Notas antes del fic:
Marthiis: ¡Hola! Es un placer dirigirme de nuevo hacia ustedes *Sonríe con un ligero rubor en sus mejillas* En verdad les agradezco por todos los maravillosos reviews que he recibido. Nunca imaginé que este fic sería aceptado de esta manera tan genial. Lamento mucho no haber respondido a los comentarios, admitiendo que soy bastante descuidada y casi todo el tiempo ando en las nubes por lo tanto olvido en donde me quedo y hago un verdadero desbarajuste. Sin embargo, me siento bastante halagada por las críticas. ¡Gracias!
Tamaki: Muchas gracias a: Yuki-2310, naiki, Katsura-hime, Tsukimine12, gabyxx21, akaerii, milk goku, Jenny, saskenaru, , magusficty, miru, Chibi Dhamar, TheRusso, Choi MingYu, Brye, Sayukira, NelIra, CallMeKarla y .Ro0w'z. por sus buenos comentarios y por seguirnos y que gracias a sus buenos deseos Marthiis pasó todas sus materias y no presentó exámenes semestrales.
Marthiis: También a Daneshka Boticcelli porque este fic va para ti
Tamaki: Naruto no le pertenece a Marthiis, es de Masahi Kishimoto.
Marthiis: La verdad es que temía por publicar este capítulo pero mi hermano Christian Melo me subió el ánimo. Espero que les guste.
Capítulo
1.-
—Sasuke…— Naruto agarró fuerza y lo miró con determinación— Sé que a lo mejor esto carece de importancia para ti pero… Hace mucho tiempo fui novio de Sai, Gaara, Ino y Hinata. Ellos son mis ex parejas—
El Uchiha sintió como una gota de sudor frío descendía por su cuello. El hecho de escuchar las palabras de Naruto y ver como los demás lo veían con una sonrisa de suficiencia lo hicieron estremecer pero lógicamente no lo demostró. Imitó la sonrisa que ellos le brindaban y respiró hondo para fingir que esas palabras no le habían dolido en absoluto aunque en realidad parecía que una cubeta de agua fría le hubiese caído encima. Tomó a Naruto cuidadosamente de la mano, demasiado cariñoso, sintiéndose triunfador al ver las miradas inquisidoras que Sai y Gaara le profesaban.
—Naruto…— Le dirigió un gesto conciliador— No sé que están planeando tus amigos pero te aseguro que eso no intervendrá en nuestra relación… Después de todo ellos te dejaron ir y ahora tú eres MI novio—
— ¡En eso estás equivocado! — Estalló Hinata, haciendo que todos pusieran su atención hacia ella. —Nosotros no dejamos ir a Naruto porque quisiéramos. Al contrario, nosotros lo amamos y créeme que todos aquí aún deseamos estar con él. —
—Concuerdo con Hinata— Intervino Ino con acento conocedor— Estamos seguros de que tú no lo quieres como se debe y que no eres digno de estar a su lado— Su mirada se tornó gélida— Así que nos reunimos todos aquí para recalcarte que no estamos dispuestos a permitir que estés con nuestro adorado Naruto—
Sasuke frunció el ceño y miró al rubio quién parecía estar igual de sorprendido que él. Ok, todo el mundo tenía amigos extraños pero ellos pecaban de obsesivos. Sin embargo, ¿por qué el Uzumaki no se tomó la molestia de explicarle sobre ellos? Bien pudo haberle dicho todo el día anterior, no obstante jamás se imaginó que Naruto hubiese tenido pareja antes, bueno… varias parejas. Naruto parecía ser un chico bueno, era contestón y a veces con falta de modales pero era buen amigo. No creía que él pudiese tener tanto encanto con las demás personas.
—Sus comentarios no me interesan— Agregó el Uchiha fríamente— Nunca me han importado las opiniones de los demás y no comenzaré a tomarlas en cuenta ahora sólo porque ustedes estén celosos de que yo esté con Naruto… Aparte, ni él ni yo les debemos explicaciones sobre nuestra supuesta relación—
Mierda.
— ¿Supuesta…?— Las voces de Gaara, Hinata, Sai e Ino sonaron sorprendidas y sus ojos se posaron sobre Naruto quien obviamente no supo qué hacer salvo unos segundos más tarde cuando pudo reaccionar al ver que el Uchiha no le ayudaría a salir de ese embrollo.
—Muy bien, muy bien— Naruto rodó los ojos con fastidio— Ya va siendo hora de que paren con todo esto… Es hora de que les diga el porqué de todas éstas cosas. Como dice Sasuke, no les debemos explicaciones de ningún tipo— habló con desaprobación pero luego esbozó una enorme sonrisa— Pero todos ustedes han sido tan buenos conmigo que no puedo enojarme. Sasuke y yo somos novios— Dijo apartando la mano del aludido con sutileza. —Pero nuestro noviazgo es una farsa—
El Uchiha casi suelta una risilla de satisfacción cuando los demás se quedaron pasmados, pero lograron controlarse y dejaron escapar un suspiro de alivio. Él sintió un frío extraño justo en el momento en que Naruto retiraba su mano. Observó con atención, en lo que los demás comentaban sobre la situación: la forma en que el rubio les hablaba era tranquila y con paciencia. Gaara y Sai se le quedaban viendo con una profunda admiración; Ino sonreía abiertamente con solo escuchar esa alegre voz y Hinata estaba muy roja por la vergüenza.
Y él se sintió como un extraño en cuanto Naruto comenzó a reír con un comentario por parte de Sai… ¿Qué demonios estaba pasando?
—Sasuke sólo quiere tener una relación con Sakura e intenta atraerla, dándole celos— Naruto sonrió — Yo le ayudaré pero en cuanto ellos formalicen algo, me apartaré—
—De todos modos, seguimos con la creencia de que Sasuke ni siquiera es un buen amigo— Ino se cruzó de brazos, moviendo negativamente la cabeza. —No te conoce bien, no sabe nada de ti—
— ¿A qué te refieres con eso, Yamanaka? — escupió Sasuke empezando a enojarse. Ino sonrió.
— ¿Sabes cómo se llaman sus padres? —
Sasuke palideció. Enterarse de que no sabía el nombre de los padres de su mejor amigo fue ridículo y un poco doloroso.
—Chicos, Sasuke no ha tenido la oportunidad de conocer a mis papás— Dijo el rubio para intentar defender al Uchiha.
—No lo excuses, yo tampoco los he podido conocer pero sé muy bien sus nombres— Replicó Ino con el entrecejo fruncido.
— ¿Sabes cuál es su tipo de ramen preferido? — preguntó Hinata.
No lo sabía… ¿Habían varios tipos de ramen?
—A Sasuke no le gusta el ramen—
—No es de mis platillos favoritos pero conozco los tipos que están a la venta— alegó la chica de los ojos color perla.
— ¿Sabes que Naruto a veces padece de insomnio? — intervino Gaara.
— ¿Sabes quién fue su primera novia? — Esta vez fue Sai antes de que Naruto pudiera contradecirlos.
— ¿Sabes quién es y siempre seguirá siendo su primer amor? — Preguntaron los cuatro a la vez.
— ¡Oigan! ¡Eso no lo tiene que saber Sasuke! — Gritó Naruto algo sonrojado.
—A lo que queremos llegar es que sabemos que tú fuiste su amigo de la infancia— Agregó Sai— Estuviste más tiempo con él, con la oportunidad de conocerlo… En cambio, nosotros hemos estado un tiempo más reducido con la diferencia de que conocemos las respuestas a todas las interrogantes—
Sasuke se quedó sin palabras. No sabía nada de Naruto y bonitamente llegaba a pedirle que fingiera ser su novio para coquetearle a una chica. Vaya, si que era un perdedor. Pero permaneció serio, comentarios como aquellos no le afectaban en absoluto. Él era así y punto. No le debía explicaciones a persona alguna. Aparte… Naruto nunca le recriminó esa manera suya de ser así que de seguro no había problemas pero esa maldita incomodidad lo estaba dejando sin aire.
—Chicos— el rubio interrumpió— Les agradezco lo mucho que se preocupan por mí pero es suficiente… Yo decido quien es mi amigo o no… Así que paren con esto. A todos los quiero por igual pero en serio, basta con esto. — Suspiró— Si Sasuke no sabe nada de mí, es problema suyo—
Los demás guardaron silencio. Sasuke notó que ellos se habían callado en cuanto Naruto mostró ese rostro serio y poco agradable, al parecer todos amaban las sonrisas de su amigo pero en cuanto las borraba todo estaba perdido. Supuso que el Uzumaki ya estaba harto de tanta palabrería y por eso debía tener un tono más autoritario. Funcionó ya que los demás desviaron sus miradas aunque no muy convencidos.
Sasuke y Naruto se despidieron, saliendo de la biblioteca, dejando detrás un aura tensa sobre los que se quedaron ahí. Ahora que caminaban hacia los dormitorios, iban demasiado callados. El rubio dirigía su atención hacia otras cosas pero seguía permaneciendo con el rostro serio. Sasuke sabía que su amigo estaba molesto, pero muy molesto. No entendió el motivo y no tuvo ánimos de ahondar el tema. De igual manera aquella situación le mantenía confuso; debido a eso se puso a reflexionar sobre las palabras de Sai… Sasuke definitivamente no conocía a Naruto y por esa sencilla razón le entró una enorme curiosidad por saber más datos sobre su vida. Sería interesante conocer más a fondo a su amigo.
—Te pido una disculpa— Naruto se detuvo y lo miró — No debieron tratarte así—
—En cierta parte me lo merezco, es verdad que casi no sé nada sobre ti— Agregó Sasuke un poco apenado.
—Es irónico— el rubio volvió a recuperar su sonrisa usual— Que mientras tú no sabes nada de mí, yo lo sé todo de ti—
Sasuke iba a responder pero fue cuando a lo lejos vio a Sakura. Ella se acercó hacia donde se encontraban. Estaba tan hermosa con el uniforme de la escuela, su largo cabello rosa estaba suelto y ondeaba cada vez que soplaba una fresca brisa, entonces olvidó todo lo referente a Naruto. Sí, todo parecía ser perfecto cada vez que Sakura llegaba; era como si la alegría embargara a su alma en cuanto sus ojos se ponían en contacto con los de ella. Sin duda alguna Sasuke estaba enamorado y esperaba ser correspondido pronto.
Sakura llegó impregnando el ambiente de un agradable aroma a rosas que inundó las fosas nasales del Uchiha. Ella lo saludó con una bonita sonrisa pero a Naruto con indiferencia. Obviamente el pelinegro ni lo notó pues estaba más enfrascado en averiguar porque aquella hermosa chica podía resultar bastante encantadora. Sonrió estúpidamente pero ese gesto era tan diminuto que ni Naruto ni Sakura se dieron cuenta de aquello.
—Sasuke, te estaba buscando— el tono de la pelirrosa fue demasiado dulce y tierno— Es que hay unas cosas que no entiendo a mi trabajo de Economía… ¿Me podrías explicar? — Hizo un delicado puchero— Pero… No quiero que Naruto se enoje—
—Por supuesto que Naruto no se enojará, ¿verdad? —
— ¡Pero Sasuke! Tu prometiste que me ibas a…— El rubio parpadeó un par de veces y bajando la cabeza sonrió un poco— No importa… Me voy a mi habitación—
Sasuke le dio la espalda a Sakura para tomar a Naruto de la barbilla y darle un beso en los labios, pero con enorme sorpresa vio que el Uzumaki giró la cabeza para evitar ese roce y quedar sin contacto alguno; notó como se puso tenso y se alejaba con movimientos mecánicos, sin mirar atrás y sin despedirse. ¿Qué le pasó…? Iba a correr detrás de él pero sintió como lo sujetaron del brazo viendo que era Sakura.
—Déjalo, de seguro está estresado— Animó la chica— ¿Nos vamos? —
Sasuke asintió y con Sakura colgándose de su brazo triunfalmente, caminaron hacia la casa de la pelirrosa.
2.-
Naruto anduvo recorriendo los jardines de la escuela. Todavía llevaba el uniforme puesto y estaba un poco sudado pues no había querido regresar a la habitación, le hacía falta caminar un poco para despejarse la mente. El hecho de ver como Sakura se llevaba a Sasuke le había hecho sentir un ligero pesar en el pecho. Se golpeó la frente con la mano y sonrió estúpidamente al sentirse como un novio celoso cuando en realidad no debía de estar sintiendo esas cosas. Después de todo, aquello era una vil farsa.
Sabía que Sasuke le recriminaría en un rato sobre lo del beso rechazado. En realidad le molestaba que lo besara solo porque Sakura estaba con ellos, de haber sabido antes eso, hubiese hecho alguna regla especial para los besos. En verdad le resultaba fastidioso, ¿por qué jodidos Sasuke tenía que agarrarlo siempre desprevenido? Tenía que admitirlo, los besos del Uchiha eran agradables y aunque no quisiera aceptarlo abiertamente, le gustaban. Pero en el último encuentro lo había rechazado. No deseó ser besado pues en ese instante estaba decepcionado.
Sasuke le había prometido que le ayudaría a hacer el mentado trabajo de Economía pero simplemente llegó Sakura y se lo llevó. No es que estuviese celoso de ella o algo por el estilo, solamente quería a su amigo de regreso para que le tendiera la mano con los deberes. Obviamente no podía ser algo más o al menos eso era lo que intentaba usar como excusa. Naruto se jaló los cabellos con desesperación y se quedó haciendo graciosos pucheros. Le había molestado mucho la manera en que Sakura lo miró en cuanto Sasuke le dio la espalda a ella para besarlo: una mirada seria con la envidia marcada en sus ojos verdes, fue como una daga siendo enterrada en su pecho.
Y fue gracias a eso que recordó el verdadero motivo de todo. Evitó el contacto visual y físico de Sasuke; prácticamente huyó… De todos modos enfrentar los problemas estaba muy sobrevalorado y como perfecto cobarde decidió irse.
De repente le entraron unas ganas tremendas de volver a la habitación. Ya había tenido suficiente de andar por todos lados como un fantasma sin hogar. Estiró los brazos, sintiendo como los músculos se destensaban. Ah, en verdad que era un cabeza hueca. Entendió que tanto tiempo libre le hacía pensar cosas estúpidas por todo el rollo que se estaba formando en la cabeza. Era agotador. Por lo tanto, decidió que entraría a algún taller extracurricular para mantenerse ocupado y no pensar tanto en Sasuke. Lo vería menos, Sakura se ganaría su cariño y ellos serían felices para siempre.
— ¡Demonios, Naruto! Deja de pensar en estupideces— Exclamó el rubio inflando los mofletes y haciendo ademanes graciosos— Ya va siendo hora de que madures y sigas por el camino del buen estudiante— Su voz estaba cargada con un repentino tono de determinación pero al último terminó suspirando y más decepcionado que antes.
Caminó un poco más antes de que volver a la habitación. Varias personas lo saludaron en el trayecto, como siempre se reían de las cosas que decía el pequeño Naruto pues él se hacía cargo de hacer sentir bien a los demás, era una cualidad que lo hacía tan especial. Siguió andando, por fin llegando al edificio. ¿Estaría Sai ahí? ¿Le diría algo por lo ocurrido hacía algunas horas? Se sonrojó de tan solo imaginar que sus ex parejas se hubiesen reunido para hablar sobre el noviazgo que había iniciado con Sasuke. Eso significaba que ellos aún estaban enamorados. Lamentablemente Naruto no podía corresponderles pues ya no sentía nada parecido al amor.
Justo cuando estuvo a punto de llegar a la puerta de su habitación, notó que Sai se hallaba esperándolo afuera, recargado en la pared con una pose de suma tranquilidad, algo que hizo estremecer a Naruto de pies a cabeza pues no podía negar que el pelinegro era atractivo y más con esa pose de indiferencia. Tragó saliva, pasando de largo a su amigo para después sacar las llaves de su mochila y abrir la puerta pero antes de que hubiese pensado en hacer todo eso, sintió como lo tomaban de los brazos y lo terminaban estampando contra la pared. Sai se colocó encima de él y lo miró con profunda seriedad. Ese movimiento había dejado sin respiración a Naruto, quien tuvo que tragar saliva para digerir lo que estaba pasando.
Sai no habló, solamente se limitó a hundir su cabeza en el cuello del rubio, tomándolo de la cintura y acercándose todo lo que pudo. Ambos se quedaron sin moverse. Naruto hizo un atisbo de querer irse pero el pelinegro lo tomó de las mejillas, haciendo que sus labios se unieran en un suave beso. Ninguno cerró los ojos, simplemente se quedaron viendo tratando de saber cuál sería el siguiente movimiento del otro pero no daban señales de separarse, fue cuando Sai se quitó bruscamente. Naruto se quedó con la respiración agitada y con un leve rubor en las mejillas. ¿Qué había sido eso? Tocó el hombro del pelinegro pero este se movió, alejándose por el pasillo sin mirar atrás.
El rubio apenas tuvo unos cuantos segundos para decidir entre quedarse parado como un idiota o ir por su amigo. Corrió hacia Sai, lo tomó de la muñeca e hizo que girara. Sostuvieron las miradas y ninguno daba su brazo a torcer para hablar. Se taladraban con los ojos, intentando averiguar que estaban pensando pero de nada servía. Naruto deseó no haberse levantado de la cama esa mañana para haberse ahorrado todo lo que estaba pasando.
— ¿Por qué lo hiciste? —
—Te quiero— Respondió Sai mirando hacia el suelo — Eso lo sabes de sobra, me parece cruel que me hagas decirlo después de tantas veces que lo repetí en el pasado cuando estábamos juntos. Conoces perfectamente mi condición no apta para formar lazos con las personas, en antaño tardé mucho tiempo en querer aceptarlo pero ahora— Lo miró con decisión— No me da vergüenza decirlo—
—Tú también conoces de sobra mis sentimientos. Yo… No te quiero de la manera en que tú lo haces— Naruto lo miró con seriedad.
— ¡Al diablo con eso! — Sai respiró hondo— Hagamos como que esto nunca pasó— Dijo mientras se giraba, retirándose de ahí.
—Lo siento…—
Sai estaba demasiado enfadado y Naruto tan atontado que ninguno se dio cuenta del momento en que una chica de ojos verdes observaba la escena con una sonrisa malvada en los labios y una cámara en mano.
3.-
Una semana. Una maldita, jodida y estresante semana había pasado. Exámenes, tareas, proyectos, ¿los maestros no conocían el significado de vida social? Naruto se dejó caer sobre la cama pesadamente. Sus libros se hallaban desparramados por todo el piso, hojas de libreta, lápices, plumas y carpetas servían como tapete pues el rubio no había tenido la decencia de arreglar un poco la habitación y Sai no se había aparecido por ahí en tres días.
El rubio sabía que aquello podría ocurrir. Sai casi no estaba acostumbrado a demostrarle sus sentimientos a las personas y el hecho de haber sucumbido a sus impulsos dejó una consecuencia lo bastante grande como para que la relación entre ambos comenzara a flaquear. Eso le dolía. Sai había sido egoísta al querer imponer sus sentimientos de esa forma. Y lo peor de todo era que Sasuke andaba de entrometido, haciendo preguntas sobre el porqué del cambio tan repentino en la amistad. De los mejores compañeros de cuarto se habían convertido en simples conocidos.
Naruto respiró hondo y dejó que su cabeza reposara cómodamente en la almohada. Ese día resultó de lo más agotador pero también fue productivo. Había presentado su trabajo de Economía. Supo que cometió muchos errores pero lo realizó solo y tuvo una buena nota. Al menos tenía la satisfacción de no andar dependiendo tanto de Sasuke y pudo sacar una calificación lo suficientemente aceptable para pasar el curso.
Sí, todo parecía ir de manera decente aunque no podía decir lo mismo de la relación que llevaba con Sasuke pues el idiota siempre quería saber en donde se encontraba, le marcaba en la madrugada solo para hablar de tonterías y andaba detrás de él todo el tiempo. Era muy estresante llevar esa clase de vida, aparte todavía tenía que lidiar con la pesada de Sakura que por alguna extraña razón había decidido entrar en su círculo de amistades. No le era del todo desagradable pero todavía no terminaba de caerle bien. Naruto en verdad no entendía bien los sentimientos de aquellos que decían llamarse sus amigos.
Sasuke actuaba de manera fría con la mayor parte de las personas pero cuando se traba del rubio siempre trataba de mostrar una sonrisa por lo menos una vez cada tres días, lo cual era muy raro pero no por eso imposible, también veía ese tipo de atención con Sakura pero eso solamente lo dejaba consternado. Naruto realmente se preguntaba sobre el verdadero motivo de tanto jaleo. Sakura en cambio se había vuelto un poco más fácil de sobrellevar, ella hacía todo lo posible por agradarle pero obviamente por algunas actitudes hacía que la odiara.
Naruto se movió quedando boca abajo y soltando un largo suspiro. Los ojos se le fueron cerrando. Su cerebro prácticamente se hallaba agotado por los días de interminables deducciones y aquello en verdad le provocaba mucho cansancio. Se quedó dormido sin darse cuenta y la confusión volvió a él calándole hasta los huesos en cuando vio dentro de sus sueños a un par de ojos negros.
Horas más tarde, el rubio despertó bastante mareado y con un leve dolor de cabeza. No supo cuanto tiempo durmió pero en verdad lamentó haberlo hecho sobre todo porque no le dejó nada bueno, en vez de brindarle descanso sólo dejó un sinfín de pensamientos y un enorme vacío en el pecho. Se incorporó sobre la cama notando con sorpresa que el departamento se hallaba muy limpio y que sus cosas estaban debidamente guardadas en su lugar, su mochila se encontraba en el perchero. Sus ojos se abrieron con sorpresa al notar que Sai estaba en la sección de cocina, preparando algo que olía bastante bien.
—Hasta que por fin despiertas… Tenía la impresión de que habías caído en coma— murmuró el chico sonriendo diminutamente. — ¿Tienes hambre? Hay huevos revueltos y pan tostado… Se ve más como almuerzo que una cena pero es lo único decente que puedo preparar—
— ¿Qué haces aquí? — preguntó el rubio frotándose los ojos con pereza, ignorando la explicación del chico.
—Pues… Esta también es mi habitación, mis padres están pagando por ella y creo que también tengo derecho de permanecer aquí… ¿No lo crees? — Respondió con suficiencia.
A pesar del dolor de cabeza y el sopor de haber dormido durante horas, Naruto tuvo la impresión de que el tono de voz de Sai había cambiado un poco, no sonaba amargado ni resentido y hasta cierto punto se notaba bastante agradable, eso hizo que el rubio se sintiera mucho mejor pues eso significaba que su amigo probablemente ya no se hallaba enojado. Se levantó de la cama y fue a sentarse a la mesa para esperar a que le sirvieran la cena.
Pese a que Naruto tenía muchas ganas de hablar con Sai respecto a lo que había pasado en los últimos tres días, se mantuvo lo más callado que pudo, demasiado ocupado saciando su apetito con tan suculenta comida que su amigo le preparó con todo el cariño del mundo. Estaba tan enfrascado comiendo que no notó la insistente mirada que el otro profería así que sin más se dedicó solo a comer. Nuevamente la comida estaba demasiado caliente pero el vacío en su estómago era demasiado grande como para esperar que se enfriara.
— ¿Te gusta? — Sai le preguntó sonriendo amenamente.
—Está muy rico, no sabía que cocinaras tan bien— Respondió Naruto masticando un bocado de tostada. — Muchas gracias, me has salvado el día—
—He pensado sobre lo que ha ocurrido a lo largo de toda esta semana y llegué a la conclusión de que debo pedirte una disculpa por andar de metido en tus tratos con el Uchiha— El pelinegro hizo una mueca de desprecio en cuanto nombró a su "enemigo" — No es mi problema e hice mal por haberte hablado de mis sentimientos—
Naruto se quedó pensativo unos minutos, le sorprendió la manera tan directa en la cual Sai se había enfrascado en el tema así que dejó de comer y se limitó a observar a su compañero. Se miraron varios minutos, incapaces de pronunciar palabra.
—No importa, supongo que yo también fui duro contigo… Mejor olvidemos que eso pasó, ¿Sí? —
—Gracias, Naruto— Sai volvió a su rostro serio pero siguió hablando con un tono cálido— Te prometo que no voy a molestarte más con lo de tu relación con Uchiha—
—Eres muy buen amigo, Sai— El rubio sonrió complacido— Yo también me disculpo por haber reaccionado tan fríamente contigo después de lo que pasamos tú yo hace tiempo, eso no es lo que te mereces…—
—Mira, mejor continúa comiendo, báñate y ve a descansar… Supe que tuviste una semana agobiante así que descansa lo más que puedas, yo me encargaré de la limpieza, es lo menos que puedo hacer por ti después de lo que te hicimos pasar en la biblioteca la otra vez—
— ¿En serio estás bien? — Preguntó Naruto azorado— No eres el mismo de siempre y para mi sorpresa, actúas como una persona normal y responsable… Eso me asusta—
—Eres un tonto— Sai se puso de pie y caminó hacia el ojiazul para acariciarle la cabeza con gesto cariñoso. —Pero sin duda alguna creo que tu estupidez hace que las personas se sientan atraídas hacia ti—
4.-
—Inocencia, tienes nombre de Naruto Uzumaki— Murmuró Sai mientras acariciaba con cariño la melena semi despeinada del rubio que dormía plácidamente sobre la cama, éste tenía la boca entreabierta, roncando solo un poco sin ser muy sonoro pues su respiración era bastante tranquila a como era normal.
El pelinegro se apartó un poco, justo en el momento en que Naruto se removía algo incómodo entre las sábanas, sin embargo no pudo apartar su mirada de él ya que le producía un increíble sentimiento de tranquilidad con solo observarlo. Se sentó en su respectiva cama, notando como los rayos de luna que se introducían en la habitación a través de la rejilla que había entre las cortinas daban a parar en la piel bronceada del Uzumaki. Sai suspiró, sacando el aire con lentitud.
En verdad quería mucho a Naruto y era imposible no desear protegerlo. Era como ver un objeto invaluable y sentir la necesidad de cuidarlo ante cualquier inclemencia con tal de solo verlo sano y salvo.
Y casi se sintió culpable al haberle dicho una mentira, casi.
Porque cuando alguien utiliza artimañas para cuidar de una persona amada, las mentiras pasaban a ser "verdades acomodadas" que eran necesarias. Probablemente aquél concepto era incorrecto y sólo terminaba siendo un producto de su imaginación pero eso no haría que su mentalidad cambiara. ¿En serio Naruto se creyó todo eso de que no se volvería a entrometer? Debía estar bromeando. Hinata, Gaara, Ino y él mismo estaban dispuestos a hacer de todo para proteger al querido rubio pues ellos tenían suficientes motivos para hacerlo… Aunque sólo se resumía a uno:
Uchiha no merecía a Naruto.
Tal vez su "dulce" noviazgo era una mentira pero de todas maneras, ninguno de los ex podían ni querían correr el riesgo de perder definitivamente a Naruto y por lo tanto Sasuke era el principal rival, así que sencillamente debían destruirlo.
Claro, ellos no podían actuar tan rápidamente pues a pesar de que querían derrocar al bastardo de Sasuke, no deseaban perder la amistad del Uzumaki; lo cual hacía que el plan a elaborar resultara más difícil de hacer. Sai y los demás debían pensar con cuidado y ser mucho más inteligentes que Sasuke, pero cuatro cabezas pensaban mejor que una así que la victoria de seguro estaba asegurada. Además, todos tenían cualidades que terminaban siendo favorecedoras.
Ino por su parte contaba con dotes un poco más físicos. Nadie podía resistirse a sus encantos y ella aprovechaba aquello para conseguir lo que quisiera… Claro, todo con el fin de poder brindarle al grupo y a Naruto lo que se necesitase para llevar la vida de la universidad un poco más llevadera. La comodidad era algo que a Naruto le agradaba aunque no quisiera aceptarlo pero Ino conocía esa debilidad suya, lo cual resultaba benéfico para ellos.
Gaara siempre fue considerado como un chico de pocas palabras desde la más tierna infancia. Todas las personas terminaban por huir de él la mayor parte de las veces debido a su mirada que aparte de ser seria, podía transmitir algo más que terror. No solo servía para asustar a la gente sino que también por su alto límite de intimidación lograba convencer a más de uno en dado caso que las "técnicas" de Ino no funcionasen.
Hinata era dulce, tierna e inocente. Aunque eso solamente se viese reflejado en su bello rostro pues en el interior era la erudita en la formulación de ideas para apartar a los pretendientes de Naruto y con ese gesto de ternura y esa sonrisa bondadosa la convertían en el arma más mortífera del grupo.
Sai en cambio era considerado pervertido, quejumbroso, serio, más pervertido, entre otras cosas que decían sobre él en todo el campus. La gente lo admiraba por su bien conservado físico y por el sublime talento para dibujar cosas hermosas. Él solamente se encargaba de cuidar de Naruto por las noches, de escucharlo, de acompañarlo en sus ratos de insomnio y aconsejarlo; o tal vez consolarlo por alguna materia reprobada pero eso era más que suficiente pues estaba lo suficientemente cerca para verlo dormir.
Justo como ahora.
El pelinegro sonrió y se recostó sobre la cama, ya comenzaba a darle sueño y los párpados poco a poco se le iban cerrando. Se iría a dormir con la firme convicción que dentro de poco Sasuke se marcharía y no volvería a poner un pie en territorio prohibido, Naruto volvería a ser única y exclusivamente de su propiedad. Bostezó y lentamente se fue entregando a los brazos de Morfeo.
5.-
Hinata Hyuuga acomodó su falda de tablones y puso la mejor de sus sonrisas. Caminó por el sendero que llegaba hasta la entrada de la escuela con la mochila a cuestas. Su cabello azulino bailaba con el viento dándole un toque sobrio pero a la vez inocente. Los chicos la miraban de arriba abajo, apreciando su buena figura pero ella no les hacía caso, solamente ponía atención a una sola persona: Sasuke Uchiha.
Sonrió para sus adentros, había sido totalmente fácil localizarlo. Aunque claro, también tenía mucho que ver el hecho de que un séquito de féminas estuviese detrás de él como abejas buscando miel. Intentó poner una de sus mejores sonrisas, poner cara de inocencia se le daba bastante bien y la mayor parte de las veces terminaba por ganarse la confianza de la gente gracias a eso. Se adelantó un poco, sino se apresuraba perdería la oportunidad de hablar con el Uchiha. Nada podría desviarla de su objetivo una vez visto, después de todo ella era una experta en no desviarse y en no distraerse.
—¡Hinata!— Aunque claro… Había excepciones. Naruto se apareció de repente a lado de ella, esbozando una enorme sonrisa, de esas que tanto le gustaban y la dejaban cautivada— ¿Podemos ir juntos al aula? Hace semanas que no nos vemos y temo que te hayas olvidado de mí—
—Pero… Yo… Tú… — Hinata se ruborizó y sintió que pronto se desmayaría.
— ¿Hinata? ¿Por qué estás tan colorada? — Naruto ladeó su cabeza, algo curioso— Anda, vamos… Recuerda que el profesor Gai hará los equipos para el trabajo de Literatura—
Literatura. Hinata se sintió entre afortunada y tonta. La primera porque esa era la única clase en donde le tocaba junto con Naruto y Sasuke; la otra, porque se le había borrado completamente de la cabeza al estar planeando un método para hacer que el Uchiha se largara de una buena vez de sus vidas. Suspiró tratando de tranquilizarse pero todo su autocontrol se fue al caño en cuanto Naruto la tomó de la mano para entrar juntos al salón.
Sasuke se levantó de su asiento justo en el momento en que ambos entraron al aula, fue hacia donde estaba Naruto y lo saludó dándole un beso en la mejilla. Ellos se quedaron hablando de unas cuantas trivialidades; Hinata se percató de que todos los demás ya no miraban con extrañeza aquella relación, tal vez ya se hubiesen acostumbrado.
El maestro Gai llegó pocos minutos después, todos tuvieron que guardar silencio y regresar a sus asientos. Hubo un poco de risa general debido a que el estrafalario maestro hacía sus piruetas raras en combinación con uno de los alumnos de nombre Lee pero terminó cuando comenzó a decir los integrantes de cada equipo para el trabajo mensual de la materia.
Gran sorpresa se llevó Hinata al escuchar su nombre junto con el de Sasuke y Naruto… Era un punto a su favor para mantener bien vigilados a esos dos por el tiempo en que durara todo aquello, también podría acercarse un poco más al Uchiha y ver cuáles eran las verdaderas intenciones hacia su adorado rubio. No estaba del todo convencida que solamente tuviesen una relación para darle celos a Sakura, asco le daba de tan solo pensarlo.
Las clases pasaron velozmente para Hinata; cuando terminó la última hora se apresuró para ir a encontrarse con Naruto y el Uchiha en la biblioteca, lugar que se estaba convirtiendo en centro de reunión dadas las circunstancias. Había visto a Gaara en la hora del receso para poder repasar los puntos del plan, esperaba que todo saliera a la perfección.
El tiempo que tardó en recorrer el trayecto fue corto aunque también influía el hecho de que prácticamente había salido corriendo para encontrarse con los chicos lo antes posible. En el momento en que llegó notó una presencia no muy buena para ella: Sakura Haruno. Ella estaba platicando alegremente con Sasuke mientras Naruto se hallaba prácticamente sumido en sus pensamientos… Eso no le resultó bueno de ver, sobre todo por la expresión de su rubio.
Se aclaró la garganta y todos se percataron de su presencia. Notó que Sakura se acomodaba el cabello de manera coqueta mientras sonreía "tiernamente". ¿Por qué esa chica le molestaba tanto? Aunque si esa tipa quería jugar, ella también podría hacerlo. Hinata sonrió.
—Sakura… No sabía que también estarías aquí— Habló con un tono de voz un poco dulce, solo un poco. Debía guardar las apariencias— De hecho… No deberías estar aquí, después de todo Sasuke estará muy ocupado con Naruto y conmigo—
—Es que tú estabas tardando mucho y como Sasuke se veía aburrido a lado de su noviecito, quise alegrarle el día. — Sakura sonrió— Naruto se está volviendo aburrido—
Ouch, golpe bajo para Hinata. El hecho de que se refirieran de ese modo hacia Naruto resultaba terrible, y para colmo, tenía el descaro de decirlo frente a todos, ¿quién jodidos se creía esa chica para comentar acerca del carácter de su hiperactivo y ahora serio ex novio?
—Bueno, bueno… Si quieres vivir entreteniendo a la gente tal vez deberías convertirte en un payaso, así te pagarían por "alegrarle" el día a los demás— Hinata soltó una risilla suspicaz— Ahora por favor vete, estaremos ocupados—
Naruto y Sasuke se quedaron pasmados al escuchar la contestación de la Hyuuga, mientras la cara de Sakura era todo un poema. Ella frunció el ceño y notablemente molesta salió de la biblioteca lanzando leves improperios.
—Oigan, chicos… ¿Comenzamos a trabajar? — La de ojos perlados sonrió— El proyecto no se hará solo—
6.-
Sasuke suspiró por quinta vez. Ya había pasado una hora desde que iniciaron el trabajo y ya llevaban realizada una buena parte. Se acomodó en su asiento, esperando pacientemente a que Naruto volviera del baño, de seguro los tres boles de ramen que se comió le hicieron daño y en esos instantes estaba pagando las consecuencias. Todo marchaba perfectamente salvo un pequeño y diminuto problema: la escrutadora mirada de Hinata.
Esa chica de alguna u otra manera le provocaba escalofríos. Ella borró su sonrisa en el momento en que Naruto se marchó al baño y los había dejado solos. El silencio apareció con más fuerza dejando ambiente pesado entre ambos. Aún no sabía cómo había quedado la situación entre los ex novios y el rubio, por lo tanto se abstenía en hacer comentarios que dieran paso a segundas intenciones o malinterpretaciones.
—Joven Uchiha, me he acordado de que Naruto y tú cumplirán dos meses de noviazgo en una semana… ¿Acaso lo celebrarán? Supe por ahí que no hicieron nada en el primer mes—
—No quiero parecer grosero— Sasuke se aclaró la garganta, un poco nervioso ante tan repentina pregunta— Pero como sabes, Naruto y yo estamos fingiendo todo esto, así que no tenemos necesidad de celebrar algo de esa naturaleza—
— ¿Realmente? — Hinata parecía sorprendida— Me parece de lo más triste… Imagínate cómo se sentirá el pobre de Naruto, después de todo él te está haciendo el favor de fingir tal cosa y tú ni siquiera tienes el interés de pagárselo—Agachó la cabeza, reflejando un profundo pesar en su rostro— No sabes nada de él, eres mal amigo y ahora esto…—
—Agh… No sigas, por favor— Sasuke rodó los ojos con fastidio. De ninguna manera iba a caer en semejante cosa, estaba casi seguro de que Hinata estaba planeando algo junto con los otros "ex" y por nada del mundo iba a hacerle más fácil entrometerse en la "relación". Aunque… El Uchiha tuvo que aceptar que ella lucía bastante decaída, aquello no podía ser fingido. —Demonios…— Suspiró— Quizá podamos celebrar algo—
— ¡¿En serio? — Hinata esbozó una enorme sonrisa— ¡No te preocupes, joven Uchiha! ¡Yo te ayudaré a que todo salga de maravilla! —
—Sí, pero ni una palabra a Naruto… No quiero que se emocione, piense que me estoy ablandando o que me interesa más de la cuenta—
En ese instante, el rubio regresó con la cara un poco más relajada y aparentemente saludable. Uchiha y Hyuuga guardaron silencio sobre el futuro plan, sólo concentrándose en el proyecto.
7.-
— ¿Cómo te fue? — preguntó Ino, ella estaba acostada sobre la cama haciendo el intento por terminar de leer un libro, no obstante le parecía mucho más tentador saber sobre la situación de Naruto— ¿Lograste convencer a Uchiha? —
—Fue demasiado fácil, cayó rápidamente— Hinata se terminó de poner su pijama— Ahora yo seré la persona que ayude a Sasuke a planear una cena romántica para Naruto—
—Bueno, creo que todos sabemos que será todo menos romántica— La rubia dejó el libro a un lado, se asomó debajo de su cama y sacó una caja. La abrió, en su interior había una pequeña libreta forrada de color negro, con una fotografía de Naruto en la tapa— ¿Crees que esto resulte? —
—Tal vez sí, tal vez no. Uchiha no es idiota y sabe lo que hace… Lo único que me preocupa es Sakura… —
— ¿Crees que ella esté enamorada de Sasuke? —
—Hmm… Creo que es algo que va más allá de "enamoramiento" — Hinata se puso una mano en la barbilla, pensando— Sakura está más ensimismada en separar a esos dos, le dolió que Sasuke eligiera a Naruto —
—Realmente no importa, ahora sólo debemos hablar con Sai y Gaara para ver que el plan salga exitosamente—
—Y si algo sale mal… Está la opción de hacerle la vida imposible a Uchiha— Hinata e Ino sonrieron con sorna.
8.-
—Oye, ¿qué tanto se andaban secreteando Hinata y tú? — Preguntó Naruto curioso. En esos instantes estaba caminando hacia su habitación, siendo acompañado por Sasuke quien "amablemente" se había ofrecido a cargarle la mochila.
—Cosas que no te interesan… ¿O qué? ¿Estás celoso de que tu ex novia tenga tratos conmigo? — Alegó Sasuke con una sonrisa socarrona y mirando hacia el frente.
— ¿Celoso yo? Ni que tuvieras tanta suerte— Replicó el rubio haciendo un mohín de enfado— Pero ya, en serio… ¿Qué pasó? ¿Volvió a mencionarte algo sobre nuestro noviazgo fingido? ¿Está molesta? —
—Si estás tan preocupado por ella, ¿por qué no se lo preguntas personalmente? — el Uchiha bufó con hastío. Muy dentro de él se sentía enojado de que el rubio estuviese de preguntón, aparte Hinata ya era cosa del pasado, ¿no se suponía que Naruto siempre estaba diciendo el mismo discurso de que debían salir adelante y dejar al pasado atrás? Se quedó callado en todo lo que quedaba del trayecto, sabiendo perfectamente que su "novio" estaba sonriendo de una manera burlona, cosa que le hizo enfadar más.
— ¿Sabes algo? Creo que aquí el celoso eres tú — comentó Naruto una vez que llegaron a la entrada del edificio. — No te preocupes, novio mío—El tono de su voz sonaba inusualmente sensual y un peculiar brillo apareció en sus ojos. Eso sacó por completo a Sasuke de sus casillas. —Yo soy terriblemente fiel— Y luego de decir esas palabras, le dio al albino un beso que lo dejó sin aliento. El rubio soltó una carcajada — ¡No puedo creer lo fácil que resulta cautivar a un Uchiha! — Antes de que pudiese hacer movimiento alguno, le arrebató la mochila, entrando en el edificio lo más rápido que pudo.
Mientras, Sasuke se quedó pasmado y por primera vez… Se ruborizó.
Notas finales:
Marthiis: ¡Bueno! Esto fue todo, creo que salió un poco más largo *sonríe* Espero que les haya gustado. Me gustó el leve NaruSasu, no es tanto pero me gustó. ¿Si se notó que es NaruSasu?
Tamaki: ¿Reviews?
Marthiis: ¡Nos vemos después!
