Educando a Scootaloo

Capítulo 3: "Mudanzas difíciles"

Twilight volvió a revisar una vez más sus cálculos en la pizarra que había traído con ese propósito y sonrió al notar que por tercera ocasión no estaba equivocada, así que, mirando a Spike dio una señal de asentimiento y el pequeño dragón acciono un mecanismo que estaba en el suelo.

De la casa de Rainbow Dash descendió una pequeña nube de un curioso color azul oscuro. Una vez que se posó en el suelo Twilight se subió en ella demostrando que podía permanecer en ella como si se tratara de un objeto sólido.

—Solidificación permanente. —Explicó a las otras ponis que la miraban sorprendidas—Esto permitirá que las amigas de Scootaloo puedan visitarla… Cuando les hayan levantado el castigo.

Hubo un silencio incómodo y Pinkie fue la primera en subirse a la nube con Twilight, seguida por Applejack y Scootaloo.

—Un elevador de nubes. —Pinkie parecía muy maravillada— Que bueno que estaba por aquí cerca ¡Me hubiera perdido esta increíble invención!

— ¿Más increíble que el hecho de que Rainbow sea madre? —Preguntó Applejack, un poco sorprendida por las prioridades de su amiga rosa.

— ¡¿Madre?! —Pinkie pareció darle un ataque— ¡Pero ni siquiera le hice un baby-shower!

—Ella adoptó a Scootaloo —Le explicó Twilight.

—Ah, ya entiendo. —Pinkie parecía más aliviada— Ya decía yo que no se le notaba… —Se tocó el vientre con las patas delanteras— Digo la señora Cake parecía el globo de Twilight.

—Veinte por ciento más embarazada. —Dijo Applejack tapándose la cara con el sombrero y tratando de no soltar la carcajada.

Las tres ponis adultas se resistieron pero finalmente estallaron en risotadas mientras Scootaloo estaba segura de que se había perdido de un muy buen chiste.

Fluttershy y Rainbow ya las estaban esperando. La pegaso azul quiso preguntar porque las risas pero algo en su interior le dijo que era mejor dejarlo así. Twilight se adelantó mientras todas observaban por primera vez la casa de su amiga.

—Aunque la nube ha cambiado su estructura su esencia permanece, seguirá flotando como una nube y cuando Rainbow así lo quiera puedo revertir el hechizo en partes para que pueda remodelar su casa.

—No me había tocado ver una casa de pegaso realmente. —Applejack parecía interesada— Es muy amplia.

—En realidad hice unas modificaciones antes de que Twilight pusiera el hechizo. —Aclaró Rainbow Dash— Traje algunas nubes sobrantes de la última lluvia y agregué otro cuarto.

Scootaloo se adelantó tímidamente y se asomó al lugar que señalaba la pegaso. Era una habitación bastante amplia con una litera y algunos muebles hechos en base a nubes. En una de las paredes colgaba un enorme poster de los Wonderbolts.

— ¿Este es mi cuarto? —Preguntó Scootaloo sin atinar a entrar.

—Todo tuyo. —Rainbow le despeinó la melena con su pata— Y podrás invitar a Applebloom y Sweetie Bell… En cuanto les levanten el castigo.

El elevador de nube volvió a subir en ese momento con Spike y las cosas de la pequeña pegaso naranja, el dragón las llevó sin ningún problema hasta el cuarto y las dejó a los pies de la litera.

—Bien. —Dijo sacudiéndose las garras— Oficialmente Scootaloo se ha mudado a esta casa… nube… O residencia… Lo que sea.

— ¡Entonces es hora de la fiesta! —De algún lugar apareció Pinkie con su cañón de fiestas.

—Creo que no es buena idea. —La interrumpió Rainbow— Tenemos que terminar de acondicionar las cosas… Y eso.

—Muy prudente de tu parte. —Twilight empujó con gentileza a una decepcionada Pinkie— Haremos algo en un par de días, después de todo, esto es un gran paso.

Con esto las tres ponis y el dragón bajaron por el elevador de nube. Fluttershy les dio una tímida sonrisa a modo de despedida y se fue volando de la casa.

Scootaloo y Rainbow se miraron a los ojos y después vino un incómodo silencio que se prolongó por más de un minuto, ninguna de las dos estaba segura de que era lo que tenía que hacerse.

—Creo, que mejor me pongo a desempacar. —Dijo finalmente la pequeña.

—Oh, buena idea. —Dijo Rainbow recordando algo— Así tendré tiempo de ponerme al corriente

La pegaso más grande se dio la vuelta y entró a lo que parecía su cuarto. Scootaloo la siguió un poco extrañada y se asomo con curiosidad. Rainbow Dash sacaba varias carpetas de papeles de una caja y las ponía sobre un escritorio.

— ¿Qué es todo eso? —Preguntó Scootaloo.

—La parte aburrida de ser la capitana del control climático. —Dijo Rainbow— Tengo que llenar informes de producción y pedidos para la fábrica de Couldsdale y preparar las rutinas de clima del mes.

Scootaloo ladeó la cabeza, un poco incrédula.

— ¿Haces papeleo? Eso no se oye genial…

—Lo sé. —Respondió la poni sin despegar la vista de sus papeles— Pero es parte de lo que me toca por ser tan genialosa…

Scootaloo regresó a su nueva habitación y sin muchos ánimos se puso a sacar sus pertenencias y colocarlas en los cajones que tenían sus muebles. Miró por encima de su hombro esperando que Rainbow apareciera diciéndole que lo del trabajo era un chiste y que saldrían a hacer algo… Lo que fuera.

Pero después de una hora se dio cuenta de que eso no iba a pasar, Miró por la ventana de su habitación y se dio cuenta de que ya era mediodía. Fue a donde Rainbow Dash estaba.

—Rainbow… Tengo hambre…

—Hay algunos sándwiches de heno en el refrigerador. —Dijo sin levantar la vista—Y creo que algunas botellas de gaseosa arcoíris…

Scootaloo permaneció parada en la entrada del cuarto un poco más antes de darse la vuelta e ir a la cocina, Rainbow la vio salir con el rabillo del ojo y después suspiró dejando caer la cabeza en el escritorio.

Tenía miedo de meter la pata, no estaba segura de cómo iba a resultar todo y hacerse para atrás en ese momento sería peor aún, le rompería el corazón a la pequeña y defraudaría a la princesa quien parecía muy contenta con ayudarla. No podía hacer eso. Tomó aire y fue a la cocina, después de todo podía hacer que Thunderlane se encargara de esos papeles.

Pero no había dado ni tres pasos cuando escuchó una explosión y el humo comenzó a inundar el pasillo.

— ¡Scootaloo! —Gritó La Poni.

Al llegar a la habitación vio su horno de microondas clavado en el ahora muy sólido techo de nubes y una extraña viscosidad naranja embarrada en las paredes. Scootaloo salió de bajo la mesa.

—La gaseosa estaba demasiado fría. —Dijo con un poco de pena— Pensé que así podía entibiarla un poquito…

Rainbow miró de nuevo su cocina y después a la pequeña y mortificada pony al lado de la mesa. Hizo un ruido con la boca y después comenzó a reírse con fuerza.

— ¡Y yo que quería hacer eso desde hace tiempo!

— ¿No estas enojada?

—Claro que no. —Dijo Rainbow poniéndose a su lado— Pero me siento decepcionada de no haberlo intentado.

—Hay otras dos gaseosas…

—Creo que con una es más que suficiente. —Miro los sándwiches de heno en la mesa, intactos— Mejor guárdalos y limpiemos esto, iremos a "flower's chest" a comer una ensalada de margaritas.

Scootaloo lanzó un gritito de gusto y fue a buscar los utensilios de limpieza. Rainbow sonrió y después volvió a mirar el desastre de cocina.

—Y solo la he tenido dos horas en la casa. —Murmuro apretando los dientes.

Continuara…

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Notas del autor: Bastante más corto que los dos anteriores, lo reconozco, pero es apenas un poco de cómo se irán dando las cosas entre estas dos. Rainbow no está toda "Seriosa" por decirlo de alguna manera, pero pensé en mostrar un poco la diferencia de pensamientos de una adulta y una pre-adolecente por lo pronto preparados para el siguiente capítulo: "Las Reglas de Dash"