Aquí Mc reportándose! ¿Cómo están? Espero que bien!
Lo aclamaban, lo pedían, y aquí esta: http: art/Fnaf-FC-Andru -518060322
Un dibujo de Andru en su versión animatronic-humanizada.
Solo unan los espacios x3
Si el link no funciona, pos estalkeen mi cuenta de Da. He estado leyendo los reviews de ¨¡5 Animatronicos, 1 Demonio, 1 Guardia y un solo destino, nena!¨ Wow! Un monton de preguntas! Pero anyway, eso quiere decir que si están disfrutando de ese fic. Y respecto a la cover image, el Toy Bonnie que aparece allí, es un dibujo hecho exclusivamente por mi.
Sin más preámbulos, el nuevo capítulo de la pre-cuela!
Íbamos para 20 minutos en esa posición, ya yo me estaba empezando a desesperar, quería irme de allí, pero tener a un ¨conejo¨ acurrucado encima de ti, y que este pesase 10 veces más que tú, no era una cosa fácil de ignorar, mire mi reloj de muñeca, 6:20 AM, me removí el cabello ansioso, suspire intentando relajarme en vano, en un principio me pareció tierno, digo, se veía que buscaba alguna clase de ¨protección¨ de mi parte, pero no sé si se habrá quedado dormido encima de mí.
-Eh, Bonnie.- Lo llame levemente mientras le agitaba levemente.
-¿Eh? ¿Qué…Pasa?- No, definitivamente no estaba dormido, ¿Entonces por qué seguía en esa misma posición sin emitir sonido alguno? Seguramente se había quedado callado al darse cuenta que su ralentizado hablar me causaba cierta ansiedad, por no decir que aumentaba mi nivel de estrés, me sentí un poco mal por él.
-¿Podrías levantarte? Es que necesito irme.- Comente levemente mientras hacia un intento, obviamente fallido, para levantarme.
-Perdón.- Él se levantó rápidamente, se le veía muy apenado.
-Discúlpame tu a mi.- Expuse rápidamente, intentando consolarlo.- No creas que no me doy cuenta de tus razones para estar tan callado, y te diré que puedes hablar tranquilamente sin preocuparte de mí estrés.- Complete mirándolo fijamente, dedicándole una leve sonrisa consoladora, si se hubiese tratado de otra persona, me hubiesen catalogado como un loco, pero como dije anteriormente, yo era alguien especial, para evitar decir de que era una de las personas más raras con las cuales podrías llegar a toparte.
-Oh…- Bonnie levanto un poco su cabeza, ya no se escuchaba tan humillado.- Entiendo… Gracias… Hacía mucho que… No hablaba… Con alguien… Tan… Comprensivo.- Dicho esto, el me abrazo.
-De nada.- Conteste mientras me levantaba y me sacudía un poco el uniforme, me di media vuelta y me empecé a retirar de allí, sentía que me estaban observando de manera constante, y tenía un muy mal presentimiento respecto a eso. Sentí la mirada confusa de Bonnie chocar a mis espaldas, pero opte por ignorarla, y se me dio mejor desaparecer entre las sombras, y huir de ambas acosantes miradas.
Cuando era pequeño, siempre huía de aquellos que me miraban mal, me daban miedo, me sentía rechazado, pero con el tiempo fui aprendiendo a defenderme de aquellas injustas y rechazadoras miradas, aunque mucho me clasificasen como un ¨sifrino¨ al atacar o agredir a aquel que me mirase mal. No era eso, era algo totalmente distinto, yo aceptaba una mirada ¨curiosa¨ mas no una recriminatoria, las aborrecía, más de una vez me metí en problemas en la escuela por ello, los profesores creían que me teñía el cabello y ponía lentes de contacto, me miraban con asco, yo les partía la nariz.
Esa era una vida totalmente insana y enfermiza, pero entendí que había algo que era capaz de herir a las personas diez veces más que un golpe al rostro: la indiferencia, dulce y amarga indiferencia, frialdad, ciniquez, una exquisita y matadora arma que la propia sociedad había creado, con el tiempo fui conociendo como usarla y conseguir cosas que ni con los golpes conseguiría.
[Curioso que yo fuese uno de los chicos más pequeños de mi zona, pero con el tiempo termine siendo el más alto y con más poder.]
Recordando mi nostálgica y extraña infancia, no me percate que ya había llegado a mi casa, entre tanto pensar y desvariar, el extenso recorrido de 20 minutos se había tornado a penas de segundos.
Fui recibido abiertamente por Susan…
[Ahora me arrepiento de haberle dado copia de la llave de mi casa.]
-¡Andru! ¡¿Dónde se suponía que estabas?!- Me pregunto o mas bien grito Susan, se le veía que tenía los ojos hinchados, posiblemente de tantas lagrimas que había botado.
[Lágrimas de cocodrilo.]
-Cálmate, estaba trabajando.- Fue lo único que respondí, intentando calmar su notorio llanto.
-¡Eres un mentiroso!- Una notoria y fuerte cachetada fue recibida por mi mejilla derecha y propiciada por Susan.- ¡Menudo croupier que eres!- Otra, otra cachetada propiciada por Susan, estaba en crisis, intentar razonar con ella en ese estado, era una total pérdida de tiempo.
-Cuando tu cabeza vuelva a tierra, avísame ¿Si? Y podremos hablar como seres civilizados que supuestamente somos.- Explique frio y sin pudor.- Y buenos días para ti también.- Termine de decir mientras me encaminaba hacia una de las habitaciones, a tomar una ducha, decirle algo a Susan, no importase que tan suave o evasivo fueses, cuando ella estaba en ese estado, lo mejor era, según yo, ignorarla.
-¡Sí! ¡Lárgate! ¡Huye! Como siempre lo has hecho.- Ese comentario, en su momento me hubiese afectado, pero ya estaba acostumbrado a oírlo.
-Tendría ese comentario en cuenta, sino fuese porque ya lo he oído de personas con mayor valor sentimental para mi.- Y esas personas fueron, ni nada más ni nada menos, que mis propios padres cuando me echaron de mi antigua casa.
-1 hora más tarde.-
Tantas cosas se removían en mi cabeza en estos instantes, era algo agobiante, ni siquiera un buen baño, pudo relajarme, pero de todas formas, debía de mantener la cabeza fría, Susan se encontraba sentada en el sofá, preparando sus dagas, veamos cual me acierta.
-Lo que dijiste hace rato, eso quiere decir… ¿Qué yo no valgo para ti?- Muy bien, íbamos empezando suave, todo parecía ir de manera fría y concisa.
-Depende de cómo lo interpretes, me gritaste que huyese como siempre lo hice, ¿No es así? Y yo te respondí, que personas con mayor valor sentimental para mí ya me lo habían dicho, ¿Cierto? He conocido mucha gente en esta vida, y algunas, antes, eran la luz de mi vida, pero me traicionaron, me hirieron, gritándome cosas como esa, no estoy diciendo que no valgas, solo estoy diciendo que ese comentario no me afecto, porque lo he escuchado tantas veces que ya ni me molesto en terminarlo de escuchar.- Expuse mientras pasaba uno de mis brazos por los hombros de Susan y la acercaba más a mí.
-Ya veo.- La nube de tensión se iba despareciendo de a poco, creando un ambiente un poco más ameno.
-Y sobre mi trabajo, tienes razón, te mentí, no soy un Croupier de Blue Roses, soy un guardia nocturno de una pizzería familiar.- Termine de decir, suponiendo todas las posibles barbaries que Susan fuese capaz de gritarme, pero, totalmente contrario a eso, ella me sonrió suavemente y me dio un casto beso en los labios.
-Prefiero mil veces, que seas un tierno guardia de seguridad que trabaja en una pizzería familiar que queda a 20 minutos de su casa, a que un malicioso croupier que trabaja en un casino que queda en el otro lado del país.- Comento ella mientras me daba otro suave beso en los labios, yo lo correspondí, todavía muy sorprendido, duramos así unos segundos, pero tuvimos que separarnos porque su teléfono empezó a sonar, según ella, era su padre que la estaba llamando.
Su padre, un hombre, el cual yo catalogaba como el mismísimo diablo, manipulador, astuto, hipócrita, o como yo solía clasificar a ese tipo de personas ¨Cara de Diamante¨ nunca sabias con cual cara te podría estar hablando, cada vez que iba para la casa de mi novia, él no me quitaba el ojo de encima.
[Cálmese, señor, todavía no me he follado a su hija encima de la mesa de su valioso y lujoso comedor.]
Escuche como ella le mentía diciéndole ¨Estoy buscando unos libros en la biblioteca¨, a veces me preguntaba si Susan tuviese algún sistema de GPS consigo, conociendo al ogro de su padre, la posible y obvia respuesta, seria ¨Si¨.
Suponiendo lo que ella me diría al colgar el teléfono, señale una estantería llena de libros, habían cuentos, manuales, álbumes, y algunos libros para matar el tiempo, unos de sudoku, otros de crucigramas y muy pocos con sopa de letras. Susan me sonrió, agarro un par de cuentos, y se despidió, no sin antes, darme otro beso, pero en una de mis sonrojadas mejillas, y no sonrojadas a causa de la vergüenza, sino por las cachetadas que me había mandado previamente.
Después de que Susan se fuera, recosté mi cabeza en el espaldar sofá, un objetivo alcanzado, falta otro: aclarar un par de cosas con Fredd, él no me había especificado que los animatronicos cobraban vida durante la noche.
[No cobraban vida durante la noche, siempre estaban vivos, solo que se les removía, solo Dios sabe que, y se les daba por atacar al único ser humano en la pizzería.]
Pero eso sería más tarde, por el momento, me dedicaría a relajarme, y descansar un poco, e intentar ordenar tantas ideas extrañas que circulaban por mi cabeza ¿A caso le gustare a Bonnie? Esa extraña pregunta circulo por mi cabeza durante unos instantes, pero fue sustituida rápidamente por otra más fuerte e inquietante ¿Quién era el que me estaba mirando? Esa mirada no era de un ser humano, era de algo mucho más fuerte y maligno, lo presentía.
-Mientras tanto en la pizzería.-
Bonnie lentamente regresaba a su escondite, recordando los momentos que había compartido con ¨Freddy 3.0¨ era la primera vez en tanto tiempo que alguien le hablaba tan suavemente y era amable con el, sintió como algunos de sus circuitos faciales se calentaban un poco, giro su vista hacia la derecha y miro esos penetrantes ojos azules, pertenecientes de aquel que consideraba su mayor anhelo, el original Freddy.
-Veo que espante a tu compañía.- Hablo tranquilamente el líder de los animatronicos, sentándose junto a Bonnie.
-Supongo…- Afirmo suavemente Bonnie, eso explicaría su drástico cambio de humor de ¨Freddy 3.0¨.
-Se ve que es alguien simpático, ¿Podrias decirme su nombre?- Aunque el oso, ya supiese que en realidad no era un animatronico, debía de seguirle el juego a Bonnie, para poder sacar información sobre el, y sabiendo como era Bonnie después del ¨incidente¨ obviamente este le diría el nombre y todo lo que supiese del nuevo guardia.
-Se llama… Freddy…3.0…- Contesto Bonnie mientras levemente la vista.
-Ya veo…- Dichas estas palabras, el jefe de los animatronicos, se levanto con tranquilidad, aunque en su mente circulasen otras cosas, por ejemplo, las mil y un maneras de como torturar a ¨Freddy 3.0¨. El conejo era demasiado enamoradizo, una criatura todavía inocente, no le gustaba torturar a los guardias porque le daba asco llenarse de sangre, ese pequeño hecho al oso le causaba gracia, Bonnie al igual que los otros, no recordaba que había pasado antes de que ellos ¨despertaran¨.
Todavía recordaba el dolor que el bastardo les había hecho sufrir, ¨Vincent¨ ese nombre estaba grabado en su placa de guardia, y claramente ¨Freddy 3.0¨ era Vincent disfrazado e intentando burlarse de él, pero lo que Vincent no sabía, era que Freddy tomaría su venganza.
Sea como sea, tomaría su venganza, pero necesitaba más ayuda, y convencer a Toy Freddy, fue solo cuestión de decir que lo hacían por ¨diversión ¨, ya que llegar y decirle a su versión Toy que su fuente de datos criminales había sido formateada para que el asesino en serie de Vincent no lo pudieran atrapar, era una total pérdida de tiempo, así que a Freddy le pareció mejor mentirle a su versión Toy diciéndole, que matar a cualquier guardia nocturno que entrase en la pizzería, era una ¨competencia¨ aunque no hubiese premio, Toy Freddy accedió ante tal tipo de competencia, el hecho de poder ser considerado el número 1, al de mejillas sonrojadas le encantaba.
Teniendo a ambos bandos de su lado, su propio bando, y el bando de su versión Toy, lo hacían todo más fácil, puede que los Toys fuesen más, pero había un gran problema, eran mucho mas sensibles, se les podía engañar con facilidad, y su sistema se reiniciaba al ponerle una luz intermitente constante, haciendo el trabajo más tortuoso.
Miro a Chica la cual se encontraba sentada y con la vista baja vaya que ella estaba averiada, eso al oso le causaba gran dolor, ver a sus amigos sufrir de esa forma, le causaba un increíble remordimiento, por no haberlos podido ayudar, por haber dejado que Vincent los torturase, Puppet los ayudo, les dio una nueva vida, pero eso no era una vida, era una tortura, él era el mayor de los niños, debía hacerse cargo de ellos, cuidarlos, salvarlos… Pero, desgraciadamente, había fallado.
Cada día que pasaba, él y sus amigos se iban descomponiendo cada vez más, no solo físicamente, sino también de manera psicológica, cada día, la idea de haber fallado, lo carcomía, ¡Necesitaba hacer algo! Al menos, asesinar a Vincent.
Y lo lograría, con la ayuda de sus amigos, su recorrido termino al encontrarse con uno de sus mejores amigos, Edward, ahora bautizado como Foxy, él se sentó junto al zorro, el cual se encontraba tranquilamente tarareando una canción pirata, algunas cosas, simplemente no cambiaban, Freddy le sonrió a uno de aquellos, los cuales consideraba su hermano, Foxy lo miro curioso, y le dedico una sonrisa similar, intentando decir ¨Todo está bien¨.
Espero les haya gustado! En lo personal, este es uno de los capítulos que más me han gustado!
Muchas gracias por leer, cada review es muy apreciado UwU.
Y espero les haya gustado el diseño que le di a Andru. Me gustaria saber como se imaginaban a Andru x3 antes de que yo subiese esa imagen
