Bueno algo tarde pese a haber prometido rapidez, pero en fin, aqui esta el tercer capitulo, disfrutenlo y cuenta regresiva: 2 capitulos para el final.
DIA 3: Sentimientos Verdaderos
Era de mañana en Ciudad Petalburgo y en una casa la mayoría de sus habitantes ya se encontraban despiertos.
Ash tenia unas batallas de practicas con Norman; Brock, Tracey y Max "estudiaban" a los pokemon de Brock pertenecientes a la región Shinno; Dawn, Caroline y Misty preparaban el desayuno. La única ausencia notable era la de May.
La chica se encontraba en su habitación aun cubierta con sus cobijas, las palabras de Dawn no dejaban de dar vueltas en su mente.
"¿Por qué?" era el único pensamiento que tenia, no sabia el por que se deprimía al escuchar los sentimientos de su amiga, peor aun, el imaginar a Ash y Dawn juntos le ocasionaba una profunda tristeza.
–¡Estúpido Ash!– decía arrojando su almohada hacia la puerta.
–¡Auch!– la chica habría seguido arrojando objetos de no ser por este ruido.
–¡Ash!– el chico estaba tirado frente a su puerta con Pikachu a un lado, al parecer le había golpeado con la almohada.
–Puedo saber por que soy estúpido y merecía ese golpe– Ash se levantaba sobándose la nariz.
–Eh… bueno… por nada en especial– la chica evitaba mirarle.
–Sabes no te he hecho nada para que me evites–
May se sorprendió por esto, en el pasado Ash pasaría su actitud por alto, el chico por su lado se sentó junto con Pikachu a los pies de su cama.
–Hasta ayer estabas bien– le comentaba Ash.
"¿Se habrá dado cuenta?..." eran los pensamientos de la chica que le volteo a ver ligeramente.
–¿Estas enferma?¿Fiebre?¿Te duele el estomago?– Ash comenzaba a pensar en distintas enfermedades.
May solo soltó un suspiro, esperaba demasiado de Ash cuando era precisamente el: Ash.
–Lo cierto es que tu madre esta un poco preocupada por ti– Ash adoptaba un tono serio –Y bueno te has estado comportando algo un poco rara… mas tímida de lo habitual… bueno de hecho tu no eras tímida– le comentaba Ash.
May le miro por unos instantes, su madre tal vez se había percatado de todo, pero le sorprendía que Ash se hubiera percatado de su cambio de actitud.
–No es nada no te preocupes– la chica abrazo sus piernas mientras miraba las sabanas como si en ellas se encontrara algo muy interesante.
–Si tienes un problema sabes que puedes contar conmigo– le decía con una sonrisa –Tal vez no sea el mas indicado, pero sabes que nunca te dejare sola– Ash decía esto levantando su puño, Pikachu imitaba la acción de su amo.
May miro esto un poco sorprendida y después mostro una ligera sonrisa, sin lugar a dudas Ash le había levantado un poco el ánimo.
–Démonos prisa Dawn y los demás nos esperan– Ash tomaba la mano de la chica.
May hubiera estado contenta por esto de no ser por un detalle, Dawn.
–No quiero– la chica se soltó de la mano de Ash.
–May– Ash miro el rostro de la chica el cual se mostraba algo deprimido.
Ash se quedo parado unos minutos frente a May, la chica ni siquiera le miro. Ash soltó un suspiro en modo de resignación.
–Pikachu, podrías tratar de convencer a May– esto lo decía dando la espalda a ambos –Por alguna razón siento que mi presencia le incomoda– después de esto se retiro cerrando la puerta tras de si.
Las ultimas palabras de Ash sorprendieron a May, era verdad que en esos momentos se sentía incomoda con Ash y con Dawn, miro por unos minutos la puerta por la cual había salido Ash.
–Pika– Pikachu tiraba de una de las mangas de la pijama de May.
–¿Por que Pikachu? ¿Por que me siento así?– era la única respuesta que obtuvo el roedor de la chica.
En el desayuno la ausencia de May era notoria, su padre estaba algo preocupado pero tal vez se tratara de una enfermedad in importancia así que estaba mas tranquilo, para el resto era la misma historia a excepción de Caroline y Ash.
Ash pensaba en algo que podía haber provocado el estado de la chica, pero no encontraba nada que el pudiera haber hecho.
Por su parte Caroline parecía saber que pasaba con su hija.
El desayuno termino con normalidad y después de ello al no estar May decidieron que lo mejor era no organizar las típicas salidas en grupo, por lo que cada quien se dirigió por su cuenta a sus sitios de interés.
Ash decidió salir a caminar un rato, seria una de las pocas oportunidades que tendría de meditar las cosas en solitario.
Dawn que había cambiado su atuendo invirtiendo los colores y cambiando sus botas por unas color café claro, veía esta como su oportunidad para tener una cita con Ash.
–Asechando a tu presa– Misty aparecía detrás de Dawn haciendo a esta saltar.
–¡De que hablas!– exclamaba Dawn nerviosa.
–Lo escuche todo, no era mi intención, pero si vas a confesar algo al menos cierra la puerta– le comentaba Misty a una Dawn con la cara muy roja.
–No… no se de que hablas– Dawn hablaba muy nerviosa.
–No tienes de que avergonzarte es normal… bueno la parte que no es normal es que sea Ash– Misty decía esto con una sonrisa.
–Acaso tu…– iniciaba Dawn.
–Si, alguna vez me gusto Ash– Misty observo el cielo –Es raro hablar de esto ya que siento que en aquella ocasión yo también le gustaba a Ash… pero tomamos caminos separados, ahora solo somos amigos pero supongo que es lo mejor– Dawn observo a Misty la cual parecía un tanto nostálgica.
–Misty…–
–Creo que tu presa se escapa– decía Misty quien tenía una mano cubriendo sus ojos del sol para divisar a Ash.
–Eeehhh– sin decir más la chica salió corriendo esperando alcanzar a Ash.
–Veo que no has perdido tu encanto– soltaba Misty al aire antes de entrar a la casa nuevamente.
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Ash caminaba por las calles sin un rumbo fijo, había esperado un momento a solas y ahora que lo tenía realmente no sabia que hacer.
Soltó un suspiro al recordar la actitud de May hacia el, realmente llegaba a comprender muy poco a las mujeres.
–Por que todas son tan difíciles de comprender– se detuvo un momento y noto que había parado en una de las novedosas escuelas para entrenadores.
Decidió seguir caminando, doblo en la esquina de la escuela y noto los campos de entrenamiento, en estos había una chica de su edad junto a un Charmander, ambos practicaban el tiro al blanco con unos discos.
Si Ash debiera calificar la actuación de ambos sin duda les pondría un 5, de tres discos solo acertaban a uno y por muy poco.
–Debemos rendirnos, esto es imposible– decía muy resignada la chica.
Ash quien estaba por retirarse no lo hizo pues el conocía muy bien el sentimiento de que las cosas no salieran como se tenían planeadas.
Giro para observar a la chica, la cual era rubia con ojos verdes, vestía el uniforme de su escuela el cual consistía en una blusa blanca, un chaleco color crema y una falda color gris.
–No es imposible, es solo que lo estas haciendo mal– Ash le respondía detrás de la reja.
–¿Quién eres?– preguntaba la chica.
–Me llamo Ash y vengo de Pueblo Paleta… espera, debo dejar esa costumbre–
–¿Acaso eres entrenador?– preguntaba nuevamente la chica mientras se levantaba con visible desconfianza.
–Así es y solo pasaba por aquí, pero no pude evitar detenerme al oír tus palabras– la chica miro a Ash con mas confianza.
–Mi nombre es Allison… y por lo que dices tu debes de saber mucho– la chica pensaba que Ash posiblemente fuera un novato.
–Tu problema es simple– Ash hacia caso omiso a las palabras de la chica.
–Si es tan simple por que no podemos lograrlo– la chica estaba algo desesperada.
–El ataque de tu pokemon es muy bueno… si deseas noquear a un Geodude–
–Bueno… eso que tiene de malo– mencionaba la chica con una cara de confusión.
–El ataque es muy poderoso y lento, si pudiera lanzar un ataque menos potente sería mas veloz y podrías darle a los tres discos– comentaba Ash como si fuera lo mas natural.
–¿Cómo?– la chica no había comprendido del todo.
Ash sin pensar trepo la reja y salto del otro lado, Allison únicamente observaba la acción del chico.
–Sabes que puedes ser tomado por un acosador– le mencionaba con una cara no muy alegre.
–Ya habrías gritado, por lo que a mi parecer tenia tu consentimiento… ¡Y yo nunca haría eso!– Ash sin duda sabia a que se refería la chica.
Sin pedir autorización de la chica Ash se acerco a Charmander el cual lo observo detenidamente.
–Puedes mentalizar tu ataque– el pokemon asintió levemente –Divide esa fuerza a la mitad y lanza– el pokemon de fuego cerro momentáneamente sus ojos y cuando los abrió parecía listo.
Ash presiono el botón de encendido de la maquina de discos.
–¡Lanzallamas!– el Charmander acato la orden Ash y para sorpresa de la chica el pokemon acertó a los tres blancos.
–¡¡¿¿Cómo??!!– Allison estaba totalmente sorprendida.
–Un ataque fuerte no lo es todo, hay que saber cuando un ataque debe ser rápido y cuando debe ser fuerte, con trabajo se logran ambas cosas al mismo tiempo, pero eso requiere mucho tiempo– Ash sonreía.
–Vaya, y yo pensaba que eras un novato– soltaba la chica sin reparo.
Ash cayó al oír esto.
–No sabia que daba esa impresión– respondía el chico mientras se recuperaba.
–Bueno muchas gracias– la chica se colocaba junto a su Pokemon –Ahora no fallare en mi examen practico–
–Me alegro– le respondía Ash.
–Si no estuviera en clases te lo agradecería como se debe, además este uniforme no me agrada mucho– la chica se observaba a si misma.
–No te preocupes no hace falta– Ash comenzó a correr hacia la cerca y cuando estaba por saltar se detuvo y se dio media vuelta –Ese uniforme te queda muy bien– después salto la cerca y comenzó a caminar dejando a la chica con la cara roja.
–Me queda bien– susurraba la chica con la cara mirando al suelo.
Ash caminaba sin rumbo pensando si lo que había dicho estuvo bien.
–Bueno no importa, aunque me recordó un poco a mi– Ash sonreía mientras era seguido por una chica.
"Por un momento creí haberlo perdido" pensaba Dawn mientras seguía a Ash.
Con Ash localizado su siguiente paso era el encontrárselo de manera "accidental".
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May se encontraba aun en cama, Pikachu había intentado de todo para levantarla y nada había funcionado, incluso estuvo tentado a lanzarle un impactrueno como lo hacia con Ash, pero tal vez la chica no estuviera acostumbrada.
–Lo siento Pikachu, seguro tienes cosas mejores que hacer que estar conmigo… pero por alguna razón no me siento con animo– May volvió a mirar un punto inexistente con cierta desilusión.
Algo o mejor dicho alguien la saco de sus pensamientos pues estaban tocando la puerta de su habitación.
–Hija, ¿Puedo entrar?– Caroline preguntaba detrás de la puerta.
May sacudió un poco su cabeza y trato de poner la mejor de sus sonrisas.
–Adelante mamá–
Lo primero que vio Caroline fue la sonrisa de su hija, lo cual confirmaba sus sospechas.
–¿Que te sucede?– decía al tiempo que se sentaba en la cama.
–Nada, solo estoy algo cansada– mentía la coordinadora.
–Soy tu madre, a mi no me engañas– le decía de un modo comprensivo –Tu animo a cambiado, tu forma de actuar y no soy la única que se ha percatado– estas ultimas palabras surtieron el efecto esperado, captar la atención de la chica.
–¿Quiénes?– preguntaba con una sonrisa, esperando el nombre de cualquiera.
–Ash– con esto May abrió sus ojos de sorpresa –Ahora que lo pienso desde que el llego te has comportado así– Caroline tomaba una pose de reflexión.
May parecía algo nerviosa, pero realmente en su interior quería que alguien le dijera que sus sospechas eran ciertas aunque a la vez ella misma las negaba.
–¿Acaso Ash y tú han tenido una pelea?–
–Por que lo preguntas– May no entendía el motivo de esta.
–El subió a tu habitación en la mañana pero bajo un poco deprimido– Caroline parecía recordar –Ahora debe de estar dando una vuelta por ahí… tal vez con Dawn pues la vi salir después de el–
May al oír esto solo se deprimió más, lo que le faltaba, Ash en una cita con Dawn… pero por que motivo le importaba tanto.
–Así que tiene que ver con Ash– Caroline miro la reacción de su hija.
–No es que el me guste… pero no se por que…– comenzaba May.
–Por que no me cuentas todo con detalle de los últimos días– sugería Caroline a lo cual May únicamente asintió con la cabeza.
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Ash descansaba en una banca del parque mirando a los niños jugar con sus pokemon. Se estiro un poco para alejar la pereza y noto que había alguien delante de el.
–Hola Ash– se trataba de Dawn.
–Hola– le respondía al saludo.
–¿Qué haces por aquí?– le preguntaba, después miro los alrededores y continuo –¿Buscas conseguir novia?–
Ash rio con este comentario.
–No, solo deseaba estar solo un rato para reflexionar– Ash noto el cambio de expresión de la chica por lo que se apresuro a decir algo –Pero no me vendría nada mal algo de compañía– con esto Dawn se alegro.
–Bueno, podrías concederme un deseo– le decía Dawn con una enorme sonrisa.
–Claro– le respondía Ash.
–Tengamos una cita– esto sorprendió un poco a Ash.
–E-estas segura– Ash estaba aun muy sorprendido.
Dawn únicamente asintió, Ash no tuvo de otra más que aceptar. Antes de que se diera cuenta ya se encontraba con Dawn viendo una película, el tema de la película, terror, Dawn se paso las dos horas saltando debido al miedo y continuamente se abrazaba a Ash. Este no podía para de ponerse algo nervioso, por mucho que fuera su amiga era una chica y por muy mal que le fuera con las chicas el aun era un chico.
Pasaron de esto a dar un paseo por el centro comercial, miraban toda clase de objetos, para sorpresa de Ash ella no le insistió en ir a las tiendas de ropa, algo que el agradeció en sus adentros.
Sin embargo nada le impidió a la chica ir a mirar varios sitios, mientras ella miraba los distintos artículos, Ash encontró varias cosas interesantes, a todos y sin excepción les debía el regalo de navidad pues no habían podido celebrarlo con todos, así que decidió comprar algunas cosas en compensación.
–Listo, no vamos– decía Dawn quien había comprado una bolsa en color crema.
Ash quien ya había comprado lo suyo asintió y siguieron caminando.
En el trayecto Dawn estaba dudosa de si tomar la mano a Ash o no, de repente y sin previo aviso este le tomo la mano y comenzó a caminar más aprisa.
–¿Qué pasa?– se atrevió a preguntar.
–Nada, es solo que tengo hambre– le decía con una sonrisa a modo de disculpa.
El lugar que escogió no era muy elegante pero estaba acorde a la situación: dos chicos jóvenes en una cita.
Ash se había concentrado en su tercera hamburguesa mientras Dawn lo observaba.
–No habrá problema de que no lleguemos a comer– se regaño a si misma, no era la frase que deseaba comunicar.
–No te preocupes, antes de salir me dijeron que posiblemente todos saldrían por su cuenta y que regresarían a la cena– con esto Ash continuo en su labor alimenticia mientras Dawn también comenzaba a comer.
Después de su pequeña parada para comer se retiraron a un parque para descansar un rato.
–¿Hay algo mas que te gustaría hacer?– preguntaba Ash.
–Lo dices en serio– Dawn estaba algo sorprendida.
–Claro, después de todo es una cita–
Ash trataba de recordar lo que había leído en una de las tantas revistas que Brock le había prestado "Ser siempre cortes y pensar en los gustos y complacencias de la chica"
–Esta bien, hay un lugar– le respondía finalmente Dawn.
Ash se preguntaba por que ella habría querido una cita con el, posiblemente Dawn tuviera a un millón de chicos esperando por una oportunidad como la que el tenia en esos momentos.
El lugar era una parte del parque con una enorme fuente, la cantidad de personas era casi nula y la vista que daba la fuente y mas atrás el atardecer era una imagen muy hermosa, detalle que Ash paso por alto.
–Cierto…– Ash busco en una de los bolsas que el cargaba y saco un Piplup de peluche –Toma es un regalo para compensar navidad– le decía extendiendo el peluche.
Dawn tomo el peluche con una gran sonrisa, no le cabía la menor duda que cuando se lo proponía Ash podía llegar a ser lindo.
–Segura solo deseas estar aquí… hay mucho lugares mas y…– le comentaba Ash.
–Ash– al oír su nombre este se callo –¿Hay alguna persona importante para ti? ¿Alguna chica especial?– preguntaba Dawn muy decidida.
Ash solo mostro una sonrisa nerviosa.
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En casa de May las cosas progresaban favorablemente.
–Ya veo, así que te sientes de esa manera–
–Es extraño hablar esto contigo– le comentaba con sinceridad May a su madre.
–Pero seguramente no podrías hablar de esto con nadie mas– May sintió ante el comentario de su madre.
–Pero que crees que me sucede exactamente– May esperaba que su madre tuviera la respuesta.
–Eso es algo que tu debes de saber– miraba a su hija con cierta alegría.
–Eso no ayuda mucho– respondía resignada.
–Bueno, te sientes extraña al estar con Ash y el te puede alegrar o entristecer dependiendo de sus acciones– Caroline examinaba todo lo que su hija le había contado –No será que realmente te gusta Ash– finalizaba.
–Ya pensé en eso… pero por que no me gustaba cuando viajábamos– le respondía inmediatamente.
–En ese entonces tú estabas muy ocupada persiguiendo un sueño, además posiblemente Drew también tuviera que ver–
El razonamiento de Caroline parecía ser correcto.
–Pero, piensa, ¿Qué tan importante es Ash para ti? ¿Que tan especial es?– Caroline miraba a su hija buscar una respuesta.
May se abrazo más y comenzó a pensar en Ash.
–El… sin el no seria lo que soy… me enseño lo maravilloso del mundo de los pokemon– comenzaba a sonreír –Me apoyo en todo momento y me enseño muchas cosas, siempre estando a mi lado, es un gran amigo y le respeto mucho como maestro– May no podía dejar de sonreír, recordar todo eso le traía a la mente momentos felices.
–Entonces es muy importante para ti… pero… ¿A que grado? – Caroline finalmente parecía hacer pensara su hija.
–Yo… yo…– May no podía pronunciar las palabras que pensaba, así que respiro hondo y se relajo –No creo que solo me guste… el es muy importante para mi… le tengo un cariño mucho mas especial que el de solo un amigo– trago saliva, parecía por fin darse cuenta –Yo lo quiero… creo que me enamore del hombre mas despistado– finalizaba con una sonrisa y unas cuantas lagrimas.
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Ash no sabia que responder a la pregunta de Dawn, ella le miraba con ojos insistentes y el se enfrentaba a una situación que posiblemente empeoraría para el.
–¿Chica… especial?– fue lo único que soltó Ash.
–Ash… quizás no seas el mejor candidato para novio en el mundo… pero tu eres el mejor para mí– Dawn comenzaba lentamente a revelar sus sentimientos –Tu me gustas Ash… desde hace tiempo–
Ash se encontraba helado, nunca había estado en una situación así, jamás se imagino estar en una, no podía pensar, que debía responderle para no herir sus sentimiento y mejor aun, que sentía el realmente, que era lo que el realmente sentía.
–Dawn yo…–
