Hace tres meses que nos graduamos y hemos hecho misiones casi todos los d as.
Hoy fue completamente distinto.
Cuando fuimos a la oficina del Mirukage ya ten a un presentimiento de que algo importante iba a suceder. Aunque no pod a asegurar si ese algo era bueno o malo.
El simp tico anciano nos orden investigar un acontecimiento extra o y complicado. La misi n consist a en encontrar al sirviente de una familia adinerada de la aldea oculta de la Arena. Hab a desaparecido despu s de irse de vacaciones a Ventiscakagure. Nunca volvi a su villa, a ocupar su puesto.
Partimos inmediatamente a investigar la ciudad en la que hab a vivido ates de su desaparici n. Nos dijeron que el joven hab a tomado el camino del r o para ir a nuestra villa y visitar a su familia.
Exploramos el curso del r o durante varios kil metros y encontramos quemaduras, kunais, shurikens, trampas y restos de chackra, el cual no pudimos identificar exactamente de qu tipo era. Caron -sensei me orden hacerle un sello a un pergamino, dej ndolo impregnado de aquella energ a misteriosa. Unas horas despu s, enviaron un equipo de investigaci n chuunin como refuerzo, y -con sus dotes- descubrieron una nueva barrera de sangre llamada ``elemento lava . Una mezcla extra a y nica de las naturalezas tierra y fuego. Informamos a todas nuestras villas aliadas, -entre las cuales se encontraba Suna- y a sus respectivos Kages, sobre este nuevo descubrimiento. Su poder destructivo era inimaginable, dado que de este tipo de uniones en barreras de sangre s lo se conoci en el Shodaime de la Hoja -elemento madera- y tambi n fue natural en un clan de la villa de la niebla -elemento hielo.
Estos dos se extinguieron y no se hab an descubierto m s casos. Hasta el momento.
-Chicos, creo que tendremos que investigar m s a fondo.-Nos coment nuestra maestra una tarde, cuando regres bamos de una misi n de rastreo que nos hab a tomado unas doce horas.
-No me gusta como suena eso, sensei.-Fue la respuesta de Itsumi.
-Vamos, que se nos va a partir la espalda de trabajar, no?-Los tres suspiramos.
-No es tan malo-Dijo An, a lo que los dem s nos volteamos a verla, inquisitivos. Ella no era una de esas personas a las que les gustara ser el centro de atenci n, as que comenz a ponerse nerviosa y a jugar con su pelo.-. Qui...Quiero decir...etto... Que nos estamos involucrando incre blemente en este trabajo y ha adquirido unas dimensiones relevantes para todo el pa s del aire-Nuestra expresi n fue cambiando del cansancio hasta la total incomprensi n por las palabras para nosotros demasiado cultas e inconexas-. Lo...Lo cual exige m s compromiso de nuestra parte, como... hacer investigaciones, registrar el rea o.
- Qu no te toques el pelo! CO...!-Fue brutalmente interrumpida por Itsumi, que aunque era su mejor amiga, detestaba su falta de autoestima y seguridad.
- C lmate, por favor!-Se defendi t mida e in tilmente.
-Est bien-Coment yo.-, ya sabes que es una bruta.
- QUE SOY QU , NI ATO DE MIERDA?
- Itsumi-chan!-Grit nuestra sensei. Mi amiga se seren inmediatamente.
En nuestro af n de investigaci n en la gigantesca biblioteca central de la villa, descubrimos -en los archivos al fondo de una estanter a de dimensiones desquiciantes- que un antiguo clan -supuestamente extinto- controlaba este elemento recientemente redescubierto.
Aquel clan no supo implantarse sus propios l mites. Su capacidad se descontrol y sus integrantes se conviertieron en algo peligroso para la gente que conviv a con ellos. Suna y Ventisca se encargaron de desterrarlos al mismo volc n que ellos hab an creado con sus habilidades especiales. Volc n que, actualmente, junto con la mayor ca da de agua del pa s y su respectivo lago, separaban las dos ciudades.
Este secuestro significaba que se hab an propuesto vengarse de ambas villas por el castigo impuesto a os atr s. De modo que, comprendiedo que no podr amos encargarnos de todo nosotros solos, pedimos refuerzos al Mirukage.
Nos envi una formaci n de cuatro integrantes, contando al respectivo maestro. Un grupo especializado, al igual que el nuestro. El equipo del que Kairi formaba parte. *
Nos encontramos con ellos en el lugar de reuni n correspondiente, la entrada de la gran oficina del dirigente de la aldea.
- Saludos, gente!-Grit el rubio con expresi n de pesadez, en cuanto la nube de humo que los hab a materializado a l y a sus camaradas se disip . Cambiando de actitud a una efusiva y alegre, adornada con una sonrisa radiante y est pida -todo hay que decirlo-, corri hacia la m s t mida de mis compa eras de equipo.
- Ohayo gosaimasu, Nei-chan!-Le dijo, acerc ndose a escasos cent metros de su rostro, lo cual le hizo descubrir a mi amiga una nueva variaci n del color granate.
-H...Hola, K...Kairi-kun.
Una vez dentro, Itsumi se dirigi sin dilaci n al Mirukage.
-El equipo Blackspot a descubierto algo importante, y necesito que les ayud is. Ellos os lo explicaran por el camino. Yo informar al Kazekage y juntos separaremos al volc n de nuestras villas. Puedo contar con vosotros?- dijo el venerable hombre con preocupaci n en la mirada.
-Cuente con nosotros- respondi Kairi.
Y seguidamente desaparecimos de la estancia.
Llegamos al cr ter del volc n al atardecer. Una concentraci n de chackra demasiado grande para ser agradable se cern a sobre l como una capa oscura.
Creamos un plan y esperamos a la se al de los Kages.
