Hola chicas esta historia es de Yurika Cullen que muy amablemente me permitió adaptarla a los personajes de Candy Candy, y así compartir con ustedes su talento….espero le agrade tanto como las otras historias que su inspiración nos ha permitido disfrutas…

ACLARO! ES UNA TRANSCRIPCION Y TENGO EL PERMISO DE LA AUTORA PARA REALIAZAR LOS CAMBIOS DE SUS HISTORIAS Y COMPARTIRLO CON USTEDES... GRACIAS POR LEER Y APOYAR EL TALENTO DE YURIKA LEYENDO Y DEJANDO SUS REVIEW; ELLA SE PASA POR LAS HISTORIAS Y LOS LEE ADEMAS DE QUE YO MISMA LE INFORMO DE LA ACEPTACION DE SUS HISTORIAS POR ELLAS, SI EN DETERMINADO MOMENTO ELLA , TC GAN, MIKO o Trischiba PIDEN LAS RETIRE ASI LO HARE YA QUE ES SU DERECHO COMO AUTORAS AL IGUAL QUE NUNCA SUBIRE NINGUNA HISTORIA SIN LA AUTORIZACION PREVIA DE SU AUTOR ACLARADO ESTO DISFRUTEN DEL CAPITULO ...

INESPERADO

By. Yurika Cullen

Capitulo Tres

*-C-pov-*

— Albert— dije casi en un susurro— ¿Qué haces aquí?— él entro y cerró la puerta con seguro

— ¿Qué hago aquí? ¿Esa es la pregunta importante?— dijo medio molesto

— ¡Cálmate Albert!— le dijo Rose— Sera mejor que todos nos calmemos y hablemos tranquilos— Albert asintió— Candy— me dijo Rose, era lógico que quien tenía que hablar era yo

— Albert— dije mientras me sentaba en la cama— Perdóname… yo… estoy embarazada… no era mi intención… no sabía que…— no pude terminar, Albert me silencio dándome un sorpresivo abrazo

— ¿Por qué te disculpas?— dijo suavemente— no es como si lo hubieras planeado, además yo soy tan responsable como tú, ¿Por qué no me lo querías decir?— me reprocho

— ¿Escuchaste?— él asintió— tú tienes novia Albert, ¿Cómo voy a interponerme entre ustedes por esto? No me voy a sentir bien si llego a estropearte las cosas— Albert apretó su abrazo

— No digas tonterías, Elisa no me importa, la verdad es que, ya pensaba terminar las cosas de una vez por todas, tú no puedes estropear algo que ya esta estropeado, además si no me lo decías, ahí si ibas a dañar algo totalmente diferente, si me hubieras negado esto, me hubiera enfadado, yo también formo parte de esto, y pienso hacerme cargo de todo, no puedes negarme ese derecho— mi corazón latió aceleradamente, era realmente importante para mí que él no se enojara conmigo y que se tomara las cosas bien

— ¿Qué vamos a hacer?— le pregunte más calmada

— Por ahora, debemos hablar con los demás, necesitamos que George te revise y al niño también— al niño también, ya no era yo sola, tenía un niño bajo mi cuidado, inevitablemente, eso me hizo sentir bien, especialmente porque era algo mío y de Albert

— Si, tienes razón, además tarde o temprano se enteraran. Pero, me preocupa lo que vayan a decir— dije nerviosa, no quería decepcionarlos, ellos eran mi única familia y si me daban la espalda, estaba sola en esto, porque lo más seguro es que en mi "casa" mis tíos, en cuanto supieran la notician, no tardarían en sacar todas mis cosas a la calle

— No te preocupes Candy, van a entender, lo sé— yo suspire algo mejor. Ambos nos separamos y nos dimos cuenta que Rose no estaba en la habitación, lo más seguro es que hubiera salido para darnos algo de privacidad, le debía una grande a Rose. Albert salió hasta la puerta y segundos después apareció Rose con una sonrisa conciliadora en su rostro

— ¿Todo bien?— pregunto ambos asentimos

— ¿Ya llegaron todos?— pregunto Albert

— Si, Archie acaba de llegar con Annie y Ster y George no hace mucho llego del hospital— mire el reloj, eran las seis y media de la tarde

— Bien, vamos a hablar con todos— dijo de nuevo Albert, yo estaba medio muda— Pero antes, denme quince minutos— Albert salió de la habitación sin decir a donde. Rose se acerco a mí y me dio un apretón de manos

— Todo estará bien Candy, lo sé, no tienes porque ponerte así— me abrazo para reconfortarme y yo la acepte gustosa, nos quedamos en silencio y abrazadas un rato hasta que Albert apareció por la puerta de nuevo. Rose le dio una sonrisa alegre y lo abrazo, él le respondió de igual forma

— Yo me adelantare y les diré que quieren hablarles, no tarden— y se fue, Albert volvió a abrazarme

— Tranquilízate Candy, me estas poniendo nervioso—

— ¿Qué fuiste a hacer?— le pregunte para relajarme un poco

— Llame a Elisa— mi corazón se detuvo— se que no es la forma correcta, pero le dije que termináramos— abrí los ojos asombrada

— Albert…—

— No es por esto Candy, o en parte lo es, ya te lo dije, yo pensaba terminar con ella de todos modos y me parece una ridiculez continuar con algo que ya no tiene sentido, aunque se puso tan histérica como siempre, quedamos en encontrarnos mañana para hablar las cosas personalmente, se que fue poco caballeroso terminar con ella así, pero, ya me tenia ansioso todo esto, ahora me siento más tranquilo para actuar— antes de que pudiera decir palabra, Rose apareció de nuevo

— Todos ya están esperando abajo— Albert soltó un suspiro y me miro

— ¿Vamos?— yo imite su acción y luego asentí

Albert me tomo por la cintura y yo me sentí más nerviosa de lo normal, no por mis sentimientos, ni por los recuerdos de que hubiéramos hecho el amor, si no porque, ahora en verdad estábamos unidos para siempre y por nada más y nada menso que un hijo, ¿Cómo serian las cosas de ahora en adelante? Eso me tenía tan nerviosa, ¿Qué íbamos a hacer?

Cuando bajamos, en la sala ya estaban todos sentados en los sillones y hablando animadamente, Rose que venía junto a nosotros nos guio justamente hasta el sillón en frente de todos. Los ojos de toda la familia estaban firmemente en nosotros y las risas se callaron cuando nos vieron la cara tan seria, tomamos asiento, yo en medio de Rose y Albert, la estancia quedo en silencio y me sentí fatal.

— ¿Qué pasa hermanito? ¿Por qué las caras de velorio?— bromeo Archie, pero nadie se rio, en el aire se sentía la tensión, Archie al notarlo se quedo callado y puso su cara seria, esa que contadas veces se le ha visto

— Bien hijos— empezó George refiriéndose a nosotros tres en especial, esa última palabra me desarmaba mas, en verdad lo consideraba mi padre y siento que lo voy a decepcionar totalmente— ¿Qué es lo que tienen que contar?— Albert abrió la boca para empezar pero lo interrumpí levantando mi mano, tenía que ser valiente y aceptar las cosas, tendría que decirlo yo misma, esta vez no quería que hablaran por mí, ellos tenían el derecho a saber la verdad de mis propios labios. Respire fuertemente y saque fuerza de donde no tenía

— George, Rosemary— comencé— Chicos— los mire a todos— estoy… embarazada— dije al fin, la cara de todos se puso blanca, Rosemary se llevo las manos a la boca tapando una exclamación que nunca salió, George se quedo sorprendido, pero luego volvió a su cara tranquila y calmada de siempre, Archie por su parte quedo con la boca abierta y Annie, Ster y John simplemente me miraron en silencio, como tratando de analizar si era verdad

— Y el niño es mío— sentí a Albert rematar, esta vez de los labios de Rosemary salió la exclamación que antes había contenido, George no pudo poner su cara tranquila y la sorpresa realmente duro en su rostro, Archie cerro la boca de la impresión y parpadeo un par de veces, Annie, Ster y John, se pusieron tan tiesos como una tabla, pero tampoco dijeron nada, sentí a Rose removerse intranquila a mi lado, Albert seguía tan quieto como antes, pero no me gire a mirarlos, tenía mis ojos fijos en el resto de la familia

— Albert, Candy— dijo por fin George, regresando a su expresión tranquila— ¿es verdad?—

— Nunca bromearía con algo tan serio— dijo Albert y en su voz se noto la afirmación de lo dicho

— ¿Pero? ¿Cómo?— pregunto Rosemary sorprendida— ¿en qué momento…?— no termino la pregunta, Albert y yo nos removimos algo intranquilos

— Albert— volvió a hablar George— ¿hace cuanto lo saben?—

— Si mucho media hora— esta vez era Rose la que contestaba, George le dedico una mirada y antes de que abriera la boca ella le respondió— Se hizo un Test—

— Aunque los test sean algo confiables, mañana iremos al hospital para hacerte un examen de sangre— me dijo George, yo asentí avergonzada, aun no nos habían dicho que pensaban y nos nervios me iban a matar— Ahora sí, ¿Cuándo paso todo esto? Y ¿Por qué nunca dijeron que estaban juntos?—

— Porque no lo estamos— me aventure a responder con la verdad. Todos volvieron a poner cara de asombro

— No entiendo nada y estoy seguro y por las caras de todos a excepción de Rose que están en la misma situación que yo, aunque entiendo si no quieren contarnos nada, es su privacidad y…—

— No, George— comencé— es justo que todos lo sepan, todos estos años me han considerado como alguien más de la familia y yo no los veo de otra manera, así que es mi deber contarles las cosas—

— Candy, hablas como si fueras la única implicada en esto— me dijo Albert serio— Papá, yo les explicare— las miradas se dirigieron en su totalidad hacia Albert

— Te escuchamos entonces— volvió a liderar George

— No les habíamos dicho nada, porque como Candy dijo, no estamos juntos, pero el día de la fiesta de graduación, habíamos tomado mucho y las cosas pasaron— dijo incomodo— se que suena patético una historia tan trillada, pero es la verdad, no tengo excusa para justificar la decepción que imagino les cause, pero voy a responder como se debe y con lo que sea necesario, no pienso dejar a Candy sola— mi corazón salto de emoción al escuchar sus palabras, aunque era de esperarse, Albert siempre era todo un caballero, pero aun así, me sentía contenta por ello

— En verdad les pido perdón por desilusionarlos y comprenderé si no desean hablarme de nuevo— dije casi en un susurro, vi que Rosemary se levantaba rápidamente y corría hacia nosotros

— ¡Oh cariño! No pienses tonterías— dijo mientras me daba un abrazo— Nadie está desilusionado de nadie, solo estamos algo sorprendidos, esto fue muy repentino, pero tienes nuestro total apoyo, ambos— dijo luego soltándome y abrazando a Albert

— Rosemary tiene razón, y aunque las cosas se dieron de esta forma tan precipitada, estoy orgulloso de ti Albert por asumir tu responsabilidad como se debe, espero que las cosas les salgan bien— esta vez fue George quien se acerco a darme un fuerte abrazo, no pude evitarlo y las lagrimas empezaron a salir sin poderlas contener, George es como el padre que nunca tuve, su reacción y la de Rosemary, eran las que más temía, luego no tardaron en llegar los abrazos y palabras cariñosas de John y Annie. Archie por su parte me dio un abrazo de oso y giro conmigo por todo el lugar

— ¡Voy a ser tío!— grito emocionado cuando me bajo al piso, me sentí algo mareada y antes de caer todos corrieron a sostenerme— ¡lo siento Candy!— se disculpo aun sonriendo, no pude evitar reírme por la reacción de Archie, ahora si estaba más tranquila, el saber que tenía el apoyo de todos me hacía sentir mucho mejor

— Bueno, creo que ahora si debemos pasar al comedor, Candy debe alimentarse mejor de ahora en adelante— dijo Rosemary cariñosamente

Todos caminamos al comedor y aunque el ambiente era calmado, yo aun me sentía rara, especialmente teniendo a Albert a mi lado, aun me era difícil asimilar la idea de que yo estaba esperando un hijo y que el padre estaba justo a mi lado, además de que era mi mejor amigo y el hombre del cual estaba enamorada.

Después de la cena, los Conrwell se fueron y el resto subimos a dormir, esa noche Rose estuvo abrazada a mi toda la noche reconfortarme, aunque yo no dijera media palabra, ella sabia como me sentía y le agradecía de todo corazón que estuviera ahí para mí, lo menos que deseaba ahora, era estar sola.

Al día siguiente, temprano en la mañana, Albert y yo acompañamos a George al hospital para hacerme los exámenes, como era de esperarse, el resultado fue positivo, tenía dieciséis días de embarazo. George se haría cargo personalmente de mi embarazo mientras nos quedábamos en Lakewood y me concertó una cita para la próxima semana, antes de irnos a NY.

Al medio día, a la hora del almuerzo de George, de nuevo tanto él como Albert me acompañaron a mi casa, para dar la más reciente noticia, como era de esperarse, Sara y Niel amablemente me echaron de su casa y me dieron la espalda, no me sorprendió para nada, antes me asombro que actuaran tan calmadamente y no me soltaran un montón de improperios e insultos, tal vez la presencia de George y Albert se los impidió.

Rápidamente empaque mi ropa, pues me iría a vivir a casa de los Johnson, total, pronto nos iríamos a NY y de todos modos iba a dejar esta casa; me quedaría con Rose en su habitación y luego compartiría el apartamento de Albert en NY, anteriormente había quedado con Rose para compartir el apartamento con ella, pero debido a mi embarazo y al hecho de que los que teníamos que hacernos cargo éramos nosotros, hubieron cambios de planes, Annie se quedaría con ella en vez de con su hermano, John compartiría el suyo con Archie y Ster, que anteriormente lo haría con Albert, así que yo estaría con Albert.

Luego de que llegáramos a la casa de los Johnson, Albert salió pues tenía que reunirse con Elisa para darle las respectivas explicaciones, no quise interrogarlo mucho, pero me preguntaba qué motivo le daría Albert a ella para terminar su relación, obviamente tendría que informarle de mi embarazo, tarde o temprano se enteraría, pero como Albert me había dicho anteriormente que de igual forma iba a terminar con ella, me daba curiosidad saber que le diría, aun así, yo no le preguntaría nada, si él me quería contar, ya lo haría al regresar.

Efectivamente dos horas más tarde regreso y su expresión era calmada, aunque en sus ojos se notaba algo de disgusto, tal vez habían discutido fuertemente, algo normal en ellos, Albert me pidió que lo acompañara a su habitación para hablar de algo importante. En cuanto entre, las imágenes de esa noche se sentían más vividas y más claras, yo no había puesto un pie ahí desde esa noche así que tuve que controlarme para que Albert no notara en que estaba pensando. Él me invito a sentarme en la cama y el corazón se me acelero de nuevo.

— ¿Paso algo malo?— le dije refiriéndome a su cita con Elisa

— No, es solo que, como era de esperarse no fue nada agradable—

— ¿Qué le dijiste? ¿Qué te dijo ella?— no me contuve y le pregunte

— Primero le di las razones que ya tenía desde hace tiempo para terminar con ella, empezó con lo de siempre y a decirme que continuáramos, que nos diéramos otra oportunidad, pero la puse al tanto de tu embarazo y de mis intenciones de responder, eso la puso loca y empezó a gritar e insultarme—

— Imagino que yo no me escape de sus insultos— Albert me dio la razón

— No quedamos en los mejores términos, pues luego de soltar un millón de improperios se levanto y se fue— nos quedamos en un silencio incomodo luego de que Albert terminará de hablar

— Albert— él me miro simplemente— ¿Puedo preguntar a que te refieres exactamente con responder?— de repente se puso serio y me miro, no hacía falta que hablara, como siempre sus ojos me lo decían todo, me levante de un salto y empecé a caminar por toda la habitación— ¡Estás loco Albert! ¡Ni se te ocurra!—

— ¿Por qué no?—

— ¿Cómo que porque? Una cosa muy diferente es que me ayudes con el niño, ¿pero casarnos? Por Dios eso es anticuado Albert— dije desesperada

— A mi no me parece anticuado, es lo que debo hacer, es la forma correcta de responder— claro, lo que debe, no lo que quiere

— ¡No! Me niego absolutamente—

— Candy, yo estuve hablando con George y él me apoya, el niño no puede crecer sin un padre—

— ¡Y no le va a faltar! Lo podrás ver siempre que quieras, ¿Cuántos niños no crecen con sus padres separados?—

— ¿Y tú crees que no sufren por eso?— claro que lo sabia

— Si, pero ¿Y nosotros? ¿Te vas a atar a mí solo porque estoy embarazada? tienes y tengo derecho a casarme por amor— y aunque yo si lo haría por amor, no era justo para él, él tenía derecho a escoger con quien casarse y no hacerlo conmigo solo porque era su deber— eso sería cometer el peor error de nuestras vidas, no vamos a ser felices, lo estaríamos haciendo solo por el bebe y eso no es correcto, ni para el bebe, ni para nosotros— Albert se quedo en silencio, iba a abrir la boca para decir algo mas, pero nuevamente lo leí primero en sus ojos— Albert, no te preocupes por mi— le dije al final más calmada— no voy a ser la primera madre soltera ni la ultima, a mi no me importa lo que la gente piense, y yo no me sentiría bien al saber que lo haces solo porque es tu "responsabilidad" entiéndeme por favor, al bebe no le va a faltar ninguno de sus padres, ambos vamos a estar con él, juntos; tal vez no de esa forma, pero vas a ver que todo sale bien, por favor— le rogué, Albert suspiro y estaba a punto de aceptar, cuando sentí que la habitación se movía y la visión se me puso borrosa, antes de golpear el suelo, Albert ya me había agarrado a tiempo y me acomodaba en la cama

— ¡Candy! ¿Estás bien?— pregunto preocupado

— Si, son solo los mareos, George ya nos había advertido, ya paso, ya estoy bien—

— No importa, quédate aquí, voy a buscar a Rosemary para que te prepare un té o algo, no te vayas a levantar— y sin esperar mi respuesta se fue

Me quede analizando sus palabras anteriores y definitivamente, mi decisión era la mejor, aunque lo amara tanto y aunque moría por aceptar su propuesta, no era justo para él, no me sentiría bien conmigo misma si lo ataba a mi solo por el bebe, aunque él niño no tuviera la culpa de nada, yo estoy segura que amor no le va a faltar, ambos vamos a cuidar de él y aunque no estemos juntos las cosas van a salir bien o al menos, eso quiero creer. Unos quince minutos después, Albert apareció con Rosemary y con un té de manzanilla para mí, no me dejaron levantar de la cama hasta que no me lo hubiera terminado.

Los días pasaron rápidamente y el día de marcharnos había llegado, nos encontrábamos guardando nuestro equipaje en los autos para irnos al aeropuerto, George se haría cargo de ellos luego de que nos marcháramos y los enviaría hasta NY para que tuviéramos transporte, lastimosamente mi adorada camioneta no estaba entre esos planes, pues mis tíos no dejaron que me la llevara, ellos la habían comprado y estaba a su nombre, así que no tenía derecho en traérmela.

Las dos últimas semanas en Lakewood habían sido bastante incomodas para mi, Elisa había corrido la voz de mi embarazo, pero ella había contado la historia particularmente diferente, según su versión, yo me había metido en su relación con Albert, engatusándolo y drogándolo para acostarme con él, todo con la intención de quedar embarazada y obligándolo a casarse conmigo, al parecer Albert le había contado a Elisa como eran sus intenciones de responder, pero ella no sabía que yo no había aceptado y eso lógicamente no lo había contado.

En el pueblo todos me miraban fijamente, algunos no podía creer que hubiera hecho tales cosas con tal de quedarme con Albert, otros simplemente no lo creían, pero los que pensaban eso, eran muy pocos, la mayoría se dejaba llevar por la parte dramática de la historia y me veían como la mala de la historia y a Elisa como la pobre víctima. Mis amigos estuvieron conmigo todo el tiempo, y eso me ayudo mucho, siempre salía acompañada de alguien y en muchas ocasiones Archie se enojaba con algunas personas por quedarse mirándome fijamente, yo lo calmaba restándole importancia al asunto, pero lo peor, era cuando salíamos Albert y yo, claramente la gente creía confirmar la versión de Elisa al vernos a Albert y a mi caminar como si nada y los cuchicheos no se hacían esperar cuando pasábamos.

Todo eso había terminado y por fin saldríamos de ahí, me sentía realmente tranquila, pues NY era una ciudad grande, ahí los chismes personales no estarían en boca de todo el pueblo, y no todo el mundo estaba al tanto de la vida de sus vecinos. Porque a Lakewood se le podía aplicar el típico dicho pueblo chico, infierno grande, muy grande.

Nos despedimos de George y Rosemary, ella lloraba pues era la primera vez que todos sus hijos se irían por mucho tiempo, me daba mucha tristeza, porque yo sabía que se sentiría sola, yo misma había pasado mi vida sola antes de conocer a los Johnson, así que la comprendía a la perfección, tal vez fue eso o las hormonas descontroladas de mi embarazo, pero terminé lagrimeando junto a ella mientras le agradecía por todo lo que había hecho por mí en estos años.

El vuelo fue tranquilo, aunque descontando un breve mareo que me dio al despegar, el resto fue realmente bien, llegamos a NY al medio día, pues habíamos salido de Lakewood temprano en la mañana, tomamos un taxi hasta nuestro nuevo hogar, pues los tres apartamentos estaban en el mismo edificio, desempacamos y acomodamos todo antes de la cena. El apartamento tenía dos habitaciones, una sala amplia, cocina, un cuarto de lavado y un baño, no era muy grande, pero era muy cómodo y tenía el espacio suficiente para dos personas, aunque pronto seriamos tres.

Nuestro apartamento estaba en el tercer piso, el de Rose y Annie en el cuarto y el de John, Ster y Archie en el quinto, habíamos decidido buscarlos bien juntos, pues la idea era no separarnos. A la hora de la cena pedimos comida a domicilio y nos juntos en el apartamento de Rose para comer todos juntos, pero cuando llevaba mi tercera cucharada, el estomago se me revolvió y tuve que correr urgentemente al baño a devolver todo, Rose y Annie estaban segundos después conmigo en el baño. Luego de un rato y de no comer nada, nos despedimos cada uno a sus apartamentos, pero Albert no me dejo acostar hasta que no hubiera comido algo más liviano.

Al día siguiente Rose y Annie fueron a nuestro apartamento y nos sacaron a rastras a Albert y a mí para ir de compras para el bebe, al comienzo me rehusé, pero al final acepte, era imposible luchar contra ellas. Cuando estuvimos en el local especialmente de ropa de bebe, el sentimiento de maternidad me inundo y por primera vez en mi vida, me sentí a gusto comprando. Era la primera vez que sentía tan real el hecho de que iba a ser madre, que un niño estaba creciendo dentro de mí y que todo eso que estábamos comprando era para él, empecé a mirar todo ilusionada y a imaginarme como sería mi bebe y como se vería con dicha ropa puesta. Albert al parecer estaba igual, pues lo vi tan metido en la compra como yo. En un momento de descuido lo perdí de vista, pero cuando lo encontré venia con un gran oso de peluche en sus manos.

— ¡Albert! ¿No te parece que exageras? Dudo que ese peluche quepa por la puerta— le dije en broma

— Claro que entrara, o ¿no te gusta?— dijo ofendido

— Claro que me gusta, pero es demasiado—

— Nada es demasiado para mi hijo— dijo animado, mi sonrisa se borro y me puse seria, su hijo, Dios mío, en serio era su hijo y verlo tan animado hacia que mi corazón se acelerara, y a la vez que me llenara de miedos ¿Qué tan capaces seriamos de tener a este niño? ¿Qué tan preparados estábamos?— ¿Pasa algo? ¿Te sientes bien?— yo asentí

— Es solo que, ¿En verdad vamos a tener un hijo? Me da miedo no ser lo suficientemente capaz para criarlo— Albert me abrazo con un brazo mientras sostenía el peluche en el otro

— Tranquila Candy, vamos a estar juntos ¿No? No te preocupes, todo saldrá bien, mejor dime ¿Lo llevamos o no?— dijo sonriendo, yo me contagie y le respondí la sonrisa mientras asentía

— ¡Qué lindo peluche hermano!— grito Rose abrazando al oso

— Pero ¿no es un poco grande?— dijo Rose, Albert negó— creo que Archie se va a poner celoso si el bebe abraza mas a ese oso que a él, anda emocionadísimo diciendo que él será su tío oso— todos reímos por eso, Archie parecía más ilusionado con el niño que nosotros, no paraba de decir lo que haría con su sobrino y los juegos que le enseñaría, además de que se auto nombro el tío oso— en fin, venía a preguntarles, ¿Qué les parece esta?— dijo señalando una cuna de bebe de color blanca con morado claro que traía la vendedora, mi sonrisa no tardo en aparecer al verla, realmente me gustaba, era un color algo neutro y como aun no sabíamos el género del bebe, era adecuada

— Me gusta ¿Tu qué dices Albert?— le pregunte sonriendo, él me respondió la sonrisa

— También me gusta, la llevamos— le dijo a la vendedora, la chica nos sonrió

— Buena elección, por cierto, hacen una pareja muy linda— inmediatamente me sonroje y vi a Albert sonreírle a la chica y no corregirla, me quede callada y no la corregí yo, pues nadie lo hizo

Compramos un par de cosas más y luego pedimos un taxi, Rose y Rose tuvieron que irse aparte, pues habían tantas cosas que no cabíamos los cuatro juntos en un solo taxi. Cuando llegamos John y Archie bajaron a ayudarnos a subir las cosas, estuvieron toda la tarde con nosotros ayudándonos a acomodar y decorar mi habitación pues ahí estaría la cuna del bebe, para sorpresa de todos y por el contrario a nuestros pensamientos, a Archie le encanto el oso gigante, dijo que sería una forma de que el niño lo recordara cuando el no estuviera y que ya se encargaría él de regalarle otro oso gigante por su cuenta.


LA VERSION ORIGINAL DE LA HISTORIA ESTA BASADA EN LOS PERSONAJES DE Twilight Bella & Edward

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