Hey, hey, ya estoy aquí. Primero que nada, siento que el anterior capítulo fuera tan… horrible. Así que espero que este sea mejor. Nos vemos abajo.

Como siempre, iCarly no me pertenece.

Al día siguiente, en el apartamento de los Shay, se estaba dando comienzo a la tercera guerra mundial…

-¡No me pienso poner estas cosas para ir al instituto ya viste lo que me pasó ayer! ¿¡Acaso quiere que me vaya de morros y me parta la nariz?

-¡Pero tienes que aprender a andar para el concurso Sam!

-¡Puedo ponérmelos al salir de clase y llevarlos el resto del día!

-No, te los pones ya. Y punto.

-¡Me pone nerviosa el ruidito que hacen a cada paso que doy!

-Me da lo mismo.

-¡Acabaré con los pies destrozados!

-Te los vas a poner de todas formas.

Carly se seguía mostrando impasible a las miles de excusas de su rubia amiga, la cual, tras cincuenta intentos más, desistió. Sí, no era propio de ella rendirse ya que como todos sabía "Mamá juega para ganar", pero también sabía que si Carly se ponía en ese plan, no la hacía cambiar de opinión ni Taylor Launter mojado, sin camiseta y de rodillas delante de ella.

-Está bien – Dijo resoplando - Me los pondré. ¡Pero exijo empezar por algo menos peligroso para mí y para el resto de la sociedad! – Sentenció señalando a su amiga.

-Está bien. Empezarás con estos que son más bajitos y cada semana irás avanzando de nivel, ¿vale? – Dijo tendiéndole unos botines con unos 4 centímetros de tacón ancho.

-Vale. Al menos con esto no me mataré. Dudo que pueda andar con esos taconazos de aguja.

-Podrás no te preocupes.

Salieron del apartamento en dirección al instituto. Al llegar, se dirigieron a sus taquillas, donde las esperaba Freddie, que sostenía una pequeña cámara de vídeo.

-Hola Freddie.

-Freddiefer. ¿A qué viene la cámara?

-A que voy a grabar todo el proceso del concurso para que veas tus progresos tus errores y de más para ayudarte a… ¿llevas tacones?

-Me ha obligado ella. ¿A que és una crueldad? – Dijo poniendo ojitos de cachorrillo a la cámara provocando que Freddie soltara una risita.

-Si puedo ser sincero sin que me mates, te quedan bien. Lo diferente es divertido.

-Sigo pensando que es una crueldad que me obligue a llevarlos aquí. Me veo ridícula.

-Freddie enfoca aquí – Dijo Carly sacándose unas tarjetas de colores del bolsillo. – Sam, ¿qué harías con un millón de dólares?

-¿Cómo?

-Una de las pruebas es de preguntas, así que anoche, puse una petición en el blog del programa para que los fans pusieran las preguntas que te podrían hacer en el concurso, las apunté y se las he dado a algunas personas para que a lo largo del día te vayan preguntando, así practicas.

-Muy inteligente Carly – Admiró el técnico a la morena.

-Oh, Fredalupe le hace la pelota una vez más a su enamorada para que se fije en él. Qué penoso – Esto último lo soltó con desprecio.

-Tú contesta.

-Es imposible que algún día tenga un millón de dólares. Pregunta respondida. Me voy a clase.

Y con esto se fue caminando hacia la clase.

-¿Qué opinas de su respuesta?

-Que tenemos mucho trabajo por delante.

A lo largo de la mañana, Gibby, Carly, Spencer, sí Spencer también quería ayudar, y Freddie, al cual Carly le había dado un montón de tarjetas, fueron bombardeando a Sam a preguntas como…

-Si tuvieras comida y tu mejor amigo estuviera muriendo de hambre, ¿la compartirías?

-Sí hombre, mamá nunca comparte su comida.

-¿Qué harías con un rotulador rojo?

-Pintarte la cara mientras duermes Freddie.

-¿Crees que los estudios son importantes para la vida?

-Creo que los estudios son una perdida de tiempo y que requieren demasiado esfuerzo.

-¿Qué harías para acabar con la pobreza y el hambre en el mundo?

-Haría que los que tienen hambre se comieran a los vagabundos.

-Sam eso es asqueroso. – Se quejó Carly.

-Es un gran método.

-¿Qué harías si en un baile del colegio tú y otra chica lleváis el mismo vestido?

-Nada por dos motivos. Uno, nunca me verás en un baile del colegio. Dos, ¿desde cuando me pongo yo vestidos?

Y una larga lista de preguntas respondidas del mismo modo.

Esa misma tarde en el estudio de iCarly, Carly y Freddie miraban las respuestas de Sam.

-No puede ser. – Gritó Carly exasperada - Sé que en las normas dice que hay que ser sincero, pero todos mienten en esas pruebas…

-O tienen un modo de pensar totalmente opuesto al de Sam. – Terminó Freddie.

-Llevo un día con esto y creo que voy a rendirme. ¿A quién queremos engañar? Nunca podremos hacer a Sam menos Sam.

-Sam siempre va a ser Sam, eso está claro. Pero hacerla un poco más femenina aunque sea hasta dentro de 4 semanas yo lo veo posible.

-Ya lo intenté y viste lo que pasó. No podemos decepcionar a los fans de iCarly, así que llamamos a Melanie, que se presente ella y listo. Nadie notará la diferencia.

-No Carly. Conseguiremos que Sam mejore.

-Espero que tengas razón, por que si no…

-Mamá ya está aquí – Dijo la rubia entrando de un salto en el estudio.

-Y hablando de la reina de Roma – Dijo Freddie.

-¿Qué has dicho? – Preguntó amenazante.

-Estábamos hablando de ti Sam. Para ser más exactos de tus respuestas. Sam, no puedes ir a un concurso de belleza y decir que para acabar con el hambre y la pobreza alimentarías a los hambrientos con vagabundos. – Se quejó la morena.

-Pero en las normas dice que hay que ser sincera-

-Pero no así de sincera. Debes responder otras cosas menos salvajes que también sean sinceras.

-Pero…

-Ya vale Sa. Carly tiene razón. Dijiste que hacías esto para demostrar lo valiente e intrépida que eres. Si eso significa actuar como una repipi durante unas horas en un concurso hazlo. – Saltó de repente Freddie.

-Vaya que raro, defendiendo a Carly.

-Ahora no estamos hablando de eso. Defiendo a Carly por que quiero. Siempre con lo mismo. Carly ya no me gusta. Y te recuerdo que ella sale con Brad.

-Ya vale de discutir vosotros dos. Ahora vamos a ver todas las preguntas que te han hecho hoy y vamos a buscar respuestas alternativas. Después vamos a practicar con los tacones el subir y ajar las escaleras y el andar más femeninamente. ¿Ha quedado claro o lo tengo que repetir? – Dijo Carly como si fuera un sargento dando órdenes a sus cadetes.

-A sus órdenes señora – Dijeron Sam y Freddie a la vez mirándose amenazadoramente por ello.

La tarde fue pasando y a Carly los nervios se le crispaban poco a poco, haciéndola estar cada vez más segura de que era imposible hacer a Sam más femenina.

Entonces a Freddie puso su cara de idea. Era perfecto, imposible que aquello fallara. Bueno… podían tener algunos contratiempos, pero si vigilaban a Sam de cerca, cosa que era obvia que harían tanto él como Carly, podría haber encontrado la solución a su problema.

Y hasta aquí. Bueno tengo que deciros varias cosillas. Primero que siento de nuevo lo del capitulo anterior. Segundo, mañana me voy a Valencia por que el martes empiezo la universidad (estoy mega nerviosa) y todavía no me han comprado un ordenador portátil, por lo tanto no creo que pueda subir nada hasta el sábado o el domingo, lo siento mucho. Tercero, no me gusta mucho como está quedando esta historia, tengo varias ideas y este capitulo me gusta más que el anterior, pero no sé, por eso quiero que me digáis si queréis que la siga, por que si no, yo la borro y sin problemas. Cuarto, dejad vuestros reviews, a parte de diciéndome la cosa que he puesto antes, si os ha gustado si no y lo que os de la gana. Quinto, espero que os guste. Y por último…

Besos y hasta la semana que viene ^^