UN RESPIRO EN LA OSCURIDAD

CAPITULO DOS

Luego de las presentaciones correspondientes, Eleonor y Richard pidieron unos minutos a solas con su hijo, Candice quien miraba de reojo a Terrence, solo asintió y salió de la pequeña estancia con Annie,

¿Y bien que te parecio el joven?-

Bueno, fue tan poco lo que pude hablar, solo presentarnos pero yo pensé que era menor ¿Cuántos años tiene?-

Tiene 22 pronto cumplirá 23-

Me parece horrible lo que han hecho con él, Annie-

Shh Candy, no te metas en problemas-

Pero…- Candy quiso rebatir en voz baja pero pensó en que su amiga tenía razon, no podia ser que apenas llegase al trabajo ya tuviese algo en contra

Muchas gracias Annie, este trabajo me salvó la vida-

Sí, ahora espero que ayudes al joven tambien-

Pero Annie…-

Es todo lo que diré- guiñó un ojo y salió de la habitacion dejando a Candy sumida en sus pensamientos,

¿Y bien estás contento ahora?- pregunto su padre

Aún no, porque aunque agradezco que hayas traído a alguien, aun queda lo otro que es salir de este lugar- dijo Terrence

Pero hijo, no necesitas salir de aquí-

¿Vamos a discutir de nuevo?- pregunto el joven con cansancio

Veremos como te va con la Srta. White, y ahí hablaremos-

Terrence tenía mucha rabia guardada en su corazon, a pesar de que amaba a sus padres era dificil para él entender la intransigencia, cuando niño acataba las ordenes sin reclamos haciendo caso omiso a los deseos de su corazón pero desde hace un par de años, ya no se sentía igual, él sabía que ahora era un hombre y como tal quería vivir su vida, lo más lejos posible; lamentablemente no habia podido explorar ninguna capacidad, a veces sentía que sus propios padres eran los que ponían las barreras y no su discapacidad, pero no se rendiría cuando cumplió los veintidos años se habia propuesto salir de ese lugar y no descansaría hasta lograrlo,

Bueno, hijo nosotros nos retiramos, que tengas buena noche- le deseo su padre, saliendo de inmediato, poco despues se acercó Eleonor y depositó un cálido beso en su frente,

Buenas noches mi amor-

Terrence no respondió a ninguno de los dos, solo se quedó sentado, con sus ojos abiertos incapaces de distinguir nada, tomó aire y se paro para acostarse, a pesar de todo él sabía como desenvolverse a la perfección en su espacio, sabía vestirse aunque le habia costado puesto que mezclaba cosas y no siempre le salia bien pero no quería que nadie lo ayudara en cosas tan minimas, por supuesto sus padres no habian aprobado eso al principio y siempre habían mandado a Hamilton su en cierto modo mayordomo personal para que lo hiciese pero Terrence, de naturaleza rebelde había convencido al anciano de no hacerlo más, al principio le trajo muchos problemas pero luego el Sr. Grandchester tuvo que acceder igual como lo estaba haciendo ahora, Terrence se acostó y aun con los ojos abiertos pensó en la oportunidad que estaba teniendo, la Sra. White podría ser de gran ayuda, lo veía como un potencial ticket de salida de ese mundo en el que vivía, cerró los ojos y sonrío como hace mucho tiempo no lo hacía solo imaginando que al despertar un nuevo mundo se iba a abrir ante él,

A la mañana siguiente Candy llegó temprano a la habitación del joven, él se hallaba sentado en la sala junto con Hamilton,

Buenos días , joven Terrence- Candy se acercó y tomo una de sus manos para saludarlo, Terrence apretó la mano ligeramente esbozando su hermosa sonrisa,

Buenos días- se detuvo un momento y negó con la cabeza- digame usted como debo llamarla, Srta. White

De esa forma está bien, joven- le respondió Candy, ella miró al mayodormo haciendole un gesto de que estaba todo bien, Terrence sintió lo mismo y solicitó a Hamilton dejarlos solos para poder estudiar tranquilos,

Pierda cuidado Hamilton, no hay problema- le dijo antes de que el hombre saliera de la estancia,

Tiene que disculpar a las personas que me rodean, tienden a ser un poco aprehensivos conmigo-

No hay problema, lo entiendo perfectamente-

¿Está bien este lugar para empezar?- pregunto cuando Candy se acercaba para tomarlo del brazo y caminar hacia el pequeño escritorio que se habia acondicionado para su enseñanza,

Claro- tomaron asiento Terrence con un poco de dificultad puesto que esa parte de la casa era nueva y él no se manejaba con facilidad todavía- Primero quiero que me cuente que es lo que quiere aprender

Quiero aprender de todo- dijo él- mi deseo es…

Se detuvo antes de continuar y pensó que lo mejor sería no decirle tanto a esta nueva persona puesto que no la conocía mucho y no quería incovenientes con sus padres,

Candice lo miraba, estaba sorprendida como Terrence se veía tan niño pero a la vez como todo un hombre, le llamaba la atención todo lo que tenía que ver con su vida y quería ayudarle, se notaba que existía en él, el deseo de poder salir adelante y ella se planteó poder ser de la mayor ayuda posible,

Bien, empecemos por lo básico- Candy tomo sus cosas y buscó entre ellas una tabla la cual colocó en la mesa- lo primero es aprender a leer y escribir

¿Usted cree que yo pueda aprender?-

Por supuesto, cualquier persona puede hacerlo-

Bueno, yo no soy una persona normal…- Candy lo paró en seco

Espere Terrence, ¿Por qué dice eso?-

Desde que nací soy consciente de mis defectos-

Claro tiene defectos, como todos, no seriamos humanos si nos los tuviesemos-

Sí, pero usted sabe a lo que me refiero-

No, la verdad no y dejeme explicarle, los límites solo se los puede poner uno, quiero que esto le quede muy claro- Terrence asintió con la cabeza y sonrío de medio lado,

Ahora deme su mano- él levanto la mano y Candy con mucho cuidado la puso sobre el tablero Braille- bien ¿Qué siente?

La mirada perdida de Terry se tambaleó un poco, mientras su mano temblaba frente al descubrimiento de una nueva textura,

¿Es redondo? ¿Cómo un hoyo en la pared?-

Sí- respondió Candy- pero al juntarlos…- comenzó a mover la mano de Terrence sobre la madera- se forman letras

Terrence enarcó una ceja con sorpresa,

Ahora has tocado una "A"- acabo de decir Candy cuando terminaron el recorrido, su mano a su tacto le quemaba un poco por lo que decidió soltarlo para que él explorara nuevamente lo enseñado, lo hizo varias veces y ella solo lo miraba,

Me parece increíble ¿Cómo se llama esto?-

Es el sistema Braille sirve para que las personas ciegas puedan leer y escribir-

Por favor, Srta. White continúe…- pidió Terry con emoción mientras Candy iba enseñandole letra por letra,

Hoy solo llegaremos hasta la tercera parte del abecedario, la idea es que lo aprenda bien para continuar, podemos luego ir armando palabras con las letras que ya sabe pero tomese su tiempo-

Muchas gracias por esto, de verdad- le dijo él tomando su mano blanca entre las suyas, visiblemente emocionado, sus ojos calaron hondo en los de Candy a pesar de que evidentemente no la miraran, y ella sintió que su corazón se estremecia,

No es nada- removió sus manos ante el asombro que le produjo esas nuevas sensaciones- ahora hablemos un poco de historia- le sugirió

Está bien- Terrence se levantó y la invitó a pasar a su sala en los sillones para estar más comodos, a ella le sorprendió como en su zona de comfort, en lo que él conocía se desenvolvía maravillosamente, incluso ni se notaba que tuviese algún problema a ratos, ella observó que él no contaba con un bastón o soporte, definitivamente en el enclaustramiento en ese lugar le había facilitado la labor, pero Candy pensó que aquello era muy cruel,

Bueno, empezaremos con el inicio de los tiempos- dijo ella extranyendo la gran enciclopedia que habia traído para sus clases,

Srta. White- interrumpió Terrence- ¿El metodo braille es conocido?

Por supuesto, es ampliamente conocido, se desarrolla hace muchos años-

¿En el pueblo hay gente que lo enseñe además de usted?-

Existía, mi maestra lo aprendió en uno de sus viajes a Italia-

Ah… comprendo- dijo él con un rastro de desilusion en su expresion, Candice se quedó mirandolo un rato y sintió lástima por él, por la situación pero eso era justamente lo que no quería, ella que había vivido la falta de amor de uno de sus padres, no dudaba que los padres de Terrence lo amaran pero la forma en que lo estaban haciendo no podría estar más errada,

Candy tenía una duda y necesitaba sacarla de su pecho,

Joven Terrence, ¿alguna vez ha salido de este lugar?- su evidente nerviosismo, no le permitió contestar de inmediato, luego respiró profundo, se notaba que le costaba encontrar las palabras correctas para hacerlo y al verlo en ese estado Candy intuyó de inmediato la respuesta,

No, jamás he salido de aquí-

Ella pensaba que aquello era inconcebible, privarle a una persona su libertad sin haber cometido ningún delito debe estar entre las cosas más atroces que se puedan hacer,

Pero… ¿algún recuerdo?, no puedo creer que jamás te hayan sacado de aquí- Terrence se quedó pensativo y solo negó con la cabeza, Candice hizo un gesto de molestia y continúo con la clase,

Terrence aprendía rapido, Candy estaba sumamente sorprendida por ello, a pesar del casi nada contacto que tenía con otras personas, era educado, amable, y estaba muy interesado, esto la llenó de mucha satisfacción, era el primer día en que se conocían y se llevaban de maravilla, auguraba que el resultado de esto sería que Terrence finalmente iba a aprender sobre demás cosas,

¿Qué te gustaría hacer?- le preguntó Candy

La verdad no lo he pensado, por el momento solo aprender y conocer, me gustaría conocer más cosas-

Lo harás, estoy segura de ello- le dijo Candy con una sonrisa

¿Quiere un vaso de agua, Srta. White?-

Sí, pero yo me sirvo-

No- la detuvo él- permitame

Despacio se levantó de su asiento, y camino hacia una pequeña mesa donde habia un jarrón y unos vasos pequeños, tocó todo con sumo cuidado y con delicadeza sirvió un poco de agua en uno, volvió hacia Candy quien lo miraba con una sonrisa en sus labios, al llegar le extendió el vaso,

Tome- Candice levanto la mano para tomar el vaso y sus dedos rozaron los de él, ella sintió una corriente eléctrica pasar desde la punta de los pies hasta el último mechón de su pelo, y nuevamente se aterró ante eso,

Gracias- pudo articular con dificultad mientras se llevaba el vaso a la boca,

¿Podemos continuar mañana?- solicitó Terrence de repente

Oh-

Es que estoy un poco cansado- se excusó

Por supuesto, las cosas en su tiempo, no te preocupes- Candice se levantó y llevó el vaso de vuelta a su sitio, iba a acercarse para despedirse de Terrence pero él ya se había retirado de la sala, a Candice le pareció extraño la forma en que había en cierto modo concluido la clase del día, incluso considerando que restaba mucho día todavía, tuvo el impulso de quedarse ahí un rato pero luego al no escuchar más ruido decidió que lo mejor sería marcharse por lo que volvío a la mansión principal,

En su cuarto Terrence estaba pensativo, la cantidad de información que había recibido en unas horas había sido agobiante y le había costado mucho mantener su semblante relajado, pero ya no podía contenerse más, le había dolido enterarse de esa técnica, saber que existía hace mucho y sus padres jamás le habían hablado de ello, le llenaba de una profunda tristeza pero también de enojo, más del que ya estaba acostumbrado a tener y antes de decir o hacer algo inapropiado con la Srta. White prefirió excusarse para no tener problemas, se acostó en la cama, trataba con todas sus fuerzas de armar un recuerdo en su mente, pero no lo conseguía,

Se recostó y cerró los ojos, lo único bueno de lo que había pasado era su tiempo con la Srta. White, parecía ser una persona simpática y amena, en su poca experiencia tratando con gente podía concluir que ella era una buena persona, y agradecía que fuese ella quien le enseñaba, esbozó una sonrisa y trató de dormir un poco antes de que lo llamaran para almorzar,

Candy caminaba por los pasillos de la mansión cuando se encontró con Annie que venía de la habitación de Terry despues de llevarle la comida,

Candy, ¿Qué paso?-

Nada, solo que el joven me dijo que quería retomar las cosas mañana por que no se sentía muy bien-

Bueno si, lo note un poco más melancolico de lo normal-

Me pareció extraño la forma tan abrupta que tuvo de terminar todo-

No te preocupes, él es así pero bien ¿Has almorzado algo?-

La verdad no, no sabía hacia donde dirigirme-

El comedor está por este lado, pronto serviremos el almuerzo-

¿El joven Terrence almuerza solo?-

Bueno, tu sabes su situación, a veces la Sra. Eleonor lo acompaña-

Candy nuevamente se sorprendió por lo crudo de todo y solo se limitó a seguir a Annie, en su mente tenía tantas emociones,

Al llegar al comedor, Candice se sorprendió de lo elegante del lugar y de todo lo que había para comer, el Sr. Grandchester estaba ya sentado en la cabecera de la mesa y a su derecha Eleonor también,

Señor- Annie hizo una reverencia seguida de Candice también- La Srta. White viene a almorzar

Por supuesto señorita- dice Eleonor- por favor tome asiento- indica con una sonrisa

Candice comienza a caminar hacia uno de los lugares vacios cuando la voz de Richard se escucha no fuerte pero si con autoridad,

Momento, querida, la Srta. White no nos acompañará a almorzar- dice él con naturalidad, la Sra. Grandchester se pone nerviosa ante el tono emplementado por su esposo- Srta. White- dijo dirigiendose a Candy

Es mi parecer que usted se sentirá más a gusto en el área de la cocina comiendo con el resto de los empleados- Candice esbozó una sonrisa brillante y asintió

Tiene toda la razón señor, no hay problema, con su permiso-

Annie, quien fue testigo de todo, salió con Candy del lugar con rumbo a la cocina dejando a Richard y Eleonor solos en el comedor,

No puedo creer lo que hiciste con esa muchacha, Richard- dijo Eleonor en el tono más suave que pudo

No te metas en mis decisiones, mujer ya te lo he dicho-

Y tu sabes que yo no me quedo en silencio, jamás he sido así- él resopló con enfando- ella es la institutriz de tu hijo

Sí, pero eso no le quita que es una empleada más, además no soportaría comer al lado de ella-

¿Por qué?- pregunta Eleonor

Por esa marca que tiene en su rostro, me perturba-

¿De verdad Richard? Nunca pensé que fueses así, ella debe haber tenido una vida muy dificil, además es exagerado su cicatriz no se nota mucho-

Pero a mi me molesta y punto, ya, vamos a comer- dijo el hombre visiblemente enojado y dando por cerrado el debate con la mujer, quien solo atino a tomar el tenedor y llevarselo a la boca con la comida,

No te preocupes Annie- le decía Candy a su amiga mientras entraban en la cocina- la verdad es que me sentía algo incomoda de solo pensar en sentarme ahí

El patrón es un hombre complejo-

Sí, lo es desde el hecho de que ha tenido a su hijo escondido ahí atrás, solo por eso no puedo tener la mejor idea de él-

Bueno, entremos y te presento a los demás- cuando ingresamos a la cocina el ambiente era cálido, como cuando entras a un pequeño hogar- Sra. Pony

Una mujer regordeta con sus cachetes sonrozados, su pelo canoso tomado en un tomate se da la vuelta, sus ojos son muy amables pero cubiertos por unas gruesas gajas,

¿Qué pasa hija?-

Sra. Pony ella es Candice, va a trabajar aquí en la casa-

Ohh, bienvenida hija- se acerca y le da un fuerte abrazo a Candice quien lo recibe con temor pero agradecida

Gracias, espero que nos llevemos bien- le dijo con una sonrisa

Por supuesto, dejame llamar a los demás- la Sra. Pony sale por la puerta trasera y se escucha como grita dos nombres,

¡Archie! ¡Luisa! Vengan acá-

Dos jovenes de edad parecida a la de Candy aparecen por la puerta, ella una hermosa jovencita, delgada y de cabello cobrizo, él un apuesto joven de pelo corto y cabello marrón,

Ellos son Luisa, una de las mucamas y Archie el jardinero, ella es la Srta. Candice ha venido a trabajar a la casa- La Srta. Pony los invita a saludar,

Archie se acerca y cortesmente la saludó,

Mucho gusto señorita mi nombre es Archibald Cornwell y como dijo la Sra. Pony trabajo de jardinero, dejeme decirle que es usted muy bella- le dijo guiñandole un ojo, Candice que no estaba acostumbrada a los halagos masculinos se sonrojó y acepto el beso en el dorso de la mano que el joven le dio casi retirando la mano,

Gracias señor Cornwell- respondió aun nerviosa

Buenas Srta.- fue el turno de Luisa, la joven miró el coqueto saludo de Archie con los ojos entrecerrados, al parecer, pensó Candy solo ella estaba acostumbrada al desplante de cabellorisidad por parte del joven- mi nombre es Luisa Milles y soy mucama ¿a que ha venido a trabajar usted?

Bueno… yo- Candice no sabía como contestar pero Annie se adelantó

La Srta. White ha venido para ayudar al Sr. Grandchester-

Ah ¿Y en que?- volvió a preguntar la muchacha con curiosidad

Bueno, bueno, basta de andar tanto de chismosa Luisa, vamos a comer-

Candice, agradeció a la anciana el haber terminado con la conversacion y ayudó a poner la mesa para poder almorzar, al terminar Annie y Candy se fueron caminando hasta el segundo piso de la casa,

Me parece increíble, ¿entonces nadie sabe que Terrence vive aquí?-

¿Terrence?-

Perdón, digo el joven- Candice se sonrojó y agachó un poco la cabeza, Annie la miro con cara de desaprobación pero luego asintió con la cabeza, torciendo la boca

Pero… ¿Por qué?-

Son ordenes del señor, desde que yo trabajo aquí hace casi 7 años siempre fue así-

Es inhumano- dijo ella con un suspiro

Voy a ir a ver al joven Terrence ahora, ¿Quieres que le de algún mensaje?-

Puedes decirle que dejé el tablero braille ahí, por si quiere practicar para mañana-

¿El tablero que?-

Solo dile que aquello que ensayamos está ahí por si quiere practicar un poco más-

Srta. White- la voz de Eleonor distrae a ambas amigas

Sí, señora Eleonor-

Quería pedirle disculpas por lo hecho por mi marido anteriormente-

Oh, señora no se preocupe no me lo tome a mal, para nada-

Bien-

¿Y como va todo con Terrence?-

Bueno, hoy tuvimos nuestras primeras clases, él esta muy entusiasmado y eso es bueno-

¿Va a verlo ahora?-

La verdad es que me pidió continuar mañana-

Oh, ¿Se siente bien?- preguntó mirando a Annie, Candice la miró sin comprender como ella le preguntaba a otra persona por su hijo y no iba a verlo directamente

La verdad señora- dijo Annie- lo mismo de siempre, un poco más callado de lo comun

Eleonor reflejó preocupación en su rostro y le dijo a Annie que iría a verlo junto con ella, Candy le preguntó si contaban con una biblioteca en la casa, a lo que la Sra. Asintió y le dijo que podía ir cuando quisiese y utilizar el material que fuese necesario, Candice agradeció su amabilidad y vió como las mujeres se retiraban hacia los aposentos de Terrence,

¿Qué te paso hijo?- le pregunto Eleonor mientras se sentaba sobre la cama de Terrence, el cual todavía estaba acostado, ni siquiera habia comido, pero no obtuvo respuesta de parte del,

¿Qué sucede? ¿Por qué no quieres hablar?-

Nuevamente nada, Eleonor se preocupo por él y pensó si quizás no fue muy buena idea el traer a alguien a enseñarle

¿No estás contento con la institutriz? ¿Quizás quieres que se vaya?- cuestionó

No, eso no se los perdonaría nunca- contesto Terrence en voz baja

¿Entonces que sucede?-

Sucede que hoy más que nunca siento odio-

Hijo, no deberías sentirte así-

¿Por qué no?- Terrence se mordía la lengua para no soltar todo el veneno que lo consumía, pero no quería que por culpa de sus impulsos lo poco y nada que habia avanzado con la Srta. White se fuera por la borda

Nosotros te amamos- le dijo Eleonor casi suplicante

Madre, ¿te puedes retirar por favor?-

Eleonor sintió su rechazo como si la estuviese golpeando fuertemente, no quería irse, en el fondo sabía que algo le había sucedido pero no iba a conseguir nada quedándose ahí y había pasado en ocasiones que cuando Terrence no quería hablar, no había nada que lo hiciera,

Se levantó y con un poco de miedo, se acercó a él para depositar un beso en su frente, Terrence apretó sus ojos al recibir la muestra de cariño de su madre y luego de un "que descanses hijo", se retiro de su habitación, él se quedó en su posición mientras una solitaria lagrima salía de sus ojos sin luz,

Candice miraba maravillada la amplia biblioteca de los Grandchester, eran estantes tras estantes de libros de todo tipo, en su vida había tenido cerca tantos textos, y se sentía en su propio cielo personal en ese lugar, buscó así un libro para llevarse a la cama, tenía ganas de una novela quizás algo de Jane Austen o Thomas Hardy, pero al buscar se topó con un título que le llamó la atencion, tenía que ver con la ceguera y aquello le hizo tomarlo de inmediato para leerlo, grande fue su sorpresa al leer el contenido del libro, era basicamente una enciclopedia sobre las personas con esa condición en ella incluso se mencionaba el método Braille como aprendizaje,

Candice abrió sus ojos con sorpresa y se llevó el libro a su boca, la situación tomaba ribetes mucho más escalofriantes de lo que ella podría haberse imaginado y solo pudo cuestionarse con un tono muy bajo pero a viva voz,

¿Por qué los padres del joven Terrence, teniendo el conocimiento de su enfermedad no lo han ayudado?-

Holaaaaaaa mis queridas lectoras!

Acá vengo con un nuevo capítulo de mi historia nueva, espero que sea de su agrado, desde ya agradecer los comentarios por esto y por los que sigo recibiendo por Reencuentro, sé que tengo pendiente el epílogo pero estoy trabajando en ello...

Les mando un beso de Terry gigante!

Nos leemos muy pronto!

Las quiere!

Valerae!