Disclaimer: La historia es mía, pero los personajes no.

Vale: Jejeje ^^ lo siento por demorarme tanto... saben como es el colegio... el estudio, las responsabilidades y todo eso n/ /nU

Lectores: Mhhmmpp... siii como no... te creemos -en tono sarcástico-

Vale: Por favor no me cuelguen, aprecio mi vida... T-T

Lectores: Entonces empieza con el fic ¬¬

Vale: Esta bien, pero antes, déjenme decirles que amo sus reviews y que...

Lectores: EMPIEZA! -encienden sus antorchas-

Vale: Lo siento... ya... uy que geniesito... ahí les va...


Te robaré


Cap. 3

Todo lo que veía era una amalgama de colores, un sinfín de vestidos moviéndose al compás de la música y muchos hombres, jóvenes y viejos, vestidos elegantemente con sus pantalones negros y la chaqueta del mismo color, encima de la camisa blanca y la corbata.

Había un grupo de mujeres chismosas... "Las solteronas"... por alguna razón, su madre siempre se arrimaba hasta allí cada vez que aparecía socialmente, hablaba con la marquesa Daniela de Devonshire, la baronesa Antoane de Valstrone y una que otra condesa de su misma posición, sus típicas amigas de parloteo…

Su padre, se iba a hablar con sus socios, amigos de negocios... y hasta algunos amigos de su lejana juventud.

Pero eso a ella no le importaba... ni siquiera quería estar allí... su carnet de baile aún estaba vacía... y no es que ningún joven con oro en los bolsillos se le había acercado, de hecho, ella los rechazaba con un rotundo "No, gracias", y es que aún no podía olvidar la promesa de Inuyasha

- Entonces ven conmigo... si no... No me importará todo lo demás, ni tus padres... nada... - suspiró - yo... yo... te robaré de la fiesta si es necesario...

Inuyasha... ¿Qué estaría haciendo en ese momento?... ¿Cumpliría aquello que dijo?...

- El señor Ichigo, marqués de Smartvillage – anunció el hombre con porte de pingüino, todo chato y algo pelado el pobre.

Todo pensamiento se apagó cuando el hombrecillo parado en la entrada, anunció la llegada de un nuevo invitado... un invitado sin invitación, ya que al parecer nadie allí lo conocía o al menos eso daban a entender con sus despectivas miradas… típico de los ricos… se hacen los creídos frente a alguien que no parece ser de su misma posición económica… pero pasaba algo raro… aquel hombre mencionó que el recién llegado era marqués…

Apenas entró, inspeccionó a cada invitado con la mirada, parecía que estaba allí con un solo fin… buscar a alguien, y que al parecer si no aparecía ese "alguien" no se iría.

Siguió posando sus ojos en cada una de las asistentes, encontrándose con miradas azules, celestes y verdes, hasta uno que otro rojo, hasta que encontró aquel par chocolate.

Inmediatamente se acercó a Kagome, dio una mirada furtiva a los músicos, quienes siguieron con la alegre tonada de sus instrumentos, mientras la gente volvía a sus asuntos… o murmuraba sobre él… sea lo que sea, él no paró su caminata hasta ella hasta que se plantó en frente de la joven azabache, con un porte firme y refinado, sin perder de vista el sin número de emociones que reflejaban.

Ella estaba un poco asustada… lo conocía de algún lugar… pero de donde…

- U-usted ¿Quién es? – pregunta Kagome con algo de nerviosismo, el tipo era algo intimidante… pero algo se le hacía conocido.

- ¿No me digas que incluso ante ti e pasado desapercibido? – pregunta el supuesto señor Ichigo. Al ver la cara de confusión de la joven agrega – Soy Inuyasha, Kagome…

Claro que era Inuyasha… ¿Quién más podría tener esos brillantes soles por ojos?

- ¿Inuyasha?... – se hecha un poco de aire con el abanico - ¿Qué haces aquí?

- Cumpliendo con lo prometido

- ¿De qué…

- No te hagas… te estuve esperando en la casucha esa y no fuiste, ¿Crees que es bonito esperar?

- Lo siento Inuyasha, pero no es un buen momento, te dije que tenía que asistir a este baile, y aunque no me guste estar aquí, decepcionaría a mi madre – mencionó mirando al piso, pero inmediatamente sintió como Inuyasha la tomaba de la mano y lentamente la elevaba para darle un beso en el dorso de esta. Dentro de ella se estaba concentrando un cúmulo de emociones, en las que el Amor era el centro de todo… Quería estar con Inuyasha… levanta la mirada lentamente y se encuentra con aquellas orbes doradas que la miraban con escrutinio

- Ven conmigo, no me importa quién me juzgue contigo estaré, no me importa el que diga que por ti ando loco… Te robaré esta noche – ante esto le dio una leve sonrisa

Te robaré esta noche

Te robaré esta noche

Esas palabras retumbaban en la mente de Kagome, ¿Qué era lo que tenía planeado?

- ¡BANDIDOS! – gritó una mujer, inmediatamente se oyeron disparos al aire y casi todos los invitados corrían de un lado a otro, asustados por lo que aquellas personas podrían hacerles… Pero era algo ilógico que un grupo de personas irrumpieran en un baile… Tecnicamente no había casi nada que robar… Casi… A menos que…

Inuyasha seguía inerte. Ni siquiera movió su mano de la de ella, la miraba fijamente, aún con esa sonrisa que tanto le quitaba el aliento. Se acercó a su oreja, apartó un par de machones azabache y murmuró:

- Es hora de irnos Kagome

- Pero… mi madre… mi padre… - trató de poner excusas, pero sabía que de nada le iba a servir

- Ambos son unos traidores – espetó, pero sin cambiar aquel tinte de felicidad que se percibía su rostro

- ¿Qué… - no pudo continuar, Inuyasha, con la mano que aún conservaba libre, tapo su boca con delicadeza

- Te explicaré una vez que salgamos de aquí

Fue lo último que le dijo antes de mover la mano que antes estaba en su boca, a su cintura, empujándola, incitándola a correr entre todo el tumulto de gente que se empecinaba en salir de la mansión, observaba a la gente correr como loca, incluso a su madre, huyendo por un lado y a su padre por el otro

Ambos son unos traidores

¿Era cierto?... ¿Pero qué clase de traidores?... Todo era tan confuso, siguió corriendo hasta que se topó con uno de los maleantes, de repente sintió el miedo colarse por cada uno de los poros de su ser, no obstante, lo único que hiso aquel hombre fue pararse delante de ella y hablar con Inuyasha que estaba a su lado izquierdo, nunca lo había visto tan feliz como en aquella ocasión.

- Vamos al rancho

- ¿Cuál rancho? - trata de indagar, se suponía que eran esclavos... que no tenían nada...

- El de mi padre - vio la mirada confusa de la chica ante tal descubrimiento y prosiguió - antes de morir, con el poco dinero que logró juntar, logró comprar un rancho por Smartvillage, un poco lejos de aquí.

- Con que por eso te presentaste de esa manera... y sobre

- ¿El otro nombre? - Kagome asiente - era de un amigo de mi padre

- Y sobre lo de mi familia...

- Kagome, eso es muy delicado, preferiría hablarlo contigo una vez que estemos en el rancho, ¿Bien?

- De acuerdo - no le queda de otra mas que aceptar, ya habrá tiempo conversar, pero mientras tanto, tienen que aprovechar la poca libertad que tienen.

Sube rápidamente a la carreta en la que se sube Inuyasha con los supuestos bandidos y se van directo a el rancho Taisho... el lugar donde podrían iniciar una nueva vida


Vale: Ya saben..., si les gusta déjenme un review, ¿sí?

Lectores: Y ESTA VES NO TE DEMORES! ¬¬

Vale: Bien, bien... lo prometo -hago una de esas caras del grinch- jejeje XD

BYE

By: valeaome :3