No tengo derechos sobre ningún personaje de juego de tronos y sus respectivas sagas, series.

Sera una mezcla tanto de la serie como de los libros, tomando lo importante de ambas partes.

Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales.

*Puntos a tener en cuenta. Esto es un universo alterno pueden haber ciertos cambios.

Summary: Estaban ocultos esperando el momento adecuado, ahora que la guerra ha comenzado, los Dragones han regresado. Ellos toman lo que deseen, aman con pasión y un fuego que destruye todo a su paso. Jon esta dividido entre ser un Targaryen o un Stark, Aegon teme cometer los errores de su abuelo y Rhaenys solo desea la paz. El problema es que el poder corrompe hasta el mas justo de los hombres y el deseo puede ser confundido con amor.

Y no hay que olvidar que los Targaryen siempre obtienen lo que quieren.

Resumen capitulo: Los dragones se reúnen y un gran festín espera pronto realizarse, pero una mujer roja susurra palabras peligrosas a un dragón.

Aviso: Si quieren disfrutar esta historia olviden el excesivo Honor de Jon Snow, Sigue teniendo fuertes principios pero no al extremo de Ned Stark. El primer capitulo de esta historia fue como un breve avance de los planes Targaryen, de la clase de hombre que se había convertido Jon, ahora veremos como llego a ser quien es y como se encontró con su familia.


I

Se sentía feliz nuevamente de tener una espada en sus manos, después de mas de tres meses de estar cambiándose de hospedaje para intentar escapar de cualquier persona que hubiese seguido su rastro que no fueran los pajaritos de Varys. A veces estaba con su hermana otras veces con su abuela, se sentía extraño al pensar en eso, que tenia una familia tan completa y a la vez tan resquebrajada; le habían dicho que Rhaenys no había visto a su hermano Aegon hace mas de un año, eso le generaba temores al no conocer cuál sería la reacción de Aegon ante su presencia.

Por eso estaba tan feliz de tocar nuevamente una espada, príncipe o no, bastardo o no, había sido criado como un segundo hijo, como un soldado. Deseaba que Aegon viviera eso, no era una amenaza para su trono.

Entreno arduamente ese día, desde el amanecer hasta el atardecer solo descansando cuando su cuerpo lo necesitaba, comiendo y bebiendo lo poco que traían los sirvientes de la nueva mansión en la que se encontraban, realmente había perdido la cuenta de cuantas conoció en los últimos días y en realidad no le importaba, el entendía que los últimos Targaryen debían estar ocultos y quienes los ocultaban era en extremo leales o codiciosos, esperando una recompensa a futuro, lo que sería difícil de lograr sin un verdadero ejército, por ello entrenaba, porque él era un soldado.

Fue cuando ya estaba por fin descansando que sintió un suave toque sobre su hombro y una sonrisa amigable se formo en su rostro al verla, estaba feliz de tenerla nuevamente cerca llevaba una semana que no veía a su hermana.

"Aemon te estaba llamando ¿No me escuchaste?"

Jon sonrió con nostalgia, a pesar de decirle a Rhaenys que lo llamara Jon esta se negaba a hacerlo. Claramente su hermana mostraba un disgusto, más bien desprecio hacia ese nombre - no era digno de un Targaryen – Le había dicho su abuela, quien también se mostraba poco dispuesta a llamarlo por el nombre que le había dado Ned Stark.

"Lo siento, sabes que siempre me distraigo cuando estoy entrenando"

"Lo sé, en eso te pareces mucho a Aegon. Estoy segura que cuando ambos se conozcan serán inseparables"

Jon también lo deseaba, no quería crear fracturas en las ya frágiles relaciones familiares en su opinión.

"Pero ahora no hablemos de Aegon ¿Qué haces aquí? Llevaba más de una semana sin verte"

Rhaenys sonrió con alegría al recordar cual era su misión, había regresado con varios nuevos sirvientes proporcionados por el magister Illyrio, gran amigo de Varys y una persona en la que Jon no confiaba.

"Tendremos una reunión esta noche, se me ha informado, todos estarán presentes desde nuestra abuela hasta nuestro hermano; varios capitanes y comandantes de las compañías mercenarias. Es una reunión que tomo tiempo preparar no podemos faltar"

Jon se movió totalmente inquieto ante esa noticia, no sabía si quería estar presente pues conocería al resto de su familia, también era un duro recordatorio, que se avecinaba una guerra y podría estar en un bando distinto a los Stark.

"No se si es prudente que yo esté presente"

Rhaenys le resto importancia a las palabras de su hermano. Lo ayudo a ponerse de pie y limpiar la suciedad de su ropa.

"No digas tonterías Aemon, ven las sirvientas te esperan"

Jon suspiro dándose por vencido sabiendo que debía enfrentar sus temores y confrontar a la familia de su padre.

Su hermana lo arrastro hacia lo que habían sido sus habitaciones temporales, le ayudo incluso a desvestirse y Jon se sintió totalmente avergonzado. Las sirvientas llegaron también con ropas y prendas que jamás había visto, demasiado ostentosas para su gusto, no se sentía bien vistiéndolas sentía que estaría en deuda con ese hombre.

"No creo que sea prudente que estés aquí hermana mientras soy desvestido en contra de mi voluntad"

Rhaenys soltó una carcajada que no pudo evitar mientras una sonrisa traviesa apareció en su rostro al tiempo que le guiñaba el ojo a Jon.

"Sabes hermano que si nuestro padre hubiera vivido y nuestra familia siguiera en el trono posiblemente tu y yo ahora seriamos esposos, al menos agradece que no naciste siendo mujer, no olvides el sueño de nuestro padre él deseaba una Visenya, hubieses sido casada con nuestro hermano y conmigo, eso sería aún más raro"

Jon se sonrojo avergonzado, no queriendo recordar las tradiciones Targaryen y al ver la vergüenza de su hermano Rhaenys decidió salir de la habitación no sin antes soltar otra carcajada. Las sirvientas trajeron la bañera y la esponjilla, claramente Jon no iba a salir bien librado de esa situación.

Aceptaba que se sentía mejor luego del baño y la limpieza, Rhaenys no estaba por ninguna parte, pero Jon decidió abandonar su habitación; descendió por los escalones mientras observaba la ropa que llevaba puesta, no se sentía cómodo, pero le llamaba la atención el emblema del dragón que estaba bordado sobre su pecho.

Espero unos minutos a que alguien apareciera en los pisos inferiores y al final observo a su abuela acercándose la cual usaba un bello vestido, su hermana no tardo en aparecer, traía consigo su espada Hermana Oscura.

"Aemon es tiempo de marcharnos, debemos aprovechar la oscuridad de la noche para no ser detectados. Ven hermano, nuestros caballos y nuestra escolta nos espera"

Jon decidió no hacer mas comentarios, tomo su espada ato la empuñadura a las correas de su cintura, recordaba sus otras pertenencias las cartas y los documentos los cuales no había vuelto a ver desde que llegó, eso le preocupaba puesto que los huevos de dragón tampoco estaban, no quería pensar en haberlos perdido pero decidió confiar por tonto que pareciera; además era tiempo de marcharse.

II

Nunca había visto tantos hombres armados reunidos, ni siquiera en Invernalia o en el gran salón de su tío; era una pequeña y rustica fortaleza a la que habían llegado a las afueras de Volantis. Había varias banderas y estandartes de las compañías mercenarias, los hombres se miraban con recelo mientras ingresaban a los salones, había un gran comedor presente y un festín servido, donde ya varios capitanes estaban sentados devorándose el puerco y agotando la cerveza.

Su hermana se le acerco y le susurró que había un total de quince capitanes y diez comandantes, un importante número de estos pertenecían a la compañía dorada, también había otras compañías famosas como la compañía de la rosa, los segundos hijos entre otras más cuyos nombres apenas era capaz de recordar.

Pero lo que más llamo su atención fueron los hombres de largos cabellos, pechos descubiertos y extrañas espadas en forma de media luna, sin mencionar que apestaban a estiércol de caballo. Rhaenys no los miraba directamente dijo que eran los temidos Dothraki que habían sido invitados por su tío Viserys.

Jon no quiso hacer ningún comentario, pero consideraba que era una mala idea la presencia de guerreros tan cuestionables, podrían venderlos por dinero, pero su abuela Rhaella comentó que necesitaban toda la ayuda posible para regresar a casa y para ello debían correr ciertos riesgos.

Notó la presencia de Jon Connington, Jorah Mormont y para su desagrado el Magister Illyrio que hablaba animadamente con quienes suponía eran los representantes de este tan selecto grupo, Jon no sabía si reír o preocuparse ante la falta de candidatos confiables para conseguir un ejercito.

"Así que tú eres Aemon, poco te pareces a nosotros, pero eso es algo bueno de que otra manera hubieses pasado como un simple bastardo, piensa en el lado positivo los bardos cantaran varias canciones sobre el dragón que se disfrazó de lobo"

La persona que lo había saludado era un hombre de estatura promedio, cabellos dorados y una extraña pero inquietante sonrisa.

"Tío Viserys, me alegra tu presencia"

"Ah, mi querida sobrina veo que estas feliz por encontrar a alguien que poco se parece al resto de nosotros. Además, sería imposible para mi y mi hermana perdernos tan importante reunión familiar"

Rhaenys intento ocultar su molestia con una sonrisa tímida a pesar que internamente deseaba golpear a su tío, afortunadamente apareció otra persona, una muchacha con un hermoso cabello y una tierna sonrisa. Tomo las manos de Rhaenys y besó sus mejillas.

"Mi amada sobrina, ignora los comentarios de mi hermano, es su manera de decir que está feliz de verlos y de estar cerca de nuestra madre"

Luego esta muchacha de cabellos dorados volteo hacia Jon, lo abrazo efusivamente mientras tocaba levemente su rostro con suavidad.

"Mi sobrino, en verdad eres un chico guapo. Soy tu tía Daenerys puedes considerarme como una amiga o una hermana y también puedes decirme Dany, todos en nuestra familia lo hacen y tú ya eres parte de ella. Estoy feliz que el perro del usurpador no te haya lastimado"

Jon sintió varias emociones confusas al conocer a sus tíos, reconocía que su tía era la mujer más hermosa que había visto, no es que Rhaenys no fuese una mujer atractiva. Mientras que su tío parecía disfrutar de tener una lengua afilada, en cuanto a los comentarios sobre su tío materno ya varias veces había escuchado que lo llamaban el perro del usurpador, sentía totalmente injusto que a Ned Stark lo consideraran en esos términos; quiso defenderlo, realmente lo deseaba y abrió levente su boca con intenciones de hacerlo, pero sintió el agarre de Rhaenys sobre el con una mirada de advertencia, decidió callar. Se sintió el mayor de los cobardes, pero sabía que ese no era el momento ni el lugar para generar discordia.

"Yo sé que nunca tendría intenciones de lastimarme"

Se genero un breve silencio entre los presentes mientras que Daenerys miraba fijamente a Jon intentando descifrarlo, saber que tanto había sido educado por aquel hombre quien parecía tener cierta autoridad moral sobre Jon a pesar de la lejanía, pues pudo sentir algo de molestia proviniendo de él cuando había llamado en forma peyorativa a Lord Stark.

"Es importante que no olvidemos de donde provenimos"

Dijo Rhaenys con una sonrisa mientras aprovechaba la situación y comenzaba a contarle momentos de su infancia que compartió con Daenerys cuando ambas jugaban juntas, compartían, reían y lloraban, pero la mirada intensa de Viserys sobre el no lo dejaba estar tranquilo.

"¿Quieres preguntarme algo?"

Preguntó Jon después de varios minutos de sentirse observado y escrutado por los ojos de su tío.

"Claramente, desde que te vi quería preguntarte sobre la valiosa carga que trajiste contigo"

Jon miró inconscientemente la espada que llevaba sobre su cintura, pero Viserys se rio ante esto mientras ponía sus manos sobre los hombros de su sobrino para intentar alejarlo de las damas presentes, pero tanto Rhaenys como Daenerys no permitieron que se alejaran demasiado.

Viserys noto esto e intento no demostrar su molestia pues deseaba preguntarle a Jon o Aemon ante sus ojos sobre el contenido de la tumba de Lyanna, pero claramente las mujeres no confiaban en el para no actuar contra Aemon. Era algo tonto en su opinión, entendía que de niño había heredado ciertas manías de su padre, pero aprendió a controlarlas o al menos a no permitir que su temperamento sacara lo peor de él o eso le gustaba creer.

"Bueno ya que no nos dejaran solos hablaremos directamente. No se si puedo confiar en ti, pero Rhaenys lo hace, aunque esto se justifica con que ha llorado tu muerte desde que era una niña. Todos sabíamos que Lyanna estaba embarazada claramente algunos se enteraron más tarde, tu entiendes todos escaparon cuando eran unos bebés y en su momento se les dijo, pero todos creíamos que eras una niña. Ashara le escribió a Varys que era una niña de cabellos plateados y ojos violetas, pero luego nos enteramos que ella salto desde una torre junto con la niña, pensábamos que estabas muerto"

Jon contuvo su respiración mientras Rhaenys se sentía molesta al ver que le recordaban algo tan doloroso que hacia tan poco había superado o pensó que lo hizo. Daenerys sentía que no pertenecía a ese lugar, pero era vigilante de su hermano para que este no cometiera ninguna locura, por ello soltó un ligero suspiro de alivio cuando sonaron las trompetas.

Jon Connington ingreso al salón con una gran sonrisa en su rostro y los capitanes, comandantes y demás invitados voltearon su mirada hacia su acompañante, un joven de estatura promedio que cubría su rostro con una túnica negra, esta túnica tenia bordes rojos los cuales eran llamativos.

Toda la atención en el gran salón estaba enfocada en esta persona, algunos mercenarios tenían una leve sonrisa triunfante en su rostro – Había llegado su empleador – Jon sintió un leve temor surgiendo dentro de él, puesto que temía o al menos presentía de quien se trataba.

Rhaenys a su lado sonrió con gran entusiasmo, mirada que compartieron todos menos Viserys quien parecía restarle importancia a todo, mientras miraba de reojo a su sobrino norteño.

"Les doy las gracias a todos por asistir"

El recién llegado descubrió su rostro, era realmente una persona bella, la piel en su rostro era pálida, tal vez más cercana y parecía al marfil, pero su cabello completamente plateado. Jon lo miro totalmente absorto por las circunstancias, entonces esa persona era su hermano Aegon, el legítimo soberano.

Aegon saludo a los capitanes y comandantes mientras era seguido de cerca por Connington, se escuchaban promesas de gloria y ante todo sobre la gran cantidad de oro que iban a recibir, Jon no se atrevía a moverse, sintiendo que tenia realmente poco o nada que decirle a su hermano de sangre, decidió esperar para presentarse a este. Pero Rhaenys y Daenerys no pensaron lo mismo, se abalanzaron sobre Aegon, lo abrazaron con fuerza mientras cubrían su rostro de caricias y hablaban bellas palabras.

Nunca escucho una sola palabra de Aegon, incluso no sabia que una persona pudiera expresarse con tanta gracia y elocuencia. Se sentía avergonzado pues realmente hasta ahora no se había vuelto a sentir como un bastardo, pero este Aegon quien hablaba, realizaba una serie de brindis por futuras victorias e incluso soltaba breves versos llenos de bellas palabras hacia las mujeres de su familia, ante sus ojos era realmente un príncipe perfecto – Mejor que Robb – entonces fue cuando su presencia fue notada por su hermano mayor.

"Tu debes ser Aemon, mi hermano menor, del cual he escuchado tanto hablar por parte de nuestra amada hermana en sus cartas, un gran espadachín según sus palabras"

Jon asintió levemente, comprendiendo que era tiempo que dejara atrás a Jon Snow y empezara actuar como muchos esperaban – La mirada de todos estaba sobre él – Sobre Aemon Targaryen, no sobre el bastardo de norte, hijo de Ned Stark y una prostituta de taberna quien nadie parecía recordar. Soy el hijo de Lyanna Stark y del príncipe Rhaegar Targaryen.

"¡Su alteza! Es un honor estar aquí contigo, nuestra hermana exagerada claramente por amor hacia su hermano menor"

"No digas eso Aemon, claramente mis palabras están llenas de amor, pero realismo, Aegon nuestro hermano es un gran guerrero"

Rhaenys noto el nerviosismo de su hermano Aemon a tal punto que decidió posicionarse a su lado, entrelazo sus manos para darle apoyo, mientras le daba una mirada de advertencia a Aegon para que no hiciera ningún acto que pudiera lastimar las futuras relaciones entre ambos hermanos.

"Tendremos que comprobarlo pronto, cuando regresemos a casa, cuando estemos enfrente de los ejércitos Baratheon, Tully, Arryn y Stark, todos ellos van a pagar con fuego su traición"

Rhaenys cerro los ojos con derrota, sabiendo que Aegon no dejaría pasar esta oportunidad, era algo que la desilusionó.

"Los Stark, no son nuestros enemigos"

Fue un leve susurro, pero fue suficiente para que la mirada de Aegon fuera totalmente llena de enojo y molestia. Aegon tomo rápidamente una copa de vino que se le había ofrecido por parte de uno de los sirvientes.

"¿En verdad crees que los Stark no estarán en nuestra contra?"

"Se que mi tío, nunca lucharía contra mí y sé que sus hijos tampoco lo harían"

"¡Oh contra ti! ¿Acaso quieres ser el Rey hermano?"

Rhaella comenzó a pasar rápidamente entre varios de los invitados los cuales parecían estar completamente divertidos por la escena que se les estaba ofreciendo, ella era la abuela de ambos tenia que evitar que cometieran una estupidez. La cual parecía que estaba a punto de estallar.

Aegon intento llevar la copa varias veces a sus labios para beber el vino, pero siempre se detenía para responderle a Aemon, claramente no confiaba que este bastardo del norte no hubiera venido para arrebatarle su familia y su trono. Jon nunca perdió de vista el extraño comportamiento de aquel sirviente.

Algo no le estaba generando confianza, la jarra de vino estaba llena, siempre al lado de Aegon y parecía totalmente impaciente por que su hermano tomara de esta, además se negó dos veces a servirle vino a otros presentes, quería golpear a Aegon por acusarlo de querer robar su trono, nunca pensó en el trono cuando huyo de invernalia incluso pensó en que Viserys sería el rey, nunca él.

"No tengo ningún interés en el trono"

Aegon se rio con fuerza sin ninguna intención de creerle, estaba a punto de tomarse por fin su vino hasta que el vaso cayo al suelo por un fuerte empujón de Aemon.

"¿Qué demonios?"

Varios guardias desenfundaron su espada, pero Aemon nunca perdió la vista del sirviente. Todos creyeron que acaba de atacar a su hermano, quien era el legitimo heredero al trono, pero el Targaryen menor no pareció notar la gran hostilidad que se había formado hacia él.

Se agacho tomando la copa, estaba medio rota pero no importaba aun tenia un poco de vino en esta, se acerco al sirviente que había servido vino a Aegon – Para ser un copero parecía demasiado ansioso por alejarse de su señor – extendió la copa aquel muchacho.

"¡Quiero que bebas de esta copa!"

El muchacho no parecía responder, los demás comenzaron a darse una idea de lo que acababa de suceder, Rhaella quien había llegado a tiempo para evitar que Aegon cometería alguna tontería como atacar a Aemon por su reciente arrebato.

El muchacho titubeo suficiente para declararse culpable ante los ojos de tantos, soltó la jarra se escucho el fuerte sonido de la cerámica rompiéndose mientras comenzaba a correr. Varios guardias comenzaron a perseguirlo con el objetivo de atraparlo.

No llegando demasiado lejos por la multitud, los cuales en su gran mayoría eran guerreros, soldados; rápidamente Jorah Mormont se acerco al vino, este parecía emanar un aroma demasiado dulce, claramente intentaba ocultar algo.

"Es lamentable y terrible saber que tenemos un asesino en nuestra exclusiva reunión"

Las palabras del magister Illyrio le genero un fuerte malestar a Aemon, no era de su agrado ese hombre barrigón, además este tipo era la persona que contrataba los sirvientes.

"¡Yo en cambio creo que esta es una gran oportunidad!"

Las palabras de Viserys resonaron en todo el lugar, todos se miraron sorprendidos. Menos Aegon que miraba el vino derramado en el suelo, solo para subir la mirada con furia a su tío por aquellas palabras.

"Explícate tío ¿Como esto puede ser una gran oportunidad?"

Viserys sonrió con triunfalismo puesto que tenía la atención de todos sobre él.

"Aemon pido disculpas por cualquier duda que haya tenido sobre ti, eres leal a la familia la muerte de Aegon te hubiera convertido en Rey ¿Lo sabes?"

"No tengo ningún deseo de ser Rey, al igual que no tengo ningún deseo de luchar contra la casa Stark"

Rhaella temía esa sonrisa de su hijo, siempre le generaba una gran preocupación, le recordaba mucho a su hermano-esposo ese vil hombre que era el único culpable en su opinión de la caída de su familia.

"Es algo respetable Aemon, tal vez mas adelante Aegon te recompensa por tu lealtad dándote el norte y las chicas Stark para ti, pero esta es una gran oportunidad. Mis señores, mi familia y yo tenemos a nuestro sacrificio para el despertar de los dragones, ¡traer los huevos!"

Gritó con entusiasmo Viserys mientras los demás presentes le miraban como si hubiese perdido la cordura, pero los Dothraki no dudaron en obedecerlo pues estaban pagos por ese hombre.

"Tomad las mesas, tomad las sillas. Haremos una pila funeraria para crear nueva vida"

Fueron las palabras de la sacerdotisa roja. Ahora Viserys creía en ella pues le había anunciado la llegada del dragón del norte y Aemon estaba frente a él; todos en su familia lo miraron, pero nadie lo detuvo. Todos estaban pasmados mientras la gran pila funeraria se llego a formar en su salón.

El sirviente fue atado a un poste de madera, el cual estaba ubicado en el centro de la pila funeraria, Rhaella quería tener el valor de detener esto, pero no pudo, los hombres ya no escuchaban sus palabras.

Viserys siguió gritando que trajeran los huevos de dragón, los cuales el Magister Illyrio había estado ocultando y al notar la presión de los hombres armados se vio obligado a traerlos.

"Es una locura"

Hablo por fin Aemon, Rhaenys estaba de acuerdo con él. Ambos miraron a Aegon esperando que este actuara, pero parecía totalmente hipnotizado por las palabras de Viserys.

"¿Funcionara?"

Rhaenys no podía creer que su hermano preguntara tal cosa y también le sorprendía la pasividad de Daenerys. Los cinco huevos fueron traídos, los tres que Viserys y Daenerys consiguieron con ayuda de Illyrio y Varys más los dos que Jon, ahora Aemon trajo consigo del norte, los que encontró en la tumba de su madre.

Los cinco huevos fueron puestos en frente de cada uno de los miembros de la familia, solo Rhaella no tenía un huevo, Viserys consiguió convencer a los mercenarios que si esto no funcionaba se quedarían con los huevos, los cuales tenían un valor exorbitante; si le ayudaban a realizar el sacrificio.

"Necesitan nuestra sangre, eso dicen mis investigaciones y las cartas del Maestre Aemon que llego a escribir a mi hermano Rhaegar lo confirman"

Sonrió con diversión mientras hacia un corte en la palma de su mano con una daga. Aegon, aunque un poco dudoso apoyo la idea, luego Daenerys quien parecía estar pensando en si usar la daga contra Viserys, pero al final siguió con el plan, sin embargo, Aemon y Rhaenys tuvieron que ser sujetados a la fuerza y Viserys en persona se encargo de realizar el corte necesario en las manos de los hermanos que no dejaban de resistirse.

La sangre fue recolectada en una copa para luego ser derramada sobre los huevos. Mientras tanto Illyrio convencía de usar a los demás sirvientes, al menos a cuatro mas de ellos y Viserys acepto con gusto. Aegon apartaba la mirada avergonzado por apoyar estos actos, pero estaba desesperado por conseguir un dragón que valía por mil ejércitos.

"Y así comienza"

Susurro Viserys mientras arrojaba la antorcha en llamas sobre las personas encadenadas en la pila funeraria.

"No, así termina"

Susurro Daenerys.