Capítulo III.

(El inicio)

(Bar del Henry corn)

Era una fría noche del 20 de diciembre de 1999, la nieve caía libre y paulatinamente sobre las calles de la hermosa ciudad luminaria, muchos optaban por pasear con su familia a distintos lugares, como las plazas, parques, etc. Otros preferían quedarse en sus hogares los cuales estaban calentados por el amor familiar, aunque la minoría de la población en Kalos era soltera, la mayoría de solteros visitaban los bares de la ciudad, pero el más famoso y concurrido es el "Bar de Henry corn".

El propietario de ese bar es el famoso Henry Corner, un granjero proveniente de un clan de gitanos que migraron hace más de 60 años, Henry fue conocido por vender licor en el apogeo de la ley seca que marcó un gran inicio a la era de los contrabandistas, Henry fue nombrado como el padre del contrabando y ahora con más de 47 años en la industria del licor es toda una leyenda viviente ya que su bar no solo es conocido por su historia, sinó que también por los 8 de cada 10 solteros que entran ahí, que cuando salen del bar salen enamorados de su alma gemela.

En la barra del bar de Henry se podía apreciar que había muchas personas y en su mayoría eran hombres, pero el más importante era uno de los amigos de Ash, Paul, el joven adulto se encontraba bebiendo lo que parecía era una cerveza, Paul con su típico rostro serio bebía el elixir de la estupidez, como Calm solía llamarle, frente a él había unas 6 botellas vacías y con la que bebía iba hacer la séptima, cuando Paul se había terminado llamó al mesero y pidió otra.

—¡Oye tú anciano tráeme otra bien helada!. —Paul gritó con cierto grado de molestia llamando la atención del mesero.

Paul había llamado al propietario del Bar "Henry", este le llevó la cerveza a Paul y un vaso de cristal, de esos que se ocupaban para el whisky, Paul observó que Henry le servía un líquido oscuro en el vaso, el serio iba a preguntar el porque lo hizo pero Henry se adelantó.

—No te preocupes mocoso esto va de parte de la casa. —Henry habló con su típico tono amable. —Sabes soy de los pocos que piensan que beber no te da Valentía, de hecho pienso que lo único que puede dar es estupidez. —él viejo dió su punto de vista a Paul.

—Anciano solo te pedí una cerveza no una típica plática sobre lo malo y absurdo que hiciste en tú patética vida. —Paul estaba molesto por todo, era cruel con todos pero así fue criado en las calles de la ciudad punta nevada.

Él anciano se puso a reír por lo que Paul le había dicho, Paul lo observaba muy extrañado por la actitud que el anciano, ya que ¿Quién se reiría luego de ser insultado?, Paul pensó un poco y luego recordó que Ash lo haría.

—Tienes serios problemas anciano… será mejor que busques un médico pronto. —Paul incómodo por el actuar de Henry había decidido que era momento para largarse y dejando unos 100 pokes en la barra se levantó del taburete pero fue detenido por la mano de alguien que le había tomado el brazo.

—Será mejor que tomes tú cerveza antes de irte. —Paul observó su brazo y luego el rostro de Henry siguió así por unos momentos, hasta que decidió sentarse y beber la cerveza y el licor. —esto es bueno muchacho, esa chica debe ser muy importante para ti.

Paul se sorprendió más al escuchar eso del viejo y casi se atraganta con el licor.

(Pokélove hotel)

A unas 6 calles del bar de Henry se encuentra un muy bien conocido hotel del amor llamado "pokélove", es bastante conocido ya que está muy bien escondido entre un bosque de sauces, su fama es arraigada a causa de su temática, en ese hotel hay una tecnología muy interesante que funciona en este hotel, ya que llevó el juego de parejas hasta al extremo, por ejemplo hay habitaciones de realidad alterada ya que al entrar puedes elegir cualquier tipo de cosa, como ser niños de nuevo, ir a varios lugares del mundo y no notar la diferencia entre realidad o mentira.

En una de las habitaciones de este lujoso hotel de amor se encontraba nuestra pareja protagónica, Ash y Lillie, ambos estaban sentados en los extremos de la cama, cada uno intentando evitar el contacto visual, sus rostros se encontraban muy enrojecidos ya que sabían que no había marcha atrás en estos momentos, ambos verían sus cuerpos al desnudo y tendrían lo que los científicos llaman "apareamiento", el rostro blanco de Lillie se encontraba tintado por su rubor causando un hermoso espectáculo que cualquier persona pagaría por ver, mientras tanto Ash que al igual que su prometida su rostro estaba marcado por un gran rubor quiso decir algo pero Lillie también deseaba decir algo. Así que ambos se interrumpieron mutuamente creando un ambiente un poco más vergonzoso y tenso.

—Este... Ummm, yo... ¡Yo digo que! —ambos hablaron al mismo tiempo pero sin verse el rostro.

Ash al ver que esto no iría a ningún lado decidió hacer lo que todo hombre tiene que hacer, decir una estupidez que pueda causar un daño que nunca haya imaginado, el joven de pueblo paleta aclaró su garganta y dijo.

—¿Segura que quieres hacer esto? —preguntaba con mucha vergüenza el ruborizado sujeto volteando su rostro hacia donde estaba Lillie. —digo… no es necesario para mi el tener sexo.

Lillie escuchó muy atenta lo que Ash dijo y con cierta molestia habló a su prometido.

—¡Claro que sí!, Si una mujer te dice ten sexo conmigo lo tienes y ya, no vives preguntando cosas sin sentido si la chica ya te lo ha dicho como unas 59 veces, además un chico debe de ser el que lleve la iniciativa en esto. —Lillie se dió la vuelta y encaró a Ash, este observaba muy detenidamente el rostro de su prometida y al ver que ella estaba muy sonrojada el solo empezaba a disculparse con ella.

—¡Lo siento muchísimo! —Ash se levantó de su asiento e hizo un reverencia a Lillie, ella al ver eso se sorprendió ya que nunca esperó eso en Ash. —perdoname por se un egoísta que solo piensa en si mismo. —Ash volvió a disculparse se escuchaba arrepentido.

Lillie seguía sorprendida por el actuar de Ash, quedó atónita por ver la típica reverencia para pedir disculpas que es típico en los habitantes de Kanto. Lillie se levantó para ver que sucedía con él, así que preguntó.

—¿Podrías darme la cara y decirme que es lo que te molesta de todo esto? —la actitud risueña de Lillie se había marchado y en cambio con una actitud seria llegó a ponerle fin a todo esto.

Ash levantó el rostro esperando ver el seño fruncido de su prometida ya que sonaba algo molesta, pero no se esperó lo que vió, ver lágrimas en los ojos de alguien que daba gozo e infundía alegría, la joven de ojos verdes cuyo rostro era muy sonriente ahora mismo estaba muy triste y lloroso.

—Siento decir esto pero yo ni siquiera sé tú nombre y ni sé el porque haces esto. —Ash se encontraba apenado pero no le había quitado la mirada a Lillie porque en el fondo sabía que eso sería horrible de su parte. —¿Qué hice yo para que tú me digas eso?, ¿Para que tú me traigas aquí en este lugar?, ¿Por qué me elegiste a mi sí hay chicos más atractivos que mi?, ¿Porqué me escogiste a mí?, ¡Esto no es un puto fanfic, la realidad es distinta a esto! —Ash empezó a gritar no por estar enojado sino por sentirse que no merece a alguien como Lillie.

—¡Claro que te conozco! El problema es que no recordaba tú nombre y mi nombre es Lillie h'lia Wonderhans y si te elegí a ti como mi prometido es que eres al único hombre que puedo tocar sin que me brote una horrible alergia en el cuerpo. —Lillie le gritó todo eso a Ash haciendo que este se sorprendiera por lo que le dijo.

—Espera un momento… ¿que rayos quieres decir con eso?, ¿Sabes qué?… mejor explica mejor todo esto.—Ash respondió sacado de sí mismo.

—Ok. Yo te conozco desde hace mucho tiempo.

—Es demasiado raro… no recuerdo haberte conocido. —Ash con su rostro denotando una confusión de niveles a gran magnitud.

Te agradezco mucho si estas leyendo mis historias y te mando un mega abrazo psíquico para recordarte que te quiero lector, y me gustaría que comentaras que te parece mi historia y que además escribieras que es lo que te gusta y que puedo hacer para mejorar en mi escritura.

te doy gracias si llegaste hasta aquí.bye bye