Rafaela, gracias a los que me apoyan para seguir esta saga.
