- Nueva responsabilidad -
Desde el inesperado retorno de Frisk, junto con la destrucción de la barrera, el subsuelo desbordaba entusiasmo en cada rincón. Pequeños montículos de cajas precintadas se acumulaban delante de las puertas formando laberintos convertidos en la sala de juego preferida de los más pequeños. Cada ciudad, aldea y pueblo permanecía día y noche en un estado de caos, todos querían estar preparados para el gran día, y no era para menos, en unas pocas semanas volverían a ver la luz del Sol después de siglos de aislamiento bajo el monte Ebott.
En una improvisada asamblea organizada justo después de la llegada de su guardiana (como ahora muchos apodaban a Frisk en absoluta admiración), fueron convocados todos y cada uno de los monstruos que habitaban en el subsuelo. Se contaban por miles y el castillo, como era de esperar, no podía albergar tal cantidad en su interior, con lo que algunos monstruos que dominaban la manipulación del sonido se ofrecieron voluntarios para ejercer de altavoces provisionales para poder solventar el problema. Dentro del castillo, permanecían en completo silencio mientras observaban a Frisk de pie en la tribuna junto a Toriel y Asgore. Tras un corto intercambio de palabras Frisk dio finalmente un paso al frente con micrófono en mano.
- Gracias por haber venido hasta aquí. Tengo que anunciaros algo muy importante y quería que todos estuvierais presentes. Pero antes de empezar... sé que todos me conocéis, pero en cuanto a los más jóvenes no estoy tan segura, así que, me presentaré de nuevo. Cómo supongo que os habrán contado ya, soy la última humana que cayó al subsuelo hace 8 años. Me llamo Frisk, es un pla...
- ¡SÍIIIII! ¡Y YO SOY SU MEJOR AMIGO/A! - Papyrus y Undyne, que se encontraban junto al resto del grupo en primera fila, se miraban el uno al otro desafiantes - UNDYNE, SIENTO TENER QUE DECIRTE ESTO PERO YO, EL GRAN PAPYRUS, SOY EL MEJOR AMIGO DE LA HUMANA DESDE QUE LLEGÓ AL SUBSUELO.
- ¡Pffff! Cómo si eso fuera a superarme, NOSOTRAS somos BFF ¡NGAHHH, qué tienes que decir ahora a eso Papyrus! - los monstruos situados a su alrededor empezaron a murmurar entretenidos ante la escena mientras que Alphys a su lado intentaba acabar con la vergonzosa situación en la que se habían metido.
- U-Undyne por favor, cálmate, e-estás consiguiendo que todo el mundo nos mire - el rostro de Alphys comenzaba a adquirir un peligroso tono rojizo al comprobar como centenares de ojos curiosos tenían la mirada fijada en ellos - S-Sans ayúdame, yo sola no puedo... - el nombrado, que se encontraba junto a Papyrus, se encogió de hombros divertido.
- Heh, lo siento Alphys, esto promete demasiado como para pararlo ahora - de repente Papyrus y Undyne se levantaron de sus sillas rodeados de huesos y lanzas, dispuestos a ganarse el puesto de mejor amigo por la fuerza, algunos monstruos empezaron a corear sus nombres mientras los animaban caldeando aún más el ambiente.
- ¡EJEM! - Frisk carraspeó molesta atrayendo de nuevo toda la atención hacia ella. Relajó su expresión al ver a Papyrus y Undyne cabizbajos sentarse de nuevo en sus sillas; el silencio gobernaba de nuevo la sala -. Como iba diciendo... hace ocho años viví los que han sido los mejores días de mi vida..., hasta hoy. Cada humano ha colaborado de una manera u otra en el que ha sido el objetivo común de la raza humana desde que volví a la superficie: romper la barrera. Y ese día por fin ha llegado - ante sus últimas palabras toda el mundo se levantó y empezó a aplaudir excitado, llevaban décadas esperando oír aquellas tan simples pero trascendentales palabras.
Toriel y Asgore posaron una pata en cada hombro de Frisk mientras la observaban orgullosos. Había sacrificado tanto para llegar hasta donde se encontraba ahora mismo, tantas noches sin dormir, amenazas, contratiempos, disputas, pero ver la felicidad presente en los rostros de todos sus amigos y familia recompensaba con creces todo el esfuerzo realizado hasta ahora.
- Desde que regresé a la superficie he trabajado día y noche para poder alcanzar este ansiado día. No obstante, ahora se presenta una pregunta de igual o más importancia. ¿Y ahora qué? - toda la sala comenzó a murmurar entre sí, eran libres, pero ¿cómo debían proseguir a partir de ahora? ¿ Los humanos los aceptarían tal y cómo son? ¿Podrán adaptarse a la sociedad actual? Hasta ahora todas aquellas preguntas se habían visto empañadas por el dulce sabor de la libertad con lo que las respuestas a ellas ni siquiera se las habían planteado aún -. Entiendo vuestra inquietud, pero dejadme recordaros que estoy precisamente aquí para aclarar todas vuestras dudas. Y empezaré a hacerlo explicándoos lo que he venido a deciros. Los humanos llevamos años preparándonos para este día con tal de agilizar todos los procesos políticos y legales correspondientes a tal acontecimiento, no obstante, este "aburrido" apartado de la historia nos concierne únicamente a mí y a sus majestades el rey Asgore y la reina Toriel, así que, no debéis preocuparos en absoluto, os encontráis en buenas manos. En cuanto a vuestra estancia en la superficie se ha adecuado una zona próxima al pie del monte Ebott en la que se han construido viviendas para todos, así como todo tipo de servicios básicos; una pequeña área en el centro de la ciudad ha permanecido sin edificar para daros la posibilidad de acomodarla a vuestro gusto, tenéis total libertad. Juntos conformaréis una nueva localidad en el estado así que recibiréis una identificación acorde a las leyes que rigen la superficie con lo que podréis viajar, vivir e ir a trabajar dónde queráis y cuándo queráis. A todo esto, quiero aclarar que no debéis nada, ni un sola moneda; las generaciones actuales quieren disculparse por las desafortunadas acciones de sus antepasados, así que, como primer paso en esta nueva era de convivencia y paz entre humanos y monstruos, todo el mundo ha aportado su granito de arena a la financiación de este gran proyecto sin precedentes. Respecto a cuándo podréis salir, sé que es egoísta por mi parte, pero, debo pediros que seáis pacientes durante un par de semanas más, tiempo en el cuál cerraremos todos los procesos legales previos a vuestro regreso a la superficie. En cuanto al resto de puntos a tratar os iré informando durante los próximos días, entiendo que es mucha información que asimilar en un solo día y creo que es un buen momento para finalizar la convocatoria de hoy, no sin antes deciros que estoy inmensamente feliz de poder volver a estar de nuevo con todos vosotros, y que, si alguna vez habéis confiado en mí, no dejéis hacerlo. Gracias - tras terminar Frisk hizo una reverencia. Tenía los ojos apretados y la garganta seca. ¿Cómo reaccionarían ante lo que les acababa de decir? ¿Estarían de acuerdo con todo lo que les había explicado?
El miedo a ser rechazada se apoderaba de su cuerpo poco a poco impidiéndole incorporarse y enfrentarse cara a cara con el muy posible descontento de toda una raza. Pero en vez de recibir abucheos y protestas un apasionado y caluroso aplauso la cogió desprevenida. Sorprendida, Frisk alzó la mirada encontrándose con todos los monstruos de pie felicitándola por su trabajo. Conmovida, empezó a llorar tras sentir que se había desprendido de una gran carga que llevaba arrastrando durante años. Unos grandes brazos la atrajeron hasta el pecho de su madre que instintivamente le empezó a acariciar la cabeza en un intento por tranquilizarla. Asgore alzó los brazos y al acto la multitud volvió a permanecer en silencio.
- Frisk, en nombre de todos los monstruos, puedo asegurar que nunca podremos estarte lo suficientemente agradecidos por todo lo que has hecho por nosotros. Sé que no somos conscientes aún de todo el esfuerzo y cariño que has depositado en la libertad de nuestra raza, pero sí sé de una manera a través de la cuál podemos demostrarte que tienes toda nuestra confianza y esperanza puestas en ti. Frisk... - ante su nombramiento se apartó con suavidad de los brazos de su madre y observó a Asgore aún con lágrimas en los ojos. El jefe monstruo se acercó a ella hasta colocarse delante suyo y extendió una pata. Ante su indecisión Toriel la empujó gentilmente invitándola a ir. Confusa, Frisk tendió la mano la cuál se vio envuelta por la enorme y suave pata de su padre dirigiéndola hasta el centro de la tribuna - Mi querida Frisk... como rey de los monstruos, en un intento por mostrarte mi absoluta gratitud, me veo en la necesidad de proponerte una oferta que únicamente tú puedes llevar a cabo - Frisk tragó saliva con dificultad - ¿aceptarías ser nuestra embajadora ante los humanos?
Su cuerpo se tensó al instante. ¿Tanto confiaban en ella como para encargarle tal responsabilidad? Es decir, por dentro se sentía muy halagada y entusiasmada pero, por otra parte, estaba insegura respecto a sus capacidades. ¿Y si no estaba lo suficientemente preparada para tal desafío? Lo último que quería era decepcionarles. Indecisa desvió la mirada hacia Toriel que la miraba con ternura; como si supiera lo que estaba pensando asintió lentamente reafirmando la pregunta de Asgore. Volvió a desviar la mirada, pero esta vez dirigiéndola hacia dónde se encontraban sus amigos. Cada uno de ellos la observaban expectantes y esperanzados a que diera su respuesta, pero uno destacaba por encima de los demás, uno al que conocía como la palma de su mano, Sans a diferencia de los otros mantenía su habitual semblante relajado, sin embargo, su penetrante mirada delataba su claro interés por conocer la respuesta. Inconscientemente, Frisk le preguntó su opinión con un movimiento de cabeza, Sans asintió sin dudarlo. Soltó un suspiro de alivio y se encaró a Asgore decidida.
- Sería todo un honor.
¡Hi!
Encima de que tardo mil años y va y subo un capítulo corto, que poca vergüenza tengo. v_v
En un principio no iba ni a escribir el discurso de Frisk, pero me fueron llegando las palabras a la cabeza y lo acabé escribiendo.
El siguiente capítulo será bastante más largo que este, si decidí dejar esta parte como un solo capítulo es por su peculiar naturaleza respecto al resto y me pareció que quedaba mejor con un capítulo propio.
Espero que no se os haya hecho cuesta para arriba el discurso. '^^
¡Nos leemos en el siguiente capítulo! :3
