Quiero tenerte solo para mí.
Capitulo 3: Tragedia, Por siempre juntos…
-Kirihara…-deja si mano estirada, de los nervios cae al suelo sentada, sintiendo como si su corazón se le saliera por la garganta…
Al día siguiente Sakuno no pudo dormir en toda la noche y se dirigió a su escuela, confundida con lo que paso ayer, no podía estar molesta, pero se sentía insegura…
-Sakuno… Alo, Sakuno contesta, mié Dei, cambio…-le enviaba señales Tomoka, pero Sakuno seguía ida…-Sakuno ¡Responde!
-A ¡Tomoka!... ¿decías?-salía de sus pensamientos, pero estaba desanimada…
-¿Te paso algo con Kirihara?- pregunto curiosa porque no se le ocurría de que otra manera estaría así.
-No me paso nada con el… déjame sola…-sale corriendo.
-¡Sakuno!-grita la chica de coletas preocupada…
Como el instituto hoy tenía que remodelar algunas cosas, los alumnos salieron temprano y Sakuno se fue a entrenar por su cuenta cerca de un estacionamiento… mientras peloteaba pensaba en Kirihara, en el momento en que la beso, pego fuertemente a la pelota y salio de control a unas canchas, ella va a buscar la pelota…
-¿Donde estará la pelota?...-hasta que la encuentra dentro de una cancha, trata de sacarla, pero unos chicos la molestan.
-Niña estas molestando nuestro entrenamiento…
-Si lo estas, lo estas…
-Perdón, pero mi pelota cayo por aquí… y… es esa.-va a buscarla pero los chico tiran las canastas de las pelotas de tenis, y se confunden entre ellas…
-Que pena pero… aquí no podrás saber cual es tu pelota, así que te pedimos que te marches.
-No, por favor déjenme buscar la pelota.- mientras Kirihara iba caminando por allí ve a Sakuno buscando la pelota, y como los chicos la molestaban, el furioso va hacia donde están ellos.
-¡Ya te dije que te fueras niña!- le grita uno de los chicos, pero le llega una pelota de tenis en toda su cara.
-¿Qué diablos?- le sale sangre…
-Es maña educación molestar a las chicas…-dice con su cara acecina que hasta Sakuno se asusta.
-No te metas en esto, eres muy pequeño para entender…-amenazándolo.
-Mas inmaduro molestar a un niña inocente…-se le acerca a los chicos.
-Ya veras, Insolente.- trata de golpear a Kirihara, pero Kirihara lo golpea primero, y pone su cara de acecino y saca su lengua por todos sus labios, sus ojos rojos cereza, empieza a golpearlo sin piedad, y furioso, como se derramaba la sangre, y el reía como un loco.
-¡Ya basta Kirihara!-grito llorando, el paro instantáneamente.- pero, mira lo que has hecho.- se agalla para ver al chico golpeado.- no eres el mismo de siempre, ¿Qué te pasa Kirihara? Así eres como me dijo Ryoma, esa es tu mascara, ¡te odio Kirihara!, odio las personas violentas ¡como tu! – dice furiosa con lagrimas en los ojos, Kirihara mira hacia el suelo sin decir nada y se va…
-ten mas cuidado la próxima vez…-camina fríamente…
Después de eso Sakuno se fue a entrenar a una parte mas apartada, pero estaba arrepentida por lo que le dijo a Kirihara, otra vez tira la pelota con fuerza y se le va de control, pero un chico la atrapa.
-Ten mas cuidado… si que eres distraída.-dice el chico con ojos gatuno y su gorra con una R.
-Ryoma…
-Es raro verte entrenar…apuesto que te paso algo con ese chico llamado Kirihara…-lo dice a secas.
-No… no es eso…-comienza a llorar, Ryoma la abraza para consolarla…
-Cuéntame todo… confía en mi…-le dice Ryoma con una dulce mirada, que le da confianza a la castaña.
-bueno la verdad, es que, yo al principio de año. Te vi por primera vez y me enamore enseguida, sintiendo que esos sentimientos no se irían nunca, pero asta que un día, aparece ese chico por la escuela, y no se, no fue lo mismo contigo, pero mi corazón latía de la misma manera, pero poco a poco, nos conocimos cada vez mas, y me olvide de ti completamente, me enamore de el, y sin pensarlo lo dije, nos besamos, pero el aun así, es una persona violenta, tal como me habías dicho, y al final me ignoro, como si nada hubiese pasado, yo quería… que volviera a mi otra vez…
-Si no volvió… significa que no te quiere.-las serias palabras de Ryoma, hizo que Sakuno reaccionara, y recordara el beso, presionando las manos y sudando frío, lloraba silenciosamente.-aunque te haya besado, un beso sin amor no significa nada…
-¡No!, no fue un beso sin amor…-dice llorando, se levanta y segura de lo que dice…
-¿Cómo puedes estar tan segura?
-¿He?
-¿Tienes alguna prueba que compruebe que eso es la verdad?, digo si la hay, ya la hubieras mencionado…
-Prueba…-confundida sigue llorando, pensando en lo dice Ryoma…
-Si fuera el… Nunca haría eso… talvez ya esta con otra haciendo lo mismo que contigo…
-No…-se aleja.- eso no es verdad.- se aleja cada vez mas.-no creo eso, ¡no lo creo!-sale corriendo por donde sea, olvidando las palabras de Ryoma…
Mientras Kirihara jugaba solo en la pared, pegando con mucha fuerza…
-Vaya, si estas enojado…-dice una chica de cabellos rojos.
-Hitomi… ¿Qué haces aquí?
-Te buscaba… me dijeron que ya terminaste con tu novia…-se acerca
-Yo no tengo novia, no te me acerques.-la empuja hacia atrás…
-No te hagas, antes me amabas, no puedes cambiar tan rápido…
-Eso tu no puedes asegurarlo… deja probar.-la chica le agarra la corbata y de la un beso a la fuerza, Kirihara la lanza hacia el suelo molesto.
-¡Pero que haces!
-Sakuno…-sorprendido mira como Sakuno lloraba al ver esa parte…
-Ryoma… ¡tenia razón!, ¡Te Odio!-sale corriendo Sakuno, confundida, diciéndose a si misma que Ryoma tenia la razón, que amar a Kirihara era un error muy grande. Se detiene justo antes del cruce de calle.
-Sakuno… Puedo explicar…-grita Kirihara, ya que pudo alcanzarla.
-No te me acerques, mentiroso.-camina hacia atrás…
-¡Sakuno yo en verdad te amo!-se acerca cada ves mas.
-¡No te me acerques!- pero Kirihara le toma la mano.- ¡suéltame!- logro soltarse y retrocedió, cuando vio que venia un auto hacia ella.- al caerse, su ultima palabra en ese momento fue…-¡Kirihara!
-¡No!... ¡Sakuno!-grita al cielo Kirihara.
-¡Llamen a una ambulancia rápido!-grita la gente y corren, por la tragedia, Kirihara preocupado, hasta que llegan al hospital, Sakuno entra a pabellón, Kirihara enfurecido golpeando la pared con sus puños.
-¡Maldición por qué!-mientras ve que uno de los doctores sale de la sala a buscar a unas enfermeras diciendo que la paciente estaba perdiendo el ritmo cardiaco, Kirihara rápidamente entra a la sala, a ver como estaba Sakuno.
-Sakuno, no te mueras, no me dejes solo… yo siempre te e amado, ¡yo te amo!
-Kirihara…- le da la mano…-perdona… por ser una niña tonta y descuidada- dice débilmente…
-No te disculpes, yo soy el culpable…
-Por favor… dame el ultimo beso… no me queda mucho tiempo…
-Sakuno no lo digas como si te murieras.-llora Kirihara.
-Cumple mi deseo…Kirihara…
-Sakuno…- la abraza y luego la besa, el verdadero beso de amor, que Sakuno creía que era una mentira, el beso que los uniría de su destino.
-Kirihara, Te amo…- cierra los ojos lentamente, no esta respirando… ¡No respira!
-¡Sakuno!, ¡no!,-grita llorando Kirihara, dándose cuenta que Sakuno ya no estaba con el, se golpea a si mismo, si no puede estar con ella, tiene que alcanzarla… en eso el, por las penas, toma la anestesia y sin saber que hace, los doctores tratan de detenerlo, pero el furioso actúa por su cuenta, y se inyecta anestesia en exceso, en el sueño, ve como se va de la mano con Sakuno hacia el paraíso…
Años Después…
Sonaba el susurro de las cigarras, mientras los niños en el parque jugaban, son felices, amistades entre unos y otros, diversión y alegría…
-Oye, ¿puedo jugar contigo?-pregunta un chico, a una niña menor que el, unas características de el, que su pelo era negro desordenado, ojos azules…
-Bueno.- esta le sonríe, su cara era de una chica inocente, con trenzas largas, pelo castaño…
-Mi nombre es Kirihara…-jugando con los baldes para tierra haciendo un castillo.- ¿Cuál es tu nombre?
-El mío… es Sakuno.- algo tímida la chica, ya que este pequeño niño a su edad tenía una cara que intimidaba.- Oye, ¿Cuál es tu hobby?, el mío es pintar y cantar.- con voz tierna
-Yo juego tenis.- le responde este muy alegre
-¿Tenis? – dice la castaña, ya que no sabia lo que era, apenas tenia 3 años, y el chico estaba a punto de cumplir los 5.
-Es muy divertido, ven que yo te muestro como se juega…-van juntos, cerca de una pared, el chico saca su raqueta y pelotea, mientras la pequeña castaña miraba como juega, encantada tan feliz, que le daban ganas de jugar.
-Yo, quiero jugar, ¡enséñame!- felizmente cantando y saltando, el chico se alegro.
-Esta bien, desde ahora en adelante, te enseñare a jugar tenis, y ¡estaremos juntos para ser los menores de Japón!
-Si.- contesta, sonriendo dulcemente, este también le sonríe, con su risa de travieso…
Este no era un final, tan solo un comienzo...
